Mirmiku:
-¡Ciudad Cascada está a solo unos cuantos kilómetros más, sigan avanzando!
Rutanel:
“Siguen apareciendo más y más soldados de frente, pero es muy raro… Los acabamos muy fácilmente, es casi como si no quisieran pelear del todo y solo se rindieran… No tienen espíritu de pelea ni fuerza suficiente para pelear, algo en todo esto realmente no me está gustando.”
Mirmiku:
-Rutanel, has estado muy callada durante la última media hora, ¿te ocurre algo?
Rutanel:
-Algo no está bien Mirmiku, se supone que este ejército es el más fuerte de las 4 naciones de los dragones pero estamos avanzando sobre ellos como hormigas, les estaba yendo mejor cuando ellos atacaban y los dragones eléctricos permanecían a la defensa. Creo que mi corazonada resultó ser más que cierta…
Mirmiku:
-Aunque eso sea cierto, no puedes negar que tu plan funcionó. Por primera vez en siglos tengo algo de esperanza para que esta guerra sin sentido termine y eres tú quien me dio esa esperanza. No es momento de cuestionarte a ti misma, es momento de alegrarte por cumplir tu promesa al rey Ishkur.
Rutanel:
-Viniendo de ti, la verdad que me hace sentir mucho mejor. Gracias Mirmiku, realmente eres un buen dragón… ¿O debería decir, león?
Mirmiku:
-Prefiero que me llamen dragón pero acepto el cumplido, ahora te lo regresaré y diré que eres una mujer fuerte y hermosa con una meta noble.
Rutanel:
-Déjame abrazarte de nuevo, eso es muy dulce de tu parte… ¿Ahora si me darás una sonrisa?
Mirmiku:
-No.
Rutanel:
-Tenía que intentarlo. ¿Cuánto nos falta para llegar?, hace rato que dejaron de llegar dragones de hielo por este camino congelado…
Mirmiku:
-Estamos muy cerca, al menos de lo que puedo recordar de ciudad Cascada la primera vez que llegué aquí.
Rutanel:
-Ojalá pudiera ver cómo eran las cosas antes de la guerra, antes de que todo se volviera un caos.
Mirmiku:
-Aún estamos a tiempo, todo lo que tenemos que hacer… A quien debemos detener… Está allí al frente.
Rutanel:
“La garra de Mirmiku solo apunta a un sitio y ese lugar es la congelada ciudad Cascada, capital del reino de hielo. No se parece en nada a la ciudad Relámpago; las casas que hay son mucho más pequeñas, creo que las puedo comparar con el equivalente a dos casas mías pero a lo largo. Ni siquiera parecen hechas de algún material hermoso… son solo casas de madera pintadas de azul por todas partes, cerradas y en su mayoría deshabitadas.”
Mirmiku:
-Esto… No puede ser ciudad Cascada. ¿Dónde están las mansiones de zafiro con plata, las fuentes de agua cristalina y lo más importante, el castillo de aguamarina con una gran cascada detrás de ella?
Rutanel:
-Creo que el castillo que dices… Está ahí al frente.
Mirmiku:
-Esto es irreal…
Rutanel:
“Al fondo de todas las pequeñas casas de dragones hay un castillo… Mucho más grande que el de Ishkur, tal como dijo Mirmiku hecha de piedras preciosas azules pero… Esa cascada que mencionó es solo hielo, como si el río encima de las montañas estuviera congelado en el tiempo junto al lago que rodea el edificio.”
Mirmiku:
-Esto no es ciudad Cascada, ¿Qué le ha hecho la reina Coventina a su propia capital?
Soldado dragón:
-Mi general, hemos investigado las casas exhaustivamente… Tiene que ver esto.
Rutanel:
“Esto está mal; hay dragones de hielo que se ven desnutridos dentro de las casas, incluso bebés que se ven fatal…”
¿?:
-Ustedes… Son del reino del trueno… Por favor, ayúdennos…
Mirmiku:
-¿Que les ha pasado a ustedes?, ¿Cómo fue que la ciudad terminó así?
¿?:
-Coventina… Desde que inició la guerra… Destinó todos sus recursos al ejército pero… Nosotros nos quedamos sin hogar, sus impuestos… Lo hemos perdido todo y ahora… Obligan a nuestros maridos a pelear en el ejército, solo para que tengamos algo que comer a la semana…
Rutanel:
-Así que eso era… Los dragones contra los que hemos estado peleando debieron ser simples padres de familia… Forzados a pelear para sobrevivir…
¿?:
-Si han llegado hasta aquí… Significa que han matado a mi esposo…
Rutanel:
-Yo… No tenía idea de que…
¿?:
-Está bien… Ambos sabíamos que su momento llegaría tarde o temprano… No nos interesa la guerra… Solo queremos… Vivir en paz… Paz…
Rutanel:
-Señora… ¡Señora!
Mirmiku:
-Ella… Murió. Solo cerró los ojos y se terminó, mirando su cuerpo deduzco que llevaba varios meses comiendo muy poco…
Rutanel:
-¡He visto suficiente!, ya todos lo vieron… Nuestro enemigo no son los dragones de hielo sino la reina Coventina. Ha esclavizado a sus propios súbditos y no le interesa nada más que el poder. Tenemos que detenerla antes de que al resto de sus súbditos le pase lo que a esta inocente dragona. ¡Vamos todos al castillo y acabemos con ella de una vez y para siempre!
Mirmiku:
-Aguanta un momento Rutanel, ¿Qué hacemos con los demás dragones de hielo?, si están en la misma situación entonces acabamos de condenarlos al matar a sus familiares que ganaban dinero para sus familias.
Rutanel:
-Mmm… Ven aquí Agaros.
Agaros:
-A tus órdenes Rutanel, que necesitas.
Rutanel:
-Necesito que tu grupo se haga cargo de los dragones de hielo. Lo que necesiten como agua, comida y si están enfermos que los cuiden por favor.
Agaros:
-Para mí será un placer ayudar a quien lo necesite. Cuidaremos de ellos, ahora vayan y terminen con esa reina.
Rutanel:
“Mientras Agaros y los demás dragones rebeldes cuidan de los dragones de hielo, yo y Mirmiku nos adentraremos al castillo y el resto de los dragones eléctricos estarán afuera esperando por nosotros. La puerta del castillo me es familiar, como la de Ishkur pero de color azul… Para ser una reina malvada sí que sabe cuidar su castillo. En fin, es hora de entrar a este lujoso palacio. No se ve tan mal pero hay un pequeño problema y es que está desierto…”
Mirmiku:
-Está vacío… ¿Dónde están los trabajadores de la reina?
¿?:
-No los necesitaba, todos ellos eran montón de inútiles y cobardes.
Rutanel:
“…No me digan, ella está justo detrás de nosotros…”
Mirmiku:
-Rutanel… Corre…
Rutanel:
“No voy a correr, es solo una… Dragona… Enorme… ¡Oh por favor!, mide 4 veces más grande que Mirmiku e Ishkur… ¡Es gigante!”
Coventina:
-Los he estado esperando… Alguien me avisó que Ishkur mandó a una híbrida para acabar con mi ejército. Pensé que sería mentira pero conociendo a ese cobarde ya no me sorprende. Solo mírate, una pequeña e insignificante basura que intenta hacerse la buena, los híbridos como tú me han enfermado desde que llegaron a esta isla.
Mirmiku:
-¡No permitiré que le hables así a Rutanel!, ¡Muere!
Rutanel:
“Mirmiku… Auch, con un solo golpe de su mano la reina Coventina lanzó a Mirmiku por todo el pasillo hasta llegar a la pared. Es demasiado grande para nosotros… Incluso Mirmiku se ve pequeño comparado a ella; una enorme dragona de escamas azules con alas celestes y una corona de plata. Su cara solo me dice una cosa y es que no se detendrá hasta matarnos…”
Coventina:
-Esa espada es solo un mondadientes para mí, ahórrate la molestia y déjame aplastarte como un insecto. Cuando acabe contigo después será el ejército de Ishkur ¡Y sin nadie defendiendo ese frente yo podré entrar y acabar con su reino personalmente!
¿?:
-¿Y si mejor te callas de una vez?
Rutanel:
“Esa voz… ¡¿Kronefi?!”
Coventina:
-¡MI OJO!
Kronefi:
-¡Justo en el blanco!, ¡Ahora Crascy!
Crascy:
-¿Qué decías de mi amiga, estúpida lagartija?
Rutanel:
“¿Qué están haciendo mis amigos aquí?, ¿Cómo fue que llegaron, como es que ellos están…?”
Coventina:
¡BAJATE DE MI LOMO, MALDITA CUCARACHA!
Crascy:
-Yo creo que no lagartija, ¡Toma esto!
Rutanel:
“Ya no tengo ni la más remota idea de que está pasando. Crascy le acaba de meter un puñetazo a Coventina en el cuello usando sus puños mecánicos, Kronefi le clavó una flecha directo en el ojo a ella y yo… Me siento inútil ahora.”
Coventina:
-¡YA BASTA!
Kronefi:
-¡Crascy, ya bájate de ella!
Rutanel:
-¡Aliento de hielo, cúbranse!
¿?:
-¡oleih ed noiccetorp!
Rutanel:
-¿Tú también Axmili?, por cierto gracias por la barrera contra el hielo de Coventina.
Axmili:
-¿Mi apreciada Rutanel, especulaste que te abandonaríamos solitaria a merced de la malicia de esta dragona de hielo mientras permanecíamos de brazos cruzados en el castillo de Ishkur?, no eres la única que goza de poderes o fuerza, somos tus amigos y te auxiliaremos siempre.
Zafenis:
-¡Y más te vale que te acostumbres!, no cambie de bando para mirar cómo te llevas la gloria. ¡Déjenme algo de acción a mí también!
Tarnili:
-Rutanel, no te quedes ahí parada. ¡Únete a la batalla!
Rutanel:
-¿Y tú también peleas ahora?
Tarnili:
-Crascy me fabricó este enorme martillo de guerra, lo usé por un rato y creo que lo domino a la perfección. Ahora si me disculpas tengo que destrozar a una dragona miembro por miembro.
Renzsal:
-Llegué tarde… Estos viejos huesos ya no son lo que eran.
Rutanel:
-Renzsal, tómalo con calma por favor.
Renzsal:
-Lo tomaré con calma cuando esa enorme cosa muera de una vez.
Rutanel:
-Todos mis amigos están aquí… Peleando contra la reina Coventina… Realmente los aprecio a todos.
Mirmiku:
-Mi cabeza… Ese golpe fue más de lo que hubiera querido y… ¿Quiénes son todos ellos y porque le están dando una golpiza a la reina?
Rutanel:
-Ellos son mis amigos y… Estoy orgullosa de ellos, ¡Vamos a ayudarlos!
Mirmiku:
-Será un verdadero honor luchar al lado de aquellas personas que…
Rutanel:
-Menos palabras, más acción.
-¡Ciudad Cascada está a solo unos cuantos kilómetros más, sigan avanzando!
Rutanel:
“Siguen apareciendo más y más soldados de frente, pero es muy raro… Los acabamos muy fácilmente, es casi como si no quisieran pelear del todo y solo se rindieran… No tienen espíritu de pelea ni fuerza suficiente para pelear, algo en todo esto realmente no me está gustando.”
Mirmiku:
-Rutanel, has estado muy callada durante la última media hora, ¿te ocurre algo?
Rutanel:
-Algo no está bien Mirmiku, se supone que este ejército es el más fuerte de las 4 naciones de los dragones pero estamos avanzando sobre ellos como hormigas, les estaba yendo mejor cuando ellos atacaban y los dragones eléctricos permanecían a la defensa. Creo que mi corazonada resultó ser más que cierta…
Mirmiku:
-Aunque eso sea cierto, no puedes negar que tu plan funcionó. Por primera vez en siglos tengo algo de esperanza para que esta guerra sin sentido termine y eres tú quien me dio esa esperanza. No es momento de cuestionarte a ti misma, es momento de alegrarte por cumplir tu promesa al rey Ishkur.
Rutanel:
-Viniendo de ti, la verdad que me hace sentir mucho mejor. Gracias Mirmiku, realmente eres un buen dragón… ¿O debería decir, león?
Mirmiku:
-Prefiero que me llamen dragón pero acepto el cumplido, ahora te lo regresaré y diré que eres una mujer fuerte y hermosa con una meta noble.
Rutanel:
-Déjame abrazarte de nuevo, eso es muy dulce de tu parte… ¿Ahora si me darás una sonrisa?
Mirmiku:
-No.
Rutanel:
-Tenía que intentarlo. ¿Cuánto nos falta para llegar?, hace rato que dejaron de llegar dragones de hielo por este camino congelado…
Mirmiku:
-Estamos muy cerca, al menos de lo que puedo recordar de ciudad Cascada la primera vez que llegué aquí.
Rutanel:
-Ojalá pudiera ver cómo eran las cosas antes de la guerra, antes de que todo se volviera un caos.
Mirmiku:
-Aún estamos a tiempo, todo lo que tenemos que hacer… A quien debemos detener… Está allí al frente.
Rutanel:
“La garra de Mirmiku solo apunta a un sitio y ese lugar es la congelada ciudad Cascada, capital del reino de hielo. No se parece en nada a la ciudad Relámpago; las casas que hay son mucho más pequeñas, creo que las puedo comparar con el equivalente a dos casas mías pero a lo largo. Ni siquiera parecen hechas de algún material hermoso… son solo casas de madera pintadas de azul por todas partes, cerradas y en su mayoría deshabitadas.”
Mirmiku:
-Esto… No puede ser ciudad Cascada. ¿Dónde están las mansiones de zafiro con plata, las fuentes de agua cristalina y lo más importante, el castillo de aguamarina con una gran cascada detrás de ella?
Rutanel:
-Creo que el castillo que dices… Está ahí al frente.
Mirmiku:
-Esto es irreal…
Rutanel:
“Al fondo de todas las pequeñas casas de dragones hay un castillo… Mucho más grande que el de Ishkur, tal como dijo Mirmiku hecha de piedras preciosas azules pero… Esa cascada que mencionó es solo hielo, como si el río encima de las montañas estuviera congelado en el tiempo junto al lago que rodea el edificio.”
Mirmiku:
-Esto no es ciudad Cascada, ¿Qué le ha hecho la reina Coventina a su propia capital?
Soldado dragón:
-Mi general, hemos investigado las casas exhaustivamente… Tiene que ver esto.
Rutanel:
“Esto está mal; hay dragones de hielo que se ven desnutridos dentro de las casas, incluso bebés que se ven fatal…”
¿?:
-Ustedes… Son del reino del trueno… Por favor, ayúdennos…
Mirmiku:
-¿Que les ha pasado a ustedes?, ¿Cómo fue que la ciudad terminó así?
¿?:
-Coventina… Desde que inició la guerra… Destinó todos sus recursos al ejército pero… Nosotros nos quedamos sin hogar, sus impuestos… Lo hemos perdido todo y ahora… Obligan a nuestros maridos a pelear en el ejército, solo para que tengamos algo que comer a la semana…
Rutanel:
-Así que eso era… Los dragones contra los que hemos estado peleando debieron ser simples padres de familia… Forzados a pelear para sobrevivir…
¿?:
-Si han llegado hasta aquí… Significa que han matado a mi esposo…
Rutanel:
-Yo… No tenía idea de que…
¿?:
-Está bien… Ambos sabíamos que su momento llegaría tarde o temprano… No nos interesa la guerra… Solo queremos… Vivir en paz… Paz…
Rutanel:
-Señora… ¡Señora!
Mirmiku:
-Ella… Murió. Solo cerró los ojos y se terminó, mirando su cuerpo deduzco que llevaba varios meses comiendo muy poco…
Rutanel:
-¡He visto suficiente!, ya todos lo vieron… Nuestro enemigo no son los dragones de hielo sino la reina Coventina. Ha esclavizado a sus propios súbditos y no le interesa nada más que el poder. Tenemos que detenerla antes de que al resto de sus súbditos le pase lo que a esta inocente dragona. ¡Vamos todos al castillo y acabemos con ella de una vez y para siempre!
Mirmiku:
-Aguanta un momento Rutanel, ¿Qué hacemos con los demás dragones de hielo?, si están en la misma situación entonces acabamos de condenarlos al matar a sus familiares que ganaban dinero para sus familias.
Rutanel:
-Mmm… Ven aquí Agaros.
Agaros:
-A tus órdenes Rutanel, que necesitas.
Rutanel:
-Necesito que tu grupo se haga cargo de los dragones de hielo. Lo que necesiten como agua, comida y si están enfermos que los cuiden por favor.
Agaros:
-Para mí será un placer ayudar a quien lo necesite. Cuidaremos de ellos, ahora vayan y terminen con esa reina.
Rutanel:
“Mientras Agaros y los demás dragones rebeldes cuidan de los dragones de hielo, yo y Mirmiku nos adentraremos al castillo y el resto de los dragones eléctricos estarán afuera esperando por nosotros. La puerta del castillo me es familiar, como la de Ishkur pero de color azul… Para ser una reina malvada sí que sabe cuidar su castillo. En fin, es hora de entrar a este lujoso palacio. No se ve tan mal pero hay un pequeño problema y es que está desierto…”
Mirmiku:
-Está vacío… ¿Dónde están los trabajadores de la reina?
¿?:
-No los necesitaba, todos ellos eran montón de inútiles y cobardes.
Rutanel:
“…No me digan, ella está justo detrás de nosotros…”
Mirmiku:
-Rutanel… Corre…
Rutanel:
“No voy a correr, es solo una… Dragona… Enorme… ¡Oh por favor!, mide 4 veces más grande que Mirmiku e Ishkur… ¡Es gigante!”
Coventina:
-Los he estado esperando… Alguien me avisó que Ishkur mandó a una híbrida para acabar con mi ejército. Pensé que sería mentira pero conociendo a ese cobarde ya no me sorprende. Solo mírate, una pequeña e insignificante basura que intenta hacerse la buena, los híbridos como tú me han enfermado desde que llegaron a esta isla.
Mirmiku:
-¡No permitiré que le hables así a Rutanel!, ¡Muere!
Rutanel:
“Mirmiku… Auch, con un solo golpe de su mano la reina Coventina lanzó a Mirmiku por todo el pasillo hasta llegar a la pared. Es demasiado grande para nosotros… Incluso Mirmiku se ve pequeño comparado a ella; una enorme dragona de escamas azules con alas celestes y una corona de plata. Su cara solo me dice una cosa y es que no se detendrá hasta matarnos…”
Coventina:
-Esa espada es solo un mondadientes para mí, ahórrate la molestia y déjame aplastarte como un insecto. Cuando acabe contigo después será el ejército de Ishkur ¡Y sin nadie defendiendo ese frente yo podré entrar y acabar con su reino personalmente!
¿?:
-¿Y si mejor te callas de una vez?
Rutanel:
“Esa voz… ¡¿Kronefi?!”
Coventina:
-¡MI OJO!
Kronefi:
-¡Justo en el blanco!, ¡Ahora Crascy!
Crascy:
-¿Qué decías de mi amiga, estúpida lagartija?
Rutanel:
“¿Qué están haciendo mis amigos aquí?, ¿Cómo fue que llegaron, como es que ellos están…?”
Coventina:
¡BAJATE DE MI LOMO, MALDITA CUCARACHA!
Crascy:
-Yo creo que no lagartija, ¡Toma esto!
Rutanel:
“Ya no tengo ni la más remota idea de que está pasando. Crascy le acaba de meter un puñetazo a Coventina en el cuello usando sus puños mecánicos, Kronefi le clavó una flecha directo en el ojo a ella y yo… Me siento inútil ahora.”
Coventina:
-¡YA BASTA!
Kronefi:
-¡Crascy, ya bájate de ella!
Rutanel:
-¡Aliento de hielo, cúbranse!
¿?:
-¡oleih ed noiccetorp!
Rutanel:
-¿Tú también Axmili?, por cierto gracias por la barrera contra el hielo de Coventina.
Axmili:
-¿Mi apreciada Rutanel, especulaste que te abandonaríamos solitaria a merced de la malicia de esta dragona de hielo mientras permanecíamos de brazos cruzados en el castillo de Ishkur?, no eres la única que goza de poderes o fuerza, somos tus amigos y te auxiliaremos siempre.
Zafenis:
-¡Y más te vale que te acostumbres!, no cambie de bando para mirar cómo te llevas la gloria. ¡Déjenme algo de acción a mí también!
Tarnili:
-Rutanel, no te quedes ahí parada. ¡Únete a la batalla!
Rutanel:
-¿Y tú también peleas ahora?
Tarnili:
-Crascy me fabricó este enorme martillo de guerra, lo usé por un rato y creo que lo domino a la perfección. Ahora si me disculpas tengo que destrozar a una dragona miembro por miembro.
Renzsal:
-Llegué tarde… Estos viejos huesos ya no son lo que eran.
Rutanel:
-Renzsal, tómalo con calma por favor.
Renzsal:
-Lo tomaré con calma cuando esa enorme cosa muera de una vez.
Rutanel:
-Todos mis amigos están aquí… Peleando contra la reina Coventina… Realmente los aprecio a todos.
Mirmiku:
-Mi cabeza… Ese golpe fue más de lo que hubiera querido y… ¿Quiénes son todos ellos y porque le están dando una golpiza a la reina?
Rutanel:
-Ellos son mis amigos y… Estoy orgullosa de ellos, ¡Vamos a ayudarlos!
Mirmiku:
-Será un verdadero honor luchar al lado de aquellas personas que…
Rutanel:
-Menos palabras, más acción.