sábado, 8 de abril de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 49



Mirmiku:
-¡Ciudad Cascada está a solo unos cuantos kilómetros más, sigan avanzando!

Rutanel:
“Siguen apareciendo más y más soldados de frente, pero es muy raro… Los acabamos muy fácilmente, es casi como si no quisieran pelear del todo y solo se rindieran… No tienen espíritu de pelea ni fuerza suficiente para pelear, algo en todo esto realmente no me está gustando.”

Mirmiku:
-Rutanel, has estado muy callada durante la última media hora, ¿te ocurre algo?

Rutanel:
-Algo no está bien Mirmiku, se supone que este ejército es el más fuerte de las 4 naciones de los dragones pero estamos avanzando sobre ellos como hormigas, les estaba yendo mejor cuando ellos atacaban y los dragones eléctricos permanecían a la defensa. Creo que mi corazonada resultó ser más que cierta…

Mirmiku:
-Aunque eso sea cierto, no puedes negar que tu plan funcionó. Por primera vez en siglos tengo algo de esperanza para que esta guerra sin sentido termine y eres tú quien me dio esa esperanza. No es momento de cuestionarte a ti misma, es momento de alegrarte por cumplir tu promesa al rey Ishkur.

Rutanel:
-Viniendo de ti, la verdad que me hace sentir mucho mejor. Gracias Mirmiku, realmente eres un buen dragón… ¿O debería decir, león?

Mirmiku:
-Prefiero que me llamen dragón pero acepto el cumplido, ahora te lo regresaré y diré que eres una mujer fuerte y hermosa con una meta noble.

Rutanel:
-Déjame abrazarte de nuevo, eso es muy dulce de tu parte… ¿Ahora si me darás una sonrisa?

Mirmiku:
-No.

Rutanel:
-Tenía que intentarlo. ¿Cuánto nos falta para llegar?, hace rato que dejaron de llegar dragones de hielo por este camino congelado…

Mirmiku:
-Estamos muy cerca, al menos de lo que puedo recordar de ciudad Cascada la primera vez que llegué aquí.

Rutanel:
-Ojalá pudiera ver cómo eran las cosas antes de la guerra, antes de que todo se volviera un caos.

Mirmiku:
-Aún estamos a tiempo, todo lo que tenemos que hacer… A quien debemos detener… Está allí al frente.

Rutanel:
“La garra de Mirmiku solo apunta a un sitio y ese lugar es la congelada ciudad Cascada, capital del reino de hielo. No se parece en nada a la ciudad Relámpago; las casas que hay son mucho más pequeñas, creo que las puedo comparar con el equivalente a dos casas mías pero a lo largo. Ni siquiera parecen hechas de algún material hermoso… son solo casas de madera pintadas de azul por todas partes, cerradas y en su mayoría deshabitadas.”

Mirmiku:
-Esto… No puede ser ciudad Cascada. ¿Dónde están las mansiones de zafiro con plata, las fuentes de agua cristalina y lo más importante, el castillo de aguamarina con una gran cascada detrás de ella?

Rutanel:
-Creo que el castillo que dices… Está ahí al frente.

Mirmiku:
-Esto es irreal…

Rutanel:
“Al fondo de todas las pequeñas casas de dragones hay un castillo… Mucho más grande que el de Ishkur, tal como dijo Mirmiku hecha de piedras preciosas azules pero… Esa cascada que mencionó es solo hielo, como si el río encima de las montañas estuviera congelado en el tiempo junto al lago que rodea el edificio.”

Mirmiku:
-Esto no es ciudad Cascada, ¿Qué le ha hecho la reina Coventina a su propia capital?

Soldado dragón:
-Mi general, hemos investigado las casas exhaustivamente… Tiene que ver esto.

Rutanel:
“Esto está mal; hay dragones de hielo que se ven desnutridos dentro de las casas, incluso bebés que se ven fatal…”

¿?:
-Ustedes… Son del reino del trueno… Por favor, ayúdennos…

Mirmiku:
-¿Que les ha pasado a ustedes?, ¿Cómo fue que la ciudad terminó así?

¿?:
-Coventina… Desde que inició la guerra… Destinó todos sus recursos al ejército pero… Nosotros nos quedamos sin hogar, sus impuestos… Lo hemos perdido todo y ahora… Obligan a nuestros maridos a pelear en el ejército, solo para que tengamos algo que comer a la semana…

Rutanel:
-Así que eso era… Los dragones contra los que hemos estado peleando debieron ser simples padres de familia… Forzados a pelear para sobrevivir…

¿?:
-Si han llegado hasta aquí… Significa que han matado a mi esposo…

Rutanel:
-Yo… No tenía idea de que…

¿?:
-Está bien… Ambos sabíamos que su momento llegaría tarde o temprano… No nos interesa la guerra… Solo queremos… Vivir en paz… Paz…

Rutanel:
-Señora… ¡Señora!

Mirmiku:
-Ella… Murió. Solo cerró los ojos y se terminó, mirando su cuerpo deduzco que llevaba varios meses comiendo muy poco…

Rutanel:
-¡He visto suficiente!, ya todos lo vieron… Nuestro enemigo no son los dragones de hielo sino la reina Coventina. Ha esclavizado a sus propios súbditos y no le interesa nada más que el poder. Tenemos que detenerla antes de que al resto de sus súbditos le pase lo que a esta inocente dragona. ¡Vamos todos al castillo y acabemos con ella de una vez y para siempre!

Mirmiku:
-Aguanta un momento Rutanel, ¿Qué hacemos con los demás dragones de hielo?, si están en la misma situación entonces acabamos de condenarlos al matar a sus familiares que ganaban dinero para sus familias.

Rutanel:
-Mmm… Ven aquí Agaros.

Agaros:
-A tus órdenes Rutanel, que necesitas.

Rutanel:
-Necesito que tu grupo se haga cargo de los dragones de hielo. Lo que necesiten como agua, comida y si están enfermos que los cuiden por favor.

Agaros:
-Para mí será un placer ayudar a quien lo necesite. Cuidaremos de ellos, ahora vayan y terminen con esa reina.

Rutanel:
“Mientras Agaros y los demás dragones rebeldes cuidan de los dragones de hielo, yo y Mirmiku nos adentraremos al castillo y el resto de los dragones eléctricos estarán afuera esperando por nosotros. La puerta del castillo me es familiar, como la de Ishkur pero de color azul… Para ser una reina malvada sí que sabe cuidar su castillo. En fin, es hora de entrar a este lujoso palacio. No se ve tan mal pero hay un pequeño problema y es que está desierto…”

Mirmiku:
-Está vacío… ¿Dónde están los trabajadores de la reina?

¿?:
-No los necesitaba, todos ellos eran montón de inútiles y cobardes.

Rutanel:
“…No me digan, ella está justo detrás de nosotros…”

Mirmiku:
-Rutanel… Corre…

Rutanel:
“No voy a correr, es solo una… Dragona… Enorme… ¡Oh por favor!, mide 4 veces más grande que Mirmiku e Ishkur… ¡Es gigante!”

Coventina:
-Los he estado esperando… Alguien me avisó que Ishkur mandó a una híbrida para acabar con mi ejército. Pensé que sería mentira pero conociendo a ese cobarde ya no me sorprende. Solo mírate, una pequeña e insignificante basura que intenta hacerse la buena, los híbridos como tú me han enfermado desde que llegaron a esta isla.

Mirmiku:
-¡No permitiré que le hables así a Rutanel!, ¡Muere!

Rutanel:
“Mirmiku… Auch, con un solo golpe de su mano la reina Coventina lanzó a Mirmiku por todo el pasillo hasta llegar a la pared. Es demasiado grande para nosotros… Incluso Mirmiku se ve pequeño comparado a ella; una enorme dragona de escamas azules con alas celestes y una corona de plata. Su cara solo me dice una cosa y es que no se detendrá hasta matarnos…”

Coventina:
-Esa espada es solo un mondadientes para mí, ahórrate la molestia y déjame aplastarte como un insecto. Cuando acabe contigo después será el ejército de Ishkur ¡Y sin nadie defendiendo ese frente yo podré entrar y acabar con su reino personalmente!

¿?:
-¿Y si mejor te callas de una vez?

Rutanel:
“Esa voz… ¡¿Kronefi?!”

Coventina:
-¡MI OJO!

Kronefi:
-¡Justo en el blanco!, ¡Ahora Crascy!

Crascy:
-¿Qué decías de mi amiga, estúpida lagartija?

Rutanel:
“¿Qué están haciendo mis amigos aquí?, ¿Cómo fue que llegaron, como es que ellos están…?”

Coventina:
¡BAJATE DE MI LOMO, MALDITA CUCARACHA!

Crascy:
-Yo creo que no lagartija, ¡Toma esto!

Rutanel:
“Ya no tengo ni la más remota idea de que está pasando. Crascy le acaba de meter un puñetazo a Coventina en el cuello usando sus puños mecánicos, Kronefi le clavó una flecha directo en el ojo a ella y yo… Me siento inútil ahora.”

Coventina:
-¡YA BASTA!

Kronefi:
-¡Crascy, ya bájate de ella!

Rutanel:
-¡Aliento de hielo, cúbranse!

¿?:
-¡oleih ed noiccetorp!

Rutanel:
-¿Tú también Axmili?, por cierto gracias por la barrera contra el hielo de Coventina.

Axmili:
-¿Mi apreciada Rutanel, especulaste que te abandonaríamos solitaria a merced de la malicia de esta dragona de hielo mientras permanecíamos de brazos cruzados en el castillo de Ishkur?, no eres la única que goza de poderes o fuerza, somos tus amigos y te auxiliaremos siempre.

Zafenis:
-¡Y más te vale que te acostumbres!, no cambie de bando para mirar cómo te llevas la gloria. ¡Déjenme algo de acción a mí también!

Tarnili:
-Rutanel, no te quedes ahí parada. ¡Únete a la batalla!

Rutanel:
-¿Y tú también peleas ahora?

Tarnili:
-Crascy me fabricó este enorme martillo de guerra, lo usé por un rato y creo que lo domino a la perfección. Ahora si me disculpas tengo que destrozar a una dragona miembro por miembro.

Renzsal:
-Llegué tarde… Estos viejos huesos ya no son lo que eran.

Rutanel:
-Renzsal, tómalo con calma por favor.

Renzsal:
-Lo tomaré con calma cuando esa enorme cosa muera de una vez.

Rutanel:
-Todos mis amigos están aquí… Peleando contra la reina Coventina… Realmente los aprecio a todos.

Mirmiku:
-Mi cabeza… Ese golpe fue más de lo que hubiera querido y… ¿Quiénes son todos ellos y porque le están dando una golpiza a la reina?

Rutanel:
-Ellos son mis amigos y… Estoy orgullosa de ellos, ¡Vamos a ayudarlos!

Mirmiku:
-Será un verdadero honor luchar al lado de aquellas personas que…

Rutanel:
-Menos palabras, más acción.

miércoles, 5 de abril de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 48



Soldado dragón:
-Mi general… Perdóneme por lo de antes, no era mi intención verlo así y…

Mirmiku:
-No te agobies por eso, es la primera vez que alguien aquí me ve como lo que solía ser hace siglos. Aquí me tendrán como un dragón siempre, no lo olviden.

Soldado dragón:
-¡Si señor!

Mirmiku:
-Iré a hablar con Rutanel para pasar el tiempo. ¿Rutanel, podemos hablar de nuevo?

Rutanel:
-Zzz…

Mirmiku:
-Oh… No puedo permitir que duermas en el suelo… Déjame levantarte…

Rutanel:
-Mmm… Que buen masaje…

Mirmiku:
-Qué tipo de sueños podrías estar teniendo ahora… Después de todo lo que pasó era lógico que estuvieras cansada, te pondré aquí… No es una cama para alguien como tú pero servirá. Nada mejor que suaves hojas de helechos para descansar la espalda.

Rutanel:
-Zzz… Mirmiku…

Mirmiku:
-¿Oh, despertaste?, Aquí estoy Rutanel, que sucede.

Rutanel:
-Zzz… Mirmiku… Regresa…

Mirmiku:
-Sigues dormida… Mejor te dejo en paz…

Rutanel:
-Mirmiku… Regresa… Quiero contarte… Algo… Zzz…

Mirmiku:
-…

Rutanel:
-Tú eres… Lindo… Me encanta… Tu melena…

Mirmiku:
-Esto es… Halagador… Creo…

Rutanel:
-Volemos juntos… Hasta perdernos… Y yo pueda decirte… Que… Zzz…

Mirmiku:
-Decirme qué Rutanel… Solo dilo.

Rutanel:
-Um… ¿Qué…? ¿Cómo llegue aquí encima de estas hojas?

Mirmiku:
-Te quedaste dormida en el suelo y yo me tomé la molestia de ponerte más cómoda, no pensé que estuvieras tan cansada.

Rutanel:
-Admito que pelear mucho me cansa, gracias por… Preocuparte por mí Mirmiku, lo aprecio mucho.

Mirmiku:
-Sin embargo hay algunas cosas que llegué a escuchar… Estabas hablando dormida sobre… Algo.

Rutanel:
-…No puede ser, ¿Escuchaste todo lo que dije mientras dormía?, yo puedo explicarlo… Yo solo…

Mirmiku:
-No dijiste mucho Rutanel… Lo decías por partes, me disculpo por haber invadido tu privacidad.

Rutanel:
-Qué alivio, por un momento pensé que llegaste a escuchar mi sueño donde te decía que me gust… Uh…

Mirmiku:
-Rutanel, ya no hace falta que lo sigas ocultando más. ¿Qué es lo que sientes realmente de mí?

Rutanel:
-Yo… Siento… No puedo decirlo, es que yo… Jamás había sentido esto por alguien antes y… No creo que sea correcto porque yo aún soy una híbrida y tú eres…

Mirmiku:
-Somos iguales… Pero yo decidí adaptarme a mi parte dragón, eso no cambia el hecho de que yo también sienta algo por ti.

Rutanel:
-Tú… Sientes…

Mirmiku:
-Me gustas Rutanel, desde el primer momento que te vi. Tal vez no lo puedas notar por la seriedad que aparento siempre, ni por el hecho de no sonreír, pero en este momento estoy sintiendo… Algo que incluso yo no puedo explicarme.

Rutanel:
-Mirmiku… De haber sabido que yo te gustaba entonces…

Mirmiku:
-Nos habríamos ahorrado esos momentos incómodos.

Rutanel:
“Todo mi cuerpo se siente en llamas, creo que esto es a lo que Tarnili se refería cuando me habló de la llama de la pasión hace años. No quiero hacer otra cosa más que abrazar a Mirmiku, sentir su pelaje, oler su pelaje, estar lo más cerca de él.”

Mirmiku:
-Hay un lugar al que me gustaría llevarte, pero primero tenemos un trabajo que hacer. ¿Cuándo llegarán esos rebeldes para la misión?

Rutanel:
-Cuando tengan que llegar, no es como si tuviéramos un tiempo límite para esto… Solo quiero estar contigo ahora…

Mirmiku:
-Entonces quédate conmigo… Ya que tanto te gusta oler mi pelaje…

Rutanel:
-Solo un poco… Bueno, en realidad mucho…

Soldado dragón:
-¡Mi señor, han llegado los rebeldes, estamos listos para poner en marcha el plan de ataque de Rutanel!

Mirmiku:
-Al parecer tendremos que posponer lo de mi melena Rutanel, hora de actuar.

Rutanel:
-Muy bien, esa reina no sabrá que la golpeó.

Soldado dragón:
-¡Atención, el general Mirmiku Leonhart ya está aquí!

Mirmiku:
-Atención soldados, el día de hoy haremos lo que sería considerado un suicidio para muchos y eso es atacar directamente al frente del ejercito de hielo. Sé que muchos de ustedes se sentirán asustados y confundidos por esta decisión pero les aseguro que si no atacamos ahora y le hacemos frente al problema, nos quedaremos estancados por siempre en esta interminable guerra. Por petición de Rutanel, el grupo de rebeldes que han estado causando problemas aquí presentes ahora nos ayudaran a cumplir una meta en común; terminar con este lado de la guerra. Ahora vamos todos juntos y demostrémosle a esa reina de lo que nosotros somos capaces de hacer.

Rutanel:
“Así es como se tiene que hablar como líder, ahora me está gustando mucho más que antes… Y hablando de los rebeldes, unos 15 de ellos están listos justo detrás de nosotros. Agaros es el líder de este pequeño grupo de dragones, todos con su distintiva cinta en la cola. El mismo Agaros es un dragón cualquiera la verdad; escamas rojas con un par de cuernos pequeños en la cabeza y ojos amarillos.”

Mirmiku:
-Rutanel, es la hora. Te acompañaré al frente de la batalla mientras los demás nos siguen de cerca. Los rebeldes serán nuestro elemento sorpresa pero necesitamos una pequeña distracción para asegurarnos de que ningún enemigo se dé cuenta.

Rutanel:
-Distracción… Creo que ya sé a quién llamar para la ocasión, déjame lanzar un silbido.

Mirmiku:
-No comprendo, ¿Quién respondería a un silbido desde aquí?

Rutanel:
-Lo sabía, ahí vienen las dos.

Mirmiku:
-¿Son aves?, ¿pero cómo nos ayudarán a nosotros en nuestra misión?

Bonita:
-Amiguita Rutanel, sabía que nos pedirías ayuda tarde o temprano.

Linda:
-Ya nos estábamos aburriendo en la casa sin hacer nada. ¿Qué necesitas de nosotras querida?

Rutanel:
-Una distracción, lo que sea para que los dragones de hielo no se den cuenta de nuestro ataque sorpresa.

Bonita:
-Mmm, ¿estás pensando lo mismo que yo Linda?

Linda:
-Eso creo, ¿pero para que tendríamos que sumergirnos en agua congelada?

Bonita:
-¡Eso no!, me refiero a usar nuestros encantos de arpía para distraer a los dragoncitos. ¿Recuerdas el baile que inventamos para conseguir comida?

Linda:
-¡Si, eso me encanta hermanita!, Nos adelantaremos Rutanel… Ahora observen como es que se conquista a un grupo de dragones.

Rutanel:
“Linda y Bonita no han cambiado en nada, creo que lo único diferente ahora es la ropa que llevan hecha de plumas… Lo cual me parece redundante ya que todo su cuerpo está repleto de ellas. Aun así me impresiona que sean tan hermosas; con sus pestañas bien definidas, cabello de plumas, piernas que terminan en garras, manos que también son garras y esas alas emplumadas tan majestuosas. Caminar entre la nieve me agota demasiado, menos mal que Mirmiku me dejó subirme encima suya… Creo que lo hizo a propósito solo para oler su melena de nuevo… Hay algo en este olor que me embriaga, otra vez ese siento calor en mi interior y quiero… Algo más que este olor…”

Mirmiku:
-Rutanel, ahí están las chicas ave que llamaste. No podrás creer lo que estoy viendo.

Rutanel:
“Oh Mirmiku, solo cállate y déjame olerte un poco más y… Oh, Linda y Bonita están bailando… ¿Esperen, que?”

Mirmiku:
-Que se supone que están haciendo… ¿Bailar para distraer a los dragones?

Rutanel:
“Vaya que tiene razón; Linda y Bonita están cara a cara frente a un grupo de dragones de hielo pero están distraídos mirando a las hermanas bailar, algunos con cara de confusión y otros con asombro.”

Linda:
-¿Alguno de ustedes guapos quiere bailar conmigo o con mi hermana?

Bonita:
-No sean tímidos, preparamos este baile solo para ustedes. Tan grandes y poderosos dragones necesitan entretenimiento de calidad… Y buena compañía.

Mirmiku:
-Está funcionando, quieren bailar con ellas. Cuando todos estén confiados atacaremos rápidamente, no olvides usar tu transformación a dragona si las cosas se tornan peligrosas.

Rutanel:
-Solo un poco más Mirmiku, que se confíen de más…

Linda:
-Hola galán, ¿Quieres bailar conmigo?

Dragón de hielo:
-Por supuesto preciosa, no pensé que otra especie sería tan hermosa…

Bonita:
-No hay límites para el amor querido, vengan aquí y muevan esos traseros escamosos.

Mirmiku:
-Excelente, ya todos están bailando con ellas. ¡Es ahora o nunca, a la carga!

Rutanel:
“¡Llegó la hora de la batalla!, Mirmiku y el resto de los dragones eléctricos comenzaron el asalto mientras Linda y Bonita se fueron volando, riéndose. Yo tengo que hacer mi parte usando mi espada, hora de cortar un par de cabezas de dragón.”

Linda:
-Míralos hermanita, tan llenos de pasión por la batalla.

Bonita:
-La verdad si nos hace falta un hombre como ellos… Es justo como mamá lo dijo.

Linda:
-Si queda alguno vivo lo pido para mí solita.

Bonita:
-No seas así, comparte con tu hermana.

Linda:
-Uy, entonces hagamos trío. Me contaron que los dragones la tienen grand…

Bonita:
-Sshhhh, mira abajo. Rutanel y ese lindo dragón con pelaje se la pasan juntos, ¿será que son novios?

Linda:
-Creo que sí, mira como matan a esos dragones de hielo bien juntitos, puedo oler el amor entre los dos.

Bonita:
-Mira nada más, ahí vienen más dragones de hielo.

Linda:
-Pero no te preocupes hermanita, esos rebeldes bien musculosos los estaban esperando, ya también cayeron en su linda trampa.

Bonita:
-Me siento como narradora de una épica batalla, me convertiré en escritora y anotaré esto en mi diario personal.

Linda:
-¿Qué nombre le darás a esta historia?

Bonita:
-No lo sé, tal vez algo que tenga que ver con los dragones. Y hablando de ellos, ya acabaron con los dragones de hielo que estaban aquí, que tristeza… Ahora no nos quedó ninguno para nosotras hermanita.

Linda:
-Podría ser peor, podríamos habernos quedado con algún moribundo en lugar de un buen mozo.

Bonita:
-Exactamente, un dragón debe ser noble y fuerte… Como los que van para allá ahora, ya se nos fueron los dragones a los que estábamos ayudando.

Linda:
-Déjalos hermana, ayudamos a nuestra amiga y nuestro trabajo aquí está hecho. Regresemos a casa para disfrutar de una deliciosa taza de té.

Bonita:
-¿Crees que Rutanel y su novio estarán bien?

Linda:
-Por supuesto… Ahora vámonos que aquí apesta a dragón muerto… Mucha sangre y tripas por todo el lugar, me dan nauseas…

Bonita:
-No te quejes, ahora andando hermanita.

Rutanel:
“La batalla sí que fue difícil, por poco no la cuento pero ahora seguimos avanzando. No debemos estar lejos de ciudad Cascada, cuando los ataquemos directamente en su querida ciudad, la reina Coventina pedirá clemencia como la verdadera insensata que es… Ya hasta estoy sonando como Zafenis al decirle así, aprendo rápido.”

domingo, 2 de abril de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 47



Mirmiku:
-¡Donde está Rutanel, la necesitamos de regreso en la base!

Soldado dragón:
-Mi señor, la hemos perdido en los puestos de vigía del ejercito dragón de hielo.

Mirmiku:
-Por la gracia divina de nuestros ancestros… Por favor regresa Rutanel…

Rutanel:
-Bueno, creo que este es el último puesto… No pensé que matar dragones fuera tan sencillo, esperaba que al menos pusieran resistencia pero son muy débiles. Viendo este cuerpo más de cerca ni siquiera parecen estar en forma… ¿Qué clase de dragones entrenaron para el ejército?

Dragón de hielo:
-¡Allá arriba está la intrusa, mátenla antes de que…!

Rutanel:
-Si… Ya es tarde para eso, logré incendiar todos sus puestos. ¿Quieren pelear no es así?, pues vengan a ver si se atreven.

Dragón de hielo:
-…No gracias, prefiero vivir. Me largo de aquí, espero que la reina Coventina nos pueda perdonar por esto.

Rutanel:
-Menos mal… Ya me estaba sintiendo mal por tener que matarlos cuando ni siquiera intentaban pelear conmigo… Hora de regresar con Mirmiku.

Soldado dragón:
-Le tengo buenas noticias mi general, han divisado a Rutanel cerca de paso helado al frente de las tropas de Coventina, y no solo eso es una buena noticia… ¡Las tropas del ejército del hielo se retiran!

Mirmiku:
-Oh por dios… Rutanel…

Rutanel:
-Aquí estoy, sana y salva tal como prometí… ¿Lo hice bien?

Mirmiku:
-Antes que nada Rutanel… Déjame decirte que me tenías preocupado, pensé que algo realmente grave te había sucedido.

Rutanel:
-Me tardé un poco, incendiar sitios tan altos como esos hechos de hielo sólido no es nada fácil.

Mirmiku:
-Y no solo eso, también pensé que podrían haberte secuestrado o algo peor…

Rutanel:
-De acuerdo, no creo que sea…

Mirmiku:
-Jamás me lo perdonaría en la vida si algo te llegara a suceder y…

Rutanel:
-¡Mirmiku!, estoy bien… Hice lo que me pediste y salí ilesa. Pensé que te alegrarías de verme al completar la misión.

Mirmiku:
-…Tienes razón, tal vez me preocupé demasiado. Además las tropas de la reina Coventina se alejaron así que tu trabajo fue cumplido de manera satisfactoria.

Rutanel:
-Entonces… ¿Tenemos el control del río?

Mirmiku:
-No estamos seguros. Las tropas se fueron o eso parece, todavía hay soldados nuestros revisando el área en caso de que sea una trampa. Ven conmigo a la base Rutanel, tenemos que hablar de otras cosas.

Rutanel:
“Me pregunto qué cosas querrá decirme Mirmiku, espero que no sea algo malo. Esos dragones de hielo… Hay algo en ellos que me inquieta, como fueron tan débiles y pude matarlos con solo un tajo de mi espada, como ese dragón se rindió y se fue junto con el resto de sus compañeros… Algo en todo esto no me cuadra”

Mirmiku:
-¡QUE HACEN USTEDES AQUÍ!

Rutanel:
“Pero que… hay unos 3 dragones dentro de la base… Y estoy segura que no son soldados nuestros, creo que son ladrones o algo así por lo extraños que se ven; uno verde, otro amarillo y finalmente uno rojo, todos con una pequeña cinta en sus colas.”

Mirmiku:
-Maldición, dos de ellos ya escaparon pero este se arrinconó al fondo de la base, vigila la entrada Rutanel, solo por si quiere escapar.

Rutanel:
-Muy bien, si quiere pasar sobre mí… Pues podría hacerlo, es más grande que yo…

Mirmiku:
-¡Lo atrapé!, Ven a echarle un vistazo a esta escoria.

¿?:
-Tú eres la escoria por seguir las órdenes de un rey corrupto…

Rutanel:
-Bueno, aquí estoy… ¿Quién eres tú y que quieres?

¿?:
-Tú… Ese color, esas alas y ese cabello… ¿Rutanel?

Rutanel:
-¿Uh?, ¿Cómo sabes mi nombre?

¿?:
-Crimstone nos contó sobre ti en nuestra base, no pensé que el gobierno te haya atrapado antes de conocerte…

Rutanel:
-Oh, así que tú eres parte de esos dragones de los que Crimstone me habló… Pues la verdad creo que es muy tarde para conocernos adecuadamente, además no creo necesitar su ayuda, ya estoy solucionando todo desde aquí.

¿?:
-Lo sabía, te han lavado el cerebro. Le diré a mi grupo que te hemos perdido…

Mirmiku:
-Tu no irás con ningún grupo. Conozco a los de su tipo, son un grupo de dragones rebeldes cuya única meta es entorpecer el poco avance que hacemos para que esta guerra termine, no importa que nación sea… A todos les sabotean el poco progreso que se tiene para que la guerra termine.

¿?:
-La guerra ya hubiera terminado si nos dejaran hacer nuestro trabajo, tontos dragones opresores…

Rutanel:
-De acuerdo… Si Crimstone confía en ustedes es por algo… Mirmiku, déjame hablar con él un momento, tal vez pueda llegar a un acuerdo.

Mirmiku:
-De acuerdo, lo liberaré de sus ataduras pero lo mantendré vigilado.

Rutanel:
-Ahora vamos de nuevo… ¿Quién eres tú?

Agaros:
-Mi nombre es Agaros, formo parte de la resistencia de dragones para consolidar un nuevo orden donde nadie tenga que pelear por nada nunca más. Vinimos aquí por un informe acerca de ti Rutanel, por parte de nuestro amigo Crimstone. Nos dijo que te haría falta ayuda para convencer a los dragones de las naciones a ayudarte contra un tal Kronetiku… Pero veo que te atraparon primero.

Rutanel:
-Um… No, nadie me ha atrapado. En caso de que no lo notaran he estado haciendo lo que puedo para que esto termine por igual. ¿Acaso crees que yo quería ir allá afuera en el campo de batalla y solo matar dragones como si fueran mosquitos?

Agaros:
-Oh dios mío, ¿te han hecho matar dragones?

Rutanel:
-¡Claro que sí, porque aparentemente nadie aquí quiere hacerme caso de hacer las cosas del modo pacífico y aparentemente las dos reinas que hay en esta isla son unas malditas que todo lo que deseaban era comenzar una guerra sin sentido por un malentendido hecho por un híbrido parecido a mí, el cual entró a una estúpida torre donde viven unos estúpidos dragones ancianos que son demasiado cobardes como para salir de su hogar para ayudarnos a detener esta guerra sin sentido y que deben estar viviendo una vida de lujos mientras el resto del mundo se muere lentamente, tanto dragones como personas a merced de Kronetiku quien al llegar aquí acabará con todos nosotros y el mundo se irá al carajo!

Agaros:
-…

Mirmiku:
-Rutanel… Cielos…

Rutanel:
-Tenía que decirlo tarde o temprano… Al parecer tendré que hacer las cosas a mi modo. Dejemos esas porquerías de rebeliones y gobiernos y cosas parecidas, vamos juntos a hacer lo que en un principio se debió hacer; atacar directamente. Si lo piensas bien Mirmiku, el ejército de Ishkur solo estuvo a la defensiva. Si los sorprendemos con una buena ofensiva, la reina Coventina no tendrá como reaccionar y así la detendremos.

Mirmiku:
-Eso es lo más loco y contraproducente que he escuchado en toda mi vida respecto a esta guerra… Lo acepto.

Rutanel:
-También lo diré desde tu punto de vista Agaros; cuando todo esto termine no habrá guerras entre los dragones y ya no tendrán que ser un grupo rebelde. Ayúdanos con esto por favor.

Agaros:
-Um… ¿Segura que esto será una buena idea?, incluso siendo yo alguien que adora todo tipo de planes para derrocar al gobierno esto me parece algo… Arriesgado.

Rutanel:
-Ya no me importa nada, estoy en la isla y no me iré de aquí hasta que la guerra se termine y los dragones decidan ayudarme.

Agaros:
-Supongo que podemos ayudarnos mutuamente si es el caso… Pero que este y los demás dragones no nos estorben.

Mirmiku:
-Ahora escúchame bien, solo te ayudaré porque Rutanel confía en ti. Más te vale hacerle caso o nosotros tendremos una plática no muy amigable.

Agaros:
-Es un trato… Ahora si me disculpas, debo ir con mis amigos…  A discutir este plan, nos volveremos a ver Rutanel, le avisaremos a Crimstone que logramos contactarte.

Rutanel:
-Te lo agradezco, envíenle saludos de mi parte.

Mirmiku:
-Rutanel, espero que sepas lo que haces… Esos dragones no hacen nada más que causar problemas.

Rutanel:
-Si son amigos de Crimstone entonces son amigos míos, no pretendo crear enemistades aquí… Solo quiero que todos los dragones dejen de pelear. A veces me siento confundida aquí, de qué lado se supone que debo estar entre los dragones.

Mirmiku:
-Mientras aún estés del nuestro me sentiré… Bien.

Rutanel:
-De acuerdo, mi plan es bastante sencillo; necesito que prepares a las tropas aquí en este mismo río. Está claro que Coventina mandará a sus tropas de regreso para recuperar el control del río, así que cuando eso pase les tendremos preparada una trampa. Cuando diezmemos a su ejército de este lado será el momento de atacar de frente, todo lo que necesito es que Agaros y los demás dragones de su grupo nos apoyen desde el cielo.

Mirmiku:
-¿Y qué pasará con la retaguardia?, si mandamos un ataque directo con todo lo que tenemos, dejaremos este lugar desprotegido de cualquier ataque.

Rutanel:
-Tienes razón, pero si no hacemos algo entonces nos quedaremos estancados en el mismo sitio por siempre, tenemos que tomar la iniciativa, ¿no?

Mirmiku:
-Esto será una batalla que no deseo perderme… Al menos valdrá la pena el estar atrapado aquí en este agujero de hielo por siglos… Antes de que se me olvide, tengo un truco que contarte… Algo para la batalla.

Rutanel:
-¿De qué se trata?

Mirmiku:
-Cierra los ojos por favor.

Rutanel:
-Um… No sé cómo eso me ayude pero está bien.

Mirmiku:
-Bien… Solo un momento más… Está bien Rutanel, abre tus ojos.

Rutanel:
-Um… ¿Mirmiku?, ¿Dónde estás?

Mirmiku:
-Detrás de la mesa… Perdona que me esconda pero… Es que no tengo ropa a la mano y…

Rutanel:
-Eres… ¿Eres un león?

Mirmiku:
-Más bien era un león… Este era yo hace siglos, antes de convertirme en dragón. Sin embargo me di cuenta de una cosa bastante útil, puedes convertirte en dragón y viceversa cuantas veces quieras, aun si tu cuerpo naturalmente se convierte a uno.

Rutanel:
-Entonces… Yo puedo…

Mirmiku:
-Así es. Si te transformas en dragón en la batalla podrás hacer algo más que solo matar dragones, así que presta atención. Cierra los ojos y llena tu mente de una sola cosa, la cual es…

Soldado dragón:
-Mi general, todo está despejado en la zona central y… Um…

Mirmiku:
-Soldado, salga de aquí inmediatamente…

Soldado dragón:
-Mi… general… Que fue lo que le…

Mirmiku:
-¡Salga de aquí ahora!

Soldado dragón:
-¡Lo-Lo siento mi general!

Mirmiku:
-Cómo iba diciendo, concéntrate en ser una dragona con todas tus fuerzas, si sientes dolor al intentarlo entonces detente.

Rutanel:
-Bueno… Entonces solo debo…

Mirmiku:
-¡Detente, si lo haces así entonces al crecer destruirás tu ropa!

Rutanel:
-Oh es verdad… Mejor lo dejo como último recurso durante la batalla… Creo que ya puedes volver a ser dragón Mirmiku… Es decir, si quieres…

Mirmiku:
-Cierra los ojos de nuevo.

Rutanel:
“Sé que me dijo que cerrara los ojos pero… No tenía idea de que en su forma híbrida se vería tan… sexy… Solo una mirada más antes de que se transforme en dragón y… Dios mío…”

Mirmiku:
-Ya está… Es bueno volver a ser yo mismo y… ¿Y esa cara?, parece que viste algo impresionante…

Rutanel:
-No, no vi nada, solo me picó algo… Si eso.

Mirmiku:
-Bien, esperemos entonces a que… Los rebeldes lleguen para dar marcha al plan. Estaré afuera hablando con los soldados por si me necesitas.

Rutanel:
“…Mirmiku… es más que sexy… es cuerpo suyo en forma de león… tan fuerte, tan varonil… esa melena, y… y… ¿Acaso me volví pervertida?, No debí verle ahí debajo… pero… Contrólate Rutanel… No pierdas la cabeza por… esa cosa. Al menos aun no…”