martes, 29 de agosto de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 62



Kronefi:
-No hables tan pronto Rutanel, puede que tus peores deseos se hagan realidad.

Rutanel:
-Veo que volviste en una pieza, ¿Qué lograste ver del muro?

Kronefi:
-Hay demasiados guardias dragones en la parte alta del muro, pero lo que es la base y todo su perímetro están desprotegidos, tal vez los dragones de fuego esperan que solo intenten entrar por el aire.

Rutanel:
-¿No sería demasiado fácil romper el muro desde el suelo usando plantas con fuertes raíces?

Kronefi:
-El muro está hecho de piedra volcánica y además está brillando constantemente, lo que me indica que el muro está a una temperatura elevada, cualquier planta que pongamos cerca del muro quedará incinerada de inmediato.

Rutanel:
-Con razón solo vigilan la parte alta… ¿Que tan grande es?

Kronefi:
-Diría que unos doscientos metros de altura, más grandes que los árboles de este bosque.

Silvano:
-Podemos descartar la idea de intentar penetrar el muro por debajo, no disponemos de algo tan resistente para crear una entrada sin que se incinere por el calor de tal piedra.

Kronefi:
-Tal vez nosotros no… Pero sé de alguien que todavía nos puede ofrecer todo tipo de cosas a nuestra disposición.

Rutanel:
-Y esa persona es…

Kronefi:
-Ya sabes… Ramsés.

Rutanel:
-Oh cierto, él puede darnos los materiales y solo tenemos que convertirlos a algo que nos permita pasar el muro.

Crascy:
-Yo me ofrezco para hacer lo que sea.

Tarnili:
-No me dejen fuera de esto, me encanta construir cosas a base de metal. Vamos a ver a Ramsés y preguntémosle si tiene unos trescientos kilogramos de hierro.

Crascy:
-Te acompaño, hace tiempo que no entro al barco, me pregunto si Alonso logró sacar el barco del hielo que rodeaba la isla.

Rutanel:
-Que más puedes decirnos del muro Kronefi.

Kronefi:
-No hay más que decir al respecto, pero admiro los métodos de construcción de esos dragones, un muro tan alto que se puede ver por encima del bosque y un refuerzo de material tan caliente que no permitiría el uso de los poderes de los dragones de este reino. Sea quien sea la reina Brigit, ella sabe cómo defender sus tierras.

Axmili:
-Kronefi, ¿Adónde te habías metido?, con las tantas sucesiones de escapadas que has realizado estoy llegando a la conclusión de que no deseas permanecer con nosotros.

Kronefi:
-Al contrario Axmili, solo estaba en una misión de reconocimiento. Le proporcioné información útil a Rutanel y los demás sobre el muro que protege el reino del fuego.

Axmili:
¿Cuál es la idea que han maquinado para poder traspasar dicha estructura?

Kronefi:
-Tarnili y Crascy fueron a pedirle materiales a Ramsés para construir algo que nos permite pasar el muro desde abajo, que es donde no hay vigilancia. Los dragones de fuego confían ciegamente en esa zona de su muro así que será nuestro punto de acceso.

Axmili:
-¿Y qué acción tomaremos nosotros?

Kronefi:
-Esperar que atraviesen el muro y ser su apoyo en caso de que nos descubran. Si logramos detener la invasión del reino del trueno entonces unos dragones de fuego no deberían ser problema para nosotros.

Axmili:
-Entonces permíteme repasar mis hechizos de hielo, logré coleccionar algunos de la librería privada del castillo de zafiro en el reino del hielo.

Zafenis:
-¿Y qué hay de mí?, parece que soy la más inútil aquí cuando allá afuera era una de las más poderosas.

Kronefi:
-Sin ofender Zafenis, pero tus poderes dependen de usar tu espada. Si pudieras usar tu luz blanca sin necesidad de blandir tu arma entonces…

Zafenis:
-Oye, nadie me dice cómo debo de usar mis poderes. Te recuerdo que no nací con ellos, me los otorgó ese inútil de Kronetiku y solo a través de esta espada. Si llegara a perderla tendría que utilizar otra arma y que alguien con el mismo poder de Kronetiku la conecte a mí misma y mi poder de luz. Pero como sé que eso no pasará nunca entonces déjenme usar mi espada por una vez en la vida. Matar criaturas hechas de madera no fue suficiente para mí.

Kronefi:
-Bien, puedes usar tu espada solo si los dragones de fuego nos causan problemas. Solo asegúrate de que nadie encuentre los cuerpos. No queremos que la reina Brigit piense mal de nosotros, necesitamos que confíe en nosotros.

Zafenis:
-Por favor, esconder cuerpos muertos era lo mejor que solía hacer… De acuerdo, eso ahora suena macabro hasta para mí.

Renzsal:
-¿Qué es todo este alboroto que están armando?, se ven sumamente emocionados por algo que va a pasar.

Zafenis:
-Vamos a volarnos el muro de los dragones de fuego, ¿Le entras?

Renzsal:
-¿Allanar el reino de tan majestuosas criaturas con el riesgo de que nos maten?, por supuesto que estoy dentro. Necesito más emociones en lo poco de vida que me queda, por si fuera poco no he tenido la oportunidad de estrenar mis piernas a su máxima capacidad.

Zafenis:
-Pues ya está, solo esperemos a que la niña loca y mi bellota regresen con los materiales.

Rutanel:
-¿Tu bellota?

Zafenis:
-Si… Así le digo a Tarnili… ¿Algún problema con eso?

Rutanel:
-No para nada, hasta se me hace tierno que le digas así a ella.

Zafenis:
-Ay, ya cállate tu… Olfateadora de melenas.

Rutanel:
-Con mi Mirmiku no te metas.

Mirmiku:
-Que incómodo, mejor me voy a darme una ducha.

Silvano:
-Regresaré a mis actividades, cuando estén listos para asaltar el muro díganmelo y personalmente los conduciré hasta allí. También tengo deseos de decirle una o dos cosas a Brigit personalmente, especialmente sobre el inicio de la guerra, ya es momento de que rinda cuentas conmigo.

Rutanel:
-No se preocupe señor, ella lo escuchará. Debe de hacerlo ahora que tanto Ishkur como Coventina se han ido. Usted y Brigit son los únicos que quedan y eso debería abrirle los ojos sobre quien es el verdadero enemigo. Bueno, ¿ahora que hacemos mientras esperamos a las chicas?

Zafenis:
-¿Y si jugamos a buscar a tu hijo de nuevo?

Rutanel:
-Que graciosa eres, de verdad. Lo siento pero mi hijo se quedará aquí en mi bolsa, por más pesado que esté lo cargaré a donde sea.

Zafenis:
-A todo esto, ¿de dónde salió el nombre de Dragfur?, no me vengas con la estupidez de que es drag por dragón y fur de pelaje en ingles…

Rutanel:
-Esa no es la razón Zafenis… Sería demasiado obvia. No sé cómo explicártelo sin que suene extraño pero ese nombre lo escuché en uno de mis sueños. Fue como… Un momento de mi vida donde podía ver el futuro, y en ese futuro vi un montón de palabras extrañas, parecido al sueño que tuve recientemente de hecho. De entre todas esas palabras hubo una que me llamó la atención y esa fue Dragfur. No sé porque me gustó tanto esa palabra pero se me quedó grabada desde entonces. Ese sueño lo tuve de niña así que imagínate lo mucho que guardé esa palabra en mi mente.

Zafenis:
-Bueno, solo luego no te quejes si a tu hijo no le gusta ese nombre.

Rutanel:
-Yo estoy segura que si le gustará su nombre, ¿cierto Dragfur?

Zafenis:
-Se movió cuando dijiste su nombre, creo que al menos sabe cuál será su maldición por el resto de su vida.

Tarnili:
-¡Ya regresamos y miren quienes nos está ayudando a cargar las cosas!

Ramsés:
-No está nada mal, podría venir a este bosque junto con Cristina y Kiara para unas largas vacaciones.

Rutanel:
-¡Ramsés!, ¿qué te trajo hasta aquí?

Ramsés:
-Alguien tenía que traer las cosas que estas chicas me encargaron, al parecer tienen un proyecto grande entre manos. Además no soy el único que vino, necesitaba más mano de obra así que se me ocurrió traer a unos cuantos conocidos.

Karim:
-¿Eran necesarias tantas placas de metal?, fácilmente podrían hacer un taladro con unos cuantos kilos de material…

Axmili:
-¡Profesor Karim!

Karim:
-Axmili, mi mejor estudiante. Cuando ese gato me dijo que tú y tus amigos necesitaban ayuda accedí a venir… Nunca pensé que una puerta sería un portal a otra parte del mundo.

Axmili:
-Especulé que no volvería a verlo hasta después de que Kronetiku fuese derrocado. No tiene una idea de lo contenta que estoy por verlo.

Karim:
-Me impresiona tu buen léxico Axmili, has aprendido mucho estos últimos meses. Ahora, llevaré estas láminas de metal a donde me dijeron tus amigas.

Rutanel:
“Así que Ramsés trajo compañía para cargar el metal que necesitábamos, fue muy amable de su parte traer al profesor de Axmili, se le ve muy contenta. Pero dijo que había traído a más personas… No puede ser cierto…”

Sr. Bloodcer:
-Vamos querida, estas cosas son importantes para la misión de nuestra hija.

Sra. Bloodcer:
-Estoy haciendo lo mejor que puedo cariño… ¿De verdad nuestra pequeña necesita este montón de metal?

Rutanel:
-¡MAMÁ, PAPÁ!

Sr. Bloodcer:
-¡Pero si es nuestra pequeña!, te hemos echado tanto de menos… Nuestra pequeña Rutanel…

Sra. Bloodcer:
-Ni una sola carta hemos recibido de ti cariño, ¿Qué te sucedió, que has hecho, cuantos amigos has hecho?

Rutanel:
-Lamento muchísimo que no me comunicara con ustedes, pasaron demasiadas cosas en todo este tiempo y… De verdad lo siento.

Sr. Bloodcer:
-No tienes de que disculparte cariño, tu amigo el gato Ramsés nos ha contado las cosas maravillosas que has hecho por las personas del mundo y nos alegra mucho saber que encontraste lo que buscabas, sobre ti y tu lado dragón.

Rutanel:
-Bueno, eso no es todo lo que ha pasado… ¿Ven esto que tengo en mi bolsa?

Sra. Bloodcer:
-¿Es eso un huevo, de dragón?, ¿además de salvadora del mundo también te convertiste en niñera de dragones?

Rutanel:
-En realidad… Este es mí… Es mi hijo. Este huevo salió de mis entrañas.

Sra. Bloodcer:
-¿¿Qué cosa??

Sr. Bloodcer:
-¿Pusiste un huevo de dragón?, sabíamos que eras una híbrida pero no que pudieras… Espera, quien es el padre de la criatura. Exijo saberlo de inmediato cariño.

Mirmiku:
-Rutanel, te escuché gritar desde el castillo. ¿Está todo bien mi amor?

Sra. Bloodcer:
-Santo cielo, ese es un dragón enorme…

Sr. Bloodcer:
-¿A qué se refiere con “mi amor” Rutanel?

Rutanel:
-Mamá, papá… Este es Mirmiku, él es el padre de mi hijo.

Mirmiku:
-Un minuto… ¿Entonces estos son tus padres Rutanel?, cielos pudiendo haberme arreglado para estar presentable…

Rutanel:
-Cariño, estás bien así.

Sr. Bloodcer:
-Así que un dragón… ¿Que más sorpresas nos tienes escondidas Rutanel?

Rutanel:
-Bueno, él no es exactamente un dragón, es un híbrido como yo pero ya le tocó su transformación a dragón completo… Digamos que yo también logré transformarme solo por un rato y… Bueno, nuestro hijo fue el producto de nuestro amor eterno.

Sra. Bloodcer:
-Aaaw, cariño… Eso me recordó a nuestra primera vez cuando…

Sr. Bloodcer:
-Querida… Eso es algo privado, por favor no lo digas, no enfrente de nuestra hija y nuestro yerno.

Rutanel:
-¿Yerno?, entonces ustedes si…

Sra. Bloodcer:
-Rutanel, encontraste el amor y ahora vas a ser madre, no podríamos estar más felices por ti y por supuesto que estamos felices de darle la bienvenida a nuestro nuevo yerno a la familia. De verdad es un placer conocerlo señor Mirmiku.

Mirmiku:
-El placer es todo mío, pueden dejar esas láminas en el suelo, yo personalmente me ocuparé de llevarlas.

Sr. Bloodcer:
-Eres muy amable, ¿tendrás tiempo para que podamos charlas en privado un momento?

Mirmiku:
-Seguro que sí, solo llevaré las láminas y hablaremos de hombre a… Bueno, dragón.

Sra. Bloodcer:
-Sabía que sería abuela algún día pero no pensé que llegaría tan pronto ese momento… ¿Cómo le pusiste a tu hijo Rutanel?

Rutanel:
-Se llama Dragfur, así como la palabra de la que te conté una vez que vi en uno de mis sueños. Todavía no sé cómo se verá pero muero porque salga del cascarón.

Sr. Bloodcer:
-Me imagino entonces que vamos a ser abuelos de un pequeño bebé dragón. Tan solo pensar en eso me pone un poco sentimental…

Rutanel:
-Todavía no comiences a llorar papá… Falta alguien más que debes conocer… ¡Ven aquí Zafenis, que ya te vi que te querías escapar!

Zafenis:
-…

Sra. Bloodcer:
-¡Pero si esa es la Albina Sangrienta!, ¿Que hace ella aquí?

Rutanel:
-Mamá… ¿De verdad no la reconoces?

Sra. Bloodcer:
-Me temo que no comprendo lo que me quieres decir cariño, solo sé que esa cangura es una asesina y malvada.

Zafenis:
-Eso… De verdad me dolió. Creo que mejor me voy antes… De que me digan otra cosa…

Rutanel:
-Tú no te me vas a ninguna parte. ¿De verdad no logran reconocer a su otra hija?

Sra. Bloodcer:
-…

Sr. Bloodcer:
-Otra hija… No es posible… ¿¡Eres Zamira!?

Sra. Bloodcer:
-¡MI PEQUEÑA ZAMIRA, DEJAME ABRAZARTE Y VERTE BIEN PORQUE NO PUEDO RECONOCERTE!

Zafenis:
-Auch… Me abrazan muy fuerte… Pero… Esto se siente… Se siente bien…

Rutanel:
-No te contengas hermana… Mira, hasta yo también estoy llorando por esto.

Zafenis:
-Mamá… Papá… No puede ser… Yo… Yo…

Sra. Bloodcer:
-Zamira… Pensamos… Que ese cruel Kronetiku te había matado cuando te arrebató de nuestras manos… Pensamos que habías… Muerto…

Sr. Bloodcer:
-Pensamos… Que nunca jamás te volveríamos a ver… Habíamos perdido toda esperanza de volver a verte…

Rutanel:
-Ella nunca murió… Kronetiku la entrenó para convertirse en la Albina Sangrienta, pero con mi ayuda… Le hice ver la verdad, ella todo este tiempo era mi hermana y aquí está, está viva mamá…

Zafenis:
-Mi familia… La que siempre pensé que me abandonó… Aquí está… Los amo… Te amo mamá, te amo papá…

Sra. Bloodcer:
-Todas las cosas crueles que Kronetiku te obligó a hacer…

Zafenis:
-Todo ha quedado en el pasado… Ya no quiero matar a nadie, jamás volveré a lastimar a ninguna persona inocente… Tal vez un par de dragones que si son malos pero… Nunca jamás a otras personas.

Rutanel:
“Ver a mi hermana… Reunida de nuevo con nuestros padres… No podría imaginarme una escena más bonita ni queriendo. Este es uno de los momentos más emotivos de toda mi vida, poder ver a toda mi familia reunida nuevamente. Y no solo eso, también que mis padres conocieron a Mirmiku y a mi hijo, ahora si seremos una enorme familia. Pero no puedo cantar victoria, no todavía. Tengo que hacerlo, no solo detenerlo… Debo matarlo. Matar a Kronetiku es la única forma de que el mundo esté a salvo, no puedo negarlo ya, no después de ver como mis padres abrazaron a mi hermana y de contemplar como aceptaron a Mirmiku, debo hacerlo por ellos y por el mundo.”

Zafenis:
-No estoy… Segura si podré acostumbrarme a mi verdadero nombre… Toda mi vida solo conocí el nombre de Zafenis y ningún otro más…

Sra. Bloodcer:
-Está bien mi pequeña, si quieres que te digamos Zafenis entonces lo aceptaremos, ¿cierto cariño?

Sr. Bloodcer:
-Admito que Zafenis es un nombre bonito… Lástima que quien te lo puso sea una horrible persona.

Zafenis:
-Bueno, si ustedes quieren decirme Zamira entonces adelante, ese es el nombre que ustedes eligieron para mí y estaré feliz de usarlo… Pero solo con ustedes, ya todos los demás me conocen por mi segundo nombre.

Sra. Bloodcer:
-Zamira Zafenis Bloodcer… De verdad tienes un nombre bonito.

Zafenis:
-No olviden el Reptis… Ese me lo inventé yo.

Tarnili:
-Zafenis, estoy feliz de que ya conozcas a tus padres y todo eso pero… ¿Podrías ayudarme con las láminas por favor?

Zafenis:
-Por supuesto mi bellota… Ups…

Sra. Bloodcer:
-¿Tu bellota?

Zafenis:
-De acuerdo, yo solita me destapé. Me gustan las chicas y no solo eso, Tarnili es mi novia y si, ella es la que lleva los pantalones en la relación… Ya para que no queden más dudas, ahora si iré a ayudarla con las láminas… Regresaré para hablar más con ustedes… Tengo tantas preguntas que hacerles…

Sr. Bloodcer:
-Una hija nuestra ya será mamá y la otra que pensamos que estaba muerta está aquí con nosotros y nos enteramos de que le gustan las mujeres y tiene como novia a la mejor amiga de nuestra otra hija… Me he llevado sorpresas fuertes en toda mi vida pero esto es demasiado…

Sra. Bloodcer:
-Que melodramático eres cariño, por eso me gustas tanto. Vamos a ayudar a nuestra hija con las láminas, creo que tenemos que llevarlas para allá en esa casita de madera.

Rutanel:
-Si estás viendo todo esto Kronetiku… Solo quiero que sepas que esta es la clase de cosas que tú te estás perdiendo por ser malvado… Ojalá tu hijo te perdone algún día por ser un mal padre.

domingo, 27 de agosto de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 61



Rutanel:
-¿Ya se fueron todos verdad?

Mirmiku:
-Ya Rutanel, creo que debes agradecerle a tu hermana por eso, hasta corrió al rey Silvano de su santuario.

Rutanel:
-Ya lidiaré con ella luego, ahora lo que quiero es descansar. ¿Podrías poner a nuestro hijo por aquí cerca?, quiero dormir un rato.

Mirmiku:
-Lo vigilaré amor, duerme tranquila. Después de todo hiciste un gran esfuerzo para que nuestro hijo pudiera nacer, debes estar exhausta.

Rutanel:
-En realidad solo tengo sueño, lo que el rey Silvano dijo de estas aguas minerales fue verdad, me quitaron un gran peso de encima y gran parte del dolor de poner este huevo se desvaneció de inmediato. Si algo sucede despiértame, y no le quites los ojos de encima a nuestro hijo, Kronetiku me amenazó con robar a Dragfur solo por ser un huevo de dragón todavía.

Mirmiku:
-Si ese malvado intenta ponerle sus manos encima a nuestro hijo se las verá conmigo. ¿Qué opinas si le doy una paliza cuando lo vea?, ¿Rutanel?, ya se quedó dormida… Entonces, tu eres mi hijo pequeño huevo rojo… Estoy deseando verte pronto, ya verás que seré un buen padre para ti, mi pequeño Dragfur… Me pregunto qué significado tendrá el nombre que tu madre decidió elegir.

Zafenis:
-Muy bien amigos, ahora que Rutanel tuvo a su bebé aunque sea en forma de huevo, tenemos que ponernos de acuerdo para ver quien lo cuida.

Tarnili:
-Obviamente seré yo, sé que Rutanel podrá confiar en mí y ella necesitará todo el tiempo libre para arreglar esto.

Zafenis:
-¿A poco si?, Rutanel no podrá estar por ahí ayudando a los dragones sin que se preocupe constantemente por la seguridad de su hijo, ¿debo recordarte que hay un hechicero loco que busca apoderarse del huevo de Rutanel?

Tarnili:
-Pero lo podemos cuidar muy bien, que Rutanel se desatienda de eso.

Rutanel:
-Pero no solo es cosa de Rutanel, estamos todos juntos en esto y por eso tenemos que tomar turnos con este asunto. Kronetiku es muy poderoso y más ahora que está dentro de la isla y con dragones a su disposición, además de eso el reino que falta por visitar es del fuego y Rutanel tiene aliento de fuego, puede ser que nuestro ancestro siga hasta con vida y lo podamos conocer. Rutanel debe ir personalmente y vamos a acompañarla mientras cuidamos de su hijo.

Tarnili:
-Bueno, puede que tengas razón Zafenis, pero igualmente esto se nos va a complicar, tener que detener lo que queda de la guerra mientras protegemos al hijo de Rutanel y eso si Kronetiku decide no atacarnos directamente. Ya me duele la cabeza de solo pensarlo.

Zafenis:
-Me encanta cuando pones esa cara de tonta, te hace ver más sexy.

Tarnili:
-Que graciosa Zafenis, a mí me gusta cuando te crees tan lista.

Zafenis:
-Oye no te pases tampoco, ¿qué te parece si mejor cuidamos del pequeño nosotras dos?, después de todo somos sus tías.

Kronefi:
-A como van así creo que perderemos al pequeño antes de que parpadeen…

Crascy:
-Muy cierto, yo podría ser mejor niñera que ellas dos y ni siquiera he cuidado un bebé antes. Me pregunto que estará haciendo Rutanel ahora.

Kronefi:
-Seguramente descansando, nosotros también debemos tomarnos un respiro. Estamos en el castillo del reino del bosque, deberíamos estar a salvo aquí.

Crascy:
-¿Que te hace pensar eso?

Kronefi:
-Toda la Ciudad Raíz está en ruinas pero el castillo está prácticamente intacto. Está claro que el Rey Silvano sabe sobre defensa. Nuestro siguiente movimiento será llegar hasta el reino del fuego, pero si la noticia del enorme muro es verdad entonces tenemos que encontrar una manera de cruzarlo.

Crascy:
-Por favor, estás hablando con la que puede crear mecanismos poderosos, incluso para devolverle las piernas a un viejo caballo, seguro puedo construir algo para derribar ese muro, pero tiene que ser una parte del muro que no estén vigilando para poder pasar.

Kronefi:
-Se me ocurre una idea, iré a dar una vuelta en los límites del bosque y encontraré el muro, tendré cuidado de que no me vean con mis poderes de vampiro y regresaré a contarles lo que vi.

Crascy:
-¿Pero como regresaras a la Ciudad Raíz sin perderte en el bosque?

Kronefi:
-De la misma forma que mi padre llegó aquí. ¿Recuerdas la mordida que le di a Rutanel en el barco para ver si yo tenía poderes como mi padre?, al parecer también tengo su esencia grabada en mi cabeza, puedo saber en dónde está Rutanel tal como mi padre puede hacerlo, usaré el rastro de Rutanel para volver a la ciudad.

Crascy:
-Solo ten cuidado, quien sabe lo que los dragones de fuego tengan para defenderse en ese gran muro. Ahora ustedes dos, ¿ya terminaron de discutir?

Zafenis:
-¿Discutir?, solo nos estábamos poniendo de acuerdo para cuidar al pequeñito cuando salga de su huevo, yo lo cuidaré de lunes a jueves.

Tarnili:
Y yo lo cuidaré los fines de semana, y así Rutanel no tendrá nada de qué preocuparse.

Crascy:
-Como quieran… Voy adentro del castillo por un bocadillo. ¿Nadie quiere nada?

Zafenis:
-Nope, estamos bien así. Pero si vez a Rutanel dile que se recupere pronto, tenemos mucho trabajo que hacer.

Crascy:
-De hecho es una buena idea, veré a Rutanel, tal vez necesite que le fabrique algo para su pequeño. ¿Qué clase de juguetes necesita un bebé dragón?

Silvano:
-Saludos jovencita, ¿buscabas algo en mi castillo?

Crascy:
-Algo para comer, tengo hambre…

Silvano:
-No conozco los hábitos alimenticios de ustedes las personas de afuera pero puedo crear cualquier tipo de planta con mi aliento de bosque, vamos al jardín para que pueda darte una demostración.

Crascy:
-En realidad yo quería ver también a… Bueno, ya voy.

Mirmiku:
-Esto es tan aburrido, no me convertí en un general de ejército para estar esperando sin hacer nada mientras hay un loco suelto, pero que puedo hacer yo, ahora tengo una familia que proteger y solo los ancestros saben lo que pasaría si dejo que los lastimen. Oh Rutanel, aun dormida no dejas de ser la persona más maravillosa que haya conocido jamás.

Rutanel:
-Y tú eres el dragón más valiente del universo.

Mirmiku:
-¿Así que estabas despierta verdad?

Rutanel:
-En realidad no, me acabo de despertar y tuve un sueño bastante genial.

Mirmiku:
-Dime que soñaste, a lo mejor yo estoy ahí.

Rutanel:
-Lo siento cariño, no estabas en el sueño pero si fue bastante peculiar. Soñé que estaba en una habitación repleta de dragones de todos los tipos y uno de esos se me acercó, brillaba intensamente como una estrella y solo podía verle la silueta. Me pronunció unas palabras en una lengua extraña y solo se alejó mientras los demás dragones aplaudían hacía mí. Y ese fue todo mi sueño, creo que yo era alguien importante para ellos.

Mirmiku:
-Y lo eres Rutanel, estas aquí para ayudar a los dragones aun a pesar de las cosas terribles que han pasado. Tal vez tu sueño sea una premonición.

Rutanel:
-Lo dudo… Si lo hubiera sido entonces… Olvídalo, no tiene mucha importancia. Ya descansé, ya dormí y ahora estoy lista para seguir. ¿Dónde está Dragfur?

Mirmiku:
-Está justo… Justo… Um…

Rutanel:
-Mirmiku, donde está nuestro hijo.

Mirmiku:
-Maldición, te juro que lo tenía justo aquí conmigo mientras te veía dormir… Pero le quité los ojos de encima cuando te despertaste… No puede estar muy lejos, lo buscaré.

Rutanel:
-Mirmiku, por favor no me digas que esto está pasando… ¡¿Dónde está mi bebé?!

Zafenis:
-Oigan, par de distraídos, ¿perdieron esto?

Mirmiku:
-Por mis ancestros, ahí está el huevo… Zafenis, nos has salvado.

Zafenis:
-¿A ti?, por favor. La próxima vez no le quites los ojos de encima. Aquí tienes hermanita, esta cosa pesa mucho, como diablos le hiciste para sacártela.

Rutanel:
-Ni se te ocurra imaginarlo Zafenis, ni siquiera sé cómo llegó hasta la entrada del santuario… Un momento, estoy sintiendo que algo se mueve.

Zafenis:
-Obviamente, yo también pude sentirlo cuando lo encontré, rodando por su cuenta hasta que decidí echarles un ojo a ustedes. Sin mi estoy segura que Kronetiku ya se lo hubiera llevado.

Rutanel:
-No has salido del cascarón y ya eres un pequeño travieso, rodando por allí. Escúchame hijo, hay personas malas allá afuera, mantente cerca de mí, es más… Listo, ahora estarás a salvo en mi bolsa marsupial.

Zafenis:
-¿Para eso servía?, yo usualmente la usaba para guardar mis cosas cuando era niña.

Rutanel:
-Bueno, espero que Dragfur lo encuentre cómodo, ¿me veo muy extraña cargándolo así verdad?

Zafenis:
-Parece que estás embarazada de nuevo, como sea. Si ya estás lista entonces ven al jardín del castillo, el rey Silvano le está mostrando a la Crascy como hacer plantas con sus eructos.

Rutanel:
-¡Zafenis!, no menosprecies el poder de los dragones y menos el del rey, son muy importantes para todos aquí. Vamos Mirmiku, tenemos que avisarle al rey sobre lo que haremos.

Mirmiku:
-Si así lo quieres cariño, pero no sabemos aún que debemos de hacer.

Rutanel:
“Mi pequeño, puedo sentir como te mueves dentro de tu cascarón dentro de mi bolsa. Cuando salgas y pueda verte con mis ojos tendré tantas ganas de decirte lo mucho que te amo. Nunca jamás dejaré que nada te pase mi pequeño Dragfur.”

Silvano:
-Mirmiku, dichosos los ojos que te ven. ¿Ella se encuentra bien?

Mirmiku:
-Rey Silvano, Rutanel está mejor que nunca, le agradezco que preguntara. Ahora tenemos que planear nuestro próximo movimiento.

Crascy:
-¡Rutanel!, ¿cómo te está yendo con tu bebé?

Rutanel:
-Bastante bien, ya se mueve y todo. Menos mal que lo puse aquí dentro o si no se me escapa.

Crascy:
-¿Tienes una bolsa pegada a tu cuerpo?, yo también quiero una así para llevar herramientas.

Rutanel:
-Oh Crascy, a veces tus comentarios hablan por sí mismos. ¿Dónde está Kronefi?, no me digan que otra vez se aisló de todos ustedes.

Crascy:
-De hecho se fue hasta el límite del reino a ver el muro del reino de fuego.

Silvano:
-¡¿Qué hizo que cosa?!

Crascy:
-No se preocupe, él sabe cuidarse solo. Me dijo que regresaría siguiendo tu esencia Rutanel, no sé qué signifique eso.

Rutanel:
-Mi esencia… Pero claro, su mordida en el barco. Entonces sabrá como volver a nosotros, a que se supone que fue hasta allá.

Crascy:
-A ver si podía encontrar un lugar que pudiéramos usar para pasar a través de la pared sin ser detectados. Yo puedo construir algo que nos ayude a romper ese muro por debajo, será pan comido.

Silvano:
-Los riesgos que eso implica son demasiado grandes, ¿están seguros de seguir con ese plan?

Rutanel:
-Bueno, es lo que ellos planearon mientras yo dormía así que lo apruebo, no tenemos nada que perder al intentarlo. Es decir, que hará la reina Brigit, ¿lanzarnos una ofensiva de sus mejores dragones solo por romperle su preciado muro?