Rekusky:
“Rutanel Bloodcer, ese nombre me suena de algún lado. Si Zofanther la conoce
por una historia entonces debe ser una persona importante, pero se ve realmente
extraña. Me pregunto qué significa ser un híbrido para estas personas, ¿tal vez
una extraña condición en sus cuerpos?”
Zofanther: -Estoy realmente emocionado por conocerla en persona, desde niño siempre quise ser igual de fuerte y aventurera como usted.
Rutanel: -Me siento halagada de tener un admirador, pero no se queden aquí en esta fría cueva. Tienen que venir conmigo para que tengamos una conversación más amena.
Varis: -Espera Rutanel, tú me dijiste que…
Rutanel: -Sé lo que te dije en su momento Varis, pero lo he estado pensando durante mucho tiempo y esta visita de personas no híbridas me terminó de convencer a la idea de no estar más tiempo separados del mundo exterior. Tu entrenamiento ha terminado de manera oficial Varis, a partir de ahora serás una guerrera de tiempo completo y no solo una guardiana.
Varis: -¡¿Lo dices en serio?!
Rutanel: -Más en serio que el día que te prometí cuidarte y hacerte mi futura sucesora. Ahora podrás ayudar a detener a los Oscuros Salvajes que salgan de las minas de azufre.
Varis: -Por fin, algo de acción real después de tantos años. Gracias, gracias y más gracias Rutanel, he estado esperando más de 2 siglos para este día. Bueno, entonces me voy de inmediato para allá.
Rutanel: -Solo procura equiparte bien, no me gusta que lleves pocas ropa. En que estábamos… Ah claro, ¿ustedes deben ser visitantes del mundo exterior verdad?
Rekusky: -Con el debido respeto señora Rutanel, no somos visitantes, de hecho venimos a buscar algo aquí y ya lo encontramos pero no podemos traerlo con nosotros por dos razones, una es que no podemos levantar ese objeto del suelo y la segunda es que nuestro barco naufragó así que estamos atrapados aquí.
Rutanel: -Oh, sabía que debí quitar esas rocas de la isla después de la guerra… Ya le pediré a alguien más que lo haga. Bueno, yo puedo darles una manera de salir si así gustan, pero como dije primero vamos a ponernos más cómodos en mi casa.
Zofanther: -¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE, ESTARÉ EN LA CASA DE RUTANEL!
Clattiger: -…
Tarfoxi: -…
Zofanther: -Ups, es que estoy súper emocionado de conocer a Rutanel y de estar en su casa.
Rekusky: -¿Exactamente de hace cuanto son esas historias que te contaba tu abuelo?
Zofanther: -Las aventuras de Rutanel son una leyenda de hace más de 200 años Rekusky, me sorprende que jamás las escucharas de pequeño.
Rekusky: -Bueno, tampoco tuve una infancia con cuentos para dormir ni padres en primer lugar…
Zofanther: -Ay, perdóname entonces. Es que de verdad estoy repleto de emoción…
Clattiger: -Te ves más lindo que de costumbre cuando te pones, ¿así lo sabías?
Zofanther: -Lo sé, pero lo tomaré como un buen cumplido y me sentiré feliz de verme adorable para ti mi gran león rojo.
Rekusky: “Para ser una cueva está bien iluminada por unas cosas redondas de color amarillo, jamás había visto algo así en toda mi vida. Y ahora que veo al tele portador por el que pasamos me doy cuenta que si estamos realmente lejos, quien sabe en qué parte de esta isla hayamos terminado nosotros.”
Rutanel: -Ahora todos suban por favor, esto tomará solo unos minutos antes de llegar a la superficie.
Tarfoxi: -Vaya sitio más extraño, parece una caja enorme de metal con muchas cuerdas por encima y palancas raras… ¿Cómo se llama esta cosa?
Rutanel: -Es un elevador joven zorra, con esto solo tenemos que mover unas cuantas palancas y el sistema de poleas nos llevará hasta arriba.
Tarfoxi: -Suena peligroso, pero ya pasamos por situaciones peligrosas antes, un poco más no va a hacernos daño.
Rutanel: -Me gusta como piensas, me recuerdas a una vieja amiga mía. Ahora todos sujétense de los barandales, no tengo idea si el elevador soporte el peso de 8 personas pero nada pierdo con saberlo.
Snowpuf: -Esto no gustarme, muy poco espacio y yo no sentirme bien aquí. Niño estar debajo de mis pechos y eso hacerme sentir incómoda.
Fingo: -Lo siento, pero no quepo en otro lugar del elevador. Si quieres me muevo de aquí…
Snowpuf: -Estar bien, solo no moverte mucho o yo aplastarte por accidente. Ahora esta cosa moverse y no sentirme bien.
Treluski: “Como se nota que jamás pensaron en hacer esta cosa para más de 4 personas, creo que alguien me está pisando la cola y otra persona más me está pisando mi pata. Menos mal que ya estamos subiendo en esta cosa, cuando lleguemos a la casa de esta tipa podré relajarme un poco.”
Rutanel: -De acuerdo, hemos llegado a la sala principal. Bajen con cuidado y siéntanse como en su casa.
Rekusky: -Un momento, ¿así que el lugar donde recibe a los invitados es en su propia casa?
Rutanel: -Bueno, debía hacer que se sintieran literalmente como en casa. Tomen un momento para descansar mientras regreso con mi esposo, no tardaré ni un momento.
Clattiger: -Ahora esta es una casa de lujo, miren toda esa colección de armas y libros, no me importaría tener una casa así en el futuro
Rekusky: “Tengo que admitirlo, la casa de esta Rutanel es bastante acogedora con una buena chimenea, centenares de libros en sus estantes y una impresionante colección de armas antiguas. Con una buena cocina y varios sofás… Pero las paredes parecen ser como el resto de la cueva, eso sí que está fuera de lugar. Al menos ese cuadro sobre la puerta principal se ve muy lindo, parece ser Rutanel con un montón de personas que tal vez sean sus amigos, me gustaría conocerlos.”
Zofanther: -De verdad estoy en casa de Rutanel, nada podría arruinar este día. Tengo tantas preguntas que hacerle…
Treluski: -Ya la escuchaste, vamos a relajarnos y tomarlo todo con calma, además ya sabemos dónde está la espada. Me basta con que nos consiga un método de transporte y nos largamos de aquí con todo y niño.
Rekusky: -Pero aún no sabemos cómo levantar esa espada, tal vez sea Rutanel la elegida para eso.
Rutanel: -Ya volví, les presento a mi esposo. Su nombre es Mirmiku Leonhart.
Snowpuf: -Ser… Ser un dragón grande…
Mirmiku: -Hola a todos jóvenes viajeros, hace mucho tiempo que nadie venía por estos rumbos, mi amada esposa me contó que ustedes estaban buscando algo. ¿Por qué no nos cuentan un poco más sobre lo que necesitan?
Rekusky: -Bueno, estuvimos en una ciudad llamada Amat y…
Rutanel: -Amat… Hace tiempo que no viajo para allá. ¿Cómo están las cosas en la ciudad?
Rekusky: -Muy mal, es amurallada y su alcaldesa está demente controlándolo todo. Su hija nos pidió ayudarla con una rebelión pero para completar su conquista necesita de una espada de luz, está en la entrada de la cueva por la que llegamos pero no podemos levantarla y…
Rutanel: -Lo que ustedes están buscando es esa espada… Lo siento mucho pero no puedo permitirles llevársela.
Rekusky: -¿Pero por qué no?
Rutanel: -No voy a responder más preguntas respecto a esa espada. Necesito un momento a solas, por favor conversen con mi esposo mientras atiendo otros asuntos.
Rekusky: -Pero… ¿Qué fue lo que dije?
Mirmiku: -Si conocieras la importancia que esa espada tiene para ella entonces comprenderías su enojo. Bueno, ya que ella estará molesta por el resto del día, mejor hablemos de otra cosa.
Rekusky: -En realidad ahora que ya no está aquí necesito respuestas, comenzando por saber quién es ella y como es que mi amigo Zofanther aquí presente escuchó historias de ellas que datan de hace 200 años atrás…
Mirmiku: -Mi esposa… Es la mujer más maravillosa que alguna vez conociera. Cuando llegó aquí a la isla pensé que yo era el único híbrido de todo el lugar.
Rekusky: -Esa es otra, ¿qué son los híbridos exactamente?
Mirmiku: -Nosotros tuvimos ancestros dragones que estuvieron unidos por amor a una persona común de otra especie, los dragones son capaces de procrear con cualquier otra especie del mundo, pero sus descendientes no aparecen hasta muchas generaciones después. Rutanel es una de ellos al igual que yo y muchos otros que actualmente viven aquí en la isla. Prosiguiendo con mí relato… Ella estaba dispuesta a ayudarnos a mí y al resto de los dragones a terminar con una guerra que llevaba siglos en disputa entre los 4 reinos de la isla. Todo para conseguir nuestra ayuda contra un poderoso hechicero de nombre Kronetiku. Ella salvó al mundo, la batalla final entre ella y ese hechicero fue una de las más grandes que alguna vez haya visto este mundo, pero a un gran precio. Las cosas jamás fueron las mismas de antes y muchas ciudades quedaron destruidas o abandonadas.
Rekusky: -Entonces… Ella salvó al mundo hace 200 años, supongo que ha vivido mucho por ser parte dragón. ¿Pero eso que tiene que ver con la espada?
Mirmiku: -Esa espada, la que ustedes seguramente vieron antes de usar el tele portador perteneció a una persona la cual Rutanel estimaba mucho. Lo siento, es difícil seguir hablando de esto, me trae mucha tristeza.
Rekusky: -Lo entiendo… Pero de verdad necesitamos esa espada para ayudar a la ciudad de Amat, ni siquiera yo mismo se por qué pero la tenemos que usar para eso.
Mirmiku: -Solo Zafenis, su portadora y hermana de Rutanel puede levantar esa espada, pero… Ella ya no está aquí.
Rekusky: -Si es la hermana de Rutanel entonces también es híbrida, ¿Dónde vive ella actualmente?
Mirmiku: -Cuando dije que ella ya no estaba aquí… Me refería… A que ella…
Rekusky: -Oh… Lo lamento mucho, no era mi intención…
Mirmiku: -No debes preocuparte joven lobo, Zafenis nunca mostró signos de ser una híbrida como mi amada Rutanel, un día solo se marchó sin dejar rastro y lo único que dejó tras de sí fue su espada. Ni siquiera se despidió de su hermana ni el resto de su familia… Nuestra familia… Eso ocurrió unos años después de que Kronetiku fuese derrotado.
Tarfoxi: -Rekusky, creo que ya fue suficiente. Puedo ver en su cara que está sufriendo por contar todo esto.
Rekusky: -Tienes razón, lo lamento mucho señor Mirmiku. Ahora lo entiendo todo, esa espada es el único recuerdo que Rutanel tiene de su hermana pero… ¿Por qué ella se habrá ido?
Mirmiku: -Nunca mostró signos de que se iría, tampoco se sentía deprimida ni abatida por el pasado que tuvo. Solo se fue, dejando atrás todo… Incluyendo a su novia.
Treluski: -¿Novia?, oh vaya, esa no la vi venir.
Rekusky: -¡Treluski!, como sea… Si no podemos llevarnos la espada e igualmente quien podía hacerlo ya no está entonces no tenemos nada que hacer en este isla… Solo pedimos algo en que irnos de aquí…
Mirmiku: -Me temo que no podrán irse por ahora. Tenemos un serio problema de Oscuros Salvajes los cuales aparecen constantemente desde las minas de azufre en el Reino del Fuego, muchos de ellos han atacado pueblos enteros y los dragones no saben cómo reaccionar. De hecho debo irme, tengo que ayudar en la batalla. Por favor quédense aquí mientras soluciono un problema cerca de aquí.
Treluski: -Felicidades chicos, nos quedamos atrapados en una isla llena de dragones e híbridos y lo peor del asunto, sin la dichosa espada. Muy bien, es hora de morir de aburrimiento aquí.
Tarfoxi: -No digas esas cosas, aún tiene que haber algo que podamos hacer para ayudar…
Clattiger: -¿No dijo ese dragón amarillo que tenían problemas de Oscuros Salvajes?, porque no les echamos una mano con eso y así nos ganaremos su confianza, en especial de la Rutanel esa, se ve como una buena guerrera pero en sus ojos vi la derrota.
Zofanther: -¿Ayudar a la leyenda con la que crecí de niño?, ¡PUES VAMOS DE UNA VEZ!
Fingo: -Pero… No podemos irnos de aquí…
Rekusky: -Por supuesto que sí, solo tenemos que cruzar por esta enorme puerta directo… Al… Vacío…
Fingo: -Por eso lo dije… Estamos en el pico de una montaña… Rutanel y Mirmiku debieron irse volando usando sus alas.
Tarfoxi: -Mmm… Se me ocurre una idea, espero no matar a nadie por intentarla…
Rekusky: -No me gusta esa sonrisa que traes Tarfoxi y eso que a mí me encantan tus sonrisas.
Zofanther: -Estoy realmente emocionado por conocerla en persona, desde niño siempre quise ser igual de fuerte y aventurera como usted.
Rutanel: -Me siento halagada de tener un admirador, pero no se queden aquí en esta fría cueva. Tienen que venir conmigo para que tengamos una conversación más amena.
Varis: -Espera Rutanel, tú me dijiste que…
Rutanel: -Sé lo que te dije en su momento Varis, pero lo he estado pensando durante mucho tiempo y esta visita de personas no híbridas me terminó de convencer a la idea de no estar más tiempo separados del mundo exterior. Tu entrenamiento ha terminado de manera oficial Varis, a partir de ahora serás una guerrera de tiempo completo y no solo una guardiana.
Varis: -¡¿Lo dices en serio?!
Rutanel: -Más en serio que el día que te prometí cuidarte y hacerte mi futura sucesora. Ahora podrás ayudar a detener a los Oscuros Salvajes que salgan de las minas de azufre.
Varis: -Por fin, algo de acción real después de tantos años. Gracias, gracias y más gracias Rutanel, he estado esperando más de 2 siglos para este día. Bueno, entonces me voy de inmediato para allá.
Rutanel: -Solo procura equiparte bien, no me gusta que lleves pocas ropa. En que estábamos… Ah claro, ¿ustedes deben ser visitantes del mundo exterior verdad?
Rekusky: -Con el debido respeto señora Rutanel, no somos visitantes, de hecho venimos a buscar algo aquí y ya lo encontramos pero no podemos traerlo con nosotros por dos razones, una es que no podemos levantar ese objeto del suelo y la segunda es que nuestro barco naufragó así que estamos atrapados aquí.
Rutanel: -Oh, sabía que debí quitar esas rocas de la isla después de la guerra… Ya le pediré a alguien más que lo haga. Bueno, yo puedo darles una manera de salir si así gustan, pero como dije primero vamos a ponernos más cómodos en mi casa.
Zofanther: -¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE, ESTARÉ EN LA CASA DE RUTANEL!
Clattiger: -…
Tarfoxi: -…
Zofanther: -Ups, es que estoy súper emocionado de conocer a Rutanel y de estar en su casa.
Rekusky: -¿Exactamente de hace cuanto son esas historias que te contaba tu abuelo?
Zofanther: -Las aventuras de Rutanel son una leyenda de hace más de 200 años Rekusky, me sorprende que jamás las escucharas de pequeño.
Rekusky: -Bueno, tampoco tuve una infancia con cuentos para dormir ni padres en primer lugar…
Zofanther: -Ay, perdóname entonces. Es que de verdad estoy repleto de emoción…
Clattiger: -Te ves más lindo que de costumbre cuando te pones, ¿así lo sabías?
Zofanther: -Lo sé, pero lo tomaré como un buen cumplido y me sentiré feliz de verme adorable para ti mi gran león rojo.
Rekusky: “Para ser una cueva está bien iluminada por unas cosas redondas de color amarillo, jamás había visto algo así en toda mi vida. Y ahora que veo al tele portador por el que pasamos me doy cuenta que si estamos realmente lejos, quien sabe en qué parte de esta isla hayamos terminado nosotros.”
Rutanel: -Ahora todos suban por favor, esto tomará solo unos minutos antes de llegar a la superficie.
Tarfoxi: -Vaya sitio más extraño, parece una caja enorme de metal con muchas cuerdas por encima y palancas raras… ¿Cómo se llama esta cosa?
Rutanel: -Es un elevador joven zorra, con esto solo tenemos que mover unas cuantas palancas y el sistema de poleas nos llevará hasta arriba.
Tarfoxi: -Suena peligroso, pero ya pasamos por situaciones peligrosas antes, un poco más no va a hacernos daño.
Rutanel: -Me gusta como piensas, me recuerdas a una vieja amiga mía. Ahora todos sujétense de los barandales, no tengo idea si el elevador soporte el peso de 8 personas pero nada pierdo con saberlo.
Snowpuf: -Esto no gustarme, muy poco espacio y yo no sentirme bien aquí. Niño estar debajo de mis pechos y eso hacerme sentir incómoda.
Fingo: -Lo siento, pero no quepo en otro lugar del elevador. Si quieres me muevo de aquí…
Snowpuf: -Estar bien, solo no moverte mucho o yo aplastarte por accidente. Ahora esta cosa moverse y no sentirme bien.
Treluski: “Como se nota que jamás pensaron en hacer esta cosa para más de 4 personas, creo que alguien me está pisando la cola y otra persona más me está pisando mi pata. Menos mal que ya estamos subiendo en esta cosa, cuando lleguemos a la casa de esta tipa podré relajarme un poco.”
Rutanel: -De acuerdo, hemos llegado a la sala principal. Bajen con cuidado y siéntanse como en su casa.
Rekusky: -Un momento, ¿así que el lugar donde recibe a los invitados es en su propia casa?
Rutanel: -Bueno, debía hacer que se sintieran literalmente como en casa. Tomen un momento para descansar mientras regreso con mi esposo, no tardaré ni un momento.
Clattiger: -Ahora esta es una casa de lujo, miren toda esa colección de armas y libros, no me importaría tener una casa así en el futuro
Rekusky: “Tengo que admitirlo, la casa de esta Rutanel es bastante acogedora con una buena chimenea, centenares de libros en sus estantes y una impresionante colección de armas antiguas. Con una buena cocina y varios sofás… Pero las paredes parecen ser como el resto de la cueva, eso sí que está fuera de lugar. Al menos ese cuadro sobre la puerta principal se ve muy lindo, parece ser Rutanel con un montón de personas que tal vez sean sus amigos, me gustaría conocerlos.”
Zofanther: -De verdad estoy en casa de Rutanel, nada podría arruinar este día. Tengo tantas preguntas que hacerle…
Treluski: -Ya la escuchaste, vamos a relajarnos y tomarlo todo con calma, además ya sabemos dónde está la espada. Me basta con que nos consiga un método de transporte y nos largamos de aquí con todo y niño.
Rekusky: -Pero aún no sabemos cómo levantar esa espada, tal vez sea Rutanel la elegida para eso.
Rutanel: -Ya volví, les presento a mi esposo. Su nombre es Mirmiku Leonhart.
Snowpuf: -Ser… Ser un dragón grande…
Mirmiku: -Hola a todos jóvenes viajeros, hace mucho tiempo que nadie venía por estos rumbos, mi amada esposa me contó que ustedes estaban buscando algo. ¿Por qué no nos cuentan un poco más sobre lo que necesitan?
Rekusky: -Bueno, estuvimos en una ciudad llamada Amat y…
Rutanel: -Amat… Hace tiempo que no viajo para allá. ¿Cómo están las cosas en la ciudad?
Rekusky: -Muy mal, es amurallada y su alcaldesa está demente controlándolo todo. Su hija nos pidió ayudarla con una rebelión pero para completar su conquista necesita de una espada de luz, está en la entrada de la cueva por la que llegamos pero no podemos levantarla y…
Rutanel: -Lo que ustedes están buscando es esa espada… Lo siento mucho pero no puedo permitirles llevársela.
Rekusky: -¿Pero por qué no?
Rutanel: -No voy a responder más preguntas respecto a esa espada. Necesito un momento a solas, por favor conversen con mi esposo mientras atiendo otros asuntos.
Rekusky: -Pero… ¿Qué fue lo que dije?
Mirmiku: -Si conocieras la importancia que esa espada tiene para ella entonces comprenderías su enojo. Bueno, ya que ella estará molesta por el resto del día, mejor hablemos de otra cosa.
Rekusky: -En realidad ahora que ya no está aquí necesito respuestas, comenzando por saber quién es ella y como es que mi amigo Zofanther aquí presente escuchó historias de ellas que datan de hace 200 años atrás…
Mirmiku: -Mi esposa… Es la mujer más maravillosa que alguna vez conociera. Cuando llegó aquí a la isla pensé que yo era el único híbrido de todo el lugar.
Rekusky: -Esa es otra, ¿qué son los híbridos exactamente?
Mirmiku: -Nosotros tuvimos ancestros dragones que estuvieron unidos por amor a una persona común de otra especie, los dragones son capaces de procrear con cualquier otra especie del mundo, pero sus descendientes no aparecen hasta muchas generaciones después. Rutanel es una de ellos al igual que yo y muchos otros que actualmente viven aquí en la isla. Prosiguiendo con mí relato… Ella estaba dispuesta a ayudarnos a mí y al resto de los dragones a terminar con una guerra que llevaba siglos en disputa entre los 4 reinos de la isla. Todo para conseguir nuestra ayuda contra un poderoso hechicero de nombre Kronetiku. Ella salvó al mundo, la batalla final entre ella y ese hechicero fue una de las más grandes que alguna vez haya visto este mundo, pero a un gran precio. Las cosas jamás fueron las mismas de antes y muchas ciudades quedaron destruidas o abandonadas.
Rekusky: -Entonces… Ella salvó al mundo hace 200 años, supongo que ha vivido mucho por ser parte dragón. ¿Pero eso que tiene que ver con la espada?
Mirmiku: -Esa espada, la que ustedes seguramente vieron antes de usar el tele portador perteneció a una persona la cual Rutanel estimaba mucho. Lo siento, es difícil seguir hablando de esto, me trae mucha tristeza.
Rekusky: -Lo entiendo… Pero de verdad necesitamos esa espada para ayudar a la ciudad de Amat, ni siquiera yo mismo se por qué pero la tenemos que usar para eso.
Mirmiku: -Solo Zafenis, su portadora y hermana de Rutanel puede levantar esa espada, pero… Ella ya no está aquí.
Rekusky: -Si es la hermana de Rutanel entonces también es híbrida, ¿Dónde vive ella actualmente?
Mirmiku: -Cuando dije que ella ya no estaba aquí… Me refería… A que ella…
Rekusky: -Oh… Lo lamento mucho, no era mi intención…
Mirmiku: -No debes preocuparte joven lobo, Zafenis nunca mostró signos de ser una híbrida como mi amada Rutanel, un día solo se marchó sin dejar rastro y lo único que dejó tras de sí fue su espada. Ni siquiera se despidió de su hermana ni el resto de su familia… Nuestra familia… Eso ocurrió unos años después de que Kronetiku fuese derrotado.
Tarfoxi: -Rekusky, creo que ya fue suficiente. Puedo ver en su cara que está sufriendo por contar todo esto.
Rekusky: -Tienes razón, lo lamento mucho señor Mirmiku. Ahora lo entiendo todo, esa espada es el único recuerdo que Rutanel tiene de su hermana pero… ¿Por qué ella se habrá ido?
Mirmiku: -Nunca mostró signos de que se iría, tampoco se sentía deprimida ni abatida por el pasado que tuvo. Solo se fue, dejando atrás todo… Incluyendo a su novia.
Treluski: -¿Novia?, oh vaya, esa no la vi venir.
Rekusky: -¡Treluski!, como sea… Si no podemos llevarnos la espada e igualmente quien podía hacerlo ya no está entonces no tenemos nada que hacer en este isla… Solo pedimos algo en que irnos de aquí…
Mirmiku: -Me temo que no podrán irse por ahora. Tenemos un serio problema de Oscuros Salvajes los cuales aparecen constantemente desde las minas de azufre en el Reino del Fuego, muchos de ellos han atacado pueblos enteros y los dragones no saben cómo reaccionar. De hecho debo irme, tengo que ayudar en la batalla. Por favor quédense aquí mientras soluciono un problema cerca de aquí.
Treluski: -Felicidades chicos, nos quedamos atrapados en una isla llena de dragones e híbridos y lo peor del asunto, sin la dichosa espada. Muy bien, es hora de morir de aburrimiento aquí.
Tarfoxi: -No digas esas cosas, aún tiene que haber algo que podamos hacer para ayudar…
Clattiger: -¿No dijo ese dragón amarillo que tenían problemas de Oscuros Salvajes?, porque no les echamos una mano con eso y así nos ganaremos su confianza, en especial de la Rutanel esa, se ve como una buena guerrera pero en sus ojos vi la derrota.
Zofanther: -¿Ayudar a la leyenda con la que crecí de niño?, ¡PUES VAMOS DE UNA VEZ!
Fingo: -Pero… No podemos irnos de aquí…
Rekusky: -Por supuesto que sí, solo tenemos que cruzar por esta enorme puerta directo… Al… Vacío…
Fingo: -Por eso lo dije… Estamos en el pico de una montaña… Rutanel y Mirmiku debieron irse volando usando sus alas.
Tarfoxi: -Mmm… Se me ocurre una idea, espero no matar a nadie por intentarla…
Rekusky: -No me gusta esa sonrisa que traes Tarfoxi y eso que a mí me encantan tus sonrisas.