Han sido unos largos cuatro años desde que la Guerra de Kronetiku llegó
a su fin, casi todos los lugares que destruyó mientras traía a sus tropas de
dragones a la capital del Reino de Fuego siguen en ruinas, incluyendo la ciudad
de Miriatus, el pueblo pesquero de Felidae y el ahora renombrado Valle de
Cristal. Hemos hecho todo lo posible pero parece ser que se quedarán
abandonados por un largo tiempo. Este año decidimos tomarnos un descanso de ayudar a las personas del
mundo y reunirnos todos juntos en el último lugar donde nos vimos y apoyamos
para salvar a los dragones, la Ciudad Volcán. Estoy realmente emocionada de
verlos a todos juntos una vez más, apenas si tengo tiempo para visitar a cada
uno de ellos con el trabajo que tengo aquí en la Isla de la Niebla.
Debo darle créditos a Brigit, reconstruir Ciudad Volcán en menos de dos
años fue todo un logro, incluso mayor que el de poder resistir la guerra por
cientos de años. La parte principal que quería lista, el castillo y el
vestíbulo principal, están más que preparados para recibir a mis amigos. Desde que Mirmiku, Dragfur, mis padres y yo nos mudamos aquí en el
castillo de Brigit las cosas han mejorado considerablemente, aunque no lo
suficiente, luego de reunirnos todos juntos hoy espero que permanezcamos así
por un largo tiempo.
Brigit: -Buenos días Rutanel, ¿hoy es el gran día de tu celebración
verdad? –La voz de la gran dragona roja que resultó ser mi ancestro dragón me
sorprendió pero al mismo tiempo me lo esperaba, después de todo estoy
preparando la mesa, las decoraciones y la comida en el vestíbulo del castillo.
Rutanel: -Así es, ya terminé todo y solo me queda esperar que vengan
todos para el desayuno. –Le contesté a ella, con una gran sonrisa, puesto que
era la primera vez en mucho tiempo que todos estaríamos juntos nuevamente.
Brigit: -Estaré afuera supervisando que las decoraciones estén listas
alrededor del castillo. Esta celebración del mundo exterior todavía me parece
rara, pero es mejor que no tener nada durante estas fechas. –Y con ese comentario
se fue, aun me pregunto si fue buena idea introducir la Celebración Invernal al
estilo de vida de los dragones, muchos siguen reacios a celebrarlo y no los
culpo, se trata de cultura exterior.
Y mientras pensaba en eso, un ruido familiar me hizo girar la cabeza
lentamente y en efecto, ahí estaba la primera persona que esperaba ver en mitad
del vestíbulo. Era Ramsés, el gato vampiro que me ayudó muchísimo durante la
guerra. Tal vez sea el líder de la mafia más grande de Amat, pero es un buen
sujeto y sus negocios han empezado a ser más limpios, en parte por su mujer y
su hija. La familia siempre será primero.
Ramsés: -Vaya, ¿en verdad era necesaria tanta formalidad con las
decoraciones?, y yo aquí con un simple traje de gala, que tragedia. –El sarcasmo
de Ramsés siempre es bienvenido, ya echaba de menos su voz.
Rutanel: -Pues fíjate que sí Ramsés, recuerda que vendrán todos luego
de cuatro años, incluso entre nosotros no ha habido mucha comunicación en estos
últimos dos años, ¿cómo van las cosas con Cristina y Kiara? –Le pregunté con
mucha curiosidad, ya que no parecían haber venido con él.
Ramsés: -Las cosas van más o menos bien, recientemente hubo elecciones
para elegir a un nuevo presidente de Amat y no creerás quien fue la vencedora.
¡Ya puedes venir a saludar!
No puedo creerlo… Es Crascy, la pequeña zorrita desértica que me ayudó
a atravesar el desierto de Amunet, no puedo creer lo mucho que ha crecido estos
cuatro años.
Crascy: -Hola Rutanel, por fin nos vemos luego de mucho tiempo, ¿te
gusta el vestido que traje? –Qué raro, la voz alegre que recuerdo de ella
parece haberse vuelto un poco más seria…
Rutanel: -Me encanta Crascy, elegiste muy bien el color amarillo,
realmente combina con tu pelaje café. ¿Es verdad lo que me contó Ramsés, que
eres la nueva presidenta de Ciudad Amat?
Crascy: -Así es… Finalmente podré hacer algo más en la vida que solo
crear aparatos mecánicos para los discapacitados, si mamá estuviera aquí se
sentiría tan orgullosa de verme… -Definitivamente estoy notando un tono muy triste
en su voz, ¿algo habrá sucedido en estos cuatro años que tuvimos de no vernos?
Zafenis: -¡Hey, no empiecen a comer sin mí! –Otra grandiosa voz que me
alegra escuchar, mi extrovertida y algo molesta hermana Zafenis, es difícil
creer que alguna vez intentó matarme bajo las órdenes de Kronetiku, como han
pasado los años.
Rutanel: -Zafenis… Siempre tan oportuna, veo que sigues usando la misma
ropa…
Zafenis: -¿Por qué no debería?, es mi conjunto favorito, blanco para
todos los días y toda ocasión… Oye una pregunta, ¿cuánto tiempo te llevó
acostumbrarte a tener alas?, llevó cuatro años con estas cosas y todavía me dan
comezón…
Rutanel: -Recuerda que yo nací con ellas Zafenis, a ti te salieron el
mero día de la batalla final, algún día tendrás que dejar de quejarte por eso.
–Entre nosotras las bromas son muy comunes, después de todo somos familia y nos
vemos cada semana cuando ella y Tarnili vienen de visita.
Zafenis: -Ajá si… Oh, pero si es Crascy. ¿Cómo has estado estos últimos
años?
Crascy: -He estado bien, viviendo en Amat y ahora soy su presidenta.
–Primero fue tristeza y ahora siento enojo en su voz, no creo que todavía le
guarde rencor a Zafenis por lo que hizo años atrás a su familia, se supone que
ahora todos nos llevamos bien.
Zafenis: -Tampoco me lo tenías que decir en ese tonito… ¿Sigues molesta
conmigo verdad?, deberíamos pasar un día de estos solas tu y yo para conocernos
mejor.
Crascy: -Me temo que ya no tendré tiempo libre para eso, tengo nuevas
responsabilidades como presidenta. No estoy molesta contigo, eso quedó en el
pasado. Tal vez en otra… Ocasión…
Zafenis: -Muy bieeeeen… Eso fue aterrador. En fin, ¿vamos a comer o
qué?
Rutanel: -Calma tu hambre y mantén tus manos alejadas del postre,
tenemos que esperar a los demás. –Esta cangura de verdad que no se calma, pero
al menos ya vi que viene nuestro compañero más antiguo.
Renzsal: -Aahh… El olor a comida llena mis fosas nasales con gran
júbilo… Lástima que no pueda darme más fuerza en los huesos. –En solo cuatro
años la voz y la salud de Renzsal empeoraron mucho, es decir, este caballo
experto en relámpagos ya era viejo cuando lo conocimos pero ahora…
Crascy: -¡Renzsal! –Ahora ese es un cambio de ánimo repentino si alguna
vez vi uno… Cambió de estar seria conmigo, luego enojada con Zafenis y ahora completamente
feliz al ver a Renzsal… ¿Acaso estará en sus días?
Renzsal: -Miren que tenemos aquí, si es la pequeña que me devolvió la
juventud en mis piernas, ha pasado mucho tiempo, ¿no es verdad?
Crascy: -Más del que debería haber pasado, realmente lo extrañé mucho.
¿Se ha sentido bien con las piernas mecánicas?
Renzsal: -De maravilla, pero el resto de mi cuerpo… Creo que debo
decirles la verdad a todos ustedes aquí reunidos…
Tarnili: -¿De qué verdad me estaba casi a punto de perder? –Y ahí está
la primera amiga que tuve en todo el mundo, la ardilla Tarnili, un gran
aprendiz de herrera y que ahora tiene su propio local en Murne, el pueblo que
solía visitar con mis padres.
Renzsal: -Hola joven Tarnili… Tiempo de no verla a usted también… En
fin a lo que iba… He hablado recientemente con varios doctores, los mejores que
he podido encontrar, y luego de revisarme bien… Creo que a este viejo caballo
ya le está por llegar la hora y la verdad si puedo sentirlo… Me queda uno… Dos
años como máximo.
No quería escuchar esa noticia, no hoy en este día que se trataba de
estar alegres entre todos. ¿En verdad solo le queda un año de vida a nuestro
querido maestro del rayo?, incluso Crascy se dispuso a abrazarlo fuertemente y
hasta llorar… No puedo creer que dentro de poco nos estemos despidiendo de
nuestro querido amigo…
Ramsés: -La mortalidad… Tan odiada pero natural, incluso para nosotros
los vampiros la muerte nos llegará tarde o temprano…
Kronefi: -Has dicho toda la verdad Ramsés, la has dicho… -Y también
llegó Kronefi, el hijo de mi mayor enemigo en su momento pero es un buen chico
y un gran amigo, solamente falta que llegue…
Axmili: -Cariño, me dejaste atrás con Karmelia… -Axmili, la zarigüeya
amante de la cultura de los dragones y esposa de Kronefi, la última vez que los
vi a los dos fue durante su boda… Pero Axmili acaba de aparecer de la nada,
acaso ella…
Karmelia: -¡Mamá, te dije que me esperaras! –Aaawww, no recordaba lo
tierna que era la hija de Kronefi y Axmili, una zarigüeya albina de ojos rojos
que heredó el vampirismo de Kronefi, se ve tan linda con esa mariposa de
peluche entre los brazos. Creo que recién cumplió los 3 años, ya puede hablar y
caminar perfectamente pero es demasiado obstinada.
Axmili: -No fue mi intención mi amor, es mi primera vez usando el transporte
vampírico… Tengo tanta hambre, pero sé que no debo comer todo lo que está en la
mesa… ¡Rutanel!, ha pasado tanto tiempo… Ojalá tu hubiera escrito de antemano
que no puedo comer mucho de lo que preparaste… Le pedí a Kronefi durante
nuestra luna de miel… Bueno… Quería saber cómo sería vivir como él… Y ya
nuestra hija había nacido con la misma condición así que…
Rutanel: -No le des más rodeos Axmili… Decidiste volverte una vampira
también, supongo que trajiste tu propia comida…
Axmili: -Así es, ya sabes… Esa comida que solo los vampiros podemos
comer. –Obviamente ella se refiere a tomar sangre… Oh Axmili, de verdad te
dejaste morder el cuello por tu esposo solamente por amor… Espero que no se
arrepienta de su decisión.
Mirmiku: -Cariño, ya llegamos. Perdona la tardanza pero cierto
pequeñajo se quedó dormido. –Mi amado dragón de pelaje rubio y abundante melena
y mi adorable hijo dragón, las dos cosas que más amo en este mundo además de
mis padres y mi hermana, espero que puedan alegrar un poco más el ambiente de
por aquí.
Dragfur: -Mamá… ¿Tenemos que comer tan temprano?, no tengo hambre…
Rutanel: -Debes hacerlo si quieres que te de tu regalo de mañana mi
amor. –De vez en cuando debo darle un incentivo a mi pequeño para que se porte
bien.
Zafenis: -Me parece que nuestra anfitriona debería decir unas palabras…
¿No es así Rutanel?, de no ser por ti no estaríamos hoy reunidos luego de
tantos años.
Sra. Bloodcer: -Alto ahí Zamira, ¿no te habrás olvidado de tus padres o
sí cariño?
Sr. Bloodcer: -Ven aquí y dale un fuerte abrazo a tu familia.
Zamira… Hasta a mí se me olvida el verdadero nombre de Zafenis, ahora
que están mis padres y todos mis amigos reunidos, creo que llegó la hora de
decir algunas palabras.
Rutanel: -Escuchen todos… Es muy grato que todos finalmente tengamos un
tiempo para estar juntos como en los viejos tiempos, es por eso que quiero
desearles a todo una excelente Celebración Invernal y espero que les guste la
comida que he preparado para todos ustedes, muero de ganas por platicar con
todos ustedes, por las viejas glorias. Ahora, ¿qué dicen si celebramos con esta
deliciosa comida de una buena vez?
Zafenis: -¡Así se habla hermanita!, ¡Vamos todos a comer y a pasar una
buena Celebración Invernal como amigos!
Crascy: -Si… Como amigos…Seguro…
Zafenis: -Oye ponle más empeño al espíritu invernal, todos estamos aquí
para celebrar, no para ser amargados.
Crascy: -Está bien… Pero solo porque fue idea de Rutanel.
Todos felices, comiendo, charlando y hablando sobre todo lo que hemos
hecho en los últimos años, el mundo está lejos de volver a como estaba, pero
ver a todos mis amigos juntos nuevamente… Me da esperanza de que lo lograremos,
estoy muy segura de ello.