jueves, 28 de diciembre de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 69 (epilogo)



Han sido unos largos cuatro años desde que la Guerra de Kronetiku llegó a su fin, casi todos los lugares que destruyó mientras traía a sus tropas de dragones a la capital del Reino de Fuego siguen en ruinas, incluyendo la ciudad de Miriatus, el pueblo pesquero de Felidae y el ahora renombrado Valle de Cristal. Hemos hecho todo lo posible pero parece ser que se quedarán abandonados por un largo tiempo. Este año decidimos tomarnos un descanso de ayudar a las personas del mundo y reunirnos todos juntos en el último lugar donde nos vimos y apoyamos para salvar a los dragones, la Ciudad Volcán. Estoy realmente emocionada de verlos a todos juntos una vez más, apenas si tengo tiempo para visitar a cada uno de ellos con el trabajo que tengo aquí en la Isla de la Niebla.
Debo darle créditos a Brigit, reconstruir Ciudad Volcán en menos de dos años fue todo un logro, incluso mayor que el de poder resistir la guerra por cientos de años. La parte principal que quería lista, el castillo y el vestíbulo principal, están más que preparados para recibir a mis amigos. Desde que Mirmiku, Dragfur, mis padres y yo nos mudamos aquí en el castillo de Brigit las cosas han mejorado considerablemente, aunque no lo suficiente, luego de reunirnos todos juntos hoy espero que permanezcamos así por un largo tiempo.
Brigit: -Buenos días Rutanel, ¿hoy es el gran día de tu celebración verdad? –La voz de la gran dragona roja que resultó ser mi ancestro dragón me sorprendió pero al mismo tiempo me lo esperaba, después de todo estoy preparando la mesa, las decoraciones y la comida en el vestíbulo del castillo.
Rutanel: -Así es, ya terminé todo y solo me queda esperar que vengan todos para el desayuno. –Le contesté a ella, con una gran sonrisa, puesto que era la primera vez en mucho tiempo que todos estaríamos juntos nuevamente.
Brigit: -Estaré afuera supervisando que las decoraciones estén listas alrededor del castillo. Esta celebración del mundo exterior todavía me parece rara, pero es mejor que no tener nada durante estas fechas. –Y con ese comentario se fue, aun me pregunto si fue buena idea introducir la Celebración Invernal al estilo de vida de los dragones, muchos siguen reacios a celebrarlo y no los culpo, se trata de cultura exterior.
Y mientras pensaba en eso, un ruido familiar me hizo girar la cabeza lentamente y en efecto, ahí estaba la primera persona que esperaba ver en mitad del vestíbulo. Era Ramsés, el gato vampiro que me ayudó muchísimo durante la guerra. Tal vez sea el líder de la mafia más grande de Amat, pero es un buen sujeto y sus negocios han empezado a ser más limpios, en parte por su mujer y su hija. La familia siempre será primero.
Ramsés: -Vaya, ¿en verdad era necesaria tanta formalidad con las decoraciones?, y yo aquí con un simple traje de gala, que tragedia. –El sarcasmo de Ramsés siempre es bienvenido, ya echaba de menos su voz.
Rutanel: -Pues fíjate que sí Ramsés, recuerda que vendrán todos luego de cuatro años, incluso entre nosotros no ha habido mucha comunicación en estos últimos dos años, ¿cómo van las cosas con Cristina y Kiara? –Le pregunté con mucha curiosidad, ya que no parecían haber venido con él.
Ramsés: -Las cosas van más o menos bien, recientemente hubo elecciones para elegir a un nuevo presidente de Amat y no creerás quien fue la vencedora. ¡Ya puedes venir a saludar!
No puedo creerlo… Es Crascy, la pequeña zorrita desértica que me ayudó a atravesar el desierto de Amunet, no puedo creer lo mucho que ha crecido estos cuatro años.
Crascy: -Hola Rutanel, por fin nos vemos luego de mucho tiempo, ¿te gusta el vestido que traje? –Qué raro, la voz alegre que recuerdo de ella parece haberse vuelto un poco más seria…
Rutanel: -Me encanta Crascy, elegiste muy bien el color amarillo, realmente combina con tu pelaje café. ¿Es verdad lo que me contó Ramsés, que eres la nueva presidenta de Ciudad Amat?
Crascy: -Así es… Finalmente podré hacer algo más en la vida que solo crear aparatos mecánicos para los discapacitados, si mamá estuviera aquí se sentiría tan orgullosa de verme… -Definitivamente estoy notando un tono muy triste en su voz, ¿algo habrá sucedido en estos cuatro años que tuvimos de no vernos?
Zafenis: -¡Hey, no empiecen a comer sin mí! –Otra grandiosa voz que me alegra escuchar, mi extrovertida y algo molesta hermana Zafenis, es difícil creer que alguna vez intentó matarme bajo las órdenes de Kronetiku, como han pasado los años.
Rutanel: -Zafenis… Siempre tan oportuna, veo que sigues usando la misma ropa…
Zafenis: -¿Por qué no debería?, es mi conjunto favorito, blanco para todos los días y toda ocasión… Oye una pregunta, ¿cuánto tiempo te llevó acostumbrarte a tener alas?, llevó cuatro años con estas cosas y todavía me dan comezón…
Rutanel: -Recuerda que yo nací con ellas Zafenis, a ti te salieron el mero día de la batalla final, algún día tendrás que dejar de quejarte por eso. –Entre nosotras las bromas son muy comunes, después de todo somos familia y nos vemos cada semana cuando ella y Tarnili vienen de visita.
Zafenis: -Ajá si… Oh, pero si es Crascy. ¿Cómo has estado estos últimos años?
Crascy: -He estado bien, viviendo en Amat y ahora soy su presidenta. –Primero fue tristeza y ahora siento enojo en su voz, no creo que todavía le guarde rencor a Zafenis por lo que hizo años atrás a su familia, se supone que ahora todos nos llevamos bien.
Zafenis: -Tampoco me lo tenías que decir en ese tonito… ¿Sigues molesta conmigo verdad?, deberíamos pasar un día de estos solas tu y yo para conocernos mejor.
Crascy: -Me temo que ya no tendré tiempo libre para eso, tengo nuevas responsabilidades como presidenta. No estoy molesta contigo, eso quedó en el pasado. Tal vez en otra… Ocasión…
Zafenis: -Muy bieeeeen… Eso fue aterrador. En fin, ¿vamos a comer o qué?
Rutanel: -Calma tu hambre y mantén tus manos alejadas del postre, tenemos que esperar a los demás. –Esta cangura de verdad que no se calma, pero al menos ya vi que viene nuestro compañero más antiguo.
Renzsal: -Aahh… El olor a comida llena mis fosas nasales con gran júbilo… Lástima que no pueda darme más fuerza en los huesos. –En solo cuatro años la voz y la salud de Renzsal empeoraron mucho, es decir, este caballo experto en relámpagos ya era viejo cuando lo conocimos pero ahora…
Crascy: -¡Renzsal! –Ahora ese es un cambio de ánimo repentino si alguna vez vi uno… Cambió de estar seria conmigo, luego enojada con Zafenis y ahora completamente feliz al ver a Renzsal… ¿Acaso estará en sus días?
Renzsal: -Miren que tenemos aquí, si es la pequeña que me devolvió la juventud en mis piernas, ha pasado mucho tiempo, ¿no es verdad?
Crascy: -Más del que debería haber pasado, realmente lo extrañé mucho. ¿Se ha sentido bien con las piernas mecánicas?
Renzsal: -De maravilla, pero el resto de mi cuerpo… Creo que debo decirles la verdad a todos ustedes aquí reunidos…
Tarnili: -¿De qué verdad me estaba casi a punto de perder? –Y ahí está la primera amiga que tuve en todo el mundo, la ardilla Tarnili, un gran aprendiz de herrera y que ahora tiene su propio local en Murne, el pueblo que solía visitar con mis padres.
Renzsal: -Hola joven Tarnili… Tiempo de no verla a usted también… En fin a lo que iba… He hablado recientemente con varios doctores, los mejores que he podido encontrar, y luego de revisarme bien… Creo que a este viejo caballo ya le está por llegar la hora y la verdad si puedo sentirlo… Me queda uno… Dos años como máximo.
No quería escuchar esa noticia, no hoy en este día que se trataba de estar alegres entre todos. ¿En verdad solo le queda un año de vida a nuestro querido maestro del rayo?, incluso Crascy se dispuso a abrazarlo fuertemente y hasta llorar… No puedo creer que dentro de poco nos estemos despidiendo de nuestro querido amigo…
Ramsés: -La mortalidad… Tan odiada pero natural, incluso para nosotros los vampiros la muerte nos llegará tarde o temprano…
Kronefi: -Has dicho toda la verdad Ramsés, la has dicho… -Y también llegó Kronefi, el hijo de mi mayor enemigo en su momento pero es un buen chico y un gran amigo, solamente falta que llegue…
Axmili: -Cariño, me dejaste atrás con Karmelia… -Axmili, la zarigüeya amante de la cultura de los dragones y esposa de Kronefi, la última vez que los vi a los dos fue durante su boda… Pero Axmili acaba de aparecer de la nada, acaso ella…
Karmelia: -¡Mamá, te dije que me esperaras! –Aaawww, no recordaba lo tierna que era la hija de Kronefi y Axmili, una zarigüeya albina de ojos rojos que heredó el vampirismo de Kronefi, se ve tan linda con esa mariposa de peluche entre los brazos. Creo que recién cumplió los 3 años, ya puede hablar y caminar perfectamente pero es demasiado obstinada.
Axmili: -No fue mi intención mi amor, es mi primera vez usando el transporte vampírico… Tengo tanta hambre, pero sé que no debo comer todo lo que está en la mesa… ¡Rutanel!, ha pasado tanto tiempo… Ojalá tu hubiera escrito de antemano que no puedo comer mucho de lo que preparaste… Le pedí a Kronefi durante nuestra luna de miel… Bueno… Quería saber cómo sería vivir como él… Y ya nuestra hija había nacido con la misma condición así que…
Rutanel: -No le des más rodeos Axmili… Decidiste volverte una vampira también, supongo que trajiste tu propia comida…
Axmili: -Así es, ya sabes… Esa comida que solo los vampiros podemos comer. –Obviamente ella se refiere a tomar sangre… Oh Axmili, de verdad te dejaste morder el cuello por tu esposo solamente por amor… Espero que no se arrepienta de su decisión.
Mirmiku: -Cariño, ya llegamos. Perdona la tardanza pero cierto pequeñajo se quedó dormido. –Mi amado dragón de pelaje rubio y abundante melena y mi adorable hijo dragón, las dos cosas que más amo en este mundo además de mis padres y mi hermana, espero que puedan alegrar un poco más el ambiente de por aquí.
Dragfur: -Mamá… ¿Tenemos que comer tan temprano?, no tengo hambre…
Rutanel: -Debes hacerlo si quieres que te de tu regalo de mañana mi amor. –De vez en cuando debo darle un incentivo a mi pequeño para que se porte bien.
Zafenis: -Me parece que nuestra anfitriona debería decir unas palabras… ¿No es así Rutanel?, de no ser por ti no estaríamos hoy reunidos luego de tantos años.
Sra. Bloodcer: -Alto ahí Zamira, ¿no te habrás olvidado de tus padres o sí cariño?
Sr. Bloodcer: -Ven aquí y dale un fuerte abrazo a tu familia.
Zamira… Hasta a mí se me olvida el verdadero nombre de Zafenis, ahora que están mis padres y todos mis amigos reunidos, creo que llegó la hora de decir algunas palabras.
Rutanel: -Escuchen todos… Es muy grato que todos finalmente tengamos un tiempo para estar juntos como en los viejos tiempos, es por eso que quiero desearles a todo una excelente Celebración Invernal y espero que les guste la comida que he preparado para todos ustedes, muero de ganas por platicar con todos ustedes, por las viejas glorias. Ahora, ¿qué dicen si celebramos con esta deliciosa comida de una buena vez?
Zafenis: -¡Así se habla hermanita!, ¡Vamos todos a comer y a pasar una buena Celebración Invernal como amigos!
Crascy: -Si… Como amigos…Seguro…
Zafenis: -Oye ponle más empeño al espíritu invernal, todos estamos aquí para celebrar, no para ser amargados.
Crascy: -Está bien… Pero solo porque fue idea de Rutanel.
Todos felices, comiendo, charlando y hablando sobre todo lo que hemos hecho en los últimos años, el mundo está lejos de volver a como estaba, pero ver a todos mis amigos juntos nuevamente… Me da esperanza de que lo lograremos, estoy muy segura de ello.

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