lunes, 1 de enero de 2018

La aventura de Rekusky - Parte 1

Rekusky: “El frío cada vez se pone peor, a este paso me terminaré las pocas bayas que recolecté hace unas cuantas horas. No tengo otra opción; tendré que salir una vez más”.

Eso fue lo que anoté en mi diario antes de salir, y desearía no haberlo hecho… ahora estoy perdido y no puedo regresar a mi refugio. Este es el fin, moriré enterrado en la nieve en el bosque…
¡No… no quiero que eso pase!

Un día de estos las pesadillas me volverán locos… pero me hicieron recordar que de verdad tengo que salir en la nieve por comida.
Será mejor que me abrigue bien; mis pantalones, camisa de manga larga hecha de algodón y gran bufanda serán suficientes… aunque la bufanda no me queda bien ahora que mi pelaje creció; ser un lobo ártico tiene sus desventajas...

Como de costumbre, el cielo está completamente gris y una constante tormenta de nieve cae y cae… desde hace más de 15 años que no se detiene y desconozco el porqué. Pero no me importa, solo quiero comida para sobrevivir un día más en este lugar.
Por aquí debería haber algo de comer… ¡Perfecto, bayas enterradas en un arbusto congelado! Pensé que ya no había más por aquí. Son unas 10, con esto bastará para un día más pero tendré que buscar más allá del refugio.
Llevo media hora buscando… parece ser que es mi fin en este bosque, tal como en mi sueño…

¿?: -¡¡¡Auxilio, que alguien me ayude!!!

Rekusky: … ¿Una voz de mujer? Pensé que era el único en este bosque. Es una voz joven, tengo que apresurarme para ver de qué se trata. ¿Será que alguien haya sobrevivido a los Oscuros Salvajes además de mí?
Parece provenir de aquellos árboles más claros que el resto. También puedo oír… gruñidos feos.
Antes de llegar a los árboles me tropecé con algo; un pedazo viejo de metal.
Veamos que es… solo lo desentierro y… ¿una espada? ¿Acaso es todo esto una coincidencia o ya perdí la cabeza?

¿?: -¡No, déjenme sola!

Rekusky: Cielos, entre más la escucho más me preocupo. Por aquí debe de estar flanqueando estos árboles, pero la nieve me estorba mucho…
Por fin llegué… no puede ser; dos Oscuros Salvajes estaba atacando a una joven chica zorro, parece ser de mi edad pero muy asustada.
-¡Oigan ustedes, vengan por mí!

Oscuros Salvajes: -¡Perfecto, tenemos ahora doble cena!

Rekusky: -¡Patas para que las quiero!
Salí volando a toda velocidad, pero estas cosas son muy rápidas. No me sorprende de ellos, están tan corruptos hasta la médula que perdieron lo poco de conciencia real que les quedaba. Ahora son estas cosas que brillan de color negro con ojos rojos… Creo que solían ser un mapache y una ardilla.

Mientras corría… bam, me tropiezo con esta espada que desenterré hace un momento. Ni modo, tendré que usarla. La tome y solo pude agitarla en frente de mí, con la esperanza de que mínimo hiciera algo. Curiosamente si hizo algo… los Oscuros se fueron sin más; tal vez los espanté o algo los llamó a su lugar de origen.

Lo cual me recuerda… ¿dónde habrá quedado la chica? Supongo que tendré que buscarla una vez más.
Caminar ya me está cansando demasiado y parece ser que la chica ya se fue… O no ahí está sentada en la nieve.

¿?: -¡¿Quién está ahí!?

Rekusky: -Tranquila, soy yo… el loco que llamó la atención de esas cosas para salvarte.

¿?: -Oh… eso fue… de verdad te lo agradezco. Pensé que me harían carnita de zorro.
Me llamo Tarfoxi.

Rekusky: -Yo soy Rekus, pero puedes decirme Rekusky. Oh vaya, la espada que tomé se rompió del mango, hasta aquí llegó.

Tarfoxi: -¿Y de dónde vienes?

Rekusky: -He vivido aquí desde que recuerdo. Ven, podemos hablar más tranquilos en mi refugio.

Tarfoxi: -Me parece bien, por favor guíame.
Este lobo… no sé si puedo confiar en él, pero igual hizo algo que nadie se atrevería en su sano juicio. Tal vez pueda ayudarme a encontrar a mis amigos y a mi familia.
Me llevó hasta una puerta construida detrás de una roca al interior de un árbol hueco.

Rekusky: -No es mucho pero es lo que tengo. Siéntete como en casa Tarfoxi.

Tarfoxi: -Gracias de nuevo por rescatarme. Como agradecimiento supongo que compartiré esto contigo; una bolsa de zarzamoras que logré llevarme antes de perderme en este bosque.
Rekusky: -Te lo agradezco, la comida ya se me terminaba igualmente. Así que… ¿de dónde vienes? Estoy seguro que de un lugar más seguro que este.

Tarfoxi: -No exactamente, es… complicado de explicar. Yo más bien escapé de un horrible lugar del cual no quiero hablar, pero… tengo que pedirte un favor. ¿Crees que puedas ayudarme a rescatar al resto de mis amigos y mi familia por favor?

Rekusky: -¿De verdad? Pero yo no… digo no use muy bien esta espada y además ya se rompió del mango. Además… solo soy un lobo que ha estado aquí por mucho tiempo, no soy ningún luchador.

Tarfoxi: -Vamos, ¿qué es lo peor que podría pasar?

Rekusky: -No se… Perder la vida supongo. Pero no tengo nada más que hacer aquí así que te ayudaré.

Tarfoxi: -Mil gracias Rekusky, al menos sé que puedo contar contigo. ¿Crees que pueda descansar por ahora? Después de estar al borde de la muerte necesitare una siesta y calentarme un poco en tu fogata.

Rekusky: -Claro, puedes usar esa segunda cama que casi nunca uso. Le pondré más leña a la fogata.
Esta chica… es bastante bonita, la verdad. Tengo muchas preguntas en la cabeza ahora, pero lo mejor será que todo llegue a su momento. Aunque… ¿rescatar a muchas personas de los Oscuros Salvajes y además luchar contra ellos? Supongo que tendré que hacer algo con esta espada vieja…
Ya sé, le moveré el mango para que sea como una cuchilla que podré sostener con mi mano hacia el frente; así la podré mover mejor con mi brazo en lugar de hacer un movimiento muy largo.
Tarfoxi se quedó dormida mientras pensaba en todo esto; la dejaré que descanse por ahora.
Su cabello y pelaje amarillo son… hermosos.
Comeré unas pocas zarzamoras para recuperar mi energía y me prepararé para lo que seguramente será mi suicidio.
Usar una de estas cosas para pelear no debería ser tan difícil…

Tarfoxi: Muy bien, una cama cómoda y refugio por fin. Todo lo que quiero hacer es descansar… ¿Mm? Rekusky está practicando con esa espada vieja. ¿Qué le hizo al mango? Así no es como se sostiene una espada… pero como él prefiera.
Ahora que lo veo por detrás… tiene un buen físico para estar viviendo solo.
Hasta diría que tiene un buen trasero… Mejor me callo y me duermo.

Mañana será un nuevo día.

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