Rekusky:
“Esta aventura sí que está yendo viento en popa… Estamos en una pequeña cárcel
a las afueras de los muros de la ciudad de Amat solo porque Navita era una
criminal buscada y no puede recordarlo… No se ve como una mala persona pero tal
vez sea solo por la amnesia que sufre, cuando recupere la memoria tal vez
vuelva a ser mala.”
Tarfoxi: “Navita… Confío en ti para que esto sea solo una broma de mal gusto. Esta cárcel es apenas del tamaño de una casa y somos los únicos en ella… Yo, Clattiger y Treluski en esta celda y Rekusky con Zofanther y Navita en la otra. Solo por estar peleando contra los guardias dejaron a Snowpuf en una celda aparte que no podemos ver. Al menos tenemos aire fresco del desierto por las ventanas de las celdas y un poco de luz de día… Me pregunto cuándo podremos hablar con la alcaldesa de este lugar.”
Navita: -Rekusky… ¿Puedo hablar contigo un momento?
Rekusky: -Y exactamente de qué quieres hablar… Hasta donde yo sé estamos aquí por ti.
Navita: -Lo sé, pero no te estoy mintiendo… Es imposible que haya cometido algún crimen, yo no sería capaz de hacerlo. Tal vez fue un malentendido antes de que perdiera la memoria.
Rekusky: -Dejaré que eso lo decidan las evidencias que la alcaldesa nos muestre.
Zofanther: -No seas tan ruda con ella, por lo menos le podemos preguntar sobre nuestro futuro.
Navita: -No hace falta que me pregunten eso… Puedo ver en mi mente que ella estará aquí en 3… 2… 1…
¿?: -Pueden irse soldados, yo hablaré con los prisioneros.
Navita: -Tal vez no la recuerde pero… Ese tono de voz si lo recuerdo y no me agrada.
Amunet: -Nos vemos de nuevo zorrita, ¿Vienes de nuevo a decirme que me moriré hundida bajo toneladas de arena?
Navita: -Yo… ¿Te dije eso?
Clattiger: “Ahora esa es una zorra bastante extraña; pelaje del color de las arenas del desierto, ¿ropa demasiado formal con pantalones y camisa a botones?, y esas orejas son enormes… Las usará de sombrero cuando tenga calor, eso es lo que pienso.”
Amunet: -No me digas, amnesia por la golpiza que mis soldados de dieron al arrojarte lejos de los muros de mi ciudad. Que conveniente, si no recuerdas nada entonces no debo preocuparme de nada. Ahora si me disculpan tengo una reunión muy importante con mi consejero. Serán liberados mañana por la mañana, disfruten su tarde y noche en la cárcel.
Rekusky: -Espere, ¿Por qué estamos encerrados nosotros si Navita es la del crimen?
Amunet: -Porque no me arriesgaré a dejar pasar a nadie al interior de la ciudad, y mucho menos a unos tipos con pelajes raros y bien armados. A propósito de sus armas, serán confiscadas solo por seguridad, ahora si me despido de ustedes.
Rekusky: -¡No espere!, perfecto… En la cárcel por un día entero y sin nuestras armas…
Zofanther: -Aun tenemos nuestros poderes, podría levantar esta cárcel con solo tocar el suelo. ¿La arena no puede ser tan diferente de la tierra verdad?
Rekusky: -Olvídalo, no quiero que estemos en más problemas de los que tenemos…
¿?: -Déjenme pasar por favor, soy la hija de la alcaldesa.
Soldado: -Muy bien, pero tenga cuidado.
¿?: -Um… ¿Hola?
Rekusky: “Otra zorra como Amunet pero se ve más joven y no tan bien vestida… Es más un atuendo casual con una camisa morada, falda corta y en sus largas orejas lleva algo raro… Es como una cadena de plata que va de oreja a oreja conectado desde la punta de ambas.”
Zofanther: -¿Quién eres tu zorrita?
Masika: -Mi nombre es Masika… Soy la hija de Amunet, tienen que disculpar a mi madre, hoy ella está realmente estresada y su humor no es el mejor para atender a las personas.
Rekusky: -Bueno, por lo menos eres más amable que ella. ¿Sucede algo con esta ciudad?, es decir, amurallada por completo, soldados por todas partes, un trato injusto hacia nosotros…
Masika: -Las cosas no han ido bien para la ciudad de Amat, desde que mi madre quedó a cargo de la ciudad ha impuesto leyes demasiado severas para todos aquí. La razón por la que vine a verlos es porque deseo liberarlos, para que me ayuden a que la ciudad recupere su libertad.
Rekusky: -Pero… Eso va a meterte en problemas con ella.
Masika: -Siempre me meto en problemas con ella, no sería la primera vez que me pasa. Además de eso, vengo a liberarlos porque no es justo que estén aquí por un crimen que ella no cometió.
Navita: -¿Yo no le dije eso?, estoy muy confundida ahora…
Masika: -Entiendo que no logres recordar nada, los golpes que sufriste como castigo fueron excesivos. Lo que pasó en realidad es que ella te consultó para que le contaras sobre su futuro… Y no lo tomó muy bien.
Rekusky: -Entonces, ¿ella si le dijo eso pero fue porque le leyó la mano para mostrarle el futuro?
Masika: -Exactamente, no fue nada agradable cuando se enojó por eso. Sin embargo yo le creo a Navita con su predicción del futuro… Y si es cierto que morirá bajo las arenas son porque una revuelta que se está armando justo ahora tendrá éxito.
Navita: -Esto está mal… Yo jamás auguro malos presagios cuando leo las manos de los viajeros.
Masika: -No te preocupes por eso Navita, quisiera poder salvar a mi madre de las cosas que se avecinan pero es inútil. Ustedes podrán ayudarme pero antes tienen que traer un objeto que la revuelta necesita para liberar a la ciudad.
Rekusky: -Y ese objeto es…
Masika: -Una espada, más específicamente… La espada de la hermana de una legendaria guerrera que vivió hace más de 200 años. Según la leyenda, esa espada tiene poderes mágicos de luz, suficientes para dejar ciego a cualquier persona. Si los soldados de mi madre no pueden ver ni apuntar con sus armas de fuego entonces la victoria estará asegurada. Aquí tengo las llaves de sus celdas, tienen que irse inmediatamente hacia la Isla de la Niebla, ahí tiene que estar esa espada, la isla se ubica al norte pero ha sido tomada parcialmente por los Oscuros Salvajes.
Rekusky: -¿No te parece que nos estás encomendando una misión demasiado peligrosa para nosotros?
Masika: -Los escuché hablar mientras mi madre se iba, ¿ustedes tienen poderes no es así?, creo que podrán hacerlo.
Treluski: -Alto ahí zorrita, ya escuché demasiado. Si vamos a hacer algo así solo para liberar una ciudad por lo menos deberías de darnos algo a cambio.
Tarfoxi: -Odio decirlo pero Treluski tiene un punto válido, liberar a la ciudad estaría genial pero… Nosotros podríamos morir en el intento.
Masika: -Les aseguro que la recompensa para ustedes será enorme, pero tienen que ayudarme por favor…
Clattiger: -Si podemos patearle el trasero a unos Oscuros Salvajes entonces yo le entro a la acción.
Zofanther: -Yo también lo haré, si la recompensa es dinero podré comprarme ropa nueva.
Treluski: -Bien, lo haremos.
Masika: -Muchas gracias… En verdad muchas gracias.
Tarfoxi: “Navita… Confío en ti para que esto sea solo una broma de mal gusto. Esta cárcel es apenas del tamaño de una casa y somos los únicos en ella… Yo, Clattiger y Treluski en esta celda y Rekusky con Zofanther y Navita en la otra. Solo por estar peleando contra los guardias dejaron a Snowpuf en una celda aparte que no podemos ver. Al menos tenemos aire fresco del desierto por las ventanas de las celdas y un poco de luz de día… Me pregunto cuándo podremos hablar con la alcaldesa de este lugar.”
Navita: -Rekusky… ¿Puedo hablar contigo un momento?
Rekusky: -Y exactamente de qué quieres hablar… Hasta donde yo sé estamos aquí por ti.
Navita: -Lo sé, pero no te estoy mintiendo… Es imposible que haya cometido algún crimen, yo no sería capaz de hacerlo. Tal vez fue un malentendido antes de que perdiera la memoria.
Rekusky: -Dejaré que eso lo decidan las evidencias que la alcaldesa nos muestre.
Zofanther: -No seas tan ruda con ella, por lo menos le podemos preguntar sobre nuestro futuro.
Navita: -No hace falta que me pregunten eso… Puedo ver en mi mente que ella estará aquí en 3… 2… 1…
¿?: -Pueden irse soldados, yo hablaré con los prisioneros.
Navita: -Tal vez no la recuerde pero… Ese tono de voz si lo recuerdo y no me agrada.
Amunet: -Nos vemos de nuevo zorrita, ¿Vienes de nuevo a decirme que me moriré hundida bajo toneladas de arena?
Navita: -Yo… ¿Te dije eso?
Clattiger: “Ahora esa es una zorra bastante extraña; pelaje del color de las arenas del desierto, ¿ropa demasiado formal con pantalones y camisa a botones?, y esas orejas son enormes… Las usará de sombrero cuando tenga calor, eso es lo que pienso.”
Amunet: -No me digas, amnesia por la golpiza que mis soldados de dieron al arrojarte lejos de los muros de mi ciudad. Que conveniente, si no recuerdas nada entonces no debo preocuparme de nada. Ahora si me disculpan tengo una reunión muy importante con mi consejero. Serán liberados mañana por la mañana, disfruten su tarde y noche en la cárcel.
Rekusky: -Espere, ¿Por qué estamos encerrados nosotros si Navita es la del crimen?
Amunet: -Porque no me arriesgaré a dejar pasar a nadie al interior de la ciudad, y mucho menos a unos tipos con pelajes raros y bien armados. A propósito de sus armas, serán confiscadas solo por seguridad, ahora si me despido de ustedes.
Rekusky: -¡No espere!, perfecto… En la cárcel por un día entero y sin nuestras armas…
Zofanther: -Aun tenemos nuestros poderes, podría levantar esta cárcel con solo tocar el suelo. ¿La arena no puede ser tan diferente de la tierra verdad?
Rekusky: -Olvídalo, no quiero que estemos en más problemas de los que tenemos…
¿?: -Déjenme pasar por favor, soy la hija de la alcaldesa.
Soldado: -Muy bien, pero tenga cuidado.
¿?: -Um… ¿Hola?
Rekusky: “Otra zorra como Amunet pero se ve más joven y no tan bien vestida… Es más un atuendo casual con una camisa morada, falda corta y en sus largas orejas lleva algo raro… Es como una cadena de plata que va de oreja a oreja conectado desde la punta de ambas.”
Zofanther: -¿Quién eres tu zorrita?
Masika: -Mi nombre es Masika… Soy la hija de Amunet, tienen que disculpar a mi madre, hoy ella está realmente estresada y su humor no es el mejor para atender a las personas.
Rekusky: -Bueno, por lo menos eres más amable que ella. ¿Sucede algo con esta ciudad?, es decir, amurallada por completo, soldados por todas partes, un trato injusto hacia nosotros…
Masika: -Las cosas no han ido bien para la ciudad de Amat, desde que mi madre quedó a cargo de la ciudad ha impuesto leyes demasiado severas para todos aquí. La razón por la que vine a verlos es porque deseo liberarlos, para que me ayuden a que la ciudad recupere su libertad.
Rekusky: -Pero… Eso va a meterte en problemas con ella.
Masika: -Siempre me meto en problemas con ella, no sería la primera vez que me pasa. Además de eso, vengo a liberarlos porque no es justo que estén aquí por un crimen que ella no cometió.
Navita: -¿Yo no le dije eso?, estoy muy confundida ahora…
Masika: -Entiendo que no logres recordar nada, los golpes que sufriste como castigo fueron excesivos. Lo que pasó en realidad es que ella te consultó para que le contaras sobre su futuro… Y no lo tomó muy bien.
Rekusky: -Entonces, ¿ella si le dijo eso pero fue porque le leyó la mano para mostrarle el futuro?
Masika: -Exactamente, no fue nada agradable cuando se enojó por eso. Sin embargo yo le creo a Navita con su predicción del futuro… Y si es cierto que morirá bajo las arenas son porque una revuelta que se está armando justo ahora tendrá éxito.
Navita: -Esto está mal… Yo jamás auguro malos presagios cuando leo las manos de los viajeros.
Masika: -No te preocupes por eso Navita, quisiera poder salvar a mi madre de las cosas que se avecinan pero es inútil. Ustedes podrán ayudarme pero antes tienen que traer un objeto que la revuelta necesita para liberar a la ciudad.
Rekusky: -Y ese objeto es…
Masika: -Una espada, más específicamente… La espada de la hermana de una legendaria guerrera que vivió hace más de 200 años. Según la leyenda, esa espada tiene poderes mágicos de luz, suficientes para dejar ciego a cualquier persona. Si los soldados de mi madre no pueden ver ni apuntar con sus armas de fuego entonces la victoria estará asegurada. Aquí tengo las llaves de sus celdas, tienen que irse inmediatamente hacia la Isla de la Niebla, ahí tiene que estar esa espada, la isla se ubica al norte pero ha sido tomada parcialmente por los Oscuros Salvajes.
Rekusky: -¿No te parece que nos estás encomendando una misión demasiado peligrosa para nosotros?
Masika: -Los escuché hablar mientras mi madre se iba, ¿ustedes tienen poderes no es así?, creo que podrán hacerlo.
Treluski: -Alto ahí zorrita, ya escuché demasiado. Si vamos a hacer algo así solo para liberar una ciudad por lo menos deberías de darnos algo a cambio.
Tarfoxi: -Odio decirlo pero Treluski tiene un punto válido, liberar a la ciudad estaría genial pero… Nosotros podríamos morir en el intento.
Masika: -Les aseguro que la recompensa para ustedes será enorme, pero tienen que ayudarme por favor…
Clattiger: -Si podemos patearle el trasero a unos Oscuros Salvajes entonces yo le entro a la acción.
Zofanther: -Yo también lo haré, si la recompensa es dinero podré comprarme ropa nueva.
Treluski: -Bien, lo haremos.
Masika: -Muchas gracias… En verdad muchas gracias.