viernes, 7 de julio de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 58



Mirmiku:
-Intrusos… ¿Pero no se supone que el bosque es capaz de alejar lo que sea considerado un intruso?

Rutanel:
-No me quedaré de pie sin hacer nada, tenemos que defender este pueblo. Vamos corriendo con los demás para…

Mirmiku:
-¡Algo se acerca y muy deprisa!

Rutanel:
“Que son esas cosas… Parecen los loboreales de las montañas pero están hechos de madera, ¿Qué tipo de criaturas son esas?”

¿?:
-¡Tienen que ayudarnos, esas cosas se están comiendo los árboles!

Mirmiku:
-Vamos Rutanel, tenemos que destruirlos antes de que…

Rutanel:
-No quiero destruir a nadie más, tiene que haber una alternativa para esas cosas. Déjame ver si puedo hablar con ellas.

Mirmiku:
-Son criaturas mágicas Rutanel, no creo que puedan comunicarse contigo y… Ya te fuiste, bueno al menos puedo culpar a tu embarazo por ignorarme, tonta cangura sexy.

Rutanel:
-Hey… Este… No sé qué cosas sean ustedes pero, ¿podrían dejar de comerse los árboles que encuentren a su paso por favor?

¿?:
-Disculpe señora híbrida, pero esas cosas la están ignorando. ¿Qué podemos hacer?

Rutanel:
-Un momento, ustedes son dragones del bosque y esas cosas parecen estar hechas de madera, ¿No pueden hacer algo ustedes con su aliento para detenerlos?

¿?:
-Nosotros jamás lastimaríamos a las criaturas del mundo y menos a las que estén hechas de madera. Por algo nosotros no tomamos parte en esta guerra.

Rutanel:
-Entonces lo que me están diciendo es que, a pesar de que ustedes son 10 veces más grandes que estas criaturas cuadrúpedas hechas de madera, no son capaces de hacerles nada solo por ser seres vivientes hechos de madera…

¿?:
-Cuando lo pone así suena muy mal…

Rutanel:
-Bueno, esas cosas se siguen comiendo los árboles y ahora están yendo por sus casas. A menos de que podamos sacarlas de aquí sin lastimarlas creo que su pueblo y el resto del bosque comenzaran a desaparecer… Lo que no entiendo es de donde han salido, por ser de madera yo pensaba que serían parte de la fauna del bosque…

¿?:
-Nosotros conocemos a todas las criaturas que viven aquí en el bosque, esas cosas son nuevas para nosotros y es muy improbable que una nueva especie haya nacido de la noche a la mañana.

Mirmiku:
-Espera Rutanel, ¿ya viste al que está detrás de todos ellos?, parece que camina en dos piernas como tú.

Rutanel:
-Tal vez sea su líder, intentaré hablar con él. Intenten persuadir a las criaturas, que los demás dragones del bosque hagan crecer plantas con las cuales les den de comer para que dejen de atacar los árboles.

Mirmiku:
-Les avisaré de inmediato, ten mucho cuidado Rutanel.

Rutanel:
“Definitivamente esta criatura se ve como alguien con quien puedo conversar, parece un lobo pero todo su cuerpo es madera y astillas. No se ve armado pero no me confío de sus ojos completamente verdes ni de sus dientes de madera.”

¿?:
-…

Rutanel:
-¿Hola, puedes entender lo que estoy diciendo?

¿?:
-Sí, yo poder entender lo que tu decir.

Rutanel:
-Qué alivio, por un momento pensé que eran solo criaturas que buscaban la destrucción del bosque. ¿Qué hacen ustedes aquí y que buscan con comerse los árboles?

¿?:
-No saber, solo tener hambre y nosotros comer madera. ¿Qué querer tú con nosotros?

Rutanel:
-No pueden entrar al bosque como si nada y empezar a devorar todo lo que está a su paso, ¿De dónde vienen ustedes?

¿?:
-Nosotros haber sido creados ahora, no saber porque pero solo tener hambre, querer comer.

Rutanel:
-Los… Acaban de… Crear… Entonces el causante de todo todavía debe estar cerca, ¿Dónde está su creador?

¿?:
-No saber, haberse ido. No decirnos propósito, solo tener hambre.

Rutanel:
-Eso no me ayuda mucho… Que hacer para poder ayudarlos ahora que están aquí, no puedo solo destruirlos. La persona que los creó debe estar por aquí vigilando, pero que puedo hacer yo…

¿?:
-Nosotros no querer lastimar, pero tener hambre. Hacer que hambre se detenga por favor.

Rutanel:
-Mmm… Tengo que pedirles ayuda a mis amigos. No se mueva de aquí, tengo que pensar en un plan.

¿?:
-Yo estar aquí, compañeros seguir comiendo.

Rutanel:
“Bueno, por lo menos uno de ellos resultó ser alguien con inteligencia suficiente para hablar pero ahora tengo que encontrar la manera de ayudarlos a ellos y a los dragones al mismo tiempo. Por favor amigos míos, ayúdenme por lo que más quieran…”

Axmili:
-Hola Rutanel, nosotros escuchamos tumultos afuera, ¿Se ha inusitado algo imprevisto?

Rutanel:
-Algo serio, criaturas parecidas a los loboreales pero hechas de madera están devorando el bosque y puede que también este pueblo. Por suerte logré hablar con uno de ellos, dice que fueron creados por alguien sin un propósito más que el de comer la madera que encuentren. Necesito ideas para sacarlos de aquí, ¿Alguien?

Zafenis:
-Veamos… Si comen madera y están en este bosque entonces… No tengo ideas, mejor ya quémalos de una vez.

Rutanel:
-Gracias Zafenis, sabía que podía contar contigo…

Zafenis:
-Para eso somos las hermanas, nunca lo olvides.

Axmili:
-Yo sugiero que los dragones del bosque creen otro bosque en otra parte de la isla, con árboles que se regeneren tan pronto sean masticados por las criaturas.

Rutanel:
-No suena mal… Pero estos dragones no querrán salir de su reino por nada del mundo, le tienen demasiado cariño al bosque como para hacer eso.

Kronefi:
-Es él… Tiene que ser él…

Rutanel:
-¿Kronefi?

Kronefi:
-Todo está demasiado conectado como para que sea una simple coincidencia. ¿Los ataques entre los reinos y ahora esto justo en el momento que entramos al bosque?, alguien nos ha estado vigilando, y ese alguien es también la persona que me ha vuelto el cerebro una papa frita con sus horribles mensajes.

Zafenis:
-A ver, detente un momento vampirito. No me vas a sacar de la nada que él va a estar aquí en la isla. Es imposible, hasta cuando yo estaba de su lado sabía que le era imposible entrar aquí.

¿?:
-¿Y en que te basas para pensar eso ahora?

Zafenis:
-¡¿QUE DIABLOS?!

Kronefi:
-¡No es cierto!

Rutanel:
“No, no es cierto. Por favor díganme que no estoy viendo a Kronetiku parado justo enfrente de nosotros… Tiene que ser un truco, no puede ser real…”

Kronetiku:
-¿Tan sorprendidos están por verme de nuevo?, sabía que una entrada triunfal sería demasiado pero esto me parece poco convencional…

Kronefi:
-Tú… Pero… No puedes…

Kronetiku:
-Perfecto, ahora tartamudeas. Otra de las cosas que tendré que recordar del porqué te odio como mi hijo.

Rutanel:
-¡Ya basta, no perderé más el tiempo contigo, muérete de una vez!

Kronetiku:
-No Rutanel, me temo que no puedes acercarte con tu espada. Tengo un campo de fuerza a prueba de lo que intentes lanzarme encima, me he vuelto más fuerte de lo que tú y tus amigos alguna vez habrán imaginado sobre mí. Solo ríndete Rutanel, aunque termines con la guerra entre los dragones no hay manera de que me derrotes.

Rutanel:
-Cómo entraste… Cómo fue que lograste…

Kronetiku:
-¿Mala memoria?, no me digas que olvidaste la mordida Rutanel. Si, esa mordida que te zampé en el cuello, no lo hice para saborear tu mugrosa sangre fría. Lo hice para poder rastrearte, siempre supe en donde te encontrabas en cualquier momento del día y gracias a tu rastro de sangre fue que me mostraste la única entrada a la isla a través de su campo protector que me impedía cruzar. Felicidades Rutanel, ahora que estoy aquí y que convencí a varios dragones de unirse a mi causa, tu patético intento de convencerlos en tu plan de derrocarme será inútil y además me garantizaste la conquista al único lugar del planeta al que no tenía acceso. Y si preguntas por los lobolvajes que cree para devorar el bosque, solo te diré que espero ver un desierto al final del día, hasta pronto tonta híbrida, disfruta de los últimos momentos de libertad que te quedan.

Rutanel:
-Eres un repugnante y malvado pedazo de…

Kronefi:
-Se ha ido… De nuevo se esfumó en el aire, como detesto ese truco que podemos hacer nosotros los vampiros…

Rutanel:
-No me lo puedo creer… Todo este tiempo me ha rastreado, desde el momento que nos conocimos, lo planeó todo… Siempre estuvo delante de nosotros, jamás pudimos haberle hecho nada ni adelantarnos a sus movimientos… Y todo es mi culpa, yo fui quien lo trajo aquí, todo lo malo que le ha pasado al mundo… Ahora sé que fue mi culpa…

Zafenis:
-Oh por supuesto que no Rutanel, ni se te ocurra culparte por lo que ese inútil pedazo de porquería de vampiro le ha hecho al mundo. Él fue quien me manipuló para matar a todas esas personas durante tantos años, él me separó de ti y nuestros padres, fue él quien casi lleva a algunas especies como a los zorros a la casi extinción y fue él quien ha ocasionado todos estos problemas entre los dragones, tal vez no empezó la guerra entre ellos pero sí que los está provocando con estas tonterías. Se cree la gran cosa viniendo aquí y presumiendo de su plan maestro y cosas sin sentido. Pues al diablo con él, al diablo con su patética vida y su plan de conquista. Todos nosotros vamos a patearle el trasero y, ¿te digo otra cosa Rutanel?, si no te levantas en este instante y dejas de lamentarte por todo te juro que te enterraré mi espada por tu trasero y me haré cargo personalmente de romperle el hocico a Kronetiku.

Rutanel:
-Una vez más… Me has dejado sin palabras por lo que dices Zafenis. Creo que a estas alturas eres una mejor persona que lo que yo alguna vez seré. Es cierto, ya sabemos que él está aquí en la isla pero no debemos detenernos.

Zafenis:
-Al fin, ahora soy yo la que tengo que meterte motivación. Ahora salgamos allí afuera y vamos a solucionar este problema con las madres esas de madera.

Rutanel:
-Hermana, estoy de acuerdo contigo. Es hora de que arreglemos esto juntas.

miércoles, 5 de julio de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 57



Renzsal:
-Y ahora qué puedo hacer yo con este problema… Muchas gracias igualmente por intentar ayudarme, aprecio mucho su cortesía.

¿?:
-No hay de que señor, lamentamos no haber podido hacer mucho.

Renzsal:
-Haberlo intentado es suficiente para mí, tarde o temprano este viejo potro tenía que empezar a desmoronarse, gracias igualmente.

Rutanel:
“Ahí está Renzsal, sentado cerca de la orilla del lago. Espero que su mirada perdida no sea por la noticia que recibió, lo menos que quiero es que crea que no podrá ayudarnos ahora.”

Renzsal:
-Rutanel, es bueno verte. ¿No crees que el bosque es un lugar que te pone los pies en la tierra?, realmente te hace ver y pensar sobre la realidad de las cosas…

Rutanel:
-De alguna manera si lo creo, estar aquí me da un respiro de tantas peleas. Aun en la guerra hay tranquilidad pero… Por cuanto tiempo podría durar.

Renzsal:
-Eso depende de cómo quieras verlo, como yo lo veo solo necesito que me lleven a todas partes y mi magia hará el resto.

Rutanel:
-Renzsal, de verdad lamento lo de tus piernas. ¿Los dragones no pudieron saber qué fue lo que pasó?

Renzsal:
-No, y honestamente así es mejor. Así puedo hacerme creer a mí mismo que fue solo por la edad… Solo mira estas piernas mías ahora, son solo peso muerto para mí, ni siquiera puedo sentir el pasto debajo de ellas.

Rutanel:
-Vamos, te llevaré con los demás, sostente de mis hombros.

Renzsal:
-Muchas gracias Rutanel, espero que esto no te detenga hacia nuestro objetivo.

Rutanel:
“Que puedo hacer por él, aun puede usar su magia eléctrica pero sin poder usar las piernas va a ser complicado que nos ayude. Tiene que haber alguna manera de que pueda recuperar las piernas, le preguntaré a los demás para ver si se les ocurre algo.”

Tarnili:
-Hey Rutanel, no creerás lo que vi cerca del… ¿Qué le pasa a Renzsal, y por qué lo llevas cargando sobre tu espalda?

Rutanel:
-Ya no puede caminar, me preguntaba si a ustedes se les ocurre alguna idea para ayudarlo.

Zafenis:
-Mmm, como hacer que un caballo viejo recupere el movimiento de sus piernas… No tengo ideas, yo no tengo nada de magia curativa.

Tarnili:
-Podría construirle piernas nuevas pero no tendría manera de hacer que se muevan…

Renzsal:
-Señoritas por favor, no deseo quitarme mis piernas.

Crascy:
-Yo creo tener la solución Rutanel, pero lo que tengo en mente significará sacrificar mis puños mecánicos.

Rutanel:
-Siempre has sido una chica brillante Crascy, dinos tu idea para que Renzsal pueda escucharla.

Crascy:
-Mi idea es la siguiente, puedo modificar mis puños mecánicos y usar alguna fuente de energía para crear soportes mecánicos en las piernas de Renzsal, así podrá seguir caminando aunque no pueda sentir nada.

Renzsal:
-¿Soportes mecánicos?, me temo que no entiendo lo que quieres decir pequeña…

Crascy:
-En palabras más simples, serán como unas grandes botas con las que podrás caminar pero de donde sacaré una fuente de energía que no se gaste…

Rutanel:
-Espera, déjame ver si… Aquí está. Aún tengo conmigo el electro orbe que Renzsal me dio desde las Montañas de Grafito.

Crascy:
-Una fuente de energía pura y eléctrica, es perfecta. Me pondré a trabajar de inmediato, necesitaré ayuda para darle una forma diferente al metal.

Tarnili:
-¿Un trabajo de herrería?, déjamelo a mí. Si alguien puede doblar el metal esa soy yo.

Crascy:
-Muy bien, entonces vamos a trabajar. Esto tomará unos minutos o incluso horas si algo sale mal así que tendremos que quedarnos un poco más.

Rutanel:
-En ese caso voy a salir a buscar a los demás, debo avisarles que nos quedaremos un poco más de lo debido.

Renzsal:
-Caminar con cosas de metal en las piernas… Como se sentirá tal cosa.

Rutanel:
“Ahora el problema será donde encontrar a Axmili, Kronefi y a Mirmiku. Tal vez estén por allí platicando con los habitantes del pueblo. Me pregunto si cuando llegue tengan algo de tomar, aún tengo un montón de sed. Necesito tomar jugo de zanahoria o tal vez arándanos con fresas.”

Mirmiku:
-¡Rutanel, espérame!

Rutanel:
-Oh Mirmiku, de hecho te estaba buscando. ¿Dónde están Kronefi y Axmili?

Mirmiku:
-No lo sé, creo que están dando un paseo cerca de aquí. ¿Qué sucede amor?

Rutanel:
-Iba a decirles que es posible que nos quedemos unas horas más, Crascy y Tarnili están ayudando a Renzsal a crear algo que le ayude a caminar. Si los ves diles que vengan por favor, tenemos que estar juntos.

Mirmiku:
-Espera Rutanel, tengo que decirte algo, es muy importante y no tengo idea de como puedas tomarlo…

Rutanel:
-Bueno, estamos aquí al aire libre, solo árboles y viento por todas partes. No creo que lo que puedas decirme me afecte tanto.

Mirmiku:
-Mejor siéntate Rutanel, necesito que estés lista cuando lo escuches.

Rutanel:
-Pues me sentaré en el suelo, ahora si dímelo. El suspenso me está matando.

Mirmiku:
-De acuerdo… Rutanel, la razón por la que tu cuerpo ha cambiado y también de tus gustos raros es porque…

Axmili:
-Rutanel, Mirmiku, ¿Qué hacen sentados sobre el pasto en mitad del pueblo en lugar de estar con los demás?, Kronefi me dijo que ya era momento de reunirnos.

Rutanel:
-Oh si… Enseguida vamos, creo que Zafenis te pondrá al tanto de la situación.

Axmili:
-Bien, los esperaremos en la casa donde nos estamos hospedando. ¿Me decías Mirmiku?

Mirmiku:
-Lo que intento decirte es que tú…

Axmili:
-Se me olvidaba otra cosa Rutanel, gracias por la felicitación. ¿Quieres ser la madrina de nuestra hija?

Rutanel:
-Oh… cielos… Eso no me lo esperaba pero seguro, seré su madrina con mucho gusto.

Mirmiku:
-Eso suena bastante lindo pero tengo que decirte algo muy importante.

Rutanel:
-Entonces dilo de una vez, estoy esperando Mirmiku.

Mirmiku:
-Bien, si nadie más quiere interrumpirme…

Axmili:
-Yo no he expresado palabra alguna por ahora.

Mirmiku:
-Rutanel, tú estás… Esperando un hijo mío. Estás embarazada… de mí.

Rutanel:
-Uh… Yo voy a… Tener un…

Axmili:
-Creo que mejor ya me voy a esperarlos en la casa… Me iré lentamente…

Mirmiku:
-¿Rutanel, te sientes bien?

Rutanel:
-Yo… Necesito recostarme… No me siento bien…

Mirmiku:
-Rutanel… No, espera…

Rutanel:
“Que debo… Que debo de sentir al respecto. Yo no pensaba… Sabía que esto podría pasar cuando él y yo hicimos el amor en esa cueva pero… No pensé que de verdad… Llegará a pasar y…”

Mirmiku:
-¡Rutanel, debes de escucharme por favor!

Rutanel:
-…

Mirmiku:
-Rutanel, esto es mi responsabilidad. No debí apresurarme esa noche contigo, lo siento mucho, si no deseas tenerlo entonces…

Rutanel:
-Mirmiku… Si deseo tener a nuestro hijo.

Mirmiku:
-De… ¿De verdad?, ¿no vas a odiarme por esto?

Rutanel:
-Porque debería hacerlo, yo te amo Mirmiku. Eres la primer persona de la cual me he enamorado y esa noche me entregué a ti, en el fondo sabía que esto pasaría pero… Si voy a tener una familia propia, me alegra que sea contigo Mirmiku. Te amo.

Mirmiku:
-Oh Rutanel, yo pensaba que… Lo siento mucho, jamás en la vida había estado tan asustado, pensar que por esto podría haberte perdido, que tonto he sido.

Rutanel:
-Ya no te preocupes por eso mi amado dragón. Eres la persona que más amo en este mundo, solo espero poder terminar con todo esto antes de que nuestro pequeño nazca… Ahora que lo pienso, si todo este tiempo estuve embarazada… ¿Por qué he crecido tan rápido en cuestión de días?, pensé que tomaría meses…

Mirmiku:
-Los dos somos híbridos y hasta donde sé el tiempo para tener hijos debería ser el normal… Pero ambos lo hicimos esa noche en nuestra forma dragón…

Rutanel:
-No pensarás que lo que tendremos será entonces un… ¿Bebé dragón?

Mirmiku:
-No… Tengo idea… Mmm…

Rutanel:
-Mejor vamos con los demás, todavía tengo una sed de no sé, que cosas ahora se me antojan. ¿Supongo que nuestro hijo lo amerita cierto?

Mirmiku:
-Mucho más que eso Rutanel, mucho más. Pero algo todavía me preocupa, algo que no puedo saber que es…

Rutanel:
-Ya te lo dije Mirmiku, no te preocupes más. ¿Siendo híbridos dragón que ha de pasar?

¿?:
-¡Intrusos, hay intrusos en el bosque!

Rutanel:
-Para que hablé…

lunes, 3 de julio de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 56



Ral:
-Ahora tengan mucho cuidado de no separarse, el bosque es un lugar tan amplio que pueden caminar en círculos por días antes de encontrar la salida o alguna señal de vida que no sean árboles o las criaturas que lo habitan.

Axmili:
-¿Podría relatarnos un poco acerca de la historia de este bosque a la vez que nosotros lo traspasamos hasta Ciudad Raíz?

Ral:
-Estaré complacido de contarles la historia de este reino. Mucho antes de que la guerra comenzara, incluso antes de que se formaran los reinos, aquellos dragones que nacieron con el don de darle vida a la tierra mediante un aliento verde y fresco tuvieron la necesidad de conectarse más con su ambiente, ayudar a la naturaleza más que a los de su propia especie. Los demás reinos se fundaron en tierras parecidas, grandes planicies con climas aptos para su supervivencia pero los dragones con aliento de planta fueron diferentes. En lugar de construir sus pueblos y su enorme ciudad capital a la intemperie, crearon este magnífico bosque para protegerse de los intrusos y albergar todo tipo de vida en ella. Antes de la guerra era bastante común pedirle ayuda a un guía como yo para atravesar el bosque y conocer a los dragones más pacíficos de todos. En lo que va de la guerra, ninguno de ellos se ha levantado en armas, confían plenamente en la formación laberíntica de su bosque para confundir a los invasores y vaya que les ha funcionado. Escuché que todo un escuadrón de dragones de hielo se perdió dentro del bosque y jamás regresaron con vida de allí.

Axmili:
-¿Pero el bosque no sería susceptible ante el hielo o el fuego los cuales están en sus fronteras naturales?

Ral:
-Claro que no, el bosque tiene todo tipo de protecciones mágicas que solo los dragones que lo habitan conocen su funcionamiento y debilidades, tendrías que ser muy temerario si intentas atacar estos árboles con magia. Pueden repeler cualquier ataque y expulsar a los invasores. No nos están atacando a nosotros porque somos viajeros, el bosque sabe diferenciar entre una amenaza y un amigo.

Zafenis:
-Pues entonces es un bosque muy listo, pero lo que quiero saber es que clase de criaturas la habitan… ¿Nos estarán vigilando como guardias desde las hojas?

Ral:
-Son criaturas muy tímidas, difícilmente se dejan revelar ante los extraños. Ni siquiera los mimos dragones del bosque los ven muy a menudo.

Renzsal:
-¿Podemos detenernos un momento?, ya no puedo caminar más…

Rutanel:
-¿Se encuentra bien?

Renzsal:
-No, creo que simplemente ya no puedo seguir… Mis piernas me están quemando…

Mirmiku:
-Suba a mi lomo, lo llevaré el resto del viaje.

Renzsal:
-Te lo agradezco Mirmiku, no sé porque me está pasando esto ahora.

Rutanel:
“Escuchando la historia de este reino todavía me hace preguntar quién sería capaz de hacer que unos dragones tan calmados como estos atacasen el segundo reino más pacífico de la isla. Espero que el rey Silvano pueda solucionar este problema, tiene que ayudarnos ahora más que nunca, incluso si su mejor amigo este en los últimos momentos de su vida.”

Ral:
-Se puede sentir la suave brisa del viento entre las hojas, es lo único que me da tranquilidad al viajar entre el bosque. Dentro de un momento llegaremos a nuestra primera parada, es un pequeño pueblo cerca de un lago de agua manantial.

Tarnili:
-Agua manantial, al fin algo refrescante que poder tomar… Un momento, ¿los dragones que viven ahí ni nos van a atacar o sí?

Ral:
-Ninguno de ellos desea la guerra, no les harán daño porque si nos ven, sabrán que llegaron con la ayuda de un guía. Ningún ser maligno encontraría pueblo alguno si solo busca destrucción y sin alguien que los ayude, es más, ahí está el pueblo, me adelantaré y les avisaré a los dragones que he traído visitantes, ya me conocen por aquí.

Rutanel:
“Que pueblo más curioso, aun con todos los árboles de tamaño colosal que hay aquí las casas de estos dragones se ven como si fueran parte del bosque, altas y de color verde y al parecer hechas con la madera de los alrededores, creo que las casas son como plantas gigantes porque juraría que les crecen ramas de algunas partes. Son unos dragones muy simpáticos, casi todos de color verde oscuro, justo como mi blusa.”

Ral:
-Todo está listo, pueden venir conmigo a esa casa que tienen al frente. Solo no pregunten por cualquier cosa que tenga que ver con la guerra, ellos detestan ese tema.

Zafenis:
-¿En serio?, pues van a tener que aceptar que la guerra existe tarde o temprano, no pueden estar todo el día pensando que su bosquecito los protegerá como un muro impenetrable.

Tarnili:
-Zafenis, por favor no digas esas cosas en voz alta. Tenemos que ser amables con ellos así que compórtate.

Zafenis:
-Solo lo haré porque tú me lo pides, jamás te haría enojar mi ardilla.

Tarnili:
-Siempre dices eso y haces lo que quieres, por eso te amo cangura rebelde.

¿?:
-Muy buenos días tengan jóvenes viajeros, ¿Qué los trae a nuestro amado reino?

Mirmiku:
-Vamos de paso hacia Ciudad Raíz, tenemos que hablar con el rey Silvano lo antes posible, solo les pedimos descansar por un momento y continuaremos nuestro camino.

¿?:
-¿El rey Silvano?, pero… ¿No saben las noticias?

Mirmiku:
-Noticias sobre…

¿?:
-El rey Silvano sufrió un ataque a su castillo, un grupo de dragones con aliento eléctrico atacaron a Ciudad Raíz, es la primera vez que logran hacer semejante cosa…

Rutanel:
-Oh no, amigos eso no es nada bueno, debe ser la misma persona que mandó los dragones del bosque a atacar Ciudad Relámpago.

¿?:
-¿Qué?, nosotros no atacaríamos a otro reino… Odiamos la guerra.

Rutanel:
-Pues alguien contrató dragones de aquí y ahora tenemos dos problemas muy serios aquí. No tenemos tiempo para descansar, tenemos que partir de inmediato.

Mirmiku:
-Tenemos un problema Rutanel, creo que Renzsal todavía se siente mal.

Renzsal:
-Es cierto… Ya no siento las piernas y estoy asustado…

¿?:
-Podemos llevar a su amigo al agua de manantial e intentar curarlo, pero deben quedarse aquí mientras lo ayudamos.

Rutanel:
“Dragones de bosque atacando a los de rayo y viceversa, estamos ante una mente maestra, eso es seguro. No tenemos elección, espero que Renzsal no tenga nada grave, a su edad no debería de extrañarle estas cosas.”

Crascy:
-Rutanel, ¿Qué hacemos mientras esperamos?

Rutanel:
-Por primera vez en mucho tiempo no tengo idea, mejor vamos a dar un paseo por el pueblo. ¿Alguien más viene conmigo?

Tarnili:
-Nah, así estamos bien. Además tengo que vigilar a esta cangura de que no haga nada malo.

Zafenis:
-No necesito que me estén cuidando, me sentaré y esperaré a que podamos seguir así que vayan. Aquí estaremos los demás.

Rutanel:
-¿Vienes Kronefi?

Kronefi:
-Supongo que sí, necesito despejar mi mente. He tenido muchos presentimientos en las últimas horas y me están provocando una horrible jaqueca.

Rutanel:
“Qué curioso, nunca había tenido tiempo a solas con Crascy y Kronefi al mismo tiempo. Me pregunto qué es lo que ellos piensan el uno del otro. Después de todo a esta pequeña fenec le llegó a gustar el murciélago pero ni modo, su corazón ya está con Axmili. Todo lo que sé es que este pueblo es muy tranquilo, es cierto que la brisa del viento se siente muy bien sobre todo entre mis alas.”

Crascy:
-¿Podemos ir a ver el lago de agua manantial?

Rutanel:
-Seguro, vamos a ver qué tal está el agua… ¿A dónde vas Kronefi?

Kronefi:
-Lo siento, creo que necesito estar un momento a solas. Vayan ustedes, me daré una vuelta por el pueblo y le haré plática a algún dragón que vea.

Crascy:
-Es idea mía o él está actuando muy extraño…

Rutanel:
-No eres la única que piensa lo mismo Crascy, tendré que hablar con él más tarde. Pero ahora vamos a ver el agua, me pregunto si los dragones de por aquí la usan para ducharse.

Crascy:
-Qué asco Rutanel, ¿te imaginas tener que bañarte con el agua que al mismo tiempo usas para beber?

Rutanel:
-Buen punto, creo que no debí decir eso… Y hablando de agua, ya me dio sed… ¿No tendrán jugo de hongos por aquí?

Crascy:
-De nuevo con tus gustos extraños, ¿Dónde está Tarnili cuando la necesitas?

Rutanel:
“Esa gran masa de agua que veo a lo lejos debe ser el lago, para estar rodeado de árboles que tapan la luz del sol se ve bastante limpio y sin hojas sobre la superficie, hasta puedo ver a Renzsal en la orilla con unos 3 dragones que le están aplicando algo de agua sobre las piernas.”

Crascy:
-Tengo miedo de que algo malo le pase al señor Renzsal, todavía tiene mucho que dar de sí mismo…

Rutanel:
-Yo tampoco quiero que nada malo le pase, a ninguno de ustedes. Son todos los amigos verdaderos que tengo en este mundo. No sabría qué hacer si llego a perderlos.

Crascy:
-Pero Rutanel, tú vas a volverte dragona, Mirmiku debe tener siglos de vida pero nosotros no llegaremos tan lejos…

Rutanel:
-Ni siquiera me lo recuerdes, me aterra ver como todos ustedes se van de mi vida mientras yo sigo aquí con vida, ojalá no tuviera que vivir tantos años.

Crascy:
-Quien sabe, tal vez en el futuro ayudes a otras personas tal como nos estas ayudando a todos nosotros.

Rutanel:
-Gracias Crascy, viniendo de ti eso suena muy lindo.

Kronefi:
-Rutanel, ya volví. Disculpa si me ausenté pero es que…

Rutanel:
-Oh no, no quiero que te excuses por irte ahora mismo. Solo quiero saber qué es lo que te sucede Kronefi, te has distanciado mucho de todos excepto de Axmili y ella no me ha dicho que tienes. Quiero escucharlo con tus propias palabras.

Kronefi:
-Bueno, hay dos motivos por los que me he sentido alejado de todos ustedes. El motivo malo es… Que puedo escucharlo en mi cabeza Rutanel, me refiero a mi padre. No sé cómo lo ha logrado pero se la pasa hablándome en mi cabeza y diciendo cosas horribles. No sé cómo hacer que se largue de mi cabeza, me vuelve loco y trato de ocultarlo para no preocuparlos a todos.

Rutanel:
-¿Entonces Kronetiku sabe en donde estamos, puede rastrearte?

Kronefi:
-No lo sé, pero me tiene harto. No puedo quitármelo de la cabeza y siempre me dice lo mismo. Que le hará daño a Axmili y eso me tiene aterrado, por eso es la única a la que se lo he dicho, no quería que algo malo le pasara.

Rutanel:
-Lamento escuchar eso Kronefi, tendré que buscar alguna manera de protegerte de esos pensamientos que Kronetiku te lanza hacia tu mente.

Kronefi:
-Pero el otro motivo, el bueno que a su vez me ayudó un poco a sobrellevar esto… No se lo vayas a decir a los demás, es un secreto entre yo y Axmili.

Rutanel:
-Bien, juro que no le diré a nadie pero vamos, escúpelo de una vez.

Kronefi:
-Bien, aquí voy… Axmili… Está embarazada.

Crascy:
-¡Eeeeeeeeeeeee, vas a ser papá!

Rutanel:
-¡Crascy, baja la voz!, dios mío Kronefi… Desde hace cuando…

Kronefi:
-Lo sabemos desde hace un par de días y creemos que será una niña. Rutanel, me siento tan… Vaya es que, no pensé que así se sintiera el saber que seré padre.

Rutanel:
-Kronefi, muchas felicidades, estoy segura que tú y Axmili podrán tener una vida tranquila con su hija. Tienen mi palabra.

Kronefi:
-Ojalá sea así Rutanel, si mi padre nos está escuchando en este momento entonces que sepa que si le hace daño a mi amada Axmili también le hará daño a su nieta y no creo que él desee eso.

Rutanel:
-Así se habla amigo, cuando sea el momento de que llegue su bebé, yo estaré allí para ayudarlos en lo que necesiten… Casi siento que sé sobre cuidar bebés con solo recordar a mi madre…

Kronefi:
-Oh tal vez será porque… tal vez tú lo seas algún día.

Rutanel:
-Me parece que es demasiado pronto para que Mirmiku y yo tengamos hijos, ¿no te parece?

Kronefi:
-De hecho Rutanel… Creo que debes saber que tú estás…

Mirmiku:
-Rutanel… Tenemos un grave problema… Renzsal… de verdad no puede sentir sus piernas… Ya no puede… De un momento a otro solo dejaron de funcionarle… Permanentemente.

Rutanel:
-Ay no… Tengo que ir a hablar con él, luego seguimos hablando Kronefi. Dile a Axmili que muchas felicidades por el acontecimiento.

Mirmiku:
-Así que al final le dijiste sobre lo tuyo.

Kronefi:
-Así es… Pero ella también tiene que saber sobre lo de ustedes.

Mirmiku:
-Lo sé… Pero tengo miedo, por primera vez en años tengo demasiado miedo…

Kronefi:
-Solo díselo, tarde o temprano sabrá el porqué de sus gustos raros y su cuerpo cambiado, si de verdad te ama entonces querrá tenerlo casi tanto como Axmili y yo deseamos a nuestra hija.