Rutanel:
“Este dolor de estómago y mi cuerpo creciendo son cosas con las que no quiero lidiar ahora. Creo que mejor si le hago caso a Tarnili, ella me conoce mejor que cualquier otra persona en este mundo, si tan solo pudiera ponerme mi ropa… Mis pantalones y mi blusa me quedan demasiado ajustadas, espero que nadie me vea el trasero ahora, se me queda marcado y mucho… Tal vez le guste a Mirmiku.”
Tarnili:
-¿Ya estás lista, ardiente cangura?
Rutanel:
-Ya estoy lista si no vuelves a decirme así. Y bien, ¿Cómo me veo?
Tarnili:
-Oh cielos Rutanel, te has convertido en una… Mujer grande, más de lo que ya eras. Deberías cambiar de talla de blusa y de pantalones, ¿O acaso querías presumirme como se te marca ese enorme trasero tuyo?
Rutanel:
-Ya basta… Admito que he crecido mucho, pero no es para tanto.
Tarnili:
-Si no es para tanto, ¿Por qué tu blusa ya no te cubre la panza?
Rutanel:
-Ay es cierto… Esta blusa ya no me cubre ni mi bolsa marsupial, creo que es hora de las nueces…
Tarnili:
-¡Por fin!, no te arrepentirás de nada Rutanel, déjale tu dieta a tu buena amiga Tarnili.
Rutanel:
“De acuerdo, no pensé que llegara a engordar demasiado pero no tengo otra opción más que hacerle caso a mi amiga, ahora vamos a ver que tienen mis amigos preparados para este día.”
Tarnili:
-Te pondré al corriente de las cosas que han sucedido; Agaros se enteró del ataque de los dragones del bosque así que envió a unos cuantos de los suyos a ayudar con la limpieza de Ciudad Relámpago, los dragones eléctricos ya no se sienten tan enojados con lo que sucedió pero aún hay algunos que siguen furiosos y finalmente todos nosotros entramos a una puerta usando el conjuro de Ramsés para entrenar en el barco.
Rutanel:
-Vaya, hablaste casi como mi asistente.
Tarnili:
-De hecho lo soy, desde que somos amigas obviamente. Afuera del castillo están todos esperándote para viajar con rumbo al Reino del Bosque.
Rutanel:
-¿Crees que me dirán algo por verme más provocativa?
Tarnili:
-Pues en lo que estábamos hablando llegamos a la entrada del castillo, solo sal y que ellos lo digan por sí mismos.
Rutanel:
-De acuerdo… Hola chicos, ¿Todos listos para irnos?
Zafenis:
-Pero que…
Crascy:
-Rutanel, ¿qué le hiciste a tu ropa?, creo que se encogió.
Kronefi:
-Yo… No diré nada.
Rutanel:
-Bueno, fue mejor de lo que esperaba. Es hora de irnos, solo tengo que encontrar a Mirmiku y…
Tarnili:
-Ah sí, Mirmiku regresa en unos momentos, me dijo que tenía que ver al rey antes de marcharse. Ese pobre dragón se ve terrible, ha logrado aguantar bastante el veneno.
Rutanel:
-Entonces… Que hacemos mientras lo esperamos.
Zafenis:
-Como nadie se atreve a decirlo lo diré yo; Rutanel, estás gorda.
Rutanel:
-Hasta que al fin alguien me lo dice en la cara y ni me sorprende que fueras tú. Ya sé que mi cuerpo se ve algo más grande de lo usual pero soy la misma de siempre… Aunque tengo hambre.
Tarnili:
-Toma unas nueces.
Rutanel:
-Gracias Tarnili, tendré que acostumbrarme a su sabor.
Zafenis:
-Pues espero que hagas ejercicio mientras vamos de camino a ese bosque, solo mira esa barriga y ese trasero, parece que eres una bailarina de lujo en un bar.
Renzsal:
-No es por ser cortés señorita Rutanel pero en mi opinión usted se ve bien.
Axmili:
-Según los libros que he leído, las causas para el extraño apetito de Rutanel y su crecimiento desmedido pueden ser por alguna enfermedad que contrajo en esta isla, pero no seré capaz de analizarlo bien sin más síntomas.
Rutanel:
-Los únicos síntomas que tengo son dolor de estómago, menos mal que ahora comeré nueces, es una dicha.
Tarnili:
-Ah, también olvidé decirte que Brandom y sus amigos regresaron a Ice Cliff, al parecer quieren ayudar a cualquier otro híbrido que llegue al pueblo y traerlo hacia aquí.
Rutanel:
-Bueno, espero que puedan ayudarlos por lo menos todos aquí están a salvo.
Mirmiku:
-Lamento la demora, ya todo está listo para irnos. Suban a mi lomo y los llevaré.
Kronefi:
-Estaré volando cerca de ustedes, solo por si acaso.
Rutanel:
-Yo también iré volando, estaré más gorda pero no significa que no pueda volar… Vamos… Malditas alas… Está bien, si peso mucho. Iré encima de ti, mi lindo Mirmiku.
Mirmiku:
-Entonces todos a bordo, será un viaje rápido y sencillo hacia la frontera este del Reino del Hielo.
Rutanel:
“Increíble, ahora no puedo volar tampoco y tengo hambre de unas sardinas con jarabe de uva pero solo tengo estas tontas nueces para comer. Por lo menos puedo estar cerca de la melena de mi amado dragón, tan suave y con un olor…”
Crascy:
-¿Qué estás haciendo Rutanel?
Rutanel:
-Oh, nada solo quería… Inspeccionar la melena de Mirmiku en busca de… algún insecto que pudiera tener, si eso es…
Axmili:
-Interesante, anotaré estos otros síntomas a mis notas.
Rutanel:
“No creo estar enferma de nada… Pero este dolor me está matando y creo que ahora es más en el vientre que de mi estómago. Cerraré los ojos y dejaré que Mirmiku haga lo suyo mientras me duermo un poco más…”
¿?:
-¿Crees que debamos dejarla así?
¿?:
-Sí, ella estará bien. Terminemos de hacer lo que vinimos a hacer y déjenla dormir.
Rutanel:
“¿Que es ese alboroto?, suena muy raro pero no voy a despertarme solo por eso.”
¿?:
-¿Ya lo encontraron?
¿?:
-Nos estará esperando cerca de la entrada en el bosque, dicen que es un poco excéntrico.
Rutanel:
“¿Alguien excéntrico?, he conocido a personas que son más que eso.”
¿?:
-¿Se lo decimos?
¿?:
-No… creo que tarde o temprano lo descubrirá, pero ni una palabra de esto en especial de ti Mirmiku.
Rutanel:
“De acuerdo, ahora eso suena extraño, hora de despertarme.”
Mirmiku:
-Oh Rutanel, despiertas justo a tiempo. Ya llegamos a la frontera entre el Reino del Bosque y el Reino del Hielo.
Rutanel:
-Excelente… ¿En serio me quedé dormida sobre tu lomo todo este tiempo?
Mirmiku:
-Así es, de hecho te veías bastante linda.
Rutanel:
-Bueno, escuché algunas cosas mientras dormía, ¿No ocurrió nada mientras estaba en el mundo de los sueños?
Mirmiku:
-Um… No, todo está bien. Solo pasamos por el castillo de Ciudad Cascada, Agaros y sus dragones convirtieron el castillo de Coventina en un refugio para los dragones del hielo y también en un hospital.
Rutanel:
-Un hospital para…
Mirmiku:
-Oh, es un hospital general. Ya sabes, cosas de enfermedades y maternidad… ignora eso último.
Rutanel:
-Mirmiku… Me estás ocultando algo y quiero que me lo digas, recuerda que te dije que entre nosotros no había secretos.
Mirmiku:
-Bien… Mientras estabas dormida puede que al llegar a ese hospital en el castillo cierta persona cuya especie es una zarigüeya sugiriera que te hicieran análisis para ver que tenías y…
Rutanel:
-Y… ¿Supieron que tengo?
Mirmiku:
-Sí, sí lo hicieron… Y lo que vieron fue… Que tenías mucho estrés, solo eso. Todo ese estrés por lo que ha pasado. ¿No sientes que los dragones que han muerto y que esta guerra tan horrible te han afectado mucho?
Rutanel:
-Si… Si me ha afectado mucho, y creo que tienes razón… Demasiado estrés y ver demasiada muerte, solo quiero que esto termine… ¿Dónde están todos?
Mirmiku:
-Esperando al tipo que nos guiará por el bosque, ¿apenas te diste cuenta de donde estamos cierto?
Rutanel:
-Bueno… Puedo ver el bosque frente a nosotros y atrás de nosotros un poco de la nieve del Reino de Hielo pero no veo a los demás.
Mirmiku:
-Están por ahí, esperando. Yo me quedé aquí para hablar contigo sobre… Varias cosas, la verdad no era el estrés lo que vieron en el hospital. Debí despertarte mientras te revisaban, pero no quería que lo que fuese te alarmara, la verdadera razón de tus cambios es…
¿?:
-Ahí están, ¿esos son los que me decían verdad?
Tarnili:
-Sí, esos son.
Ral:
-Mi nombre es Ral y yo seré su guía hacia Ciudad Raíz, es un gusto conocerlos.
Rutanel:
“Ral es un… Dragón de color rosado… Ese sí que es un color raro para un dragón pero bueno, si será nuestro guía por el bosque no tendré problemas aunque… Mirmiku no me dijo la razón real de lo que me sucede, le preguntaré más tarde… Necesito comer algo más que nueces, creo que pasto con menta.”
“Este dolor de estómago y mi cuerpo creciendo son cosas con las que no quiero lidiar ahora. Creo que mejor si le hago caso a Tarnili, ella me conoce mejor que cualquier otra persona en este mundo, si tan solo pudiera ponerme mi ropa… Mis pantalones y mi blusa me quedan demasiado ajustadas, espero que nadie me vea el trasero ahora, se me queda marcado y mucho… Tal vez le guste a Mirmiku.”
Tarnili:
-¿Ya estás lista, ardiente cangura?
Rutanel:
-Ya estoy lista si no vuelves a decirme así. Y bien, ¿Cómo me veo?
Tarnili:
-Oh cielos Rutanel, te has convertido en una… Mujer grande, más de lo que ya eras. Deberías cambiar de talla de blusa y de pantalones, ¿O acaso querías presumirme como se te marca ese enorme trasero tuyo?
Rutanel:
-Ya basta… Admito que he crecido mucho, pero no es para tanto.
Tarnili:
-Si no es para tanto, ¿Por qué tu blusa ya no te cubre la panza?
Rutanel:
-Ay es cierto… Esta blusa ya no me cubre ni mi bolsa marsupial, creo que es hora de las nueces…
Tarnili:
-¡Por fin!, no te arrepentirás de nada Rutanel, déjale tu dieta a tu buena amiga Tarnili.
Rutanel:
“De acuerdo, no pensé que llegara a engordar demasiado pero no tengo otra opción más que hacerle caso a mi amiga, ahora vamos a ver que tienen mis amigos preparados para este día.”
Tarnili:
-Te pondré al corriente de las cosas que han sucedido; Agaros se enteró del ataque de los dragones del bosque así que envió a unos cuantos de los suyos a ayudar con la limpieza de Ciudad Relámpago, los dragones eléctricos ya no se sienten tan enojados con lo que sucedió pero aún hay algunos que siguen furiosos y finalmente todos nosotros entramos a una puerta usando el conjuro de Ramsés para entrenar en el barco.
Rutanel:
-Vaya, hablaste casi como mi asistente.
Tarnili:
-De hecho lo soy, desde que somos amigas obviamente. Afuera del castillo están todos esperándote para viajar con rumbo al Reino del Bosque.
Rutanel:
-¿Crees que me dirán algo por verme más provocativa?
Tarnili:
-Pues en lo que estábamos hablando llegamos a la entrada del castillo, solo sal y que ellos lo digan por sí mismos.
Rutanel:
-De acuerdo… Hola chicos, ¿Todos listos para irnos?
Zafenis:
-Pero que…
Crascy:
-Rutanel, ¿qué le hiciste a tu ropa?, creo que se encogió.
Kronefi:
-Yo… No diré nada.
Rutanel:
-Bueno, fue mejor de lo que esperaba. Es hora de irnos, solo tengo que encontrar a Mirmiku y…
Tarnili:
-Ah sí, Mirmiku regresa en unos momentos, me dijo que tenía que ver al rey antes de marcharse. Ese pobre dragón se ve terrible, ha logrado aguantar bastante el veneno.
Rutanel:
-Entonces… Que hacemos mientras lo esperamos.
Zafenis:
-Como nadie se atreve a decirlo lo diré yo; Rutanel, estás gorda.
Rutanel:
-Hasta que al fin alguien me lo dice en la cara y ni me sorprende que fueras tú. Ya sé que mi cuerpo se ve algo más grande de lo usual pero soy la misma de siempre… Aunque tengo hambre.
Tarnili:
-Toma unas nueces.
Rutanel:
-Gracias Tarnili, tendré que acostumbrarme a su sabor.
Zafenis:
-Pues espero que hagas ejercicio mientras vamos de camino a ese bosque, solo mira esa barriga y ese trasero, parece que eres una bailarina de lujo en un bar.
Renzsal:
-No es por ser cortés señorita Rutanel pero en mi opinión usted se ve bien.
Axmili:
-Según los libros que he leído, las causas para el extraño apetito de Rutanel y su crecimiento desmedido pueden ser por alguna enfermedad que contrajo en esta isla, pero no seré capaz de analizarlo bien sin más síntomas.
Rutanel:
-Los únicos síntomas que tengo son dolor de estómago, menos mal que ahora comeré nueces, es una dicha.
Tarnili:
-Ah, también olvidé decirte que Brandom y sus amigos regresaron a Ice Cliff, al parecer quieren ayudar a cualquier otro híbrido que llegue al pueblo y traerlo hacia aquí.
Rutanel:
-Bueno, espero que puedan ayudarlos por lo menos todos aquí están a salvo.
Mirmiku:
-Lamento la demora, ya todo está listo para irnos. Suban a mi lomo y los llevaré.
Kronefi:
-Estaré volando cerca de ustedes, solo por si acaso.
Rutanel:
-Yo también iré volando, estaré más gorda pero no significa que no pueda volar… Vamos… Malditas alas… Está bien, si peso mucho. Iré encima de ti, mi lindo Mirmiku.
Mirmiku:
-Entonces todos a bordo, será un viaje rápido y sencillo hacia la frontera este del Reino del Hielo.
Rutanel:
“Increíble, ahora no puedo volar tampoco y tengo hambre de unas sardinas con jarabe de uva pero solo tengo estas tontas nueces para comer. Por lo menos puedo estar cerca de la melena de mi amado dragón, tan suave y con un olor…”
Crascy:
-¿Qué estás haciendo Rutanel?
Rutanel:
-Oh, nada solo quería… Inspeccionar la melena de Mirmiku en busca de… algún insecto que pudiera tener, si eso es…
Axmili:
-Interesante, anotaré estos otros síntomas a mis notas.
Rutanel:
“No creo estar enferma de nada… Pero este dolor me está matando y creo que ahora es más en el vientre que de mi estómago. Cerraré los ojos y dejaré que Mirmiku haga lo suyo mientras me duermo un poco más…”
¿?:
-¿Crees que debamos dejarla así?
¿?:
-Sí, ella estará bien. Terminemos de hacer lo que vinimos a hacer y déjenla dormir.
Rutanel:
“¿Que es ese alboroto?, suena muy raro pero no voy a despertarme solo por eso.”
¿?:
-¿Ya lo encontraron?
¿?:
-Nos estará esperando cerca de la entrada en el bosque, dicen que es un poco excéntrico.
Rutanel:
“¿Alguien excéntrico?, he conocido a personas que son más que eso.”
¿?:
-¿Se lo decimos?
¿?:
-No… creo que tarde o temprano lo descubrirá, pero ni una palabra de esto en especial de ti Mirmiku.
Rutanel:
“De acuerdo, ahora eso suena extraño, hora de despertarme.”
Mirmiku:
-Oh Rutanel, despiertas justo a tiempo. Ya llegamos a la frontera entre el Reino del Bosque y el Reino del Hielo.
Rutanel:
-Excelente… ¿En serio me quedé dormida sobre tu lomo todo este tiempo?
Mirmiku:
-Así es, de hecho te veías bastante linda.
Rutanel:
-Bueno, escuché algunas cosas mientras dormía, ¿No ocurrió nada mientras estaba en el mundo de los sueños?
Mirmiku:
-Um… No, todo está bien. Solo pasamos por el castillo de Ciudad Cascada, Agaros y sus dragones convirtieron el castillo de Coventina en un refugio para los dragones del hielo y también en un hospital.
Rutanel:
-Un hospital para…
Mirmiku:
-Oh, es un hospital general. Ya sabes, cosas de enfermedades y maternidad… ignora eso último.
Rutanel:
-Mirmiku… Me estás ocultando algo y quiero que me lo digas, recuerda que te dije que entre nosotros no había secretos.
Mirmiku:
-Bien… Mientras estabas dormida puede que al llegar a ese hospital en el castillo cierta persona cuya especie es una zarigüeya sugiriera que te hicieran análisis para ver que tenías y…
Rutanel:
-Y… ¿Supieron que tengo?
Mirmiku:
-Sí, sí lo hicieron… Y lo que vieron fue… Que tenías mucho estrés, solo eso. Todo ese estrés por lo que ha pasado. ¿No sientes que los dragones que han muerto y que esta guerra tan horrible te han afectado mucho?
Rutanel:
-Si… Si me ha afectado mucho, y creo que tienes razón… Demasiado estrés y ver demasiada muerte, solo quiero que esto termine… ¿Dónde están todos?
Mirmiku:
-Esperando al tipo que nos guiará por el bosque, ¿apenas te diste cuenta de donde estamos cierto?
Rutanel:
-Bueno… Puedo ver el bosque frente a nosotros y atrás de nosotros un poco de la nieve del Reino de Hielo pero no veo a los demás.
Mirmiku:
-Están por ahí, esperando. Yo me quedé aquí para hablar contigo sobre… Varias cosas, la verdad no era el estrés lo que vieron en el hospital. Debí despertarte mientras te revisaban, pero no quería que lo que fuese te alarmara, la verdadera razón de tus cambios es…
¿?:
-Ahí están, ¿esos son los que me decían verdad?
Tarnili:
-Sí, esos son.
Ral:
-Mi nombre es Ral y yo seré su guía hacia Ciudad Raíz, es un gusto conocerlos.
Rutanel:
“Ral es un… Dragón de color rosado… Ese sí que es un color raro para un dragón pero bueno, si será nuestro guía por el bosque no tendré problemas aunque… Mirmiku no me dijo la razón real de lo que me sucede, le preguntaré más tarde… Necesito comer algo más que nueces, creo que pasto con menta.”