viernes, 5 de mayo de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 52



Tarnili:
-Ahí estás, solo entra al agua y date un buen chapuzón para quitarte el olor.

Rutanel:
“Me siento rara caminando desnuda al aire libre frente a Mirmiku y mi amiga Tarnili pero… Al mismo tiempo me siento libre de poder hacerlo sin que nadie me diga nada, se siente bien estirar mis alas y respirar aire fresco además de un buen baño en el lago.”

Tarnili:
-Al fin, déjame volver por tu ropa… Pero creo que primero habrá que lavarla, apuesto mi cola peluda a que también apesta a amor de dragón.

Mirmiku:
-Tu amiga tenía razón, el agua está realmente fresca sin tanto hielo.

Rutanel:
-Es cierto, por primera vez me encanta nadar en un lago como este. Ojalá papá y mamá estuvieran aquí conmigo para pasar un agradable rato juntos.

Mirmiku:
-¿Tus padres saben que estás aquí en la isla?

Rutanel:
-No… De hecho no les he enviado cartas sobre mis aventuras… Se los prometí pero con todo lo que ha pasado ni siquiera fui capaz de recordarlo.

Mirmiku:
-¿Agaros conoce a ese dragón llamado Crimstone cierto?, Puedes pedirle que envié una carta tuya hasta tus padres.

Rutanel:
-No sé cómo pueda funcionar… A menos de que Crimstone se la dé a alguno de los zorros de la tribu, tome un barco y viaje hasta Murne para dárselo a mis padres personalmente pero… Um…

Mirmiku:
-Eso de hecho se escuchó muy lógico Rutanel, tal vez así ocurra con tu carta. Deberías enviarla con él y ver qué sucede.

Rutanel:
-Solo espero que no estén molestos conmigo por olvidarme de ellos durante mi viaje… He tratado de hacer que todos estén a salvo y que las cosas sean estables pero no tengo idea si mi propia familia lo esté al terminar esta aventura. Es decir, ni siquiera les he contado lo de Zafenis… Seguramente pensaron que ella murió o algo peor cuando Kronetiku la secuestró de bebé. Mejor si les escribo con todo lo que he pasado recientemente, les gustará saber que su hija está a salvo por ahora.

Mirmiku:
-Cuando esta guerra termine deberás presentármelos, después de todo merecen conocer a quien enamoró a su hija.

Rutanel:
-No sé cómo vayan a tomar el hecho de que fue un dragón pero… Pase lo que pase estaremos juntos siempre.

Tarnili:
-¡Rutanel, sal rápido del agua!

Rutanel:
-¿Qué es lo que pasa Tarnili?

Tarnili:
-Es Ishkur… Alguien atacó el castillo y él salió gravemente herido.

Mirmiku:
-No… No su majestad, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago lo antes posible.

Rutanel:
“Más problemas luego de haber arreglado otros, ¿y encima contra Ishkur?, no puedo dejar que más vidas inocentes se pierdan en esta guerra. Según Tarnili, uno de los soldados de Mirmiku que regresó a Ciudad Relámpago se encontró con la ciudad sumida en el caos, atacada por otros dragones vestidos con armaduras de esmeralda… Eso solo significa una cosa… el Rey Silvano. Menos mal que Tarnili me trajo ropa extra para evitar ir desnuda con los demás.”

Zafenis:
-Por fin los vemos, ¿Dónde estuvieron toda la noche?

Rutanel:
-Será luego, que ha sucedido con la Ciudad Relámpago.

Soldado dragón:
-Es un caso completo, los soldados del reino del bosque han cubierto de lianas y enredaderas a la ciudad y tienen cautivo a Ishkur dentro de su castillo. Los demás híbridos están haciendo lo que pueden para defenderse pero la mayoría de los ciudadanos han sido encerrados o llevados hasta la Ciudad Raíz. Logré escapar de milagro con provisiones para los dragones de hielo.

Rutanel:
-No tenemos tiempo que perder, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago y ayudar al Reino del Trueno lo más pronto posible. Quien viene conmigo.

Mirmiku:
-Es obvio que iré contigo, no dejaré que vayas sola a otra zona de guerra, además es mi reino y juré protegerlo con mi vida.

Zafenis:
-Nosotros también iremos, no vinimos hasta aquí para disfrutar del espectáculo sino a participar en él.

Tarnili:
-Así se habla mi Zafi, ¡vamos a defender la Ciudad Relámpago todos juntos!

Rutanel:
“Agaros y su equipo se quedarán a ayudar a reconstruir el Reino del Hielo, pero nos tocará a nosotros salvar a Ishkur y a su pueblo. No puedo creer que el Rey Silvano haya sido capaz de unirse a la guerra e invadir el reino de su propio amigo, ¿por qué haría algo tan desalmado y malvado, no es lo que un rey dragón tan pacífico haría?”

Mirmiku:
-Todos ustedes suban a mi lomo, los llevaré más rápido de ese modo. Rutanel, tendrás que volar sola por esta ocasión.

Rutanel:
-No te preocupes por mí, creo que ya superé lo de tu melena… Creo. En fin, es hora de movernos.

Mirmiku:
-Soldados, ¡Es hora de defender nuestro reino!

Rutanel:
“Estoy intentando no reírme por la cara de Tarnili y Crascy mientras vuelan en el lomo de Mirmiku, y yo que pensaba que a mi amiga no le daban miedo las alturas. Kronefi ha estado realmente callado, que estará pensando ahora el pequeño murciélago vampiro…”

Mirmiku:
-¿Todos se encuentran bien allá atrás?

Tarnili:
-Lo estaría si no voláramos tan alto… Me gusta subirme a los árboles pero esto es demasiado para mí.

Crascy:
-Eso no es nada, yo me siento demasiado asustada ahora mismo… necesito sentir la tierra nuevamente…

Renzsal:
-Señoritas, por favor mantengan la calma y no se desesperen. Hay que tomar las cosas con calma y respirar profundamente, siéntense en posición de loto como yo y mediten para la batalla.

Zafenis:
-Mejor le hacemos caso al que tiene más experiencia, después de todo tengo que aprender de él sí quiero ser parte de su nuevo grupo de hechiceros relámpago.

Renzsal:
-Esa es la actitud mi estimada albina, ahora todos hagan lo mismo.

Rutanel:
“Por lo menos están tranquilos, espero que no sea muy tarde para… Oh no…”

Mirmiku:
-Esto es terrible… No puedo reconocer a la ciudad ahora…

Rutanel:
“La ciudad se ve muy mal; lianas y enredaderas por todas partes abrazando los edificios y destruyéndolos lentamente, los pocos dragones que hay en el suelo corren y se intentan refugiar… Esos dragones que están volando son los malos aquí y ahora… Su aliento es muy extraño, parece que lanzan un polvo verde hacia el suelo, creo que con eso las plantas crecen tan rápidamente, debemos acabar con esos dragones ahora.”

Mirmiku:
-Los atacantes están en el aire, tendrán que apuntar sus ataques hacia arriba si quieren derribarlos. Aquí es donde se bajan de mi lomo, ayuden a los demás mientras Rutanel y yo nos adentramos al castillo de Ishkur para apoyar a los demás híbridos.

Kronefi:
-Yo les daré apoyo aéreo, intentaré dejar ciegos a los dragones con mis flechas y ustedes los derriban.

Zafenis:
-Al fin, podré usar mi espada de luz para algo nuevamente. Espero no haber olvidado mis técnicas especiales.

Rutanel:
“Espero que mis amigos puedan contra todos estos dragones por su cuenta, si pudieron contra Coventina entonces podrán con un montón de dragones en armadura de esmeralda y con aliento de plantas. El castillo también está repleto de lianas y muchos árboles por todas partes… Tal vez el aliento de los dragones del Reino del Bosque no sea poderoso en sí mismo pero hace mucho daño a la larga.”

Mirmiku:
-Abriré un agujero entre las lianas Rutanel, entra y encuentra al rey Ishkur y sálvalo. Yo entraré para ayudar a los híbridos y acabar con los dragones de bosque.

Rutanel:
“Es difícil de creer que Mirmiku acaba de lanzar tanto un relámpago como un aliento de fuego de su boca… No tenía idea de que era posible tener más de un tipo de aliento a la vez. Mejor no me distraigo por eso, es hora de entrar y salvarlos a todos de una vez.”

Mirmiku:
-Muy bien, iré por este pasillo y tú por el otro, lleva directo a la sala del trono. Ah y Rutanel… Cuídate, si estás en problemas llámame por favor.

Rutanel:
-Así lo haré, cuídate Mirmiku… Nos veremos después.

Mirmiku:
-Puedo escuchar gritos al final de este pasillo, creo que es momento de ayudar.

Rutanel:
“Igual para mí, amor mío. Ahora donde puede estar la sala del trono real… Oh no, dragones de bosque con escamas doradas… Maldición no quiero tener que matarlos y que al final sean dragones inocentes…”

¿?:
-Mira, una híbrida logró escapar del calabozo. ¡Hay que acabar con ella!

Rutanel:
-Por favor, no quiero lastimarlos…

¿?:
-¿Tú, lastimarnos a nosotros?, eres solo una pequeña e insignificante híbrida, no eres capaz de atacarnos.

Rutanel:
“Yo se los advertí… Pero no me dejaron elección, pueden usar todo su aliento de plantas que quieran pero mi espada atravesará fácilmente lo que me lancen… De verdad lo siento mucho.”

¿?:
-Esto no está funcionando, ¡Retirada!

Rutanel:
“Nada de eso… Por favor perdónenme por hacerles esto…”

¿?:
-Pero que… ¡No, espera!

Rutanel:
“No tengo tiempo que perder… Mi espada tendrá que atravesar sus cuellos nuevamente para avanzar, como odio tener que matar más dragones solo para salvar a mis amigos”

¿?:
-¡Tu mataste a mi hermano, ahora te mataré a ti!

Rutanel:
“No, también tendré que matarte… Lamento haber matado a tu hermano pero no me dejaron otra opción, se acabaron las pláticas amistosas. Una vez más directo a su cuello… Me da nauseas ver como sus cuerpos caen mientras se desangran… No puedo seguir viendo esto, debo encontrar a Ishkur. Descansen en paz hermanos dragón de bosque, yo solo quiero que esta guerra termine.”

miércoles, 3 de mayo de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 51



Mirmiku:
-Te daré una pista del lugar al que vamos, es muy tranquilo y se ve hermoso de noche.

Rutanel:
“Me gusta la descripción que Mirmiku le dio a su lugar especial, hay tantas cosas que me gustaría preguntarle sobre el pasado de esta isla y también de su propia vida. Por ahora solo me interesa una cosa mientras me lleva a ese lugar y es olfatear esta melena… No sé qué olor es este pero es tan intenso que me gustaría quedarme dormida sobre Mirmiku y nunca despertar… Solos él y yo… Aquí…”

Mirmiku:
-Rutanel, por favor despierta.

Rutanel:
-Que… pasó…

Mirmiku:
-Te quedaste dormida encima de mi lomo, ya llegamos a mi lugar especial.

Rutanel:
“Ups, creo que me intoxiqué con el olor de Mirmiku… Al menos dormí como un bebe sobre su suave pelaje. Su lugar especial es un gran lago con hielo, creo que la reina Coventina tuvo algo que ver con eso pero ya se está derritiendo. Hay muchos árboles con hielo y escarcha por aquí, para mí eso le da un aspecto realmente hermoso, sobre todo con la luz de la luna reflejándose en el agua.”

Mirmiku:
-Fue uno de los primeros lugares en los que solía pasar tiempo a solas con mis propios pensamientos. Jamás le conté de este lugar a nadie hasta ahora, ¿Qué opinas Rutanel?

Rutanel:
-Lo que yo opino es que es realmente hermoso Mirmiku, se siente bien estar en un lugar tan tranquilo después de pelear sin descanso.

Mirmiku:
-¿Deseas nadar un rato en el agua conmigo?

Rutanel:
-Lo siento Mirmiku, no me gusta nadar en un congelador…

Mirmiku:
-No tienes que meterte al agua si no quieres, me refería a que te subieras a mi lomo para darte un paseo por el agua.

Rutanel:
-Ahora eso suena más seguro para mí y… Mucho más romántico.

Mirmiku:
-Ya nadie está aquí para molestarnos, súbete y disfruta de la vista del lago Rutanel… Hay un lugar más que quiero mostrarte al final del lago.

Rutanel:
“Estos momentos son los más tranquilos que puedo tener ahora… Y más con el dragón que más me gusta en esta vida, incluso ahora que estamos en mitad del lago congelado me siento como en casa. Me sorprende que Mirmiku no se congele pero con todo ese pelaje que tiene debe estar bien aislado del frío, por lo menos puedo seguir tocando su pelaje… No sé porque es tan suave ni porque huele tan bien pero me encanta…”

Mirmiku:
-¿Disfrutando del paisaje Rutanel?

Rutanel:
-¿Paisaje?, lo que más disfruto es pasar tiempo contigo… Y más si me permites estar aquí arriba de ti…

Mirmiku:
-Es por ello que te estoy llevando a esa cueva que tenemos al frente. Antes de entrar quiero preguntarte algo muy importante… ¿Tu realmente me amas?

Rutanel:
-Mirmiku, yo jamás te rompería el corazón y menos después de lo que hemos pasado este día, por supuesto que te amo… Jamás me había enamorado de nadie antes, pensé que todos los demás terminarían con una pareja excepto yo pero… Ese momento cuando llegaste y te vi, con tu hermosa melena y ojos verdes… No podía ser otra cosa que amor a primera vista.

Mirmiku:
-Tu sinceridad y cumplidos me hacen sentir… Algo que hace tiempo perdí. Verás, yo había tenido algunos amoríos antes pero casi todos terminaron igual… Decepción e incluso traición. Esa es mi explicación de la seriedad que has notado de mí, el amor es algo que para mí siempre me ha decepcionado pero… Contigo puedo sentir algo diferente, entra conmigo en la cueva y seguiremos hablando.

Rutanel:
“¿Yo le hago sentir algo diferente?, no quiero ni pensar en la tristeza que el pobre de Mirmiku debió pasar con sus viejas novias y la verdad no lo culpo, lo que sea que le sucedió lo afectó seriamente. Menos mal que ahora estoy aquí para cambiar eso y tal vez… Hacer que este amor que siento por primera vez sea correspondido. La cueva a la que me lleva Mirmiku es muy… Simple, solo son rocas y ni siquiera es tan profunda, por lo menos tiene una excelente vista del lago.”

Mirmiku:
-Finalmente aquí, esta cueva por más pequeña que luzca es mi lugar de meditación. Aquí es donde venía a despejar mi mente luego de alguna pelea fuerte… Entre otros dragones y de cierta forma entre otras dragonas… Pero ahora este lugar quiero que sea de nosotros dos, claro si estás dispuesta a…

Rutanel:
-Dispuesta a…

Mirmiku:
-Ambos sabemos que algún día te convertirás en una dragona, así que debo preguntarte una última cosa… ¿Me aceptarías como soy ahora o prefieres que regrese a mi forma híbrida hasta el día que tú te transformes?

Rutanel:
-Jamás te pediría que vuelvas a una forma que no te agrada, quiero que funcione así como somos… De hecho, te debo algo que estoy segura que te gustará mucho… Cierra los ojos Mirmiku.

Mirmiku:
-Está bien, pero espero que no sea algo malo… De lo contrario me sentiré muy mal.

Rutanel:
“No te preocupes Mirmiku, muy por el contrario será algo más que lindo… Tan lindo que mientras tienes esos hermosos ojos cerrados me estoy desvistiendo justo frente a ti. Ahora lo que me dijo que hiciera… concentrarme en ser una dragona lo más que pueda… Es difícil mirando mi ropa tirada en el suelo y estando así frente a un enorme dragón peludo que es hermoso.”

Mirmiku:
-¿Ya puedo mirar Rutanel?

Rutanel:
-Todavía no, solo un momento más Mirmiku.

Mirmiku:
-De acuerdo, pero no te tardes mucho…

Rutanel:
“Vamos Rutanel, solo tienes que concentrarte… Se una dragona, se una dragona, se una dragona… Auch, creo que me tronó un hueso… Agh… Mi cuerpo me duele…”

Mirmiku:
-¿Qué son esos crujidos Rutanel?, lo siento pero tengo que ver que es lo que… ¡Rutanel, que te sucede!

Rutanel:
-¡AAAAAAAAAAAHHHHHH!

Mirmiku:
-No puede ser Rutanel, convertirte en dragona no es un juego… Está bien, no te desesperes… Te ayudaré a que sea rápido. Por más dolor que sientas ahora trata de relajarte, entre más grites o te muevas peor se sentirá.

Rutanel:
-No… Has que se detenga… Esto fue una mala idea…

Mirmiku:
-Ya comenzaste la transformación, no hay vuelta atrás hasta que te conviertas Rutanel… Si no lo logras ahora… No quiero ni pensar en las consecuencias… Mantente quieta por favor.

Rutanel:
-Me duele… siento… Mi cuerpo me… Mis alas…

Mirmiku:
-Está pasando… Tus alas están comenzando a crecer, ahora concéntrate en el resto de tu cuerpo y muy lentamente.

Rutanel:
“Este dolor… Es insoportable, como un montón de mordidas clavándose en mis huesos… Debo mantener la calma… Pero es imposible con este dolor… Mis brazos, mis piernas y mi torso… Siento como mis huesos se mueven por si mismos…”

Mirmiku:
-Bien, tu cuerpo está cambiando al fin… Continua así y no te desconcentres… Por cierto, tienes un cuerpo bastante bonito, podría decirte un cumplido sobre tus… Bueno tú me entiendes pero es mejor seguir con la transformación.

Rutanel:
“Todo mi cuerpo está en llamas… Ya puedo sentir como mis brazos cambian… Mi cola y mis alas se extienden… ¿Por qué mis pechos se están encogiendo?”

Mirmiku:
-Ya casi Rutanel… Solo un poco más…

Rutanel:
-…

Mirmiku:
-…

Rutanel:
-Me siento extraña… Como si ahora tuviera muchos metros de altura, mis pechos desaparecieran y caminara en cuatro patas… Oh…

Mirmiku:
-Te ves… Creo que las palabras se quedan corta para describirte… Eres más que encantadora.

Rutanel:
-Me siento muy rara… ahora sí que soy enorme… Mi cara se siente alargada y mira este par de alas enormes… Mis piernas son tan… curiosas…

Mirmiku:
-Así se siente al principio… Pero después de unos cientos de años te acostumbras.

Rutanel:
-No tengo tanto tiempo… Solo quería hacerlo para… sentirme como tú y que te sientas cómodo conmigo.

Mirmiku:
-No tenías por qué hacerlo… Pero ahora que te veo así… Me alegra que lo hicieras… Mi dulce dragona roja.

Rutanel:
-Tu eres mi dulce dragón amarillo…

Mirmiku:
-Es imposible para mi resistirme más a esto, ven aquí.

Rutanel:
“Mi primer beso sí que es extraño pero romántico, ni siquiera pensé que sería posible para un par de dragones darse un beso con sus grandes hocicos pero Mirmiku y yo demostramos que no fue dificultad… En especial porque no me esperaba que me tirara por accidente al suelo. Esos ojos verdes realmente son cautivadores, yo en el suelo y él encima de mí… No hace falta decir que esta noche estoy dispuesta a entregarme a él, curiosamente perder la virginidad en mi forma dragón y con otro dragón, en especial uno como mi amado de Mirmiku, será bastante inolvidable… Aquí vamos…”

¿?:
-¿Rutanel?, despierta…

Rutanel:
-Mirmiku, otros minutos más… quiero seguir dormida junto a ti mi amor…

Tarnili:
-Rutanel, soy yo tu amiga Tarnili.

Rutanel:
-¡Tarnili!, Este… Yo… ¿Qué haces aquí en el lago y en la cueva?

Tarnili:
-Lo mismo iba a preguntarte, no regresaste anoche con Mirmiku y todos nos preocupamos por ustedes. Te hemos buscado toda la mañana por todas partes, es bueno poder encontrarte al fin… Por cierto, ¿hay alguna razón que desconozco por la cual estés durmiendo desnuda junto a Mirmiku en esta cueva?

Rutanel:
-Oh cielos… Debí des transformarme mientras dormía…

Mirmiku:
-¿Qué sucede cariño, algo te molesta?

Rutanel:
-No, es solo mi amiga Tarnili que… Nos encontró, al parecer preocupamos a todo mundo y nos estuvieron buscando.

Mirmiku:
-Pues que sigan esperando, aun quiero seguir durmiendo.

Tarnili:
-A ver… Te dijo cariño, dijiste que te des transformaste lo que significa que lograste convertirte en dragona temporalmente y estabas durmiendo desnuda aquí junto a él y a la vista de cualquier que pase… Además de este olor tan fuerte… ¡No me digas que tú y él lo “hicieron”!

Rutanel:
-Supongo que me atrapaste ardilla astuta, anoche fue tan… No sé ni cómo describirlo…

Tarnili:
-Pero es un dragón, ¿acaso no te partió en dos con su…?

Rutanel:
-¡Tarnili, cállate!

Tarnili:
-Lo siento pero eres mi amiga y ya sabes que me gusta saber todo sobre estas cosas, cuéntame todos los jugosos detalles.

Rutanel:
-Discúlpame Tarnili pero acabo de tener la mejor noche de mi vida y mi primera vez haciendo el amor y algo como eso no lo compartiré y menos con Mirmiku aquí junto a mí.

Tarnili:
-Está bien, respetaré tu intimidad pero es difícil hacerlo cuando estás desnuda y encima apestando a dragón, vete a dar un baño al lago o algo. El hielo de casi todo el reino ya se ha derretido así que el agua está fresca, pero por favor quítate ese olor de encima, realmente me está asfixiando. Voy a esperarte afuera para respirar aire fresco.

Rutanel:
“No sé de qué se queja, este olor es tan embriagador y además es el olor de Mirmiku, me gustaría estar así por el resto del día pero… Creo que tiene razón, debo darme un baño. Pero no lo haré sin Mirmiku, creo que también le dejé impregnado mi propio olor anoche. Es muy extraño… Siento que algo dentro de mí se ha tranquilizado luego de lo que pasó entre Mirmiku y yo, no creo que sea nada importante.”

Mirmiku:
-¿Ya se fue tu amiga?, solo duérmete conmigo…

Rutanel:
-No Mirmiku, ya es hora de levantarnos… Además tenemos que darnos un baño con urgencia. No podemos regresar con el resto de los dragones y mis amigos oliendo así.

Mirmiku:
-De acuerdo… Solo déjame estirarme y nos metemos al lago.

Rutanel:
“Luego de matar a cientos de dragones inocentes… Acostarme con uno en una cueva junto a un hermoso lago se siente muy refrescante… Auch, no me había dado cuenta de lo mucho que me duelen las piernas, voy a caminar muy chistoso por varios minutos… Creo que Mirmiku exageró con su fuerza… Pero qué bueno que lo hizo, casi sentí que miraba las estrellas anoche.”

lunes, 1 de mayo de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 50



Tarnili:
-¡Vamos Rutanel, no querrás perderte esto!

Rutanel:
“De verdad que no quiero perderme nada de esto; la reina Coventina no puede defenderse de ninguno de los ataques de mis amigos, la tienen controlada por completo con cada una de sus habilidades. Kronefi la dejó ciega con sus flechas certeras mientras Tarnili la dejaba quita con un par de buenos martillazos en la cabeza y si intentaba usar su aliento de hielo Renzsal la electrocutaba. Creo que no debo hacer nada ya, dejaré que hagan todo el trabajo.

Axmili:
-La reina dragona ya fue neutralizada, ¿deseas entablar una conversación con ella Rutanel?

Rutanel:
-Bueno, es lo que pensaba hacer de todas formas…

Coventina:
-Tu… no puedes derrotarme… eres solo una patética híbrida…

Rutanel:
-Pues tienes razón, yo no puedo detenerte… Pero parece ser que mis amigos lo hicieron por mí. Que vergonzoso, ser derrotada no por una híbrida de tu especie sino por personas con poderes y habilidades únicas. Ahora vayamos al grano, porque has mantenido a tus súbditos de esta forma, congelados y sin comida además de obligar a los más fuertes a pelear en el ejército, responde ahora.

Coventina:
-No responderé por nada de lo que ustedes tengan que decirme, no podré verlos nunca gracias a las flechas de tu amigo, pero si lo hiciera me repudiarían sus asquerosas caras por el resto de mi vida.

Zafenis:
-Vamos a dejar una cosa en claro, tú me recuerdas a cierta persona que también se comportaba así contra Rutanel… Por si no es obvio estoy hablando de mí pero ese no es el punto. Tu realmente estás equivocada si crees que hacer esto a un reino entero significa que ganarás esta guerra, créeme cuando te digo que la paliza que recibiste no es un chiste.

Coventina:
-Podrán torturarme todo lo que quieran, no diré nada al respecto.

Rutanel:
-Entonces que así sea, no tienes que hablar sobre nada. De cualquier manera ya perdiste, tu reino merece estar en manos de alguien más capacitado.

Mirmiku:
-Pensé que debíamos seguir peleando contra ella Rutanel…

Rutanel:
-No, ya tuvo suficiente por ahora. Mirmiku, diles a tus tropas que vengan al castillo y lo registren por completo. En cuanto a todos nosotros creo que merecemos un largo descanso luego de terminar con esta parte de la guerra.

Tarnili:
-Bien, te estaremos esperando afuera del castillo mientras ayudamos a tus amigos dragones.

Renzsal:
-¿Necesitas que mantenga a la reina en su lugar?

Rutanel:
-No, quiero hablar con ella a solas.

Coventina:
-Realmente debe importarte muy poco tu vida para estar aquí sola frente a mí…

Rutanel:
“Eso quisiera ella, mis amigos la han dejado realmente herida y hasta ciega… Han hecho un excelente trabajo y no podría estar más orgullosa de ellos. Jamás pensé que serían capaces de ayudarme en los asuntos de la guerra dragón. Ver a Coventina en este estado me recordó a la vez que dejé que los zorros de la jungla de cristal le dieran su merecido a Zafenis, me siento mal por eso ahora pero era lo correcto.”

Coventina:
-Y bien… ¿Ahora qué vas a hacerme?

Rutanel:
-Solo quiero conversar contigo, perdón si hable algo ruda hace un momento pero mis amigos deben ver que no estoy jugando con estas cosas. He matado a incontables dragones inocentes sin saberlo y se siente horrible hacer algo así.

Coventina:
-No podía esperar menos de una híbrida, invadiendo nuestro hogar y acabando con todos.

Rutanel:
-Así no fueron las cosas, solo quiero saber… ¿Por qué comenzar toda una guerra entre ustedes por lo que hizo Argenis hace años?

Coventina:
-Tu deberías saberlo a estas alturas, la torre de los antiguos dragones es un lugar sagrado para todo aquel que la reconociera como la fuente del conocimiento de la isla. Invadirla por los caprichosos deseos de saber más sobre uno mismo… Solo un híbrido haría tal cosa.

Rutanel:
-Lo dices tan segura como si todos los de mi tipo llegaran a actuar así. Condenaste a todo tu reino por un error, en lugar de perseguir a los híbridos como pensé que lo haría alguien como tú, solo comenzaste una guerra entre ustedes… ¿Qué ganas con hacer eso?

Coventina:
-Yo no gano nada, al contrario. Esta guerra solo me demostró que no podría existir tal cosa como un solo reino de dragones, es por eso que mi plan era convertir a los otros reinos en divisiones del mío… Pero ahora estoy aquí, ciega y sin poder mover mi cuerpo por lo que tus amigos me han hecho. Felicidades por sacarme del juego.

Rutanel:
-Me estás dando demasiado crédito por algo que tú misma podrías haber hecho en un principio. Como sea, esta conversación se terminó reina Coventina. Ahora solo debo ir al reino del fuego para hablar con la reina Brigit.

Coventina:
-Buena suerte tratando de hacer entrar en razón a esa dragona. Es tan impertinente como ese inútil de Silvano, ambos me dan asco.

Mirmiku:
-Rutanel, aquí están mis tropas para examinar el castillo de Coventina. ¿Por dónde tenemos que comenzar?

Rutanel:
-Busquen en la sala del trono, ella dijo que despidió a todos porque los consideró inútiles pero no me lo creo. Alguien debió quedarse en este castillo tratando de ocultarse de ella, siempre es así.

Coventina:
-Y que se supone que haré ahora.

Rutanel:
-Eres una dragona gigante, ya se me ocurrirá algo.

Coventina:
-Ser demasiado grande es una desventaja que considero necesaria. Si no fuera tan enorme podría moverme ágilmente para pelear directamente en la guerra pero así me trató la vida.

Rutanel:
-¿De verdad todo lo que te queda por decir son sarcasmos?

Coventina:
-No lo sé, ya no tengo que hacer con mi vida.

Rutanel:
“Bueno yo si tengo que hacer con mi vida, ya va un reino salvado de esta guerra sin sentido. Ahora tengo que ir al reino del bosque, si Ishkur tiene razón entonces el rey Silvano también está a la defensiva y no quiere seguir en esta absurda guerra. Tan solo miro a mis amigos y me da nostalgia, todos están ayudando a los dragones de Agaros a traerles alimentos a los dragones de hielo. Aún recuerdo cuando solo buscaba saber la verdad sobre mí con el profesor Karim y mi única amiga era Tarnili, los tiempos han cambiado a lo largo de los meses.”

Mirmiku:
-Rutanel, te veo perdida en tus pensamientos otra vez, ¿sucede algo?

Rutanel:
-No es nada, me gusta pensar de vez en cuando. ¿Encontraron algo en el castillo?

Mirmiku:
-Nada, el castillo está limpio. Incluso los pasajes secretos que encontramos no llevan a ningún sitio o hacia cámaras vacías, esta reina realmente ha vivido en soledad por años.

Rutanel:
-Creo que iré con mis amigos ahora, hemos estado mucho tiempo separados y me gustaría estar con ellos de nuevo.

Mirmiku:
-Lo entiendo, espero que aun consideres…

Rutanel:
-¿Lo de tu lugar especial que querías mostrarme?, Por supuesto que aun quiero ir pero realmente necesito sentirme como en casa nuevamente. Hablaremos después Mirmiku… Te quiero.

Mirmiku:
-Yo también te quiero Rutanel, ve con ellos… Tal vez mis soldados puedan acondicionar el castillo para una estadía mientras otros se llevan a Coventina al reino del trueno para un juicio.

Rutanel:
-Gracias Mirmiku, te hablaré más tarde.

Mirmiku:
-Por nada Rutanel.

Rutanel:
“Al fin un momento para estar con todos mis amigos como en los viejos tiempos, como antes de llegar a la isla. Se siente bien poder conversar con ellos nuevamente.”

Zafenis:
-Rutanel, ven aquí con nosotros. Ya preparamos todo para comer al aire libre.

Rutanel:
-Te lo agradezco hermana.

Zafenis:
-Oye, sin formalidades… Las detesto.

Tarnili:
-No te pongas tan gruñona con tu hermana, realmente ha hecho un cambio en este lugar. Ya el frío que había por aquí está desapareciendo.

Crascy:
-Y menos mal, me gusta sentir el calor del sol… Aunque esté atardeciendo.

Rutanel:
“Luego de ponerse el sol me encargué de hacer una fogata para mis amigos y ahora todos comeremos lo que los dragones han traído; carne de no sé qué tipo de criaturas mágicas, pero es carne así que no me quejaré. Las estrellas son muy hermosas desde aquí.”

Zafenis:
-¿Entonces cuando será la boda Rutanel?

Rutanel:
-Que quieres decir con boda…

Zafenis:
-Debes estar bromeando, casi todos nosotros sabemos lo que sientes por ese dragón peludo del cual te has hecho amigo.

Rutanel:
-Eso no es cierto… ¿O sí?

Tarnili:
-Como si pudieras ocultarlo Rutanel, mi amiga está enamorada de un dragón, es toda una dicha.

Renzsal:
-No sé cómo podría llamar a ese tipo de amor…

Axmili:
-Tal vez portentoso, o quizá fenomenal.

Crascy:
-Te escuché decirle un “te quiero” con mis grandes orejas, ¿sabes que el espera algo más que un “te quiero” verdad?

Rutanel:
-Ustedes sí que saben cómo molestarme… los extrañé mucho.

Tarnili:
-Nosotros también te extrañamos Rutanel.

Kronefi:
-Si me permites decirlo Rutanel, eres una chica afortunada por tenernos como tus amigos. Nos has ayudado tanto a nosotros que ya era hora de regresarte el favor.

Rutanel:
-No han perdido su tiempo, me impresionó mucho la manera en la que acabaron con la reina Coventina. ¿De dónde sacaron el tiempo para entrenar y ser así de habilidosos?

Kronefi:
-Luego de que te fuiste, decidimos entrenar por nuestra cuenta. Ya soy todo un experto en el uso del arco y flecha.

Tarnili:
-Yo me forjé este lindo martillo de combate gracias a los herreros dragón que conocí. Solo mira estos músculos que tengo ahora, a Zafenis le gustan mucho.

Zafenis:
-Cállate… No es como si me gustara ver tu cuerpo lleno de asombrosa musculatura y bien tonificado… Tan sexy… Hagan de cuenta que nunca escucharon eso.

Rutanel:
-Jajajaja, tranquila hermanita… Nadie más que nosotros escuchamos eso.

Axmili:
-Mi capacidad de lanzamiento de hechizos ha incrementado exponencialmente y todo se lo debo a los sabios dragones de la biblioteca del castillo de Ishkur.

Crascy:
-Mejoré mucho mi sistema de ingeniería mecánica y ahora tengo todo un exoesqueleto con grandes puños de acero, listos para dar una paliza a quien sea.

Renzsal:
-He aprendido tanto de los dragones eléctricos y en cierto sentido también les enseñé todo lo que pude. A mi edad es difícil adquirir nuevos conocimientos pero disfruto cuando me equivoco respecto a eso.

Rutanel:
-Todos ustedes han crecido mucho al igual que yo… Antes de venir a la isla me ayudaron bastante y no sabía cómo regresarles el favor…

Zafenis:
-No hacía falta Rutanel, es decir… Me ayudaste a descubrir quién era en realidad ese idiota de Kronetiku y ahora estoy del lado de los buenos, ayudaste a Kronefi en su búsqueda de pararle los pies a su padre, lograste que Axmili cumpliera su sueño de estudiar a los dragones de cerca, llevaste de viaje a Crascy y la hiciste vivir toda una aventura, ayudaste a Renzsal a compartir su conocimiento con el mundo y mi amorcito Tarnili ahora es una maestra de la forja.

Rutanel:
-Wow, no me esperaba esas palabras de ti Zafenis.

Zafenis:
-He trabajado en mis conversaciones con otras personas, al menos aquí me siento como una persona nueva sin un pasado malvado.

Rutanel:
-Es agradable pasar tiempo con ustedes… ¿Alguien sabe algo de Ramsés?, intenté hablar con él mientras estaba en el castillo de Ishkur pero al parecer su novia o lo que sea se sentía mal…

Tarnili:
-Oh Rutanel, ¿no tienes idea verdad?, Ramsés acaba de tener una hija.

Rutanel:
-Con razón no estaba presente, ¿Cómo se llama su hija?

Crascy:
-Él y su esposa le pusieron Kiara, ya nos la presentó cuando lo fuimos a ver al barco a través de una puerta del castillo. Es una linda niña gata vampira.

Rutanel:
-¿Gata vampira?

Kronefi:
-Ramsés y su esposa son personas convertidas a vampiros, su hija es una de las pocas que nacen siendo vampiros sin ser convertidos. Es realmente extraordinario.

Rutanel:
-Espero que le vaya bien con su familia ahora… Creo que hay algo que debo hacer. Sigan comiendo en la fogata, debo hablar con Mirmiku.

Tarnili:
-¿Ya le vas a decir un “te amo” de una vez?, muero por ver su reacción.

Rutanel:
“No será solo eso Tarnili… Tengo que ver cuál es el lugar especial de Mirmiku, ahora que tenemos un respiro de la guerra creo que es hora de pasar más tiempo con él. No quiero herir sus sentimientos al distanciarme mucho tiempo.”

Mirmiku:
-Rutanel, pensé que estarías con tus amigos cenando.

Rutanel:
-Ya hablé lo suficiente con ellos… Ahora debo pedirte un favor Mirmiku… ¿Podemos ir a tu lugar especial del cual querías contarme?

Mirmiku:
-Para mí será un honor mostrártelo, no está lejos de aquí… Pero nos llevará un buen rato.

Rutanel:
-La noche es joven, creo que tú y yo podemos pasar tiempo juntos… Realmente siento que debemos estar juntos Mirmiku.

Mirmiku:
-Vamos, súbete a mi lomo y te llevaré, no te asfixies mucho en mi melena.

Rutanel:
-Tal vez solo un poquito… O mucho…