Tarnili:
-¡Vamos Rutanel, no querrás perderte esto!
Rutanel:
“De verdad que no quiero perderme nada de esto; la reina Coventina no puede defenderse de ninguno de los ataques de mis amigos, la tienen controlada por completo con cada una de sus habilidades. Kronefi la dejó ciega con sus flechas certeras mientras Tarnili la dejaba quita con un par de buenos martillazos en la cabeza y si intentaba usar su aliento de hielo Renzsal la electrocutaba. Creo que no debo hacer nada ya, dejaré que hagan todo el trabajo.
Axmili:
-La reina dragona ya fue neutralizada, ¿deseas entablar una conversación con ella Rutanel?
Rutanel:
-Bueno, es lo que pensaba hacer de todas formas…
Coventina:
-Tu… no puedes derrotarme… eres solo una patética híbrida…
Rutanel:
-Pues tienes razón, yo no puedo detenerte… Pero parece ser que mis amigos lo hicieron por mí. Que vergonzoso, ser derrotada no por una híbrida de tu especie sino por personas con poderes y habilidades únicas. Ahora vayamos al grano, porque has mantenido a tus súbditos de esta forma, congelados y sin comida además de obligar a los más fuertes a pelear en el ejército, responde ahora.
Coventina:
-No responderé por nada de lo que ustedes tengan que decirme, no podré verlos nunca gracias a las flechas de tu amigo, pero si lo hiciera me repudiarían sus asquerosas caras por el resto de mi vida.
Zafenis:
-Vamos a dejar una cosa en claro, tú me recuerdas a cierta persona que también se comportaba así contra Rutanel… Por si no es obvio estoy hablando de mí pero ese no es el punto. Tu realmente estás equivocada si crees que hacer esto a un reino entero significa que ganarás esta guerra, créeme cuando te digo que la paliza que recibiste no es un chiste.
Coventina:
-Podrán torturarme todo lo que quieran, no diré nada al respecto.
Rutanel:
-Entonces que así sea, no tienes que hablar sobre nada. De cualquier manera ya perdiste, tu reino merece estar en manos de alguien más capacitado.
Mirmiku:
-Pensé que debíamos seguir peleando contra ella Rutanel…
Rutanel:
-No, ya tuvo suficiente por ahora. Mirmiku, diles a tus tropas que vengan al castillo y lo registren por completo. En cuanto a todos nosotros creo que merecemos un largo descanso luego de terminar con esta parte de la guerra.
Tarnili:
-Bien, te estaremos esperando afuera del castillo mientras ayudamos a tus amigos dragones.
Renzsal:
-¿Necesitas que mantenga a la reina en su lugar?
Rutanel:
-No, quiero hablar con ella a solas.
Coventina:
-Realmente debe importarte muy poco tu vida para estar aquí sola frente a mí…
Rutanel:
“Eso quisiera ella, mis amigos la han dejado realmente herida y hasta ciega… Han hecho un excelente trabajo y no podría estar más orgullosa de ellos. Jamás pensé que serían capaces de ayudarme en los asuntos de la guerra dragón. Ver a Coventina en este estado me recordó a la vez que dejé que los zorros de la jungla de cristal le dieran su merecido a Zafenis, me siento mal por eso ahora pero era lo correcto.”
Coventina:
-Y bien… ¿Ahora qué vas a hacerme?
Rutanel:
-Solo quiero conversar contigo, perdón si hable algo ruda hace un momento pero mis amigos deben ver que no estoy jugando con estas cosas. He matado a incontables dragones inocentes sin saberlo y se siente horrible hacer algo así.
Coventina:
-No podía esperar menos de una híbrida, invadiendo nuestro hogar y acabando con todos.
Rutanel:
-Así no fueron las cosas, solo quiero saber… ¿Por qué comenzar toda una guerra entre ustedes por lo que hizo Argenis hace años?
Coventina:
-Tu deberías saberlo a estas alturas, la torre de los antiguos dragones es un lugar sagrado para todo aquel que la reconociera como la fuente del conocimiento de la isla. Invadirla por los caprichosos deseos de saber más sobre uno mismo… Solo un híbrido haría tal cosa.
Rutanel:
-Lo dices tan segura como si todos los de mi tipo llegaran a actuar así. Condenaste a todo tu reino por un error, en lugar de perseguir a los híbridos como pensé que lo haría alguien como tú, solo comenzaste una guerra entre ustedes… ¿Qué ganas con hacer eso?
Coventina:
-Yo no gano nada, al contrario. Esta guerra solo me demostró que no podría existir tal cosa como un solo reino de dragones, es por eso que mi plan era convertir a los otros reinos en divisiones del mío… Pero ahora estoy aquí, ciega y sin poder mover mi cuerpo por lo que tus amigos me han hecho. Felicidades por sacarme del juego.
Rutanel:
-Me estás dando demasiado crédito por algo que tú misma podrías haber hecho en un principio. Como sea, esta conversación se terminó reina Coventina. Ahora solo debo ir al reino del fuego para hablar con la reina Brigit.
Coventina:
-Buena suerte tratando de hacer entrar en razón a esa dragona. Es tan impertinente como ese inútil de Silvano, ambos me dan asco.
Mirmiku:
-Rutanel, aquí están mis tropas para examinar el castillo de Coventina. ¿Por dónde tenemos que comenzar?
Rutanel:
-Busquen en la sala del trono, ella dijo que despidió a todos porque los consideró inútiles pero no me lo creo. Alguien debió quedarse en este castillo tratando de ocultarse de ella, siempre es así.
Coventina:
-Y que se supone que haré ahora.
Rutanel:
-Eres una dragona gigante, ya se me ocurrirá algo.
Coventina:
-Ser demasiado grande es una desventaja que considero necesaria. Si no fuera tan enorme podría moverme ágilmente para pelear directamente en la guerra pero así me trató la vida.
Rutanel:
-¿De verdad todo lo que te queda por decir son sarcasmos?
Coventina:
-No lo sé, ya no tengo que hacer con mi vida.
Rutanel:
“Bueno yo si tengo que hacer con mi vida, ya va un reino salvado de esta guerra sin sentido. Ahora tengo que ir al reino del bosque, si Ishkur tiene razón entonces el rey Silvano también está a la defensiva y no quiere seguir en esta absurda guerra. Tan solo miro a mis amigos y me da nostalgia, todos están ayudando a los dragones de Agaros a traerles alimentos a los dragones de hielo. Aún recuerdo cuando solo buscaba saber la verdad sobre mí con el profesor Karim y mi única amiga era Tarnili, los tiempos han cambiado a lo largo de los meses.”
Mirmiku:
-Rutanel, te veo perdida en tus pensamientos otra vez, ¿sucede algo?
Rutanel:
-No es nada, me gusta pensar de vez en cuando. ¿Encontraron algo en el castillo?
Mirmiku:
-Nada, el castillo está limpio. Incluso los pasajes secretos que encontramos no llevan a ningún sitio o hacia cámaras vacías, esta reina realmente ha vivido en soledad por años.
Rutanel:
-Creo que iré con mis amigos ahora, hemos estado mucho tiempo separados y me gustaría estar con ellos de nuevo.
Mirmiku:
-Lo entiendo, espero que aun consideres…
Rutanel:
-¿Lo de tu lugar especial que querías mostrarme?, Por supuesto que aun quiero ir pero realmente necesito sentirme como en casa nuevamente. Hablaremos después Mirmiku… Te quiero.
Mirmiku:
-Yo también te quiero Rutanel, ve con ellos… Tal vez mis soldados puedan acondicionar el castillo para una estadía mientras otros se llevan a Coventina al reino del trueno para un juicio.
Rutanel:
-Gracias Mirmiku, te hablaré más tarde.
Mirmiku:
-Por nada Rutanel.
Rutanel:
“Al fin un momento para estar con todos mis amigos como en los viejos tiempos, como antes de llegar a la isla. Se siente bien poder conversar con ellos nuevamente.”
Zafenis:
-Rutanel, ven aquí con nosotros. Ya preparamos todo para comer al aire libre.
Rutanel:
-Te lo agradezco hermana.
Zafenis:
-Oye, sin formalidades… Las detesto.
Tarnili:
-No te pongas tan gruñona con tu hermana, realmente ha hecho un cambio en este lugar. Ya el frío que había por aquí está desapareciendo.
Crascy:
-Y menos mal, me gusta sentir el calor del sol… Aunque esté atardeciendo.
Rutanel:
“Luego de ponerse el sol me encargué de hacer una fogata para mis amigos y ahora todos comeremos lo que los dragones han traído; carne de no sé qué tipo de criaturas mágicas, pero es carne así que no me quejaré. Las estrellas son muy hermosas desde aquí.”
Zafenis:
-¿Entonces cuando será la boda Rutanel?
Rutanel:
-Que quieres decir con boda…
Zafenis:
-Debes estar bromeando, casi todos nosotros sabemos lo que sientes por ese dragón peludo del cual te has hecho amigo.
Rutanel:
-Eso no es cierto… ¿O sí?
Tarnili:
-Como si pudieras ocultarlo Rutanel, mi amiga está enamorada de un dragón, es toda una dicha.
Renzsal:
-No sé cómo podría llamar a ese tipo de amor…
Axmili:
-Tal vez portentoso, o quizá fenomenal.
Crascy:
-Te escuché decirle un “te quiero” con mis grandes orejas, ¿sabes que el espera algo más que un “te quiero” verdad?
Rutanel:
-Ustedes sí que saben cómo molestarme… los extrañé mucho.
Tarnili:
-Nosotros también te extrañamos Rutanel.
Kronefi:
-Si me permites decirlo Rutanel, eres una chica afortunada por tenernos como tus amigos. Nos has ayudado tanto a nosotros que ya era hora de regresarte el favor.
Rutanel:
-No han perdido su tiempo, me impresionó mucho la manera en la que acabaron con la reina Coventina. ¿De dónde sacaron el tiempo para entrenar y ser así de habilidosos?
Kronefi:
-Luego de que te fuiste, decidimos entrenar por nuestra cuenta. Ya soy todo un experto en el uso del arco y flecha.
Tarnili:
-Yo me forjé este lindo martillo de combate gracias a los herreros dragón que conocí. Solo mira estos músculos que tengo ahora, a Zafenis le gustan mucho.
Zafenis:
-Cállate… No es como si me gustara ver tu cuerpo lleno de asombrosa musculatura y bien tonificado… Tan sexy… Hagan de cuenta que nunca escucharon eso.
Rutanel:
-Jajajaja, tranquila hermanita… Nadie más que nosotros escuchamos eso.
Axmili:
-Mi capacidad de lanzamiento de hechizos ha incrementado exponencialmente y todo se lo debo a los sabios dragones de la biblioteca del castillo de Ishkur.
Crascy:
-Mejoré mucho mi sistema de ingeniería mecánica y ahora tengo todo un exoesqueleto con grandes puños de acero, listos para dar una paliza a quien sea.
Renzsal:
-He aprendido tanto de los dragones eléctricos y en cierto sentido también les enseñé todo lo que pude. A mi edad es difícil adquirir nuevos conocimientos pero disfruto cuando me equivoco respecto a eso.
Rutanel:
-Todos ustedes han crecido mucho al igual que yo… Antes de venir a la isla me ayudaron bastante y no sabía cómo regresarles el favor…
Zafenis:
-No hacía falta Rutanel, es decir… Me ayudaste a descubrir quién era en realidad ese idiota de Kronetiku y ahora estoy del lado de los buenos, ayudaste a Kronefi en su búsqueda de pararle los pies a su padre, lograste que Axmili cumpliera su sueño de estudiar a los dragones de cerca, llevaste de viaje a Crascy y la hiciste vivir toda una aventura, ayudaste a Renzsal a compartir su conocimiento con el mundo y mi amorcito Tarnili ahora es una maestra de la forja.
Rutanel:
-Wow, no me esperaba esas palabras de ti Zafenis.
Zafenis:
-He trabajado en mis conversaciones con otras personas, al menos aquí me siento como una persona nueva sin un pasado malvado.
Rutanel:
-Es agradable pasar tiempo con ustedes… ¿Alguien sabe algo de Ramsés?, intenté hablar con él mientras estaba en el castillo de Ishkur pero al parecer su novia o lo que sea se sentía mal…
Tarnili:
-Oh Rutanel, ¿no tienes idea verdad?, Ramsés acaba de tener una hija.
Rutanel:
-Con razón no estaba presente, ¿Cómo se llama su hija?
Crascy:
-Él y su esposa le pusieron Kiara, ya nos la presentó cuando lo fuimos a ver al barco a través de una puerta del castillo. Es una linda niña gata vampira.
Rutanel:
-¿Gata vampira?
Kronefi:
-Ramsés y su esposa son personas convertidas a vampiros, su hija es una de las pocas que nacen siendo vampiros sin ser convertidos. Es realmente extraordinario.
Rutanel:
-Espero que le vaya bien con su familia ahora… Creo que hay algo que debo hacer. Sigan comiendo en la fogata, debo hablar con Mirmiku.
Tarnili:
-¿Ya le vas a decir un “te amo” de una vez?, muero por ver su reacción.
Rutanel:
“No será solo eso Tarnili… Tengo que ver cuál es el lugar especial de Mirmiku, ahora que tenemos un respiro de la guerra creo que es hora de pasar más tiempo con él. No quiero herir sus sentimientos al distanciarme mucho tiempo.”
Mirmiku:
-Rutanel, pensé que estarías con tus amigos cenando.
Rutanel:
-Ya hablé lo suficiente con ellos… Ahora debo pedirte un favor Mirmiku… ¿Podemos ir a tu lugar especial del cual querías contarme?
Mirmiku:
-Para mí será un honor mostrártelo, no está lejos de aquí… Pero nos llevará un buen rato.
Rutanel:
-La noche es joven, creo que tú y yo podemos pasar tiempo juntos… Realmente siento que debemos estar juntos Mirmiku.
Mirmiku:
-Vamos, súbete a mi lomo y te llevaré, no te asfixies mucho en mi melena.
Rutanel:
-Tal vez solo un poquito… O mucho…
-¡Vamos Rutanel, no querrás perderte esto!
Rutanel:
“De verdad que no quiero perderme nada de esto; la reina Coventina no puede defenderse de ninguno de los ataques de mis amigos, la tienen controlada por completo con cada una de sus habilidades. Kronefi la dejó ciega con sus flechas certeras mientras Tarnili la dejaba quita con un par de buenos martillazos en la cabeza y si intentaba usar su aliento de hielo Renzsal la electrocutaba. Creo que no debo hacer nada ya, dejaré que hagan todo el trabajo.
Axmili:
-La reina dragona ya fue neutralizada, ¿deseas entablar una conversación con ella Rutanel?
Rutanel:
-Bueno, es lo que pensaba hacer de todas formas…
Coventina:
-Tu… no puedes derrotarme… eres solo una patética híbrida…
Rutanel:
-Pues tienes razón, yo no puedo detenerte… Pero parece ser que mis amigos lo hicieron por mí. Que vergonzoso, ser derrotada no por una híbrida de tu especie sino por personas con poderes y habilidades únicas. Ahora vayamos al grano, porque has mantenido a tus súbditos de esta forma, congelados y sin comida además de obligar a los más fuertes a pelear en el ejército, responde ahora.
Coventina:
-No responderé por nada de lo que ustedes tengan que decirme, no podré verlos nunca gracias a las flechas de tu amigo, pero si lo hiciera me repudiarían sus asquerosas caras por el resto de mi vida.
Zafenis:
-Vamos a dejar una cosa en claro, tú me recuerdas a cierta persona que también se comportaba así contra Rutanel… Por si no es obvio estoy hablando de mí pero ese no es el punto. Tu realmente estás equivocada si crees que hacer esto a un reino entero significa que ganarás esta guerra, créeme cuando te digo que la paliza que recibiste no es un chiste.
Coventina:
-Podrán torturarme todo lo que quieran, no diré nada al respecto.
Rutanel:
-Entonces que así sea, no tienes que hablar sobre nada. De cualquier manera ya perdiste, tu reino merece estar en manos de alguien más capacitado.
Mirmiku:
-Pensé que debíamos seguir peleando contra ella Rutanel…
Rutanel:
-No, ya tuvo suficiente por ahora. Mirmiku, diles a tus tropas que vengan al castillo y lo registren por completo. En cuanto a todos nosotros creo que merecemos un largo descanso luego de terminar con esta parte de la guerra.
Tarnili:
-Bien, te estaremos esperando afuera del castillo mientras ayudamos a tus amigos dragones.
Renzsal:
-¿Necesitas que mantenga a la reina en su lugar?
Rutanel:
-No, quiero hablar con ella a solas.
Coventina:
-Realmente debe importarte muy poco tu vida para estar aquí sola frente a mí…
Rutanel:
“Eso quisiera ella, mis amigos la han dejado realmente herida y hasta ciega… Han hecho un excelente trabajo y no podría estar más orgullosa de ellos. Jamás pensé que serían capaces de ayudarme en los asuntos de la guerra dragón. Ver a Coventina en este estado me recordó a la vez que dejé que los zorros de la jungla de cristal le dieran su merecido a Zafenis, me siento mal por eso ahora pero era lo correcto.”
Coventina:
-Y bien… ¿Ahora qué vas a hacerme?
Rutanel:
-Solo quiero conversar contigo, perdón si hable algo ruda hace un momento pero mis amigos deben ver que no estoy jugando con estas cosas. He matado a incontables dragones inocentes sin saberlo y se siente horrible hacer algo así.
Coventina:
-No podía esperar menos de una híbrida, invadiendo nuestro hogar y acabando con todos.
Rutanel:
-Así no fueron las cosas, solo quiero saber… ¿Por qué comenzar toda una guerra entre ustedes por lo que hizo Argenis hace años?
Coventina:
-Tu deberías saberlo a estas alturas, la torre de los antiguos dragones es un lugar sagrado para todo aquel que la reconociera como la fuente del conocimiento de la isla. Invadirla por los caprichosos deseos de saber más sobre uno mismo… Solo un híbrido haría tal cosa.
Rutanel:
-Lo dices tan segura como si todos los de mi tipo llegaran a actuar así. Condenaste a todo tu reino por un error, en lugar de perseguir a los híbridos como pensé que lo haría alguien como tú, solo comenzaste una guerra entre ustedes… ¿Qué ganas con hacer eso?
Coventina:
-Yo no gano nada, al contrario. Esta guerra solo me demostró que no podría existir tal cosa como un solo reino de dragones, es por eso que mi plan era convertir a los otros reinos en divisiones del mío… Pero ahora estoy aquí, ciega y sin poder mover mi cuerpo por lo que tus amigos me han hecho. Felicidades por sacarme del juego.
Rutanel:
-Me estás dando demasiado crédito por algo que tú misma podrías haber hecho en un principio. Como sea, esta conversación se terminó reina Coventina. Ahora solo debo ir al reino del fuego para hablar con la reina Brigit.
Coventina:
-Buena suerte tratando de hacer entrar en razón a esa dragona. Es tan impertinente como ese inútil de Silvano, ambos me dan asco.
Mirmiku:
-Rutanel, aquí están mis tropas para examinar el castillo de Coventina. ¿Por dónde tenemos que comenzar?
Rutanel:
-Busquen en la sala del trono, ella dijo que despidió a todos porque los consideró inútiles pero no me lo creo. Alguien debió quedarse en este castillo tratando de ocultarse de ella, siempre es así.
Coventina:
-Y que se supone que haré ahora.
Rutanel:
-Eres una dragona gigante, ya se me ocurrirá algo.
Coventina:
-Ser demasiado grande es una desventaja que considero necesaria. Si no fuera tan enorme podría moverme ágilmente para pelear directamente en la guerra pero así me trató la vida.
Rutanel:
-¿De verdad todo lo que te queda por decir son sarcasmos?
Coventina:
-No lo sé, ya no tengo que hacer con mi vida.
Rutanel:
“Bueno yo si tengo que hacer con mi vida, ya va un reino salvado de esta guerra sin sentido. Ahora tengo que ir al reino del bosque, si Ishkur tiene razón entonces el rey Silvano también está a la defensiva y no quiere seguir en esta absurda guerra. Tan solo miro a mis amigos y me da nostalgia, todos están ayudando a los dragones de Agaros a traerles alimentos a los dragones de hielo. Aún recuerdo cuando solo buscaba saber la verdad sobre mí con el profesor Karim y mi única amiga era Tarnili, los tiempos han cambiado a lo largo de los meses.”
Mirmiku:
-Rutanel, te veo perdida en tus pensamientos otra vez, ¿sucede algo?
Rutanel:
-No es nada, me gusta pensar de vez en cuando. ¿Encontraron algo en el castillo?
Mirmiku:
-Nada, el castillo está limpio. Incluso los pasajes secretos que encontramos no llevan a ningún sitio o hacia cámaras vacías, esta reina realmente ha vivido en soledad por años.
Rutanel:
-Creo que iré con mis amigos ahora, hemos estado mucho tiempo separados y me gustaría estar con ellos de nuevo.
Mirmiku:
-Lo entiendo, espero que aun consideres…
Rutanel:
-¿Lo de tu lugar especial que querías mostrarme?, Por supuesto que aun quiero ir pero realmente necesito sentirme como en casa nuevamente. Hablaremos después Mirmiku… Te quiero.
Mirmiku:
-Yo también te quiero Rutanel, ve con ellos… Tal vez mis soldados puedan acondicionar el castillo para una estadía mientras otros se llevan a Coventina al reino del trueno para un juicio.
Rutanel:
-Gracias Mirmiku, te hablaré más tarde.
Mirmiku:
-Por nada Rutanel.
Rutanel:
“Al fin un momento para estar con todos mis amigos como en los viejos tiempos, como antes de llegar a la isla. Se siente bien poder conversar con ellos nuevamente.”
Zafenis:
-Rutanel, ven aquí con nosotros. Ya preparamos todo para comer al aire libre.
Rutanel:
-Te lo agradezco hermana.
Zafenis:
-Oye, sin formalidades… Las detesto.
Tarnili:
-No te pongas tan gruñona con tu hermana, realmente ha hecho un cambio en este lugar. Ya el frío que había por aquí está desapareciendo.
Crascy:
-Y menos mal, me gusta sentir el calor del sol… Aunque esté atardeciendo.
Rutanel:
“Luego de ponerse el sol me encargué de hacer una fogata para mis amigos y ahora todos comeremos lo que los dragones han traído; carne de no sé qué tipo de criaturas mágicas, pero es carne así que no me quejaré. Las estrellas son muy hermosas desde aquí.”
Zafenis:
-¿Entonces cuando será la boda Rutanel?
Rutanel:
-Que quieres decir con boda…
Zafenis:
-Debes estar bromeando, casi todos nosotros sabemos lo que sientes por ese dragón peludo del cual te has hecho amigo.
Rutanel:
-Eso no es cierto… ¿O sí?
Tarnili:
-Como si pudieras ocultarlo Rutanel, mi amiga está enamorada de un dragón, es toda una dicha.
Renzsal:
-No sé cómo podría llamar a ese tipo de amor…
Axmili:
-Tal vez portentoso, o quizá fenomenal.
Crascy:
-Te escuché decirle un “te quiero” con mis grandes orejas, ¿sabes que el espera algo más que un “te quiero” verdad?
Rutanel:
-Ustedes sí que saben cómo molestarme… los extrañé mucho.
Tarnili:
-Nosotros también te extrañamos Rutanel.
Kronefi:
-Si me permites decirlo Rutanel, eres una chica afortunada por tenernos como tus amigos. Nos has ayudado tanto a nosotros que ya era hora de regresarte el favor.
Rutanel:
-No han perdido su tiempo, me impresionó mucho la manera en la que acabaron con la reina Coventina. ¿De dónde sacaron el tiempo para entrenar y ser así de habilidosos?
Kronefi:
-Luego de que te fuiste, decidimos entrenar por nuestra cuenta. Ya soy todo un experto en el uso del arco y flecha.
Tarnili:
-Yo me forjé este lindo martillo de combate gracias a los herreros dragón que conocí. Solo mira estos músculos que tengo ahora, a Zafenis le gustan mucho.
Zafenis:
-Cállate… No es como si me gustara ver tu cuerpo lleno de asombrosa musculatura y bien tonificado… Tan sexy… Hagan de cuenta que nunca escucharon eso.
Rutanel:
-Jajajaja, tranquila hermanita… Nadie más que nosotros escuchamos eso.
Axmili:
-Mi capacidad de lanzamiento de hechizos ha incrementado exponencialmente y todo se lo debo a los sabios dragones de la biblioteca del castillo de Ishkur.
Crascy:
-Mejoré mucho mi sistema de ingeniería mecánica y ahora tengo todo un exoesqueleto con grandes puños de acero, listos para dar una paliza a quien sea.
Renzsal:
-He aprendido tanto de los dragones eléctricos y en cierto sentido también les enseñé todo lo que pude. A mi edad es difícil adquirir nuevos conocimientos pero disfruto cuando me equivoco respecto a eso.
Rutanel:
-Todos ustedes han crecido mucho al igual que yo… Antes de venir a la isla me ayudaron bastante y no sabía cómo regresarles el favor…
Zafenis:
-No hacía falta Rutanel, es decir… Me ayudaste a descubrir quién era en realidad ese idiota de Kronetiku y ahora estoy del lado de los buenos, ayudaste a Kronefi en su búsqueda de pararle los pies a su padre, lograste que Axmili cumpliera su sueño de estudiar a los dragones de cerca, llevaste de viaje a Crascy y la hiciste vivir toda una aventura, ayudaste a Renzsal a compartir su conocimiento con el mundo y mi amorcito Tarnili ahora es una maestra de la forja.
Rutanel:
-Wow, no me esperaba esas palabras de ti Zafenis.
Zafenis:
-He trabajado en mis conversaciones con otras personas, al menos aquí me siento como una persona nueva sin un pasado malvado.
Rutanel:
-Es agradable pasar tiempo con ustedes… ¿Alguien sabe algo de Ramsés?, intenté hablar con él mientras estaba en el castillo de Ishkur pero al parecer su novia o lo que sea se sentía mal…
Tarnili:
-Oh Rutanel, ¿no tienes idea verdad?, Ramsés acaba de tener una hija.
Rutanel:
-Con razón no estaba presente, ¿Cómo se llama su hija?
Crascy:
-Él y su esposa le pusieron Kiara, ya nos la presentó cuando lo fuimos a ver al barco a través de una puerta del castillo. Es una linda niña gata vampira.
Rutanel:
-¿Gata vampira?
Kronefi:
-Ramsés y su esposa son personas convertidas a vampiros, su hija es una de las pocas que nacen siendo vampiros sin ser convertidos. Es realmente extraordinario.
Rutanel:
-Espero que le vaya bien con su familia ahora… Creo que hay algo que debo hacer. Sigan comiendo en la fogata, debo hablar con Mirmiku.
Tarnili:
-¿Ya le vas a decir un “te amo” de una vez?, muero por ver su reacción.
Rutanel:
“No será solo eso Tarnili… Tengo que ver cuál es el lugar especial de Mirmiku, ahora que tenemos un respiro de la guerra creo que es hora de pasar más tiempo con él. No quiero herir sus sentimientos al distanciarme mucho tiempo.”
Mirmiku:
-Rutanel, pensé que estarías con tus amigos cenando.
Rutanel:
-Ya hablé lo suficiente con ellos… Ahora debo pedirte un favor Mirmiku… ¿Podemos ir a tu lugar especial del cual querías contarme?
Mirmiku:
-Para mí será un honor mostrártelo, no está lejos de aquí… Pero nos llevará un buen rato.
Rutanel:
-La noche es joven, creo que tú y yo podemos pasar tiempo juntos… Realmente siento que debemos estar juntos Mirmiku.
Mirmiku:
-Vamos, súbete a mi lomo y te llevaré, no te asfixies mucho en mi melena.
Rutanel:
-Tal vez solo un poquito… O mucho…
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