Tarnili:
-Ahí estás, solo entra al agua y date un buen chapuzón para quitarte el olor.
Rutanel:
“Me siento rara caminando desnuda al aire libre frente a Mirmiku y mi amiga Tarnili pero… Al mismo tiempo me siento libre de poder hacerlo sin que nadie me diga nada, se siente bien estirar mis alas y respirar aire fresco además de un buen baño en el lago.”
Tarnili:
-Al fin, déjame volver por tu ropa… Pero creo que primero habrá que lavarla, apuesto mi cola peluda a que también apesta a amor de dragón.
Mirmiku:
-Tu amiga tenía razón, el agua está realmente fresca sin tanto hielo.
Rutanel:
-Es cierto, por primera vez me encanta nadar en un lago como este. Ojalá papá y mamá estuvieran aquí conmigo para pasar un agradable rato juntos.
Mirmiku:
-¿Tus padres saben que estás aquí en la isla?
Rutanel:
-No… De hecho no les he enviado cartas sobre mis aventuras… Se los prometí pero con todo lo que ha pasado ni siquiera fui capaz de recordarlo.
Mirmiku:
-¿Agaros conoce a ese dragón llamado Crimstone cierto?, Puedes pedirle que envié una carta tuya hasta tus padres.
Rutanel:
-No sé cómo pueda funcionar… A menos de que Crimstone se la dé a alguno de los zorros de la tribu, tome un barco y viaje hasta Murne para dárselo a mis padres personalmente pero… Um…
Mirmiku:
-Eso de hecho se escuchó muy lógico Rutanel, tal vez así ocurra con tu carta. Deberías enviarla con él y ver qué sucede.
Rutanel:
-Solo espero que no estén molestos conmigo por olvidarme de ellos durante mi viaje… He tratado de hacer que todos estén a salvo y que las cosas sean estables pero no tengo idea si mi propia familia lo esté al terminar esta aventura. Es decir, ni siquiera les he contado lo de Zafenis… Seguramente pensaron que ella murió o algo peor cuando Kronetiku la secuestró de bebé. Mejor si les escribo con todo lo que he pasado recientemente, les gustará saber que su hija está a salvo por ahora.
Mirmiku:
-Cuando esta guerra termine deberás presentármelos, después de todo merecen conocer a quien enamoró a su hija.
Rutanel:
-No sé cómo vayan a tomar el hecho de que fue un dragón pero… Pase lo que pase estaremos juntos siempre.
Tarnili:
-¡Rutanel, sal rápido del agua!
Rutanel:
-¿Qué es lo que pasa Tarnili?
Tarnili:
-Es Ishkur… Alguien atacó el castillo y él salió gravemente herido.
Mirmiku:
-No… No su majestad, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago lo antes posible.
Rutanel:
“Más problemas luego de haber arreglado otros, ¿y encima contra Ishkur?, no puedo dejar que más vidas inocentes se pierdan en esta guerra. Según Tarnili, uno de los soldados de Mirmiku que regresó a Ciudad Relámpago se encontró con la ciudad sumida en el caos, atacada por otros dragones vestidos con armaduras de esmeralda… Eso solo significa una cosa… el Rey Silvano. Menos mal que Tarnili me trajo ropa extra para evitar ir desnuda con los demás.”
Zafenis:
-Por fin los vemos, ¿Dónde estuvieron toda la noche?
Rutanel:
-Será luego, que ha sucedido con la Ciudad Relámpago.
Soldado dragón:
-Es un caso completo, los soldados del reino del bosque han cubierto de lianas y enredaderas a la ciudad y tienen cautivo a Ishkur dentro de su castillo. Los demás híbridos están haciendo lo que pueden para defenderse pero la mayoría de los ciudadanos han sido encerrados o llevados hasta la Ciudad Raíz. Logré escapar de milagro con provisiones para los dragones de hielo.
Rutanel:
-No tenemos tiempo que perder, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago y ayudar al Reino del Trueno lo más pronto posible. Quien viene conmigo.
Mirmiku:
-Es obvio que iré contigo, no dejaré que vayas sola a otra zona de guerra, además es mi reino y juré protegerlo con mi vida.
Zafenis:
-Nosotros también iremos, no vinimos hasta aquí para disfrutar del espectáculo sino a participar en él.
Tarnili:
-Así se habla mi Zafi, ¡vamos a defender la Ciudad Relámpago todos juntos!
Rutanel:
“Agaros y su equipo se quedarán a ayudar a reconstruir el Reino del Hielo, pero nos tocará a nosotros salvar a Ishkur y a su pueblo. No puedo creer que el Rey Silvano haya sido capaz de unirse a la guerra e invadir el reino de su propio amigo, ¿por qué haría algo tan desalmado y malvado, no es lo que un rey dragón tan pacífico haría?”
Mirmiku:
-Todos ustedes suban a mi lomo, los llevaré más rápido de ese modo. Rutanel, tendrás que volar sola por esta ocasión.
Rutanel:
-No te preocupes por mí, creo que ya superé lo de tu melena… Creo. En fin, es hora de movernos.
Mirmiku:
-Soldados, ¡Es hora de defender nuestro reino!
Rutanel:
“Estoy intentando no reírme por la cara de Tarnili y Crascy mientras vuelan en el lomo de Mirmiku, y yo que pensaba que a mi amiga no le daban miedo las alturas. Kronefi ha estado realmente callado, que estará pensando ahora el pequeño murciélago vampiro…”
Mirmiku:
-¿Todos se encuentran bien allá atrás?
Tarnili:
-Lo estaría si no voláramos tan alto… Me gusta subirme a los árboles pero esto es demasiado para mí.
Crascy:
-Eso no es nada, yo me siento demasiado asustada ahora mismo… necesito sentir la tierra nuevamente…
Renzsal:
-Señoritas, por favor mantengan la calma y no se desesperen. Hay que tomar las cosas con calma y respirar profundamente, siéntense en posición de loto como yo y mediten para la batalla.
Zafenis:
-Mejor le hacemos caso al que tiene más experiencia, después de todo tengo que aprender de él sí quiero ser parte de su nuevo grupo de hechiceros relámpago.
Renzsal:
-Esa es la actitud mi estimada albina, ahora todos hagan lo mismo.
Rutanel:
“Por lo menos están tranquilos, espero que no sea muy tarde para… Oh no…”
Mirmiku:
-Esto es terrible… No puedo reconocer a la ciudad ahora…
Rutanel:
“La ciudad se ve muy mal; lianas y enredaderas por todas partes abrazando los edificios y destruyéndolos lentamente, los pocos dragones que hay en el suelo corren y se intentan refugiar… Esos dragones que están volando son los malos aquí y ahora… Su aliento es muy extraño, parece que lanzan un polvo verde hacia el suelo, creo que con eso las plantas crecen tan rápidamente, debemos acabar con esos dragones ahora.”
Mirmiku:
-Los atacantes están en el aire, tendrán que apuntar sus ataques hacia arriba si quieren derribarlos. Aquí es donde se bajan de mi lomo, ayuden a los demás mientras Rutanel y yo nos adentramos al castillo de Ishkur para apoyar a los demás híbridos.
Kronefi:
-Yo les daré apoyo aéreo, intentaré dejar ciegos a los dragones con mis flechas y ustedes los derriban.
Zafenis:
-Al fin, podré usar mi espada de luz para algo nuevamente. Espero no haber olvidado mis técnicas especiales.
Rutanel:
“Espero que mis amigos puedan contra todos estos dragones por su cuenta, si pudieron contra Coventina entonces podrán con un montón de dragones en armadura de esmeralda y con aliento de plantas. El castillo también está repleto de lianas y muchos árboles por todas partes… Tal vez el aliento de los dragones del Reino del Bosque no sea poderoso en sí mismo pero hace mucho daño a la larga.”
Mirmiku:
-Abriré un agujero entre las lianas Rutanel, entra y encuentra al rey Ishkur y sálvalo. Yo entraré para ayudar a los híbridos y acabar con los dragones de bosque.
Rutanel:
“Es difícil de creer que Mirmiku acaba de lanzar tanto un relámpago como un aliento de fuego de su boca… No tenía idea de que era posible tener más de un tipo de aliento a la vez. Mejor no me distraigo por eso, es hora de entrar y salvarlos a todos de una vez.”
Mirmiku:
-Muy bien, iré por este pasillo y tú por el otro, lleva directo a la sala del trono. Ah y Rutanel… Cuídate, si estás en problemas llámame por favor.
Rutanel:
-Así lo haré, cuídate Mirmiku… Nos veremos después.
Mirmiku:
-Puedo escuchar gritos al final de este pasillo, creo que es momento de ayudar.
Rutanel:
“Igual para mí, amor mío. Ahora donde puede estar la sala del trono real… Oh no, dragones de bosque con escamas doradas… Maldición no quiero tener que matarlos y que al final sean dragones inocentes…”
¿?:
-Mira, una híbrida logró escapar del calabozo. ¡Hay que acabar con ella!
Rutanel:
-Por favor, no quiero lastimarlos…
¿?:
-¿Tú, lastimarnos a nosotros?, eres solo una pequeña e insignificante híbrida, no eres capaz de atacarnos.
Rutanel:
“Yo se los advertí… Pero no me dejaron elección, pueden usar todo su aliento de plantas que quieran pero mi espada atravesará fácilmente lo que me lancen… De verdad lo siento mucho.”
¿?:
-Esto no está funcionando, ¡Retirada!
Rutanel:
“Nada de eso… Por favor perdónenme por hacerles esto…”
¿?:
-Pero que… ¡No, espera!
Rutanel:
“No tengo tiempo que perder… Mi espada tendrá que atravesar sus cuellos nuevamente para avanzar, como odio tener que matar más dragones solo para salvar a mis amigos”
¿?:
-¡Tu mataste a mi hermano, ahora te mataré a ti!
Rutanel:
“No, también tendré que matarte… Lamento haber matado a tu hermano pero no me dejaron otra opción, se acabaron las pláticas amistosas. Una vez más directo a su cuello… Me da nauseas ver como sus cuerpos caen mientras se desangran… No puedo seguir viendo esto, debo encontrar a Ishkur. Descansen en paz hermanos dragón de bosque, yo solo quiero que esta guerra termine.”
-Ahí estás, solo entra al agua y date un buen chapuzón para quitarte el olor.
Rutanel:
“Me siento rara caminando desnuda al aire libre frente a Mirmiku y mi amiga Tarnili pero… Al mismo tiempo me siento libre de poder hacerlo sin que nadie me diga nada, se siente bien estirar mis alas y respirar aire fresco además de un buen baño en el lago.”
Tarnili:
-Al fin, déjame volver por tu ropa… Pero creo que primero habrá que lavarla, apuesto mi cola peluda a que también apesta a amor de dragón.
Mirmiku:
-Tu amiga tenía razón, el agua está realmente fresca sin tanto hielo.
Rutanel:
-Es cierto, por primera vez me encanta nadar en un lago como este. Ojalá papá y mamá estuvieran aquí conmigo para pasar un agradable rato juntos.
Mirmiku:
-¿Tus padres saben que estás aquí en la isla?
Rutanel:
-No… De hecho no les he enviado cartas sobre mis aventuras… Se los prometí pero con todo lo que ha pasado ni siquiera fui capaz de recordarlo.
Mirmiku:
-¿Agaros conoce a ese dragón llamado Crimstone cierto?, Puedes pedirle que envié una carta tuya hasta tus padres.
Rutanel:
-No sé cómo pueda funcionar… A menos de que Crimstone se la dé a alguno de los zorros de la tribu, tome un barco y viaje hasta Murne para dárselo a mis padres personalmente pero… Um…
Mirmiku:
-Eso de hecho se escuchó muy lógico Rutanel, tal vez así ocurra con tu carta. Deberías enviarla con él y ver qué sucede.
Rutanel:
-Solo espero que no estén molestos conmigo por olvidarme de ellos durante mi viaje… He tratado de hacer que todos estén a salvo y que las cosas sean estables pero no tengo idea si mi propia familia lo esté al terminar esta aventura. Es decir, ni siquiera les he contado lo de Zafenis… Seguramente pensaron que ella murió o algo peor cuando Kronetiku la secuestró de bebé. Mejor si les escribo con todo lo que he pasado recientemente, les gustará saber que su hija está a salvo por ahora.
Mirmiku:
-Cuando esta guerra termine deberás presentármelos, después de todo merecen conocer a quien enamoró a su hija.
Rutanel:
-No sé cómo vayan a tomar el hecho de que fue un dragón pero… Pase lo que pase estaremos juntos siempre.
Tarnili:
-¡Rutanel, sal rápido del agua!
Rutanel:
-¿Qué es lo que pasa Tarnili?
Tarnili:
-Es Ishkur… Alguien atacó el castillo y él salió gravemente herido.
Mirmiku:
-No… No su majestad, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago lo antes posible.
Rutanel:
“Más problemas luego de haber arreglado otros, ¿y encima contra Ishkur?, no puedo dejar que más vidas inocentes se pierdan en esta guerra. Según Tarnili, uno de los soldados de Mirmiku que regresó a Ciudad Relámpago se encontró con la ciudad sumida en el caos, atacada por otros dragones vestidos con armaduras de esmeralda… Eso solo significa una cosa… el Rey Silvano. Menos mal que Tarnili me trajo ropa extra para evitar ir desnuda con los demás.”
Zafenis:
-Por fin los vemos, ¿Dónde estuvieron toda la noche?
Rutanel:
-Será luego, que ha sucedido con la Ciudad Relámpago.
Soldado dragón:
-Es un caso completo, los soldados del reino del bosque han cubierto de lianas y enredaderas a la ciudad y tienen cautivo a Ishkur dentro de su castillo. Los demás híbridos están haciendo lo que pueden para defenderse pero la mayoría de los ciudadanos han sido encerrados o llevados hasta la Ciudad Raíz. Logré escapar de milagro con provisiones para los dragones de hielo.
Rutanel:
-No tenemos tiempo que perder, tenemos que regresar a Ciudad Relámpago y ayudar al Reino del Trueno lo más pronto posible. Quien viene conmigo.
Mirmiku:
-Es obvio que iré contigo, no dejaré que vayas sola a otra zona de guerra, además es mi reino y juré protegerlo con mi vida.
Zafenis:
-Nosotros también iremos, no vinimos hasta aquí para disfrutar del espectáculo sino a participar en él.
Tarnili:
-Así se habla mi Zafi, ¡vamos a defender la Ciudad Relámpago todos juntos!
Rutanel:
“Agaros y su equipo se quedarán a ayudar a reconstruir el Reino del Hielo, pero nos tocará a nosotros salvar a Ishkur y a su pueblo. No puedo creer que el Rey Silvano haya sido capaz de unirse a la guerra e invadir el reino de su propio amigo, ¿por qué haría algo tan desalmado y malvado, no es lo que un rey dragón tan pacífico haría?”
Mirmiku:
-Todos ustedes suban a mi lomo, los llevaré más rápido de ese modo. Rutanel, tendrás que volar sola por esta ocasión.
Rutanel:
-No te preocupes por mí, creo que ya superé lo de tu melena… Creo. En fin, es hora de movernos.
Mirmiku:
-Soldados, ¡Es hora de defender nuestro reino!
Rutanel:
“Estoy intentando no reírme por la cara de Tarnili y Crascy mientras vuelan en el lomo de Mirmiku, y yo que pensaba que a mi amiga no le daban miedo las alturas. Kronefi ha estado realmente callado, que estará pensando ahora el pequeño murciélago vampiro…”
Mirmiku:
-¿Todos se encuentran bien allá atrás?
Tarnili:
-Lo estaría si no voláramos tan alto… Me gusta subirme a los árboles pero esto es demasiado para mí.
Crascy:
-Eso no es nada, yo me siento demasiado asustada ahora mismo… necesito sentir la tierra nuevamente…
Renzsal:
-Señoritas, por favor mantengan la calma y no se desesperen. Hay que tomar las cosas con calma y respirar profundamente, siéntense en posición de loto como yo y mediten para la batalla.
Zafenis:
-Mejor le hacemos caso al que tiene más experiencia, después de todo tengo que aprender de él sí quiero ser parte de su nuevo grupo de hechiceros relámpago.
Renzsal:
-Esa es la actitud mi estimada albina, ahora todos hagan lo mismo.
Rutanel:
“Por lo menos están tranquilos, espero que no sea muy tarde para… Oh no…”
Mirmiku:
-Esto es terrible… No puedo reconocer a la ciudad ahora…
Rutanel:
“La ciudad se ve muy mal; lianas y enredaderas por todas partes abrazando los edificios y destruyéndolos lentamente, los pocos dragones que hay en el suelo corren y se intentan refugiar… Esos dragones que están volando son los malos aquí y ahora… Su aliento es muy extraño, parece que lanzan un polvo verde hacia el suelo, creo que con eso las plantas crecen tan rápidamente, debemos acabar con esos dragones ahora.”
Mirmiku:
-Los atacantes están en el aire, tendrán que apuntar sus ataques hacia arriba si quieren derribarlos. Aquí es donde se bajan de mi lomo, ayuden a los demás mientras Rutanel y yo nos adentramos al castillo de Ishkur para apoyar a los demás híbridos.
Kronefi:
-Yo les daré apoyo aéreo, intentaré dejar ciegos a los dragones con mis flechas y ustedes los derriban.
Zafenis:
-Al fin, podré usar mi espada de luz para algo nuevamente. Espero no haber olvidado mis técnicas especiales.
Rutanel:
“Espero que mis amigos puedan contra todos estos dragones por su cuenta, si pudieron contra Coventina entonces podrán con un montón de dragones en armadura de esmeralda y con aliento de plantas. El castillo también está repleto de lianas y muchos árboles por todas partes… Tal vez el aliento de los dragones del Reino del Bosque no sea poderoso en sí mismo pero hace mucho daño a la larga.”
Mirmiku:
-Abriré un agujero entre las lianas Rutanel, entra y encuentra al rey Ishkur y sálvalo. Yo entraré para ayudar a los híbridos y acabar con los dragones de bosque.
Rutanel:
“Es difícil de creer que Mirmiku acaba de lanzar tanto un relámpago como un aliento de fuego de su boca… No tenía idea de que era posible tener más de un tipo de aliento a la vez. Mejor no me distraigo por eso, es hora de entrar y salvarlos a todos de una vez.”
Mirmiku:
-Muy bien, iré por este pasillo y tú por el otro, lleva directo a la sala del trono. Ah y Rutanel… Cuídate, si estás en problemas llámame por favor.
Rutanel:
-Así lo haré, cuídate Mirmiku… Nos veremos después.
Mirmiku:
-Puedo escuchar gritos al final de este pasillo, creo que es momento de ayudar.
Rutanel:
“Igual para mí, amor mío. Ahora donde puede estar la sala del trono real… Oh no, dragones de bosque con escamas doradas… Maldición no quiero tener que matarlos y que al final sean dragones inocentes…”
¿?:
-Mira, una híbrida logró escapar del calabozo. ¡Hay que acabar con ella!
Rutanel:
-Por favor, no quiero lastimarlos…
¿?:
-¿Tú, lastimarnos a nosotros?, eres solo una pequeña e insignificante híbrida, no eres capaz de atacarnos.
Rutanel:
“Yo se los advertí… Pero no me dejaron elección, pueden usar todo su aliento de plantas que quieran pero mi espada atravesará fácilmente lo que me lancen… De verdad lo siento mucho.”
¿?:
-Esto no está funcionando, ¡Retirada!
Rutanel:
“Nada de eso… Por favor perdónenme por hacerles esto…”
¿?:
-Pero que… ¡No, espera!
Rutanel:
“No tengo tiempo que perder… Mi espada tendrá que atravesar sus cuellos nuevamente para avanzar, como odio tener que matar más dragones solo para salvar a mis amigos”
¿?:
-¡Tu mataste a mi hermano, ahora te mataré a ti!
Rutanel:
“No, también tendré que matarte… Lamento haber matado a tu hermano pero no me dejaron otra opción, se acabaron las pláticas amistosas. Una vez más directo a su cuello… Me da nauseas ver como sus cuerpos caen mientras se desangran… No puedo seguir viendo esto, debo encontrar a Ishkur. Descansen en paz hermanos dragón de bosque, yo solo quiero que esta guerra termine.”
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