martes, 29 de agosto de 2017

El viaje de Rutanel - Parte 62



Kronefi:
-No hables tan pronto Rutanel, puede que tus peores deseos se hagan realidad.

Rutanel:
-Veo que volviste en una pieza, ¿Qué lograste ver del muro?

Kronefi:
-Hay demasiados guardias dragones en la parte alta del muro, pero lo que es la base y todo su perímetro están desprotegidos, tal vez los dragones de fuego esperan que solo intenten entrar por el aire.

Rutanel:
-¿No sería demasiado fácil romper el muro desde el suelo usando plantas con fuertes raíces?

Kronefi:
-El muro está hecho de piedra volcánica y además está brillando constantemente, lo que me indica que el muro está a una temperatura elevada, cualquier planta que pongamos cerca del muro quedará incinerada de inmediato.

Rutanel:
-Con razón solo vigilan la parte alta… ¿Que tan grande es?

Kronefi:
-Diría que unos doscientos metros de altura, más grandes que los árboles de este bosque.

Silvano:
-Podemos descartar la idea de intentar penetrar el muro por debajo, no disponemos de algo tan resistente para crear una entrada sin que se incinere por el calor de tal piedra.

Kronefi:
-Tal vez nosotros no… Pero sé de alguien que todavía nos puede ofrecer todo tipo de cosas a nuestra disposición.

Rutanel:
-Y esa persona es…

Kronefi:
-Ya sabes… Ramsés.

Rutanel:
-Oh cierto, él puede darnos los materiales y solo tenemos que convertirlos a algo que nos permita pasar el muro.

Crascy:
-Yo me ofrezco para hacer lo que sea.

Tarnili:
-No me dejen fuera de esto, me encanta construir cosas a base de metal. Vamos a ver a Ramsés y preguntémosle si tiene unos trescientos kilogramos de hierro.

Crascy:
-Te acompaño, hace tiempo que no entro al barco, me pregunto si Alonso logró sacar el barco del hielo que rodeaba la isla.

Rutanel:
-Que más puedes decirnos del muro Kronefi.

Kronefi:
-No hay más que decir al respecto, pero admiro los métodos de construcción de esos dragones, un muro tan alto que se puede ver por encima del bosque y un refuerzo de material tan caliente que no permitiría el uso de los poderes de los dragones de este reino. Sea quien sea la reina Brigit, ella sabe cómo defender sus tierras.

Axmili:
-Kronefi, ¿Adónde te habías metido?, con las tantas sucesiones de escapadas que has realizado estoy llegando a la conclusión de que no deseas permanecer con nosotros.

Kronefi:
-Al contrario Axmili, solo estaba en una misión de reconocimiento. Le proporcioné información útil a Rutanel y los demás sobre el muro que protege el reino del fuego.

Axmili:
¿Cuál es la idea que han maquinado para poder traspasar dicha estructura?

Kronefi:
-Tarnili y Crascy fueron a pedirle materiales a Ramsés para construir algo que nos permite pasar el muro desde abajo, que es donde no hay vigilancia. Los dragones de fuego confían ciegamente en esa zona de su muro así que será nuestro punto de acceso.

Axmili:
-¿Y qué acción tomaremos nosotros?

Kronefi:
-Esperar que atraviesen el muro y ser su apoyo en caso de que nos descubran. Si logramos detener la invasión del reino del trueno entonces unos dragones de fuego no deberían ser problema para nosotros.

Axmili:
-Entonces permíteme repasar mis hechizos de hielo, logré coleccionar algunos de la librería privada del castillo de zafiro en el reino del hielo.

Zafenis:
-¿Y qué hay de mí?, parece que soy la más inútil aquí cuando allá afuera era una de las más poderosas.

Kronefi:
-Sin ofender Zafenis, pero tus poderes dependen de usar tu espada. Si pudieras usar tu luz blanca sin necesidad de blandir tu arma entonces…

Zafenis:
-Oye, nadie me dice cómo debo de usar mis poderes. Te recuerdo que no nací con ellos, me los otorgó ese inútil de Kronetiku y solo a través de esta espada. Si llegara a perderla tendría que utilizar otra arma y que alguien con el mismo poder de Kronetiku la conecte a mí misma y mi poder de luz. Pero como sé que eso no pasará nunca entonces déjenme usar mi espada por una vez en la vida. Matar criaturas hechas de madera no fue suficiente para mí.

Kronefi:
-Bien, puedes usar tu espada solo si los dragones de fuego nos causan problemas. Solo asegúrate de que nadie encuentre los cuerpos. No queremos que la reina Brigit piense mal de nosotros, necesitamos que confíe en nosotros.

Zafenis:
-Por favor, esconder cuerpos muertos era lo mejor que solía hacer… De acuerdo, eso ahora suena macabro hasta para mí.

Renzsal:
-¿Qué es todo este alboroto que están armando?, se ven sumamente emocionados por algo que va a pasar.

Zafenis:
-Vamos a volarnos el muro de los dragones de fuego, ¿Le entras?

Renzsal:
-¿Allanar el reino de tan majestuosas criaturas con el riesgo de que nos maten?, por supuesto que estoy dentro. Necesito más emociones en lo poco de vida que me queda, por si fuera poco no he tenido la oportunidad de estrenar mis piernas a su máxima capacidad.

Zafenis:
-Pues ya está, solo esperemos a que la niña loca y mi bellota regresen con los materiales.

Rutanel:
-¿Tu bellota?

Zafenis:
-Si… Así le digo a Tarnili… ¿Algún problema con eso?

Rutanel:
-No para nada, hasta se me hace tierno que le digas así a ella.

Zafenis:
-Ay, ya cállate tu… Olfateadora de melenas.

Rutanel:
-Con mi Mirmiku no te metas.

Mirmiku:
-Que incómodo, mejor me voy a darme una ducha.

Silvano:
-Regresaré a mis actividades, cuando estén listos para asaltar el muro díganmelo y personalmente los conduciré hasta allí. También tengo deseos de decirle una o dos cosas a Brigit personalmente, especialmente sobre el inicio de la guerra, ya es momento de que rinda cuentas conmigo.

Rutanel:
-No se preocupe señor, ella lo escuchará. Debe de hacerlo ahora que tanto Ishkur como Coventina se han ido. Usted y Brigit son los únicos que quedan y eso debería abrirle los ojos sobre quien es el verdadero enemigo. Bueno, ¿ahora que hacemos mientras esperamos a las chicas?

Zafenis:
-¿Y si jugamos a buscar a tu hijo de nuevo?

Rutanel:
-Que graciosa eres, de verdad. Lo siento pero mi hijo se quedará aquí en mi bolsa, por más pesado que esté lo cargaré a donde sea.

Zafenis:
-A todo esto, ¿de dónde salió el nombre de Dragfur?, no me vengas con la estupidez de que es drag por dragón y fur de pelaje en ingles…

Rutanel:
-Esa no es la razón Zafenis… Sería demasiado obvia. No sé cómo explicártelo sin que suene extraño pero ese nombre lo escuché en uno de mis sueños. Fue como… Un momento de mi vida donde podía ver el futuro, y en ese futuro vi un montón de palabras extrañas, parecido al sueño que tuve recientemente de hecho. De entre todas esas palabras hubo una que me llamó la atención y esa fue Dragfur. No sé porque me gustó tanto esa palabra pero se me quedó grabada desde entonces. Ese sueño lo tuve de niña así que imagínate lo mucho que guardé esa palabra en mi mente.

Zafenis:
-Bueno, solo luego no te quejes si a tu hijo no le gusta ese nombre.

Rutanel:
-Yo estoy segura que si le gustará su nombre, ¿cierto Dragfur?

Zafenis:
-Se movió cuando dijiste su nombre, creo que al menos sabe cuál será su maldición por el resto de su vida.

Tarnili:
-¡Ya regresamos y miren quienes nos está ayudando a cargar las cosas!

Ramsés:
-No está nada mal, podría venir a este bosque junto con Cristina y Kiara para unas largas vacaciones.

Rutanel:
-¡Ramsés!, ¿qué te trajo hasta aquí?

Ramsés:
-Alguien tenía que traer las cosas que estas chicas me encargaron, al parecer tienen un proyecto grande entre manos. Además no soy el único que vino, necesitaba más mano de obra así que se me ocurrió traer a unos cuantos conocidos.

Karim:
-¿Eran necesarias tantas placas de metal?, fácilmente podrían hacer un taladro con unos cuantos kilos de material…

Axmili:
-¡Profesor Karim!

Karim:
-Axmili, mi mejor estudiante. Cuando ese gato me dijo que tú y tus amigos necesitaban ayuda accedí a venir… Nunca pensé que una puerta sería un portal a otra parte del mundo.

Axmili:
-Especulé que no volvería a verlo hasta después de que Kronetiku fuese derrocado. No tiene una idea de lo contenta que estoy por verlo.

Karim:
-Me impresiona tu buen léxico Axmili, has aprendido mucho estos últimos meses. Ahora, llevaré estas láminas de metal a donde me dijeron tus amigas.

Rutanel:
“Así que Ramsés trajo compañía para cargar el metal que necesitábamos, fue muy amable de su parte traer al profesor de Axmili, se le ve muy contenta. Pero dijo que había traído a más personas… No puede ser cierto…”

Sr. Bloodcer:
-Vamos querida, estas cosas son importantes para la misión de nuestra hija.

Sra. Bloodcer:
-Estoy haciendo lo mejor que puedo cariño… ¿De verdad nuestra pequeña necesita este montón de metal?

Rutanel:
-¡MAMÁ, PAPÁ!

Sr. Bloodcer:
-¡Pero si es nuestra pequeña!, te hemos echado tanto de menos… Nuestra pequeña Rutanel…

Sra. Bloodcer:
-Ni una sola carta hemos recibido de ti cariño, ¿Qué te sucedió, que has hecho, cuantos amigos has hecho?

Rutanel:
-Lamento muchísimo que no me comunicara con ustedes, pasaron demasiadas cosas en todo este tiempo y… De verdad lo siento.

Sr. Bloodcer:
-No tienes de que disculparte cariño, tu amigo el gato Ramsés nos ha contado las cosas maravillosas que has hecho por las personas del mundo y nos alegra mucho saber que encontraste lo que buscabas, sobre ti y tu lado dragón.

Rutanel:
-Bueno, eso no es todo lo que ha pasado… ¿Ven esto que tengo en mi bolsa?

Sra. Bloodcer:
-¿Es eso un huevo, de dragón?, ¿además de salvadora del mundo también te convertiste en niñera de dragones?

Rutanel:
-En realidad… Este es mí… Es mi hijo. Este huevo salió de mis entrañas.

Sra. Bloodcer:
-¿¿Qué cosa??

Sr. Bloodcer:
-¿Pusiste un huevo de dragón?, sabíamos que eras una híbrida pero no que pudieras… Espera, quien es el padre de la criatura. Exijo saberlo de inmediato cariño.

Mirmiku:
-Rutanel, te escuché gritar desde el castillo. ¿Está todo bien mi amor?

Sra. Bloodcer:
-Santo cielo, ese es un dragón enorme…

Sr. Bloodcer:
-¿A qué se refiere con “mi amor” Rutanel?

Rutanel:
-Mamá, papá… Este es Mirmiku, él es el padre de mi hijo.

Mirmiku:
-Un minuto… ¿Entonces estos son tus padres Rutanel?, cielos pudiendo haberme arreglado para estar presentable…

Rutanel:
-Cariño, estás bien así.

Sr. Bloodcer:
-Así que un dragón… ¿Que más sorpresas nos tienes escondidas Rutanel?

Rutanel:
-Bueno, él no es exactamente un dragón, es un híbrido como yo pero ya le tocó su transformación a dragón completo… Digamos que yo también logré transformarme solo por un rato y… Bueno, nuestro hijo fue el producto de nuestro amor eterno.

Sra. Bloodcer:
-Aaaw, cariño… Eso me recordó a nuestra primera vez cuando…

Sr. Bloodcer:
-Querida… Eso es algo privado, por favor no lo digas, no enfrente de nuestra hija y nuestro yerno.

Rutanel:
-¿Yerno?, entonces ustedes si…

Sra. Bloodcer:
-Rutanel, encontraste el amor y ahora vas a ser madre, no podríamos estar más felices por ti y por supuesto que estamos felices de darle la bienvenida a nuestro nuevo yerno a la familia. De verdad es un placer conocerlo señor Mirmiku.

Mirmiku:
-El placer es todo mío, pueden dejar esas láminas en el suelo, yo personalmente me ocuparé de llevarlas.

Sr. Bloodcer:
-Eres muy amable, ¿tendrás tiempo para que podamos charlas en privado un momento?

Mirmiku:
-Seguro que sí, solo llevaré las láminas y hablaremos de hombre a… Bueno, dragón.

Sra. Bloodcer:
-Sabía que sería abuela algún día pero no pensé que llegaría tan pronto ese momento… ¿Cómo le pusiste a tu hijo Rutanel?

Rutanel:
-Se llama Dragfur, así como la palabra de la que te conté una vez que vi en uno de mis sueños. Todavía no sé cómo se verá pero muero porque salga del cascarón.

Sr. Bloodcer:
-Me imagino entonces que vamos a ser abuelos de un pequeño bebé dragón. Tan solo pensar en eso me pone un poco sentimental…

Rutanel:
-Todavía no comiences a llorar papá… Falta alguien más que debes conocer… ¡Ven aquí Zafenis, que ya te vi que te querías escapar!

Zafenis:
-…

Sra. Bloodcer:
-¡Pero si esa es la Albina Sangrienta!, ¿Que hace ella aquí?

Rutanel:
-Mamá… ¿De verdad no la reconoces?

Sra. Bloodcer:
-Me temo que no comprendo lo que me quieres decir cariño, solo sé que esa cangura es una asesina y malvada.

Zafenis:
-Eso… De verdad me dolió. Creo que mejor me voy antes… De que me digan otra cosa…

Rutanel:
-Tú no te me vas a ninguna parte. ¿De verdad no logran reconocer a su otra hija?

Sra. Bloodcer:
-…

Sr. Bloodcer:
-Otra hija… No es posible… ¿¡Eres Zamira!?

Sra. Bloodcer:
-¡MI PEQUEÑA ZAMIRA, DEJAME ABRAZARTE Y VERTE BIEN PORQUE NO PUEDO RECONOCERTE!

Zafenis:
-Auch… Me abrazan muy fuerte… Pero… Esto se siente… Se siente bien…

Rutanel:
-No te contengas hermana… Mira, hasta yo también estoy llorando por esto.

Zafenis:
-Mamá… Papá… No puede ser… Yo… Yo…

Sra. Bloodcer:
-Zamira… Pensamos… Que ese cruel Kronetiku te había matado cuando te arrebató de nuestras manos… Pensamos que habías… Muerto…

Sr. Bloodcer:
-Pensamos… Que nunca jamás te volveríamos a ver… Habíamos perdido toda esperanza de volver a verte…

Rutanel:
-Ella nunca murió… Kronetiku la entrenó para convertirse en la Albina Sangrienta, pero con mi ayuda… Le hice ver la verdad, ella todo este tiempo era mi hermana y aquí está, está viva mamá…

Zafenis:
-Mi familia… La que siempre pensé que me abandonó… Aquí está… Los amo… Te amo mamá, te amo papá…

Sra. Bloodcer:
-Todas las cosas crueles que Kronetiku te obligó a hacer…

Zafenis:
-Todo ha quedado en el pasado… Ya no quiero matar a nadie, jamás volveré a lastimar a ninguna persona inocente… Tal vez un par de dragones que si son malos pero… Nunca jamás a otras personas.

Rutanel:
“Ver a mi hermana… Reunida de nuevo con nuestros padres… No podría imaginarme una escena más bonita ni queriendo. Este es uno de los momentos más emotivos de toda mi vida, poder ver a toda mi familia reunida nuevamente. Y no solo eso, también que mis padres conocieron a Mirmiku y a mi hijo, ahora si seremos una enorme familia. Pero no puedo cantar victoria, no todavía. Tengo que hacerlo, no solo detenerlo… Debo matarlo. Matar a Kronetiku es la única forma de que el mundo esté a salvo, no puedo negarlo ya, no después de ver como mis padres abrazaron a mi hermana y de contemplar como aceptaron a Mirmiku, debo hacerlo por ellos y por el mundo.”

Zafenis:
-No estoy… Segura si podré acostumbrarme a mi verdadero nombre… Toda mi vida solo conocí el nombre de Zafenis y ningún otro más…

Sra. Bloodcer:
-Está bien mi pequeña, si quieres que te digamos Zafenis entonces lo aceptaremos, ¿cierto cariño?

Sr. Bloodcer:
-Admito que Zafenis es un nombre bonito… Lástima que quien te lo puso sea una horrible persona.

Zafenis:
-Bueno, si ustedes quieren decirme Zamira entonces adelante, ese es el nombre que ustedes eligieron para mí y estaré feliz de usarlo… Pero solo con ustedes, ya todos los demás me conocen por mi segundo nombre.

Sra. Bloodcer:
-Zamira Zafenis Bloodcer… De verdad tienes un nombre bonito.

Zafenis:
-No olviden el Reptis… Ese me lo inventé yo.

Tarnili:
-Zafenis, estoy feliz de que ya conozcas a tus padres y todo eso pero… ¿Podrías ayudarme con las láminas por favor?

Zafenis:
-Por supuesto mi bellota… Ups…

Sra. Bloodcer:
-¿Tu bellota?

Zafenis:
-De acuerdo, yo solita me destapé. Me gustan las chicas y no solo eso, Tarnili es mi novia y si, ella es la que lleva los pantalones en la relación… Ya para que no queden más dudas, ahora si iré a ayudarla con las láminas… Regresaré para hablar más con ustedes… Tengo tantas preguntas que hacerles…

Sr. Bloodcer:
-Una hija nuestra ya será mamá y la otra que pensamos que estaba muerta está aquí con nosotros y nos enteramos de que le gustan las mujeres y tiene como novia a la mejor amiga de nuestra otra hija… Me he llevado sorpresas fuertes en toda mi vida pero esto es demasiado…

Sra. Bloodcer:
-Que melodramático eres cariño, por eso me gustas tanto. Vamos a ayudar a nuestra hija con las láminas, creo que tenemos que llevarlas para allá en esa casita de madera.

Rutanel:
-Si estás viendo todo esto Kronetiku… Solo quiero que sepas que esta es la clase de cosas que tú te estás perdiendo por ser malvado… Ojalá tu hijo te perdone algún día por ser un mal padre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario