Zafenis:
-Muy bien, ¿quién de ellos está a cargo de entre el montón de glotones de madera?
Rutanel:
-Es ese que está por allá, el que camina como nosotros y que mínimo tuvo la decencia de ponerse un taparrabo… Aunque no sé por qué si de todas maneras está hecho de madera.
Zafenis:
-Muy bien, entonces ahora sí. Oye tú, el que está nomas ahí parado como un montón de ramitas inútiles, vamos a hablar de una vez para solucionar este problema.
¿?:
-¿Quién ser tú?
Zafenis:
-Soy Zafenis Rep… Quiero decir… Zafenis Bloodcer Reptis y tengo un par de cosas que quiero discutir contigo amigo. Primero que nada, déjame decirte que no me gusta para nada lo que están haciendo con el bosque así que de una vez te aviso, o se largan de aquí o yo misma me encargaré de ustedes.
¿?:
-Pero nosotros no…
Zafenis:
-Ay ya, es suficiente.
Rutanel:
“Okay… Ellos no querían hacerle daño a nadie, solo buscaban su lugar en este mundo después de haber sido creados por Kronetiku pero si lo que mi hermana piensa hacerles es cortarlos en cientos de trozos pues… Ahí quedó el pobre líder de ellos, cortado por esa misma técnica que Zafenis tantas veces me lanzó para lastimarme. Bueno, si no se puede hacer por las buenas será por las malas. La ayudaré a quitar del medio al resto de… Estas cosas, ya hasta olvidé su nombre.”
Zafenis:
-Se siente bien poder cortar cabezas de nuevo, y lo mejor es que no son personas inocentes, son un montón de troncos inútiles animados con magia del imbécil de Kronetiku. No me siento nada culpable al convertirlos en aserrín.
Rutanel:
-Em… ¿Ese es el espíritu?, no tengo idea. Sigamos matándolos antes de que se coman más del bosque… Dios mío ya hasta me estoy empezando a parecer a ti.
Zafenis:
-Somos familia después de todo, es lo que tenemos que hacer.
Rutanel:
“Que extraño… ¿Acaso Zafenis es ahora la buena aquí?, que voy a saber yo, solo soy una… Cangura dragona embarazada cortando un montón de criaturas de madera con mi espada mientras me da un antojo de maní con salsa de soya… Y ni siquiera sé qué diablos acabo de decir.”
Zafenis:
-Espera a que los demás sepan que se perdieron toda la diversión, creo que me quedaré con la cabeza de uno de ellos para colocarla en mi futura casa.
Rutanel:
-De acuerdo… Creo que ya te estás excediendo, algunos de esos ni siquiera estaban comiendo madera, estaban durmiendo…
Zafenis:
-Aguafiestas, mejor ya vete entonces si no seguirás ayudándome pues. Esto es solo un pequeño problema comparado al que tenemos con Kronetiku, así que ve con los demás y haz un plan o algo porque el aquí significa problemas…
Rutanel:
“Demasiado tentador ir a darle una cachetada a mi hermana por ser tan grosera pero… Creo que su mejor escarmiento ya pasó hace mucho tiempo, mejor le hago caso y regreso con los demás. En donde estarás Kronetiku… Escondiéndote como un cobarde dentro de la isla sin hacer nada más… Esto se está poniendo ridículo, si los dragones no van a poder ayudarme, ¿entonces quién va a hacerlo?”
Mirmiku:
-Cariño, ¿Qué ocurrió con las criaturas que están devorando el bosque?, me imagino que ya lograste llegar a un acuerdo que…
Rutanel:
-Zafenis ya se encargó de ellos, mejor matarlos que dejarlos con vida. Pero eso no es lo importante ya, tenemos que avanzar a Ciudad Raíz cuanto antes, ese ataque me huele totalmente a Kronetiku. Si queremos derrotarlo primero tenemos que acabar con los dragones que tiene bajo su mando, solo así podremos acabar con esta guerra.
Mirmiku:
-De acuerdo, cuando tu hermana termine de hacer lo que está haciendo podremos irnos… Pero me preocupa un poco tu amigo, el murciélago. Otra vez desapareció y no lo he visto por ninguna parte.
Rutanel:
-Creo que sé dónde está, dame un momento y lo traeré para acá. A por cierto, si ves a Zafenis cuando termine dile de mi parte que… Bueno mejor no, luego le diré.
Mirmiku:
-Como gustes Rutanel. No tardes mucho.
Rutanel:
“Kronefi desaparecido en el bosque, como si no fuera tan obvio que el único lugar donde pueda estar es en la copa de uno de estos enormes árboles… A ver, por allá no está… Por aquí tampoco… De hecho no me había dado cuenta de lo hermoso que se ve el cielo desde aquí, pero no tengo tiempo para apreciar la belleza de la naturaleza. Hay un mago loco suelto en esta isla y… Ahí está Kronefi, me pregunto porque estará mirando hacia arriba…”
Kronefi:
-…
Rutanel:
-Estás muy solo aquí, pensé que Axmili te convencería de quedarte un rato más.
Kronefi:
-A veces es bueno estar solo, incluso de la persona que más amas en esta vida. Sin embargo es bueno que vinieras Rutanel, quiero hacerte una pregunta muy personal.
Rutanel:
-¿De qué se trata?, disculpa un momento, voy a sentarme aquí junto a ti en esta rama.
Kronefi:
-¿Que harás cuando tu hijo nazca?
Rutanel:
-Este… ¿A qué viene esa pregunta tan rara?
Kronefi:
-Solo necesito que me contestes esa pregunta Rutanel, por favor.
Rutanel:
-Bueno si tanto quieres saber la respuesta… Bueno, en realidad no lo sé muy bien, recuerda que será el primer hijo que tenga así que… Supongo que ya veré como me las arreglo para darle todo mi cariño, además tengo que regresar con mis padres. No se cómo lo tomen pero ellos siempre me hablaban sobre como querían tener nietos algún día, se llevarán una buena sorpresa con esto.
Kronefi:
-Entiendo… Ahora respóndeme otra cosa Rutanel… ¿Qué pasaría si no ganamos?
Rutanel:
-De acuerdo, esa es una pregunta un poco pesimista… La idea es no perder, porque yo no pienso rendirme.
Kronefi:
-Pero si existiese esa posibilidad Rutanel, de que las cosas no salgan bien, de que todo se venga abajo… ¿Cómo podrías seguir con tu vida y la de tu hijo?
Rutanel:
-Esto se está poniendo demasiado personal pero… Supongo que no tendría más remedio que vivir en las sombras, algún lugar a salvo de Kronetiku donde mi hijo pueda crecer a salvo. Ahora tú respóndeme a mí porque tengo que contestar estas preguntas y más te vale que sea una buena razón.
Kronefi:
-Yo… Tengo miedo Rutanel. Eso es lo que tengo en estos momentos, desde el momento que supe que tendría una hija. Tengo miedo de lo que mi padre sea capaz de hacer porque, si ha estado escuchando lo que decimos entonces ya lo sabe. No quiero arriesgar la vida de Axmili ni mucho menos la de mi futura hija si no llegamos a ganar esto. Jamás podría perdonarme el que algo les pase, no puedo perderlas… No de nuevo…
Rutanel:
-¿De nuevo?
Kronefi:
-Mi madre Rutanel, ella es la razón por la que no quiero que les pase nada, no quiero que suceda algo remotamente parecido… No podría imaginarlo siquiera.
Rutanel:
-Me has contado muchas cosas sobre ella y aun así no logro entender como terminó con alguien como tu padre…
Kronefi:
-La razón no importa mucho Rutanel… Ella veía la bondad y la belleza en todas las cosas del mundo, incluso de mi padre. Lo último que recuerdo de ella fue su gran sonrisa, una sonrisa que aún permanece en uno de los cuadros del castillo.
Rutanel:
-Tal vez… Sea cierto que por ahora las cosas no parezcan muy fáciles. Es decir, Kronetiku ya usó dragones para acrecentar más esta guerra, eso ya me dice que nuestra idea original queda casi descartada…
Kronefi:
-No debes darte tanto crédito por la idea Rutanel, fui yo quien te convenció de seguirla. Tu solo deseabas saber más sobre ti misma y terminaste en una misión para salvar el mundo. Fui yo quien desde un principio quería acabar con mi padre… A veces lo culpo por lo que le sucedió a mamá pero… Es solo un tonto rencor que tengo.
Rutanel:
-Rencor o no, detenerlo es lo que hay que hacer. Voy a ser optimista, comenzando por seguir el camino correcto, ir a Ciudad Raíz y ver al rey Silvano. Luego podremos ocuparnos de tu padre pero por ahora hay que encargarnos de los dragones.
Kronefi:
-No lo sé Rutanel, a estas alturas todo lo que yo quiero es tener una vida tranquila, hacer mi familia y que mi padre me deje en paz. No me siento con ánimos de seguir luchando.
Rutanel:
-Entonces busca un motivo para luchar, si no lo haces por el mundo… Entonces hazlo por Axmili y por tu hija.
Kronefi:
-…
Rutanel:
-Te esperaré allá abajo con los demás, piensa en lo que te he dicho.
Kronefi:
-…Jamás te di las gracias adecuadamente por aceptar ayudarme, creo que eso dice quién de los dos es una mejor persona, incluso si ambos tuvimos momentos de incertidumbre. Bajaré en un momento, solo déjame mirar el cielo… Una última vez antes de que todo quede cubierto de hojas.
Rutanel:
“Como quiera, de todas maneras me imagino que ya Zafenis se encargó del problema. De hecho ya me están esperando todos allí abajo, como un gran grupo unido. Eso me pone a pensar, si yo soy parte dragón entonces viviré muchos años con lo cual…”
Mirmiku:
-Ahí viene Rutanel, pero no veo a su amigo murciélago…
Rutanel:
-Oh, no se preocupen por él. Me dijo que tenía una última cosa que hacer antes de venir con nosotros, todo está bien.
Axmili:
-¿Todo está bien con Kronefi?
Rutanel:
-Sí, todo está bien. Diría que hasta está mucho mejor de lo que piensas. Tan solo míralo por ti misma.
Kronefi:
-Perdón por haberme ido así, solo necesitaba un momento solo. Jamás volveré a irme de tu lado Axmili, lo prometo.
Zafenis:
-Que ternura… ¿Ahora ya podemos irnos a Ciudad Raíz?, mi espada pide más muertes no letales.
Mirmiku:
-Seguro, solo tenemos que pedirle a Ral que nos guíe por el resto del… Bosque… ¿A dónde se fue?
Rutanel:
-Mmm… No tengo idea. Ahora como iremos a la ciudad…
Zafenis:
-Bueno, pues ya no me importa como lleguemos. Solo vamos abriéndonos paso por los árboles y que pase lo que sea. No tenemos nada que perder con Kronetiku aquí cerca, así que todos pongámonos en marcha.
Renzsal:
-Un momento compañera, ¿no se olvidaban de mí cierto?
Zafenis:
-Maestro Renzsal, otra vez camina… ¿Cómo le van las piernas de metal?
Renzsal:
-Crascy y Tarnili han hecho un excelente trabajo, no tengo idea de cómo funcionan pero puedo volver a caminar como si tuviese 50 años menos. Son un poco pesadas pero hacen su… Su…
Tarnili:
-Función, y así es. Usando la tecnología de Crascy junto con mis técnicas de herrería y el electro orbe las dos fuimos capaces de construirle a Renzsal unos buenos soportes para sus piernas que funcionan de maravilla.
Renzsal:
-Les estaré eternamente agradecido por lo que han hecho por mí, ahora si podemos irnos. Si algo intenta atacarnos entonces hagamos lo que mejor sabemos hacer.
Zafenis:
-¡Así es, vamos a cortar todo en miles de pedacitos!
Rutanel:
-No te pases, recuerda de qué lado estás.
Zafenis:
-Lo siento, mis viejos hábitos regresan de vez en cuando, es un gusto culposo que tengo.
-Muy bien, ¿quién de ellos está a cargo de entre el montón de glotones de madera?
Rutanel:
-Es ese que está por allá, el que camina como nosotros y que mínimo tuvo la decencia de ponerse un taparrabo… Aunque no sé por qué si de todas maneras está hecho de madera.
Zafenis:
-Muy bien, entonces ahora sí. Oye tú, el que está nomas ahí parado como un montón de ramitas inútiles, vamos a hablar de una vez para solucionar este problema.
¿?:
-¿Quién ser tú?
Zafenis:
-Soy Zafenis Rep… Quiero decir… Zafenis Bloodcer Reptis y tengo un par de cosas que quiero discutir contigo amigo. Primero que nada, déjame decirte que no me gusta para nada lo que están haciendo con el bosque así que de una vez te aviso, o se largan de aquí o yo misma me encargaré de ustedes.
¿?:
-Pero nosotros no…
Zafenis:
-Ay ya, es suficiente.
Rutanel:
“Okay… Ellos no querían hacerle daño a nadie, solo buscaban su lugar en este mundo después de haber sido creados por Kronetiku pero si lo que mi hermana piensa hacerles es cortarlos en cientos de trozos pues… Ahí quedó el pobre líder de ellos, cortado por esa misma técnica que Zafenis tantas veces me lanzó para lastimarme. Bueno, si no se puede hacer por las buenas será por las malas. La ayudaré a quitar del medio al resto de… Estas cosas, ya hasta olvidé su nombre.”
Zafenis:
-Se siente bien poder cortar cabezas de nuevo, y lo mejor es que no son personas inocentes, son un montón de troncos inútiles animados con magia del imbécil de Kronetiku. No me siento nada culpable al convertirlos en aserrín.
Rutanel:
-Em… ¿Ese es el espíritu?, no tengo idea. Sigamos matándolos antes de que se coman más del bosque… Dios mío ya hasta me estoy empezando a parecer a ti.
Zafenis:
-Somos familia después de todo, es lo que tenemos que hacer.
Rutanel:
“Que extraño… ¿Acaso Zafenis es ahora la buena aquí?, que voy a saber yo, solo soy una… Cangura dragona embarazada cortando un montón de criaturas de madera con mi espada mientras me da un antojo de maní con salsa de soya… Y ni siquiera sé qué diablos acabo de decir.”
Zafenis:
-Espera a que los demás sepan que se perdieron toda la diversión, creo que me quedaré con la cabeza de uno de ellos para colocarla en mi futura casa.
Rutanel:
-De acuerdo… Creo que ya te estás excediendo, algunos de esos ni siquiera estaban comiendo madera, estaban durmiendo…
Zafenis:
-Aguafiestas, mejor ya vete entonces si no seguirás ayudándome pues. Esto es solo un pequeño problema comparado al que tenemos con Kronetiku, así que ve con los demás y haz un plan o algo porque el aquí significa problemas…
Rutanel:
“Demasiado tentador ir a darle una cachetada a mi hermana por ser tan grosera pero… Creo que su mejor escarmiento ya pasó hace mucho tiempo, mejor le hago caso y regreso con los demás. En donde estarás Kronetiku… Escondiéndote como un cobarde dentro de la isla sin hacer nada más… Esto se está poniendo ridículo, si los dragones no van a poder ayudarme, ¿entonces quién va a hacerlo?”
Mirmiku:
-Cariño, ¿Qué ocurrió con las criaturas que están devorando el bosque?, me imagino que ya lograste llegar a un acuerdo que…
Rutanel:
-Zafenis ya se encargó de ellos, mejor matarlos que dejarlos con vida. Pero eso no es lo importante ya, tenemos que avanzar a Ciudad Raíz cuanto antes, ese ataque me huele totalmente a Kronetiku. Si queremos derrotarlo primero tenemos que acabar con los dragones que tiene bajo su mando, solo así podremos acabar con esta guerra.
Mirmiku:
-De acuerdo, cuando tu hermana termine de hacer lo que está haciendo podremos irnos… Pero me preocupa un poco tu amigo, el murciélago. Otra vez desapareció y no lo he visto por ninguna parte.
Rutanel:
-Creo que sé dónde está, dame un momento y lo traeré para acá. A por cierto, si ves a Zafenis cuando termine dile de mi parte que… Bueno mejor no, luego le diré.
Mirmiku:
-Como gustes Rutanel. No tardes mucho.
Rutanel:
“Kronefi desaparecido en el bosque, como si no fuera tan obvio que el único lugar donde pueda estar es en la copa de uno de estos enormes árboles… A ver, por allá no está… Por aquí tampoco… De hecho no me había dado cuenta de lo hermoso que se ve el cielo desde aquí, pero no tengo tiempo para apreciar la belleza de la naturaleza. Hay un mago loco suelto en esta isla y… Ahí está Kronefi, me pregunto porque estará mirando hacia arriba…”
Kronefi:
-…
Rutanel:
-Estás muy solo aquí, pensé que Axmili te convencería de quedarte un rato más.
Kronefi:
-A veces es bueno estar solo, incluso de la persona que más amas en esta vida. Sin embargo es bueno que vinieras Rutanel, quiero hacerte una pregunta muy personal.
Rutanel:
-¿De qué se trata?, disculpa un momento, voy a sentarme aquí junto a ti en esta rama.
Kronefi:
-¿Que harás cuando tu hijo nazca?
Rutanel:
-Este… ¿A qué viene esa pregunta tan rara?
Kronefi:
-Solo necesito que me contestes esa pregunta Rutanel, por favor.
Rutanel:
-Bueno si tanto quieres saber la respuesta… Bueno, en realidad no lo sé muy bien, recuerda que será el primer hijo que tenga así que… Supongo que ya veré como me las arreglo para darle todo mi cariño, además tengo que regresar con mis padres. No se cómo lo tomen pero ellos siempre me hablaban sobre como querían tener nietos algún día, se llevarán una buena sorpresa con esto.
Kronefi:
-Entiendo… Ahora respóndeme otra cosa Rutanel… ¿Qué pasaría si no ganamos?
Rutanel:
-De acuerdo, esa es una pregunta un poco pesimista… La idea es no perder, porque yo no pienso rendirme.
Kronefi:
-Pero si existiese esa posibilidad Rutanel, de que las cosas no salgan bien, de que todo se venga abajo… ¿Cómo podrías seguir con tu vida y la de tu hijo?
Rutanel:
-Esto se está poniendo demasiado personal pero… Supongo que no tendría más remedio que vivir en las sombras, algún lugar a salvo de Kronetiku donde mi hijo pueda crecer a salvo. Ahora tú respóndeme a mí porque tengo que contestar estas preguntas y más te vale que sea una buena razón.
Kronefi:
-Yo… Tengo miedo Rutanel. Eso es lo que tengo en estos momentos, desde el momento que supe que tendría una hija. Tengo miedo de lo que mi padre sea capaz de hacer porque, si ha estado escuchando lo que decimos entonces ya lo sabe. No quiero arriesgar la vida de Axmili ni mucho menos la de mi futura hija si no llegamos a ganar esto. Jamás podría perdonarme el que algo les pase, no puedo perderlas… No de nuevo…
Rutanel:
-¿De nuevo?
Kronefi:
-Mi madre Rutanel, ella es la razón por la que no quiero que les pase nada, no quiero que suceda algo remotamente parecido… No podría imaginarlo siquiera.
Rutanel:
-Me has contado muchas cosas sobre ella y aun así no logro entender como terminó con alguien como tu padre…
Kronefi:
-La razón no importa mucho Rutanel… Ella veía la bondad y la belleza en todas las cosas del mundo, incluso de mi padre. Lo último que recuerdo de ella fue su gran sonrisa, una sonrisa que aún permanece en uno de los cuadros del castillo.
Rutanel:
-Tal vez… Sea cierto que por ahora las cosas no parezcan muy fáciles. Es decir, Kronetiku ya usó dragones para acrecentar más esta guerra, eso ya me dice que nuestra idea original queda casi descartada…
Kronefi:
-No debes darte tanto crédito por la idea Rutanel, fui yo quien te convenció de seguirla. Tu solo deseabas saber más sobre ti misma y terminaste en una misión para salvar el mundo. Fui yo quien desde un principio quería acabar con mi padre… A veces lo culpo por lo que le sucedió a mamá pero… Es solo un tonto rencor que tengo.
Rutanel:
-Rencor o no, detenerlo es lo que hay que hacer. Voy a ser optimista, comenzando por seguir el camino correcto, ir a Ciudad Raíz y ver al rey Silvano. Luego podremos ocuparnos de tu padre pero por ahora hay que encargarnos de los dragones.
Kronefi:
-No lo sé Rutanel, a estas alturas todo lo que yo quiero es tener una vida tranquila, hacer mi familia y que mi padre me deje en paz. No me siento con ánimos de seguir luchando.
Rutanel:
-Entonces busca un motivo para luchar, si no lo haces por el mundo… Entonces hazlo por Axmili y por tu hija.
Kronefi:
-…
Rutanel:
-Te esperaré allá abajo con los demás, piensa en lo que te he dicho.
Kronefi:
-…Jamás te di las gracias adecuadamente por aceptar ayudarme, creo que eso dice quién de los dos es una mejor persona, incluso si ambos tuvimos momentos de incertidumbre. Bajaré en un momento, solo déjame mirar el cielo… Una última vez antes de que todo quede cubierto de hojas.
Rutanel:
“Como quiera, de todas maneras me imagino que ya Zafenis se encargó del problema. De hecho ya me están esperando todos allí abajo, como un gran grupo unido. Eso me pone a pensar, si yo soy parte dragón entonces viviré muchos años con lo cual…”
Mirmiku:
-Ahí viene Rutanel, pero no veo a su amigo murciélago…
Rutanel:
-Oh, no se preocupen por él. Me dijo que tenía una última cosa que hacer antes de venir con nosotros, todo está bien.
Axmili:
-¿Todo está bien con Kronefi?
Rutanel:
-Sí, todo está bien. Diría que hasta está mucho mejor de lo que piensas. Tan solo míralo por ti misma.
Kronefi:
-Perdón por haberme ido así, solo necesitaba un momento solo. Jamás volveré a irme de tu lado Axmili, lo prometo.
Zafenis:
-Que ternura… ¿Ahora ya podemos irnos a Ciudad Raíz?, mi espada pide más muertes no letales.
Mirmiku:
-Seguro, solo tenemos que pedirle a Ral que nos guíe por el resto del… Bosque… ¿A dónde se fue?
Rutanel:
-Mmm… No tengo idea. Ahora como iremos a la ciudad…
Zafenis:
-Bueno, pues ya no me importa como lleguemos. Solo vamos abriéndonos paso por los árboles y que pase lo que sea. No tenemos nada que perder con Kronetiku aquí cerca, así que todos pongámonos en marcha.
Renzsal:
-Un momento compañera, ¿no se olvidaban de mí cierto?
Zafenis:
-Maestro Renzsal, otra vez camina… ¿Cómo le van las piernas de metal?
Renzsal:
-Crascy y Tarnili han hecho un excelente trabajo, no tengo idea de cómo funcionan pero puedo volver a caminar como si tuviese 50 años menos. Son un poco pesadas pero hacen su… Su…
Tarnili:
-Función, y así es. Usando la tecnología de Crascy junto con mis técnicas de herrería y el electro orbe las dos fuimos capaces de construirle a Renzsal unos buenos soportes para sus piernas que funcionan de maravilla.
Renzsal:
-Les estaré eternamente agradecido por lo que han hecho por mí, ahora si podemos irnos. Si algo intenta atacarnos entonces hagamos lo que mejor sabemos hacer.
Zafenis:
-¡Así es, vamos a cortar todo en miles de pedacitos!
Rutanel:
-No te pases, recuerda de qué lado estás.
Zafenis:
-Lo siento, mis viejos hábitos regresan de vez en cuando, es un gusto culposo que tengo.
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