Rutanel:
-¿Ya se fueron todos verdad?
Mirmiku:
-Ya Rutanel, creo que debes agradecerle a tu hermana por eso, hasta corrió al rey Silvano de su santuario.
Rutanel:
-Ya lidiaré con ella luego, ahora lo que quiero es descansar. ¿Podrías poner a nuestro hijo por aquí cerca?, quiero dormir un rato.
Mirmiku:
-Lo vigilaré amor, duerme tranquila. Después de todo hiciste un gran esfuerzo para que nuestro hijo pudiera nacer, debes estar exhausta.
Rutanel:
-En realidad solo tengo sueño, lo que el rey Silvano dijo de estas aguas minerales fue verdad, me quitaron un gran peso de encima y gran parte del dolor de poner este huevo se desvaneció de inmediato. Si algo sucede despiértame, y no le quites los ojos de encima a nuestro hijo, Kronetiku me amenazó con robar a Dragfur solo por ser un huevo de dragón todavía.
Mirmiku:
-Si ese malvado intenta ponerle sus manos encima a nuestro hijo se las verá conmigo. ¿Qué opinas si le doy una paliza cuando lo vea?, ¿Rutanel?, ya se quedó dormida… Entonces, tu eres mi hijo pequeño huevo rojo… Estoy deseando verte pronto, ya verás que seré un buen padre para ti, mi pequeño Dragfur… Me pregunto qué significado tendrá el nombre que tu madre decidió elegir.
Zafenis:
-Muy bien amigos, ahora que Rutanel tuvo a su bebé aunque sea en forma de huevo, tenemos que ponernos de acuerdo para ver quien lo cuida.
Tarnili:
-Obviamente seré yo, sé que Rutanel podrá confiar en mí y ella necesitará todo el tiempo libre para arreglar esto.
Zafenis:
-¿A poco si?, Rutanel no podrá estar por ahí ayudando a los dragones sin que se preocupe constantemente por la seguridad de su hijo, ¿debo recordarte que hay un hechicero loco que busca apoderarse del huevo de Rutanel?
Tarnili:
-Pero lo podemos cuidar muy bien, que Rutanel se desatienda de eso.
Rutanel:
-Pero no solo es cosa de Rutanel, estamos todos juntos en esto y por eso tenemos que tomar turnos con este asunto. Kronetiku es muy poderoso y más ahora que está dentro de la isla y con dragones a su disposición, además de eso el reino que falta por visitar es del fuego y Rutanel tiene aliento de fuego, puede ser que nuestro ancestro siga hasta con vida y lo podamos conocer. Rutanel debe ir personalmente y vamos a acompañarla mientras cuidamos de su hijo.
Tarnili:
-Bueno, puede que tengas razón Zafenis, pero igualmente esto se nos va a complicar, tener que detener lo que queda de la guerra mientras protegemos al hijo de Rutanel y eso si Kronetiku decide no atacarnos directamente. Ya me duele la cabeza de solo pensarlo.
Zafenis:
-Me encanta cuando pones esa cara de tonta, te hace ver más sexy.
Tarnili:
-Que graciosa Zafenis, a mí me gusta cuando te crees tan lista.
Zafenis:
-Oye no te pases tampoco, ¿qué te parece si mejor cuidamos del pequeño nosotras dos?, después de todo somos sus tías.
Kronefi:
-A como van así creo que perderemos al pequeño antes de que parpadeen…
Crascy:
-Muy cierto, yo podría ser mejor niñera que ellas dos y ni siquiera he cuidado un bebé antes. Me pregunto que estará haciendo Rutanel ahora.
Kronefi:
-Seguramente descansando, nosotros también debemos tomarnos un respiro. Estamos en el castillo del reino del bosque, deberíamos estar a salvo aquí.
Crascy:
-¿Que te hace pensar eso?
Kronefi:
-Toda la Ciudad Raíz está en ruinas pero el castillo está prácticamente intacto. Está claro que el Rey Silvano sabe sobre defensa. Nuestro siguiente movimiento será llegar hasta el reino del fuego, pero si la noticia del enorme muro es verdad entonces tenemos que encontrar una manera de cruzarlo.
Crascy:
-Por favor, estás hablando con la que puede crear mecanismos poderosos, incluso para devolverle las piernas a un viejo caballo, seguro puedo construir algo para derribar ese muro, pero tiene que ser una parte del muro que no estén vigilando para poder pasar.
Kronefi:
-Se me ocurre una idea, iré a dar una vuelta en los límites del bosque y encontraré el muro, tendré cuidado de que no me vean con mis poderes de vampiro y regresaré a contarles lo que vi.
Crascy:
-¿Pero como regresaras a la Ciudad Raíz sin perderte en el bosque?
Kronefi:
-De la misma forma que mi padre llegó aquí. ¿Recuerdas la mordida que le di a Rutanel en el barco para ver si yo tenía poderes como mi padre?, al parecer también tengo su esencia grabada en mi cabeza, puedo saber en dónde está Rutanel tal como mi padre puede hacerlo, usaré el rastro de Rutanel para volver a la ciudad.
Crascy:
-Solo ten cuidado, quien sabe lo que los dragones de fuego tengan para defenderse en ese gran muro. Ahora ustedes dos, ¿ya terminaron de discutir?
Zafenis:
-¿Discutir?, solo nos estábamos poniendo de acuerdo para cuidar al pequeñito cuando salga de su huevo, yo lo cuidaré de lunes a jueves.
Tarnili:
Y yo lo cuidaré los fines de semana, y así Rutanel no tendrá nada de qué preocuparse.
Crascy:
-Como quieran… Voy adentro del castillo por un bocadillo. ¿Nadie quiere nada?
Zafenis:
-Nope, estamos bien así. Pero si vez a Rutanel dile que se recupere pronto, tenemos mucho trabajo que hacer.
Crascy:
-De hecho es una buena idea, veré a Rutanel, tal vez necesite que le fabrique algo para su pequeño. ¿Qué clase de juguetes necesita un bebé dragón?
Silvano:
-Saludos jovencita, ¿buscabas algo en mi castillo?
Crascy:
-Algo para comer, tengo hambre…
Silvano:
-No conozco los hábitos alimenticios de ustedes las personas de afuera pero puedo crear cualquier tipo de planta con mi aliento de bosque, vamos al jardín para que pueda darte una demostración.
Crascy:
-En realidad yo quería ver también a… Bueno, ya voy.
Mirmiku:
-Esto es tan aburrido, no me convertí en un general de ejército para estar esperando sin hacer nada mientras hay un loco suelto, pero que puedo hacer yo, ahora tengo una familia que proteger y solo los ancestros saben lo que pasaría si dejo que los lastimen. Oh Rutanel, aun dormida no dejas de ser la persona más maravillosa que haya conocido jamás.
Rutanel:
-Y tú eres el dragón más valiente del universo.
Mirmiku:
-¿Así que estabas despierta verdad?
Rutanel:
-En realidad no, me acabo de despertar y tuve un sueño bastante genial.
Mirmiku:
-Dime que soñaste, a lo mejor yo estoy ahí.
Rutanel:
-Lo siento cariño, no estabas en el sueño pero si fue bastante peculiar. Soñé que estaba en una habitación repleta de dragones de todos los tipos y uno de esos se me acercó, brillaba intensamente como una estrella y solo podía verle la silueta. Me pronunció unas palabras en una lengua extraña y solo se alejó mientras los demás dragones aplaudían hacía mí. Y ese fue todo mi sueño, creo que yo era alguien importante para ellos.
Mirmiku:
-Y lo eres Rutanel, estas aquí para ayudar a los dragones aun a pesar de las cosas terribles que han pasado. Tal vez tu sueño sea una premonición.
Rutanel:
-Lo dudo… Si lo hubiera sido entonces… Olvídalo, no tiene mucha importancia. Ya descansé, ya dormí y ahora estoy lista para seguir. ¿Dónde está Dragfur?
Mirmiku:
-Está justo… Justo… Um…
Rutanel:
-Mirmiku, donde está nuestro hijo.
Mirmiku:
-Maldición, te juro que lo tenía justo aquí conmigo mientras te veía dormir… Pero le quité los ojos de encima cuando te despertaste… No puede estar muy lejos, lo buscaré.
Rutanel:
-Mirmiku, por favor no me digas que esto está pasando… ¡¿Dónde está mi bebé?!
Zafenis:
-Oigan, par de distraídos, ¿perdieron esto?
Mirmiku:
-Por mis ancestros, ahí está el huevo… Zafenis, nos has salvado.
Zafenis:
-¿A ti?, por favor. La próxima vez no le quites los ojos de encima. Aquí tienes hermanita, esta cosa pesa mucho, como diablos le hiciste para sacártela.
Rutanel:
-Ni se te ocurra imaginarlo Zafenis, ni siquiera sé cómo llegó hasta la entrada del santuario… Un momento, estoy sintiendo que algo se mueve.
Zafenis:
-Obviamente, yo también pude sentirlo cuando lo encontré, rodando por su cuenta hasta que decidí echarles un ojo a ustedes. Sin mi estoy segura que Kronetiku ya se lo hubiera llevado.
Rutanel:
-No has salido del cascarón y ya eres un pequeño travieso, rodando por allí. Escúchame hijo, hay personas malas allá afuera, mantente cerca de mí, es más… Listo, ahora estarás a salvo en mi bolsa marsupial.
Zafenis:
-¿Para eso servía?, yo usualmente la usaba para guardar mis cosas cuando era niña.
Rutanel:
-Bueno, espero que Dragfur lo encuentre cómodo, ¿me veo muy extraña cargándolo así verdad?
Zafenis:
-Parece que estás embarazada de nuevo, como sea. Si ya estás lista entonces ven al jardín del castillo, el rey Silvano le está mostrando a la Crascy como hacer plantas con sus eructos.
Rutanel:
-¡Zafenis!, no menosprecies el poder de los dragones y menos el del rey, son muy importantes para todos aquí. Vamos Mirmiku, tenemos que avisarle al rey sobre lo que haremos.
Mirmiku:
-Si así lo quieres cariño, pero no sabemos aún que debemos de hacer.
Rutanel:
“Mi pequeño, puedo sentir como te mueves dentro de tu cascarón dentro de mi bolsa. Cuando salgas y pueda verte con mis ojos tendré tantas ganas de decirte lo mucho que te amo. Nunca jamás dejaré que nada te pase mi pequeño Dragfur.”
Silvano:
-Mirmiku, dichosos los ojos que te ven. ¿Ella se encuentra bien?
Mirmiku:
-Rey Silvano, Rutanel está mejor que nunca, le agradezco que preguntara. Ahora tenemos que planear nuestro próximo movimiento.
Crascy:
-¡Rutanel!, ¿cómo te está yendo con tu bebé?
Rutanel:
-Bastante bien, ya se mueve y todo. Menos mal que lo puse aquí dentro o si no se me escapa.
Crascy:
-¿Tienes una bolsa pegada a tu cuerpo?, yo también quiero una así para llevar herramientas.
Rutanel:
-Oh Crascy, a veces tus comentarios hablan por sí mismos. ¿Dónde está Kronefi?, no me digan que otra vez se aisló de todos ustedes.
Crascy:
-De hecho se fue hasta el límite del reino a ver el muro del reino de fuego.
Silvano:
-¡¿Qué hizo que cosa?!
Crascy:
-No se preocupe, él sabe cuidarse solo. Me dijo que regresaría siguiendo tu esencia Rutanel, no sé qué signifique eso.
Rutanel:
-Mi esencia… Pero claro, su mordida en el barco. Entonces sabrá como volver a nosotros, a que se supone que fue hasta allá.
Crascy:
-A ver si podía encontrar un lugar que pudiéramos usar para pasar a través de la pared sin ser detectados. Yo puedo construir algo que nos ayude a romper ese muro por debajo, será pan comido.
Silvano:
-Los riesgos que eso implica son demasiado grandes, ¿están seguros de seguir con ese plan?
Rutanel:
-Bueno, es lo que ellos planearon mientras yo dormía así que lo apruebo, no tenemos nada que perder al intentarlo. Es decir, que hará la reina Brigit, ¿lanzarnos una ofensiva de sus mejores dragones solo por romperle su preciado muro?
-¿Ya se fueron todos verdad?
Mirmiku:
-Ya Rutanel, creo que debes agradecerle a tu hermana por eso, hasta corrió al rey Silvano de su santuario.
Rutanel:
-Ya lidiaré con ella luego, ahora lo que quiero es descansar. ¿Podrías poner a nuestro hijo por aquí cerca?, quiero dormir un rato.
Mirmiku:
-Lo vigilaré amor, duerme tranquila. Después de todo hiciste un gran esfuerzo para que nuestro hijo pudiera nacer, debes estar exhausta.
Rutanel:
-En realidad solo tengo sueño, lo que el rey Silvano dijo de estas aguas minerales fue verdad, me quitaron un gran peso de encima y gran parte del dolor de poner este huevo se desvaneció de inmediato. Si algo sucede despiértame, y no le quites los ojos de encima a nuestro hijo, Kronetiku me amenazó con robar a Dragfur solo por ser un huevo de dragón todavía.
Mirmiku:
-Si ese malvado intenta ponerle sus manos encima a nuestro hijo se las verá conmigo. ¿Qué opinas si le doy una paliza cuando lo vea?, ¿Rutanel?, ya se quedó dormida… Entonces, tu eres mi hijo pequeño huevo rojo… Estoy deseando verte pronto, ya verás que seré un buen padre para ti, mi pequeño Dragfur… Me pregunto qué significado tendrá el nombre que tu madre decidió elegir.
Zafenis:
-Muy bien amigos, ahora que Rutanel tuvo a su bebé aunque sea en forma de huevo, tenemos que ponernos de acuerdo para ver quien lo cuida.
Tarnili:
-Obviamente seré yo, sé que Rutanel podrá confiar en mí y ella necesitará todo el tiempo libre para arreglar esto.
Zafenis:
-¿A poco si?, Rutanel no podrá estar por ahí ayudando a los dragones sin que se preocupe constantemente por la seguridad de su hijo, ¿debo recordarte que hay un hechicero loco que busca apoderarse del huevo de Rutanel?
Tarnili:
-Pero lo podemos cuidar muy bien, que Rutanel se desatienda de eso.
Rutanel:
-Pero no solo es cosa de Rutanel, estamos todos juntos en esto y por eso tenemos que tomar turnos con este asunto. Kronetiku es muy poderoso y más ahora que está dentro de la isla y con dragones a su disposición, además de eso el reino que falta por visitar es del fuego y Rutanel tiene aliento de fuego, puede ser que nuestro ancestro siga hasta con vida y lo podamos conocer. Rutanel debe ir personalmente y vamos a acompañarla mientras cuidamos de su hijo.
Tarnili:
-Bueno, puede que tengas razón Zafenis, pero igualmente esto se nos va a complicar, tener que detener lo que queda de la guerra mientras protegemos al hijo de Rutanel y eso si Kronetiku decide no atacarnos directamente. Ya me duele la cabeza de solo pensarlo.
Zafenis:
-Me encanta cuando pones esa cara de tonta, te hace ver más sexy.
Tarnili:
-Que graciosa Zafenis, a mí me gusta cuando te crees tan lista.
Zafenis:
-Oye no te pases tampoco, ¿qué te parece si mejor cuidamos del pequeño nosotras dos?, después de todo somos sus tías.
Kronefi:
-A como van así creo que perderemos al pequeño antes de que parpadeen…
Crascy:
-Muy cierto, yo podría ser mejor niñera que ellas dos y ni siquiera he cuidado un bebé antes. Me pregunto que estará haciendo Rutanel ahora.
Kronefi:
-Seguramente descansando, nosotros también debemos tomarnos un respiro. Estamos en el castillo del reino del bosque, deberíamos estar a salvo aquí.
Crascy:
-¿Que te hace pensar eso?
Kronefi:
-Toda la Ciudad Raíz está en ruinas pero el castillo está prácticamente intacto. Está claro que el Rey Silvano sabe sobre defensa. Nuestro siguiente movimiento será llegar hasta el reino del fuego, pero si la noticia del enorme muro es verdad entonces tenemos que encontrar una manera de cruzarlo.
Crascy:
-Por favor, estás hablando con la que puede crear mecanismos poderosos, incluso para devolverle las piernas a un viejo caballo, seguro puedo construir algo para derribar ese muro, pero tiene que ser una parte del muro que no estén vigilando para poder pasar.
Kronefi:
-Se me ocurre una idea, iré a dar una vuelta en los límites del bosque y encontraré el muro, tendré cuidado de que no me vean con mis poderes de vampiro y regresaré a contarles lo que vi.
Crascy:
-¿Pero como regresaras a la Ciudad Raíz sin perderte en el bosque?
Kronefi:
-De la misma forma que mi padre llegó aquí. ¿Recuerdas la mordida que le di a Rutanel en el barco para ver si yo tenía poderes como mi padre?, al parecer también tengo su esencia grabada en mi cabeza, puedo saber en dónde está Rutanel tal como mi padre puede hacerlo, usaré el rastro de Rutanel para volver a la ciudad.
Crascy:
-Solo ten cuidado, quien sabe lo que los dragones de fuego tengan para defenderse en ese gran muro. Ahora ustedes dos, ¿ya terminaron de discutir?
Zafenis:
-¿Discutir?, solo nos estábamos poniendo de acuerdo para cuidar al pequeñito cuando salga de su huevo, yo lo cuidaré de lunes a jueves.
Tarnili:
Y yo lo cuidaré los fines de semana, y así Rutanel no tendrá nada de qué preocuparse.
Crascy:
-Como quieran… Voy adentro del castillo por un bocadillo. ¿Nadie quiere nada?
Zafenis:
-Nope, estamos bien así. Pero si vez a Rutanel dile que se recupere pronto, tenemos mucho trabajo que hacer.
Crascy:
-De hecho es una buena idea, veré a Rutanel, tal vez necesite que le fabrique algo para su pequeño. ¿Qué clase de juguetes necesita un bebé dragón?
Silvano:
-Saludos jovencita, ¿buscabas algo en mi castillo?
Crascy:
-Algo para comer, tengo hambre…
Silvano:
-No conozco los hábitos alimenticios de ustedes las personas de afuera pero puedo crear cualquier tipo de planta con mi aliento de bosque, vamos al jardín para que pueda darte una demostración.
Crascy:
-En realidad yo quería ver también a… Bueno, ya voy.
Mirmiku:
-Esto es tan aburrido, no me convertí en un general de ejército para estar esperando sin hacer nada mientras hay un loco suelto, pero que puedo hacer yo, ahora tengo una familia que proteger y solo los ancestros saben lo que pasaría si dejo que los lastimen. Oh Rutanel, aun dormida no dejas de ser la persona más maravillosa que haya conocido jamás.
Rutanel:
-Y tú eres el dragón más valiente del universo.
Mirmiku:
-¿Así que estabas despierta verdad?
Rutanel:
-En realidad no, me acabo de despertar y tuve un sueño bastante genial.
Mirmiku:
-Dime que soñaste, a lo mejor yo estoy ahí.
Rutanel:
-Lo siento cariño, no estabas en el sueño pero si fue bastante peculiar. Soñé que estaba en una habitación repleta de dragones de todos los tipos y uno de esos se me acercó, brillaba intensamente como una estrella y solo podía verle la silueta. Me pronunció unas palabras en una lengua extraña y solo se alejó mientras los demás dragones aplaudían hacía mí. Y ese fue todo mi sueño, creo que yo era alguien importante para ellos.
Mirmiku:
-Y lo eres Rutanel, estas aquí para ayudar a los dragones aun a pesar de las cosas terribles que han pasado. Tal vez tu sueño sea una premonición.
Rutanel:
-Lo dudo… Si lo hubiera sido entonces… Olvídalo, no tiene mucha importancia. Ya descansé, ya dormí y ahora estoy lista para seguir. ¿Dónde está Dragfur?
Mirmiku:
-Está justo… Justo… Um…
Rutanel:
-Mirmiku, donde está nuestro hijo.
Mirmiku:
-Maldición, te juro que lo tenía justo aquí conmigo mientras te veía dormir… Pero le quité los ojos de encima cuando te despertaste… No puede estar muy lejos, lo buscaré.
Rutanel:
-Mirmiku, por favor no me digas que esto está pasando… ¡¿Dónde está mi bebé?!
Zafenis:
-Oigan, par de distraídos, ¿perdieron esto?
Mirmiku:
-Por mis ancestros, ahí está el huevo… Zafenis, nos has salvado.
Zafenis:
-¿A ti?, por favor. La próxima vez no le quites los ojos de encima. Aquí tienes hermanita, esta cosa pesa mucho, como diablos le hiciste para sacártela.
Rutanel:
-Ni se te ocurra imaginarlo Zafenis, ni siquiera sé cómo llegó hasta la entrada del santuario… Un momento, estoy sintiendo que algo se mueve.
Zafenis:
-Obviamente, yo también pude sentirlo cuando lo encontré, rodando por su cuenta hasta que decidí echarles un ojo a ustedes. Sin mi estoy segura que Kronetiku ya se lo hubiera llevado.
Rutanel:
-No has salido del cascarón y ya eres un pequeño travieso, rodando por allí. Escúchame hijo, hay personas malas allá afuera, mantente cerca de mí, es más… Listo, ahora estarás a salvo en mi bolsa marsupial.
Zafenis:
-¿Para eso servía?, yo usualmente la usaba para guardar mis cosas cuando era niña.
Rutanel:
-Bueno, espero que Dragfur lo encuentre cómodo, ¿me veo muy extraña cargándolo así verdad?
Zafenis:
-Parece que estás embarazada de nuevo, como sea. Si ya estás lista entonces ven al jardín del castillo, el rey Silvano le está mostrando a la Crascy como hacer plantas con sus eructos.
Rutanel:
-¡Zafenis!, no menosprecies el poder de los dragones y menos el del rey, son muy importantes para todos aquí. Vamos Mirmiku, tenemos que avisarle al rey sobre lo que haremos.
Mirmiku:
-Si así lo quieres cariño, pero no sabemos aún que debemos de hacer.
Rutanel:
“Mi pequeño, puedo sentir como te mueves dentro de tu cascarón dentro de mi bolsa. Cuando salgas y pueda verte con mis ojos tendré tantas ganas de decirte lo mucho que te amo. Nunca jamás dejaré que nada te pase mi pequeño Dragfur.”
Silvano:
-Mirmiku, dichosos los ojos que te ven. ¿Ella se encuentra bien?
Mirmiku:
-Rey Silvano, Rutanel está mejor que nunca, le agradezco que preguntara. Ahora tenemos que planear nuestro próximo movimiento.
Crascy:
-¡Rutanel!, ¿cómo te está yendo con tu bebé?
Rutanel:
-Bastante bien, ya se mueve y todo. Menos mal que lo puse aquí dentro o si no se me escapa.
Crascy:
-¿Tienes una bolsa pegada a tu cuerpo?, yo también quiero una así para llevar herramientas.
Rutanel:
-Oh Crascy, a veces tus comentarios hablan por sí mismos. ¿Dónde está Kronefi?, no me digan que otra vez se aisló de todos ustedes.
Crascy:
-De hecho se fue hasta el límite del reino a ver el muro del reino de fuego.
Silvano:
-¡¿Qué hizo que cosa?!
Crascy:
-No se preocupe, él sabe cuidarse solo. Me dijo que regresaría siguiendo tu esencia Rutanel, no sé qué signifique eso.
Rutanel:
-Mi esencia… Pero claro, su mordida en el barco. Entonces sabrá como volver a nosotros, a que se supone que fue hasta allá.
Crascy:
-A ver si podía encontrar un lugar que pudiéramos usar para pasar a través de la pared sin ser detectados. Yo puedo construir algo que nos ayude a romper ese muro por debajo, será pan comido.
Silvano:
-Los riesgos que eso implica son demasiado grandes, ¿están seguros de seguir con ese plan?
Rutanel:
-Bueno, es lo que ellos planearon mientras yo dormía así que lo apruebo, no tenemos nada que perder al intentarlo. Es decir, que hará la reina Brigit, ¿lanzarnos una ofensiva de sus mejores dragones solo por romperle su preciado muro?
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