Kronefi:
-¿Cómo van con los abrigos chicas?
Zafenis:
-Nada mal, danos un poco más de tiempo y con suerte estarán listos en menos de una hora.
Tarnili:
-La costura es divertida, creo que encontré mi segundo pasatiempo además de la herrería.
Kronefi:
-Perfecto, iré a ver cómo le está yendo a Rutanel con su resfriado.
Rutanel:
-Hola Kronefi…
Kronefi:
-No te ves bien Rutanel, ¿segura que quieres salir con las bajas temperaturas y la nieve cayendo por montones?
Rutanel:
-Más segura no puedo estar… estamos tan cerca, no podemos hacernos para atrás. Si debo sufrir para llegar a nuestra meta que así sea.
Kronefi:
-Una vez estemos allá afuera y no encontremos ni una sola casa, recuerda que no podremos volver para reabastecernos ni para descansar.
Rutanel:
-Sí, lo sé. Solo esperaré por los abrigos para que todos podamos irnos juntos.
Alonso:
-Rutanel, he explorado un poco los alrededores, la temperatura bajó tanto que en serio el barco está varado en mitad del hielo, no podemos irnos de aquí. Menos mal que tú amigo gato saca alimentos de quien sabe dónde.
Rutanel:
-Encontraremos una manera de sacar el barco de aquí. Ahora que mencionaste a… a… ¡ACHOO!…A Ramsés, iré a platicar un poco con él.
Ramsés:
-Ah Rutanel, ¿Qué deseabas amiga mía?
Rutanel:
-Solo charlar contigo, eso es todo. He notado que siempre estás abastecido, dime la verdad. ¿Cómo es que vas y vienes sin que nadie se dé cuenta?
Ramsés:
-Te cuento un pequeño secreto Rutanel, no soy del todo un gato. ¿Ves a tu amigo el murciélago? Soy algo parecido a él.
Rutanel:
-Te refieres a que eres un…
Ramsés:
-Vampiro, en efecto. No de nacimiento claro, me convirtieron en uno.
Rutanel:
-¿Quién lo hizo?
Ramsés:
-Fue alguien a quien al día de hoy he amado durante 5 largos años. Mi querida Cristina, una leona que también es una vampira convertida por alguien más… y ese alguien más fue Kronetiku hace siglos.
Rutanel:
-Y una vez más su nombre aparece en las desgracias ajenas…
Ramsés:
-Mi querida leona no pidió ser convertida a vampira, pero ese necio de Kronetiku tenía otros planes para ella. No voy a mentir cuando digo que aceptar ser un vampiro fue una de las mejores decisiones que he tomado, pero lo que le pasó a ella no tiene excusa. Por supuesto ahora vivimos muy felices juntos en la ciudad de Amat.
Rutanel:
-¿Y ella sabe que estás aquí?
Ramsés:
-Pero claro, lo consulté con ella antes de seguirte al pueblo de Feneki. No es que no confiara en ti, pero tenía que estar seguro de que cumplieras con tu parte del trato. Como verás voy y vengo entre la ciudad de Amat hasta aquí al barco para reabastecerlos a todos, no en balde puedo irme de un sitio a otro usando mis poderes de vampiro, claro está que mi conciencia estará libre al decirte que llegué a desear tu sangre… excepto cuando tu amigo dijo que tenías la sangre fría, la prefiero tibia.
Rutanel:
-Bueno, es otro misterio resuelto. Menos mal que estamos ambos en contra de Kronetiku.
Ramsés:
-En efecto. No te preocupes por mi amada Cristina, la veo siempre que me tele transporto hacia Amat. Dice que tiene ganas de conocerte un día de estos, pero no puede dejar nuestro negocio desatendido.
Rutanel:
-Será un placer conocerla un día, fue agradable hablar contigo Ramsés.
Zafenis:
-Aquí estás Rutanel, tengo tu abrigo listo. Le puse varias capas para mantenerte aislada del frío.
Rutanel:
“Un enorme abrigo para una persona alta como yo, de color verde oscuro como mi blusa y con telas muy abrigadoras. Se siente muy cómodo… tal vez demasiado, ya hasta me estoy sintiendo mucho mejor”
Zafenis:
-Seguro estás recuperando calor corporal, me aseguré de eso personalmente.
Rutanel:
-Zafenis, muchas gracias.
Zafenis:
-Si como sea, es lo que necesitas si quieres salir allá afuera, no me lo agradezcas que no estoy acostumbrada a eso.
Rutanel:
-¿Acaso veo un pequeño sonrojo a través de tu pelaje?
Zafenis:
-…No, solo que me siento bien, eso es todo.
Tarnili:
-Mira el mío Rutanel, es del mismo color que el tuyo. ¿No me veo fabulosa en él?
Rutanel:
-Pues te queda muy bien, combina con tus ojos.
Tarnili:
-Lo sabía, me queda de maravilla.
Kronefi:
-¿Ya están listos los demás?
Zafenis:
-Sí, todos y cada uno de ellos, dile a Axmili y Renzsal que vayan por los suyos.
Rutanel:
-¿Y Crascy?
Zafenis:
-Oh, pensé que ella no saldría. La verdad la veo mucho más enferma que tú.
Rutanel:
-No importa, trata de hacerle uno a su medida, yo me encargo de… de… ¡ACHOOO!...Cubrirla.
Zafenis:
-Sí, se nota que estás en condiciones para hacer eso. Pero ya que, si es lo que quieres lo haré pero no por gusto.
Rutanel:
“Más tarde que nunca, Zafenis y Tarnili habían terminado de hacer todos los abrigos. Antes de irme les avisaré a Ramsés y Alonso que cuiden bien del barco, estoy segura que de alguna manera lo sacaremos del hielo.”
Ramsés:
-Buena suerte Rutanel, ya sabes donde puedes encontrarme y lo que tienes que hacer para volver.
Alonso:
-No olviden volver en una pieza, son los marineros más rudos que jamás hayan visto mis ojos.
Axmili:
-Mi abrigo me… me hacer ver… ¿gorda?
Kronefi:
-Para nada amor, te queda muy bien sobre tu cuerpo. El mío me queda algo grande…
Zafenis:
-No te quejes, los hice para llevarlos encima, no para que puedas volar y dudo mucho que quieras hacer eso en mitad de una ventisca.
Renzsal:
-Zafenis, debo decirte que nunca había tenido una prenda así de buena en mucho tiempo. Tienes talento para hacer ropa, espero que lo aproveches más de lo que has usado tus conocimientos en combate.
Zafenis:
-Es suficiente, me están…
Crascy:
-…Zafenis…
Zafenis:
-… ¿Si dime?
Crascy:
-Gracias… por el abrigo. Te quedó… lindo.
Zafenis:
-…
Crascy:
-En cierta forma… me recuerda a un vestido que hizo mi mamá cuando cumplí 3 años.
Zafenis:
-Yo…
Crascy:
-Zafenis, estás roja de la cara.
Zafenis:
-Ya lo dije, es porque me siento bien… es todo.
Crascy:
-Vamos Zafenis, es hora de irnos. Gracias de nuevo por el abrigo, yo lo aprecio mucho.
Zafenis:
-Ya deja de darme las gracias, no puedo con tanta amabilidad.
Crascy:
-Esa era la idea, amiga.
Rutanel:
“Todos estamos bien cubiertos y preparados para salir del barco. De acuerdo, lo primero que debo decir respecto al frío es que es una maldita maldición. No puedo creer lo congelado que se siente todo aun con el abrigo, malditos pies míos que no puedo taparlos con nada, no siento las piernas…”
Kronefi:
-Rutanel ¿Puedes moverte?
Rutanel:
-Si… si puedo… Déjame acostumbrarme un poco… al frío…
Crascy:
-Si quieres camino delante de ti y vamos juntas mientras me abrazas.
Rutanel:
-Es una… buena idea… ya me siento… mejor.
Kronefi:
-Bueno, por lo que veo estas montañas son muy empinadas y están hasta el tope con nieve y hielo. Recomiendo rodearlas para ver si del otro lado hay un camino más fácil.
Rutanel:
-Estoy… de acuerdo Kronefi. Sigamos… caminando rodeando la… la montaña.
Renzsal:
-Hay algo en este clima que no está bien. No puedo describirlo pero siento que algo o alguien nos está mirando desde muy lejos en este momento…
Zafenis:
-Seguramente son solo tus ideas de anciano. Mira estas montañas y dime si ves algo vivo ahí arriba. No hay nada así que andando.
Rutanel:
“Maldito frío, condenado frío… te odio desgraciado frío… lo que debo aguantar… pero sé que valdrá la pena salvar al mundo y… saber más sobre mis orígenes. Si tan solo pudiera caminar más… ni con el abrazo de Crascy me puedo mantener en pie, pero no debo dejar que los demás lo noten, debo protegerlos de cualquier peligro…”
Axmili:
-Tengo… frío… no puedo… más…
Kronefi:
-Te tengo Axmili, sostente fuertemente de mi hombro. Espero que exista algo, un camino, sendero, lo que sea…
Crascy:
-No siento mis orejas… me siento muy débil…
Zafenis:
-Vamos, es solo un poco de nieve con frío y…
Tarnili:
-Ellos tienen razón… el frío nos está comiendo vivos, ¿Por qué nos tuvo que tocar esta suerte?
Zafenis:
-Todo mundo por favor guarden la calma… parece ser que soy la única que soporta el frío aquí… Mejor me adelanto y les digo si hay algo en frente.
Rutanel:
-No… no hace falta Zafenis.
Zafenis:
-¿Y por qué no?
Rutanel:
-…Un pueblo, allá arriba en… esa ladera…
Kronefi:
-Déjame ver… no, no es un espejismo ni ningún truco de magia, en serio es un pueblo con casas de madera y chimeneas encendidas. No puedo creerlo aunque lo esté viendo, ¿Cómo puede haber personas viviendo aquí en la Isla de la niebla y con tanta nieve por todas partes?
Zafenis:
-Que rayos importa el cómo es posible, lo que importa es que ya todos podrán estar calientes y dejarán de quejarse por el frío.
Tarnili:
-¿En serio piensas que soy una quejosa?
Zafenis:
-No… no quise decir…
Tarnili:
-Es broma tontita, en serio caíste como siempre.
Zafenis:
-Ja, típica ardilla. Vamos al pueblo ese para que estés mejor.
Rutanel:
“Es una vista que parece sacada de un libro de aventuras; Un pueblo que está sobre un suelo plano y alto en la cara de la montaña, con árboles y nieve cayendo por todas partes. ¿La gente de este lugar no querrá sentir calor por una vez en su vida? En mi opinión, si viven aquí es por algo, después de todo no sabía de asentamientos en la isla.”
Zafenis:
-Ya estamos cerca, puedo oler la madera quemándose de esas chimeneas.
Axmili:
-Es… ¿Escucharon eso?
Kronefi:
-No… yo no oí nada…
Crascy:
-Parece que vino arriba de nosotros…
Rutanel:
“Arriba de nosotros, pues solo hay nieve y la montaña y… esperen un segundo, ¿esa mancha de pelo siempre estuvo ahí? Parece un… oso pero de color blanco…”
Tarnili:
-No estoy segura, ¿será algún amigo nuevo?
Zafenis:
-Bueno, ¿por qué no le preguntas a él? Digo, está bajando la montaña en este momento.
Rutanel:
-Rápido, detrás de mí. No sabemos si es aliado o enemigo y… ¡ACHOOO!
Crascy:
-No estás en condiciones de pelear Rutanel, deja que nos hagamos cargo…
¿?:
-¡NADIE SE MUEVA, TENGO UN MARTILLO DE 300 KILOGRAMOS Y NO TEMO USARLO!
Rutanel:
“No me equivoqué, si es un oso pero de pelaje blanco y abundante, es bastante alto aunque no tanto como yo. Ese enorme martillo que lleva cargando mide casi lo mismo que yo, no quiero saber lo mucho que un golpe de esa cosa deba doler… Su ropa es parecida a la que mi padre usa al cortar leña, camisa a cuadros que no pueden contener su panza y que muestran unos brazos fornidos y pantalones celestes, pero lleva unos lentes… oscuros…”
Zafenis:
-A ver fortachón, solo estamos de paso y…
¿?:
-¡SILENCIO! DIGAN QUIENES SON O YO MISMO LOS APLASTARÉ UNO POR UNO.
Rutanel:
-Zafenis, por favor no comiences… Hola, me llamo Rutanel y estos son mis amigos, no queremos causar problemas, solo necesitamos un lugar donde descansar luego de tanto viajar.
¿?:
-Tus ojos… eres uno de ellos. Puedes venir conmigo, los demás tengan cuidado.
Rutanel:
-¿Uno de ellos? ¿Y qué quieres decir con eso?
¿?:
-Todo a su tiempo, el jefe debe verte de inmediato, alguien como tú no debería estar en la nieve, sobre todo de un cuerpo tan sexy. Mi nombre es Brandom por cierto, es un placer conocer a una híbrida más por aquí.
Rutanel:
-Me llamo Rutanel… ¿Espera, dijiste una híbrida más?
Brandom:
-No más preguntas hasta llegar con el jefe, está en la casa más grande junto a la pared de la montaña. Si yo fuera tú le diría a tus amigos que no miren a los ojos de los habitantes directamente, no les agradan los extraños. Vamos linda cangura, acompáñame.
Rutanel:
“Todos mis amigos se quedaron callados y no hacen otra cosa sino mirar a las casas del pueblo, todas se ven iguales y hechas de madera pero eso no es lo importante aquí. Este oso sabe que soy yo y su jefe tal vez pueda darme una pista de como pasar las montañas.”
Brandom:
-Es aquí, solo entra tú. Los demás quédense afuera o no respondo.
Tarnili:
-Suerte Rutanel…
Rutanel:
“Bueno, es una cabaña grande… Y me cerró la puerta detrás de mí, menos mal que aquí dentro hace calor o si no me hubiera desmayado. El interior… está vacío, no hay nada aquí más que una puerta al fondo… Me pregunto qué pasará si entro…”
¿?:
-¿Quién toca a la puerta?
Rutanel:
-Bueno… mi nombre es Rutanel y un oso llamado Brandom me envió aquí para hablar con usted… eso creo.
¿?:
-Si Brandom te envió entonces puedes pasar.
Rutanel:
“Bien, abriré la puerta para ver… al jefe… y oh dios mío es un dragón.”
Ar’fiz:
-Bienvenida joven Rutanel, con solo ver tus ojos es obvio por qué Brandom te envió conmigo. Mi nombre es Ar’fiz y soy el líder de este pueblo, ven aquí y toma asiento.
Rutanel:
“Ar’fiz… Un dragón igual de grande que Crimstone pero de color celeste y con cuernos hechos de cristal. Creo que esta conversación será interesante para mí. El único asiento que hay es… ninguno, todo es una habitación de hielo sólido con rocas. Me sentaré en una y aguantaré el frío en mi trasero”
Ar’fiz:
-Rutanel, una híbrida como tú no puede estar fuera de los límites de este pueblo, veo desde tu interior que eres una hibrida de dragona de fuego. Te pido que no salgas por el momento.
Rutanel:
-No pretendo hacerlo, el frío me estaba matando literalmente. Vine desde muy lejos porque…
Ar’fiz:
-Tus motivos para venir aquí no son necesarios de saber, eres una híbrida como todos los que han venido aquí. Sé lo que quieres, pero me temo que no lo encontrarás aquí, te pido que te quedes en este pueblo para estar a salvo con los otros.
Rutanel:
-No, un momento. No sabe a qué vine, ni de dónde vengo y mucho menos el infierno que tuve que soportar para llegar hasta aquí. Exijo saber lo que está pasando, me cansé de ser amable cuando todo lo que encuentro es una puerta cerrada.
Ar’fiz:
-Sabía que tu respuesta no sería una de agrado… Ahora vamos a calmarnos y comenzar de nuevo. Tengo a un par de personas que te dirán todo lo que debes saber de este pueblo y sus alrededores, son amigos de Brandom así que él puede guiarte a ellos. Lo que yo puedo decirte, es que no te será posible entrar a la isla… mi isla con mis amigos desde este lado, además no son muy… generosos con los híbridos que llegan a lo largo de los años. Iré a consultar esto con el resto de dragones, pero quiero que estés tranquila Rutanel. Todo vendrá en su momento.
Rutanel:
-Pero yo… Está bien, pero espero una respuesta a todo esto.
Ar’fiz:
-La tendrás Rutanel, que tengas un buen día.
Rutanel:
“Bien… eso fue estúpido, ¿qué clase de dragón me pide quedarme a vivir en un pueblo que ni conozco solo porque afuera hace frío? ¿Qué demonios está pasando con este sitio y por qué no puedo entrar a la isla? No llegue hasta aquí para que me mande un dragón de hielo que se cree la gran cosa.”
Brandom:
-Y bien, que te dijo el jefe preciosa.
Rutanel:
-Con el debido respeto… no me agrada ni un poco tu jefe ni tampoco tu cinismo, pero me dijo que me presentaras a tus amigos…
Brandom:
-Mis amigos… Aaahh, ya sé que quiere decir el jefe. Ven conmigo Rutanel, te mostraré a mis amigos.
Rutanel:
-¿Y dónde están mis amigos?
Brandom:
-Los llevé a una cabaña para invitados, están descansando y te sugiero que hagas lo mismo cuando terminemos el tour por el pueblo. Ahora vamos que tus lindas caderas no pueden estar congeladas por mucho tiempo.
Rutanel:
“Ay no, otra vez al frío extremo, que horror… ¿qué tanto más debo sufrir ahora?”
Brandom:
-Llegamos.
Rutanel:
-Solo… caminamos a la cabaña de enfrente…
Brandom:
-Pues claro que sí, aquí es donde es el cuartel general. Ahora entra ahí y saluda a mis amigos mientras me preparo para ser tu guía.
Rutanel:
“¿Qué rayos está pasando en este pueblo de locos? Estoy muy confundida… Las únicas dos personas que hay aquí son un conejo y una hámster tomando chocolate con leche y platicando… hasta que notaron mi presencia”
¿?:
-Heeeey, debes ser la nueva.
¿?:
-Te vimos subir la montaña, debes ser alguien muy resistente para aguantar el frío siendo una mitad dragón.
Rutanel:
-Uh… ¿Gracias supongo? ¿Puedo preguntarles quienes son ustedes?
Ed:
-Mi nombre es Ed, Ed el conejo.
Monik:
-Yo soy Monik la hámster.
Rutanel:
-¿Y que hacen ustedes en este pueblo?
Ed:
-Nosotros somos el grupo de defensa de este pueblo, nuestro querido pueblo llamado Ice Cliff y somos junto con Brandom la única defensa que los habitantes tienen. Nos hacemos llamar las “campanas blancas”.
Rutanel:
“Las campanas blancas… de acuerdo oficialmente me he vuelto loca aquí. Un conejo que tiene el mismo tamaño enano de Crascy, vestido con ropa casual y un hámster que luce como una científica… Necesito un respiro de todo esto.”
Monik:
-¿Te encuentras bien?
Rutanel:
-Si… estoy bien, entonces me dará un tour por el pueblo…
Ed:
-Es correcto, vamos a ir con calma.
Monik:
-No te separes en ningún momento de nosotros. Mis observaciones del clima me dicen que se pondrá peor cuando baje el sol.
Rutanel:
“Me siento rara, como si estuviera entre un par de amigos y yo estuviera de más… Es decir, Monik se ve linda, con su bata de científica parecida a la que tenía puesta el doctor Karim y sus lentes circulares, mientras que Ed viste con camisa azul y pantalones azul oscuro, siempre masticando una hojita de zanahoria. Ambos sacaron unas armas demasiado extrañas para que sepa que son… un bastón largo con punta que parece encendida en hielo para Ed y una… varita cuya punta está rellena de algo parecido a la lava para Monik.”
Brandom:
-¿Nuestra invitada de honor está lista para partir?
Monik:
-Claro Brandom, solo mírala. Con esas alas y sus ojos morados… casi me dan ganas de hacerle un cuadro para la posteridad.
Brandom:
-Por ahora no, su belleza en persona es más que suficiente, sujeten bien sus armas que vamos a recorrer todo el pueblo. Y cuando digo todo… quiero decir… todo.
Ed:
-Te refieres a que también iremos a…
Brandom:
-Así es mi amigo conejo, también iremos a la cueva de los deseos.
Rutanel:
-Cueva… de los deseos…
Brandom:
-Un lugar sagrado para la gente de este pueblo, a cada persona se le concede solo un deseo al año y puede ser lo que sea. Por eso me aseguro que quien entre sea puro de corazón, como tú preciosa.
Rutanel:
-Interesante…
Monik:
-¿Qué es eso que llevas en la espalda Rutanel?
Rutanel:
-Oh, es mi arma. Una espada larga a dos manos.
Ed:
-Qué bonita, pero prefiero algo de largo alcance. Este bastón de hielo me ha servido fielmente desde que tengo memoria pero espero que algún día existan armas que puedan lanzar algo más lejos que un arco… lo llamaría pistola.
Brandom:
-Sigue soñando, ni de chiste alguien querría inventar un arma así, volvería a mi martillo obsoleto y lo quiero seguir usando hasta para metérselo a unas cuantas chicas… si sabes a lo que me refiero.
Rutanel:
“Bien, adonde iremos primero según ellos… ¿A ver las cabañas?”
Brandom:
-Cómo puedes ver preciosa, todas las casas de Ice Cliff son cabañas hechas de madera que generosamente nuestro jefe nos ha traído de su lado de la montaña, árboles de los dragones si prefieres llamarlo así.
Rutanel:
-Y… ¿Quiénes viven aquí?
Brandom:
-Bueno, yo y mis amigos aquí somos los únicos que vinimos de fuera, buscando aventura y cosas así. Pero cuando encontramos este pueblo, nos dimos cuenta de la situación de los dragones, aquí entre nos te diré un secreto. Todos y cada uno de los habitantes con excepción de mis amigos y yo… son híbridos dragón.
Rutanel:
-¿Qué, en serio? No puedo creerlo.
Brandom:
-Oh, créelo amor. Todos aquí vinieron buscando respuestas sobre quienes eran, igual que tú. Pero a ellos no les conciernen los asuntos de los dragones, son demasiados complejos para que sus mentes lo entiendan.
Rutanel:
-Entonces… solo se quedaron a vivir aquí… En lugar de seguir buscando respuestas…
Ed:
-Así es, después de todo no podían volver. Hasta donde yo sé nadie los quería en donde vivían por ser como eran, ni siquiera sus padres. Pero, aquí están a salvo, con los de su mismo tipo, ¿me imagino que tú también te has sentido así no Rutanel?
Rutanel:
-…No, de hecho todos esos que son mis amigos me aprecian por quien soy, no lo que soy. Mis padres si me quieren y me aman y sobre todo, todas las personas que he conocido hasta ahora saben de mí y hasta me han considerado famosa por irme en contra de Kronetiku, un emperador malvado de unas tierras lejanas de aquí. Por eso yo no voy a quedarme aquí, debo entrar a la isla aunque ustedes deban pelear conmigo en el proceso, no tengo miedo de sacar mi espada.
Monik:
-No, por favor cálmate Rutanel, no teníamos idea… de que no te habían menospreciado por ser una híbrida.
Ed:
-Si… lo sentimos si te ofendimos.
Rutanel:
-Está bien, es solo que… como haré entrar en razón a Ar’fiz para que me deje pasar a la isla. Está claro que de aquí no me iré hasta entrar.
Brandom:
-Eres todo un amor con un corazón fuerte. Eso me encanta y por eso te concederé el honor de entrar a la cueva de los deseos, recuerda que puedes pedir… lo que sea…
Rutanel:
-Entonces llévenme a esa cueva, necesito pedir ese deseo ahora.
Ed:
-Que impaciente eres… ¿Lo sabías?
Rutanel:
-Soy impaciente porque he pasado los últimos días sufriendo por muchas cosas. ¿Quieres que con paciencia te rebane el cuello?
Ed:
-No, mejor ahí muere. Eres muy paciente Rutanel, si lo eres… jejeje….
Monik:
-La cueva de los deseos está por ese camino que va dentro de la montaña, hasta el fondo es donde se piden los deseos pero está plagado de… monstruos que ni siquiera yo he podido investigar por mi cuenta.
Rutanel:
-¿Monstruos dices? Pues en ese caso no hay problema, están bien armados incluyéndome.
Monik:
-Pero tu temperatura corporal es muy baja, si peleas y te expones a demasiado frío podrías entrar en estado de coma o incluso a algo parecido a la hibernación.
Rutanel:
-Estaré bien, si me lanzo fuego a mí misma me mantendré caliente. Si preguntan qué pediré como deseo es…
Ed:
-No, no puedes decirnos eso. Si nos cuentas el deseo entonces no se hará realidad.
Rutanel:
-Bueno, entonces lo mantendré en secreto.
Monik:
-La cueva está cerca, ¿todos están listos?
Brandom:
-Siempre estoy listo para lo que sea, mi martillo está listo para partirle la madre a cualquier monstruo y también si puedo les romperé el…
Ed:
-Más despacio… hay una dama presente.
Monik:
-¿Una? Que te parto si vuelves a decir eso.
Ed:
-Pues me refería a ti. Rutanel es… no una dama, es una mujer madura por lo que veo.
Rutanel:
-Madura… Tengo 25 años.
Ed:
-Em… pues entonces eres joven y… me callo.
Rutanel:
-Ustedes son… algo especial, eso es seguro. A todo esto, ¿Hay algún híbrido dragón que sea parte canguro como yo?
Brandom:
-Me temo que no, eres la primera que tenemos en años. Él último que vino no soporto lo que vio del otro lado de la montaña y se regresó de inmediato no a nuestro pueblo, si no a su tierra natal.
Rutanel:
-¿Pudo pasar al interior de la isla?
Monik:
-Si… lo hizo desobedeciendo a Ar’fiz. Pobre sujeto, nadie lo ha visto desde entonces.
Rutanel:
-Entonces no cometeré su mismo error. Pasaré con los dragones y estaré preparada para todo.
Brandom:
-Qué bueno que lo pienses así porque llegamos a la entrada de la cueva. ¿Lista Rutanel?
Rutanel:
-Siempre estoy lista.
Monik:
-Hace tiempo que no entro, si logramos capturar un espécimen para su investigación sería grandioso.
-¿Cómo van con los abrigos chicas?
Zafenis:
-Nada mal, danos un poco más de tiempo y con suerte estarán listos en menos de una hora.
Tarnili:
-La costura es divertida, creo que encontré mi segundo pasatiempo además de la herrería.
Kronefi:
-Perfecto, iré a ver cómo le está yendo a Rutanel con su resfriado.
Rutanel:
-Hola Kronefi…
Kronefi:
-No te ves bien Rutanel, ¿segura que quieres salir con las bajas temperaturas y la nieve cayendo por montones?
Rutanel:
-Más segura no puedo estar… estamos tan cerca, no podemos hacernos para atrás. Si debo sufrir para llegar a nuestra meta que así sea.
Kronefi:
-Una vez estemos allá afuera y no encontremos ni una sola casa, recuerda que no podremos volver para reabastecernos ni para descansar.
Rutanel:
-Sí, lo sé. Solo esperaré por los abrigos para que todos podamos irnos juntos.
Alonso:
-Rutanel, he explorado un poco los alrededores, la temperatura bajó tanto que en serio el barco está varado en mitad del hielo, no podemos irnos de aquí. Menos mal que tú amigo gato saca alimentos de quien sabe dónde.
Rutanel:
-Encontraremos una manera de sacar el barco de aquí. Ahora que mencionaste a… a… ¡ACHOO!…A Ramsés, iré a platicar un poco con él.
Ramsés:
-Ah Rutanel, ¿Qué deseabas amiga mía?
Rutanel:
-Solo charlar contigo, eso es todo. He notado que siempre estás abastecido, dime la verdad. ¿Cómo es que vas y vienes sin que nadie se dé cuenta?
Ramsés:
-Te cuento un pequeño secreto Rutanel, no soy del todo un gato. ¿Ves a tu amigo el murciélago? Soy algo parecido a él.
Rutanel:
-Te refieres a que eres un…
Ramsés:
-Vampiro, en efecto. No de nacimiento claro, me convirtieron en uno.
Rutanel:
-¿Quién lo hizo?
Ramsés:
-Fue alguien a quien al día de hoy he amado durante 5 largos años. Mi querida Cristina, una leona que también es una vampira convertida por alguien más… y ese alguien más fue Kronetiku hace siglos.
Rutanel:
-Y una vez más su nombre aparece en las desgracias ajenas…
Ramsés:
-Mi querida leona no pidió ser convertida a vampira, pero ese necio de Kronetiku tenía otros planes para ella. No voy a mentir cuando digo que aceptar ser un vampiro fue una de las mejores decisiones que he tomado, pero lo que le pasó a ella no tiene excusa. Por supuesto ahora vivimos muy felices juntos en la ciudad de Amat.
Rutanel:
-¿Y ella sabe que estás aquí?
Ramsés:
-Pero claro, lo consulté con ella antes de seguirte al pueblo de Feneki. No es que no confiara en ti, pero tenía que estar seguro de que cumplieras con tu parte del trato. Como verás voy y vengo entre la ciudad de Amat hasta aquí al barco para reabastecerlos a todos, no en balde puedo irme de un sitio a otro usando mis poderes de vampiro, claro está que mi conciencia estará libre al decirte que llegué a desear tu sangre… excepto cuando tu amigo dijo que tenías la sangre fría, la prefiero tibia.
Rutanel:
-Bueno, es otro misterio resuelto. Menos mal que estamos ambos en contra de Kronetiku.
Ramsés:
-En efecto. No te preocupes por mi amada Cristina, la veo siempre que me tele transporto hacia Amat. Dice que tiene ganas de conocerte un día de estos, pero no puede dejar nuestro negocio desatendido.
Rutanel:
-Será un placer conocerla un día, fue agradable hablar contigo Ramsés.
Zafenis:
-Aquí estás Rutanel, tengo tu abrigo listo. Le puse varias capas para mantenerte aislada del frío.
Rutanel:
“Un enorme abrigo para una persona alta como yo, de color verde oscuro como mi blusa y con telas muy abrigadoras. Se siente muy cómodo… tal vez demasiado, ya hasta me estoy sintiendo mucho mejor”
Zafenis:
-Seguro estás recuperando calor corporal, me aseguré de eso personalmente.
Rutanel:
-Zafenis, muchas gracias.
Zafenis:
-Si como sea, es lo que necesitas si quieres salir allá afuera, no me lo agradezcas que no estoy acostumbrada a eso.
Rutanel:
-¿Acaso veo un pequeño sonrojo a través de tu pelaje?
Zafenis:
-…No, solo que me siento bien, eso es todo.
Tarnili:
-Mira el mío Rutanel, es del mismo color que el tuyo. ¿No me veo fabulosa en él?
Rutanel:
-Pues te queda muy bien, combina con tus ojos.
Tarnili:
-Lo sabía, me queda de maravilla.
Kronefi:
-¿Ya están listos los demás?
Zafenis:
-Sí, todos y cada uno de ellos, dile a Axmili y Renzsal que vayan por los suyos.
Rutanel:
-¿Y Crascy?
Zafenis:
-Oh, pensé que ella no saldría. La verdad la veo mucho más enferma que tú.
Rutanel:
-No importa, trata de hacerle uno a su medida, yo me encargo de… de… ¡ACHOOO!...Cubrirla.
Zafenis:
-Sí, se nota que estás en condiciones para hacer eso. Pero ya que, si es lo que quieres lo haré pero no por gusto.
Rutanel:
“Más tarde que nunca, Zafenis y Tarnili habían terminado de hacer todos los abrigos. Antes de irme les avisaré a Ramsés y Alonso que cuiden bien del barco, estoy segura que de alguna manera lo sacaremos del hielo.”
Ramsés:
-Buena suerte Rutanel, ya sabes donde puedes encontrarme y lo que tienes que hacer para volver.
Alonso:
-No olviden volver en una pieza, son los marineros más rudos que jamás hayan visto mis ojos.
Axmili:
-Mi abrigo me… me hacer ver… ¿gorda?
Kronefi:
-Para nada amor, te queda muy bien sobre tu cuerpo. El mío me queda algo grande…
Zafenis:
-No te quejes, los hice para llevarlos encima, no para que puedas volar y dudo mucho que quieras hacer eso en mitad de una ventisca.
Renzsal:
-Zafenis, debo decirte que nunca había tenido una prenda así de buena en mucho tiempo. Tienes talento para hacer ropa, espero que lo aproveches más de lo que has usado tus conocimientos en combate.
Zafenis:
-Es suficiente, me están…
Crascy:
-…Zafenis…
Zafenis:
-… ¿Si dime?
Crascy:
-Gracias… por el abrigo. Te quedó… lindo.
Zafenis:
-…
Crascy:
-En cierta forma… me recuerda a un vestido que hizo mi mamá cuando cumplí 3 años.
Zafenis:
-Yo…
Crascy:
-Zafenis, estás roja de la cara.
Zafenis:
-Ya lo dije, es porque me siento bien… es todo.
Crascy:
-Vamos Zafenis, es hora de irnos. Gracias de nuevo por el abrigo, yo lo aprecio mucho.
Zafenis:
-Ya deja de darme las gracias, no puedo con tanta amabilidad.
Crascy:
-Esa era la idea, amiga.
Rutanel:
“Todos estamos bien cubiertos y preparados para salir del barco. De acuerdo, lo primero que debo decir respecto al frío es que es una maldita maldición. No puedo creer lo congelado que se siente todo aun con el abrigo, malditos pies míos que no puedo taparlos con nada, no siento las piernas…”
Kronefi:
-Rutanel ¿Puedes moverte?
Rutanel:
-Si… si puedo… Déjame acostumbrarme un poco… al frío…
Crascy:
-Si quieres camino delante de ti y vamos juntas mientras me abrazas.
Rutanel:
-Es una… buena idea… ya me siento… mejor.
Kronefi:
-Bueno, por lo que veo estas montañas son muy empinadas y están hasta el tope con nieve y hielo. Recomiendo rodearlas para ver si del otro lado hay un camino más fácil.
Rutanel:
-Estoy… de acuerdo Kronefi. Sigamos… caminando rodeando la… la montaña.
Renzsal:
-Hay algo en este clima que no está bien. No puedo describirlo pero siento que algo o alguien nos está mirando desde muy lejos en este momento…
Zafenis:
-Seguramente son solo tus ideas de anciano. Mira estas montañas y dime si ves algo vivo ahí arriba. No hay nada así que andando.
Rutanel:
“Maldito frío, condenado frío… te odio desgraciado frío… lo que debo aguantar… pero sé que valdrá la pena salvar al mundo y… saber más sobre mis orígenes. Si tan solo pudiera caminar más… ni con el abrazo de Crascy me puedo mantener en pie, pero no debo dejar que los demás lo noten, debo protegerlos de cualquier peligro…”
Axmili:
-Tengo… frío… no puedo… más…
Kronefi:
-Te tengo Axmili, sostente fuertemente de mi hombro. Espero que exista algo, un camino, sendero, lo que sea…
Crascy:
-No siento mis orejas… me siento muy débil…
Zafenis:
-Vamos, es solo un poco de nieve con frío y…
Tarnili:
-Ellos tienen razón… el frío nos está comiendo vivos, ¿Por qué nos tuvo que tocar esta suerte?
Zafenis:
-Todo mundo por favor guarden la calma… parece ser que soy la única que soporta el frío aquí… Mejor me adelanto y les digo si hay algo en frente.
Rutanel:
-No… no hace falta Zafenis.
Zafenis:
-¿Y por qué no?
Rutanel:
-…Un pueblo, allá arriba en… esa ladera…
Kronefi:
-Déjame ver… no, no es un espejismo ni ningún truco de magia, en serio es un pueblo con casas de madera y chimeneas encendidas. No puedo creerlo aunque lo esté viendo, ¿Cómo puede haber personas viviendo aquí en la Isla de la niebla y con tanta nieve por todas partes?
Zafenis:
-Que rayos importa el cómo es posible, lo que importa es que ya todos podrán estar calientes y dejarán de quejarse por el frío.
Tarnili:
-¿En serio piensas que soy una quejosa?
Zafenis:
-No… no quise decir…
Tarnili:
-Es broma tontita, en serio caíste como siempre.
Zafenis:
-Ja, típica ardilla. Vamos al pueblo ese para que estés mejor.
Rutanel:
“Es una vista que parece sacada de un libro de aventuras; Un pueblo que está sobre un suelo plano y alto en la cara de la montaña, con árboles y nieve cayendo por todas partes. ¿La gente de este lugar no querrá sentir calor por una vez en su vida? En mi opinión, si viven aquí es por algo, después de todo no sabía de asentamientos en la isla.”
Zafenis:
-Ya estamos cerca, puedo oler la madera quemándose de esas chimeneas.
Axmili:
-Es… ¿Escucharon eso?
Kronefi:
-No… yo no oí nada…
Crascy:
-Parece que vino arriba de nosotros…
Rutanel:
“Arriba de nosotros, pues solo hay nieve y la montaña y… esperen un segundo, ¿esa mancha de pelo siempre estuvo ahí? Parece un… oso pero de color blanco…”
Tarnili:
-No estoy segura, ¿será algún amigo nuevo?
Zafenis:
-Bueno, ¿por qué no le preguntas a él? Digo, está bajando la montaña en este momento.
Rutanel:
-Rápido, detrás de mí. No sabemos si es aliado o enemigo y… ¡ACHOOO!
Crascy:
-No estás en condiciones de pelear Rutanel, deja que nos hagamos cargo…
¿?:
-¡NADIE SE MUEVA, TENGO UN MARTILLO DE 300 KILOGRAMOS Y NO TEMO USARLO!
Rutanel:
“No me equivoqué, si es un oso pero de pelaje blanco y abundante, es bastante alto aunque no tanto como yo. Ese enorme martillo que lleva cargando mide casi lo mismo que yo, no quiero saber lo mucho que un golpe de esa cosa deba doler… Su ropa es parecida a la que mi padre usa al cortar leña, camisa a cuadros que no pueden contener su panza y que muestran unos brazos fornidos y pantalones celestes, pero lleva unos lentes… oscuros…”
Zafenis:
-A ver fortachón, solo estamos de paso y…
¿?:
-¡SILENCIO! DIGAN QUIENES SON O YO MISMO LOS APLASTARÉ UNO POR UNO.
Rutanel:
-Zafenis, por favor no comiences… Hola, me llamo Rutanel y estos son mis amigos, no queremos causar problemas, solo necesitamos un lugar donde descansar luego de tanto viajar.
¿?:
-Tus ojos… eres uno de ellos. Puedes venir conmigo, los demás tengan cuidado.
Rutanel:
-¿Uno de ellos? ¿Y qué quieres decir con eso?
¿?:
-Todo a su tiempo, el jefe debe verte de inmediato, alguien como tú no debería estar en la nieve, sobre todo de un cuerpo tan sexy. Mi nombre es Brandom por cierto, es un placer conocer a una híbrida más por aquí.
Rutanel:
-Me llamo Rutanel… ¿Espera, dijiste una híbrida más?
Brandom:
-No más preguntas hasta llegar con el jefe, está en la casa más grande junto a la pared de la montaña. Si yo fuera tú le diría a tus amigos que no miren a los ojos de los habitantes directamente, no les agradan los extraños. Vamos linda cangura, acompáñame.
Rutanel:
“Todos mis amigos se quedaron callados y no hacen otra cosa sino mirar a las casas del pueblo, todas se ven iguales y hechas de madera pero eso no es lo importante aquí. Este oso sabe que soy yo y su jefe tal vez pueda darme una pista de como pasar las montañas.”
Brandom:
-Es aquí, solo entra tú. Los demás quédense afuera o no respondo.
Tarnili:
-Suerte Rutanel…
Rutanel:
“Bueno, es una cabaña grande… Y me cerró la puerta detrás de mí, menos mal que aquí dentro hace calor o si no me hubiera desmayado. El interior… está vacío, no hay nada aquí más que una puerta al fondo… Me pregunto qué pasará si entro…”
¿?:
-¿Quién toca a la puerta?
Rutanel:
-Bueno… mi nombre es Rutanel y un oso llamado Brandom me envió aquí para hablar con usted… eso creo.
¿?:
-Si Brandom te envió entonces puedes pasar.
Rutanel:
“Bien, abriré la puerta para ver… al jefe… y oh dios mío es un dragón.”
Ar’fiz:
-Bienvenida joven Rutanel, con solo ver tus ojos es obvio por qué Brandom te envió conmigo. Mi nombre es Ar’fiz y soy el líder de este pueblo, ven aquí y toma asiento.
Rutanel:
“Ar’fiz… Un dragón igual de grande que Crimstone pero de color celeste y con cuernos hechos de cristal. Creo que esta conversación será interesante para mí. El único asiento que hay es… ninguno, todo es una habitación de hielo sólido con rocas. Me sentaré en una y aguantaré el frío en mi trasero”
Ar’fiz:
-Rutanel, una híbrida como tú no puede estar fuera de los límites de este pueblo, veo desde tu interior que eres una hibrida de dragona de fuego. Te pido que no salgas por el momento.
Rutanel:
-No pretendo hacerlo, el frío me estaba matando literalmente. Vine desde muy lejos porque…
Ar’fiz:
-Tus motivos para venir aquí no son necesarios de saber, eres una híbrida como todos los que han venido aquí. Sé lo que quieres, pero me temo que no lo encontrarás aquí, te pido que te quedes en este pueblo para estar a salvo con los otros.
Rutanel:
-No, un momento. No sabe a qué vine, ni de dónde vengo y mucho menos el infierno que tuve que soportar para llegar hasta aquí. Exijo saber lo que está pasando, me cansé de ser amable cuando todo lo que encuentro es una puerta cerrada.
Ar’fiz:
-Sabía que tu respuesta no sería una de agrado… Ahora vamos a calmarnos y comenzar de nuevo. Tengo a un par de personas que te dirán todo lo que debes saber de este pueblo y sus alrededores, son amigos de Brandom así que él puede guiarte a ellos. Lo que yo puedo decirte, es que no te será posible entrar a la isla… mi isla con mis amigos desde este lado, además no son muy… generosos con los híbridos que llegan a lo largo de los años. Iré a consultar esto con el resto de dragones, pero quiero que estés tranquila Rutanel. Todo vendrá en su momento.
Rutanel:
-Pero yo… Está bien, pero espero una respuesta a todo esto.
Ar’fiz:
-La tendrás Rutanel, que tengas un buen día.
Rutanel:
“Bien… eso fue estúpido, ¿qué clase de dragón me pide quedarme a vivir en un pueblo que ni conozco solo porque afuera hace frío? ¿Qué demonios está pasando con este sitio y por qué no puedo entrar a la isla? No llegue hasta aquí para que me mande un dragón de hielo que se cree la gran cosa.”
Brandom:
-Y bien, que te dijo el jefe preciosa.
Rutanel:
-Con el debido respeto… no me agrada ni un poco tu jefe ni tampoco tu cinismo, pero me dijo que me presentaras a tus amigos…
Brandom:
-Mis amigos… Aaahh, ya sé que quiere decir el jefe. Ven conmigo Rutanel, te mostraré a mis amigos.
Rutanel:
-¿Y dónde están mis amigos?
Brandom:
-Los llevé a una cabaña para invitados, están descansando y te sugiero que hagas lo mismo cuando terminemos el tour por el pueblo. Ahora vamos que tus lindas caderas no pueden estar congeladas por mucho tiempo.
Rutanel:
“Ay no, otra vez al frío extremo, que horror… ¿qué tanto más debo sufrir ahora?”
Brandom:
-Llegamos.
Rutanel:
-Solo… caminamos a la cabaña de enfrente…
Brandom:
-Pues claro que sí, aquí es donde es el cuartel general. Ahora entra ahí y saluda a mis amigos mientras me preparo para ser tu guía.
Rutanel:
“¿Qué rayos está pasando en este pueblo de locos? Estoy muy confundida… Las únicas dos personas que hay aquí son un conejo y una hámster tomando chocolate con leche y platicando… hasta que notaron mi presencia”
¿?:
-Heeeey, debes ser la nueva.
¿?:
-Te vimos subir la montaña, debes ser alguien muy resistente para aguantar el frío siendo una mitad dragón.
Rutanel:
-Uh… ¿Gracias supongo? ¿Puedo preguntarles quienes son ustedes?
Ed:
-Mi nombre es Ed, Ed el conejo.
Monik:
-Yo soy Monik la hámster.
Rutanel:
-¿Y que hacen ustedes en este pueblo?
Ed:
-Nosotros somos el grupo de defensa de este pueblo, nuestro querido pueblo llamado Ice Cliff y somos junto con Brandom la única defensa que los habitantes tienen. Nos hacemos llamar las “campanas blancas”.
Rutanel:
“Las campanas blancas… de acuerdo oficialmente me he vuelto loca aquí. Un conejo que tiene el mismo tamaño enano de Crascy, vestido con ropa casual y un hámster que luce como una científica… Necesito un respiro de todo esto.”
Monik:
-¿Te encuentras bien?
Rutanel:
-Si… estoy bien, entonces me dará un tour por el pueblo…
Ed:
-Es correcto, vamos a ir con calma.
Monik:
-No te separes en ningún momento de nosotros. Mis observaciones del clima me dicen que se pondrá peor cuando baje el sol.
Rutanel:
“Me siento rara, como si estuviera entre un par de amigos y yo estuviera de más… Es decir, Monik se ve linda, con su bata de científica parecida a la que tenía puesta el doctor Karim y sus lentes circulares, mientras que Ed viste con camisa azul y pantalones azul oscuro, siempre masticando una hojita de zanahoria. Ambos sacaron unas armas demasiado extrañas para que sepa que son… un bastón largo con punta que parece encendida en hielo para Ed y una… varita cuya punta está rellena de algo parecido a la lava para Monik.”
Brandom:
-¿Nuestra invitada de honor está lista para partir?
Monik:
-Claro Brandom, solo mírala. Con esas alas y sus ojos morados… casi me dan ganas de hacerle un cuadro para la posteridad.
Brandom:
-Por ahora no, su belleza en persona es más que suficiente, sujeten bien sus armas que vamos a recorrer todo el pueblo. Y cuando digo todo… quiero decir… todo.
Ed:
-Te refieres a que también iremos a…
Brandom:
-Así es mi amigo conejo, también iremos a la cueva de los deseos.
Rutanel:
-Cueva… de los deseos…
Brandom:
-Un lugar sagrado para la gente de este pueblo, a cada persona se le concede solo un deseo al año y puede ser lo que sea. Por eso me aseguro que quien entre sea puro de corazón, como tú preciosa.
Rutanel:
-Interesante…
Monik:
-¿Qué es eso que llevas en la espalda Rutanel?
Rutanel:
-Oh, es mi arma. Una espada larga a dos manos.
Ed:
-Qué bonita, pero prefiero algo de largo alcance. Este bastón de hielo me ha servido fielmente desde que tengo memoria pero espero que algún día existan armas que puedan lanzar algo más lejos que un arco… lo llamaría pistola.
Brandom:
-Sigue soñando, ni de chiste alguien querría inventar un arma así, volvería a mi martillo obsoleto y lo quiero seguir usando hasta para metérselo a unas cuantas chicas… si sabes a lo que me refiero.
Rutanel:
“Bien, adonde iremos primero según ellos… ¿A ver las cabañas?”
Brandom:
-Cómo puedes ver preciosa, todas las casas de Ice Cliff son cabañas hechas de madera que generosamente nuestro jefe nos ha traído de su lado de la montaña, árboles de los dragones si prefieres llamarlo así.
Rutanel:
-Y… ¿Quiénes viven aquí?
Brandom:
-Bueno, yo y mis amigos aquí somos los únicos que vinimos de fuera, buscando aventura y cosas así. Pero cuando encontramos este pueblo, nos dimos cuenta de la situación de los dragones, aquí entre nos te diré un secreto. Todos y cada uno de los habitantes con excepción de mis amigos y yo… son híbridos dragón.
Rutanel:
-¿Qué, en serio? No puedo creerlo.
Brandom:
-Oh, créelo amor. Todos aquí vinieron buscando respuestas sobre quienes eran, igual que tú. Pero a ellos no les conciernen los asuntos de los dragones, son demasiados complejos para que sus mentes lo entiendan.
Rutanel:
-Entonces… solo se quedaron a vivir aquí… En lugar de seguir buscando respuestas…
Ed:
-Así es, después de todo no podían volver. Hasta donde yo sé nadie los quería en donde vivían por ser como eran, ni siquiera sus padres. Pero, aquí están a salvo, con los de su mismo tipo, ¿me imagino que tú también te has sentido así no Rutanel?
Rutanel:
-…No, de hecho todos esos que son mis amigos me aprecian por quien soy, no lo que soy. Mis padres si me quieren y me aman y sobre todo, todas las personas que he conocido hasta ahora saben de mí y hasta me han considerado famosa por irme en contra de Kronetiku, un emperador malvado de unas tierras lejanas de aquí. Por eso yo no voy a quedarme aquí, debo entrar a la isla aunque ustedes deban pelear conmigo en el proceso, no tengo miedo de sacar mi espada.
Monik:
-No, por favor cálmate Rutanel, no teníamos idea… de que no te habían menospreciado por ser una híbrida.
Ed:
-Si… lo sentimos si te ofendimos.
Rutanel:
-Está bien, es solo que… como haré entrar en razón a Ar’fiz para que me deje pasar a la isla. Está claro que de aquí no me iré hasta entrar.
Brandom:
-Eres todo un amor con un corazón fuerte. Eso me encanta y por eso te concederé el honor de entrar a la cueva de los deseos, recuerda que puedes pedir… lo que sea…
Rutanel:
-Entonces llévenme a esa cueva, necesito pedir ese deseo ahora.
Ed:
-Que impaciente eres… ¿Lo sabías?
Rutanel:
-Soy impaciente porque he pasado los últimos días sufriendo por muchas cosas. ¿Quieres que con paciencia te rebane el cuello?
Ed:
-No, mejor ahí muere. Eres muy paciente Rutanel, si lo eres… jejeje….
Monik:
-La cueva de los deseos está por ese camino que va dentro de la montaña, hasta el fondo es donde se piden los deseos pero está plagado de… monstruos que ni siquiera yo he podido investigar por mi cuenta.
Rutanel:
-¿Monstruos dices? Pues en ese caso no hay problema, están bien armados incluyéndome.
Monik:
-Pero tu temperatura corporal es muy baja, si peleas y te expones a demasiado frío podrías entrar en estado de coma o incluso a algo parecido a la hibernación.
Rutanel:
-Estaré bien, si me lanzo fuego a mí misma me mantendré caliente. Si preguntan qué pediré como deseo es…
Ed:
-No, no puedes decirnos eso. Si nos cuentas el deseo entonces no se hará realidad.
Rutanel:
-Bueno, entonces lo mantendré en secreto.
Monik:
-La cueva está cerca, ¿todos están listos?
Brandom:
-Siempre estoy listo para lo que sea, mi martillo está listo para partirle la madre a cualquier monstruo y también si puedo les romperé el…
Ed:
-Más despacio… hay una dama presente.
Monik:
-¿Una? Que te parto si vuelves a decir eso.
Ed:
-Pues me refería a ti. Rutanel es… no una dama, es una mujer madura por lo que veo.
Rutanel:
-Madura… Tengo 25 años.
Ed:
-Em… pues entonces eres joven y… me callo.
Rutanel:
-Ustedes son… algo especial, eso es seguro. A todo esto, ¿Hay algún híbrido dragón que sea parte canguro como yo?
Brandom:
-Me temo que no, eres la primera que tenemos en años. Él último que vino no soporto lo que vio del otro lado de la montaña y se regresó de inmediato no a nuestro pueblo, si no a su tierra natal.
Rutanel:
-¿Pudo pasar al interior de la isla?
Monik:
-Si… lo hizo desobedeciendo a Ar’fiz. Pobre sujeto, nadie lo ha visto desde entonces.
Rutanel:
-Entonces no cometeré su mismo error. Pasaré con los dragones y estaré preparada para todo.
Brandom:
-Qué bueno que lo pienses así porque llegamos a la entrada de la cueva. ¿Lista Rutanel?
Rutanel:
-Siempre estoy lista.
Monik:
-Hace tiempo que no entro, si logramos capturar un espécimen para su investigación sería grandioso.
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