Mirmiku:
-¡Con cuidado, súbanla a mi lomo con mucho cuidado!
Rutanel:
“Tengo que decirles… Pero no puedo mover ninguna parte de mi cuerpo, tenemos que salir de aquí ahora…”
Kronefi:
-¿Alguien sabe dónde está Axmili?, desde que se fue con el huevo de Rutanel no la he visto.
Tarnili:
-Me parece que se fue hacia el muro, nos estará esperando con la máquina ya terminada. No perdamos más el tiempo, pongan a Rutanel de vuelta en el santuario con el agua mineral y vámonos de una vez a quitar las piedras de esa pared.
Rutanel:
“Aun lo van a intentar… Esto no está bien, deben detenerse ahora antes de que ellos resulten heridos gravemente. Solo le están facilitando las cosas a Kronetiku…”
Mirmiku:
-Ya estamos aquí, con cuidado… Te pondrás mejor Rutanel, te lo prometo. ¿Estas aguas de verdad pueden curar todo mal y herida?
Silvano:
-No todos los males, pero su cuerpo va a requerir que se quede sumergido por uno o dos días cuando mucho. Seguramente ella querrá ver a su hijo, díganle a su amiga que lo traiga.
Rutanel:
“No… Eso es justo lo que Kronetiku quiere… No lo hagan, manténganlo a salvo… No lo traigan aquí.
Kronefi:
-No he podido localizar a Axmili, nadie la ha visto por los alrededores, estamos en serios problemas.
Mirmiku:
-Si ese malvado logra encontrarla entonces nuestro hijo estará perdido, que alguien más la busque.
Tarnili:
-Bueno, podemos buscarla más atrás en el bosque. ¿Vamos Zafenis?
Zafenis:
-Por supuesto, no hacemos nada lamentándonos con esto, tenemos que movernos gente. Busquemos a esa zarigüeya hasta debajo de las piedras.
Rutanel:
“Lo estás haciendo bien Axmili… Que no te encuentren, ni Kronetiku ni los demás, mantenlo oculto de todos… Hasta que sea el momento indicado ven a mí y entonces podremos irnos para siempre de aquí…”
Mirmiku:
-Vayan todos ustedes, me quedaré con Rutanel para ver que mejore, por favor encuentren a Axmili lo más pronto posible y traigan a nuestro hijo. No te preocupes Rutanel, todo saldrá bien.
Rutanel:
“Confío en ti Axmili, mantenlo a salvo…”
Axmili:
-Esto no tienen precursor alguno, una joven como yo indiscutiblemente perdida en un boscaje tan infausto, cargando no solo a mi propia primogénita dentro de mi vientre sino también al crío de mi amiga, escapando de un hechicero poderoso. Debo residir en un sitio donde solo ellos puedan hallarme pero no nuestro enemigo, tal vez si pudiera…
¿?:
-¿Si pudieras que cosa, pequeña tonta?
Axmili:
-…No mires hacia tus espaldas Axmili, es solo tu imaginación…
Kronetiku:
-Como si la imaginación fuera tan buena para crearme a mí en persona. ¿Ya sabes a que vine no es cierto?, hagamos todo mejor para ambos y entrégame ese huevo ahora.
Axmili:
-Si desea destriparme por él entonces hágalo, no me importa perder la existencia a manos de un miserable y amargado como usted.
Kronetiku:
-Por eso dije que necesitaba que las cosas fueran mejor para ambos, tu llevas dos cosas que son valiosas para mí, pero necesito solo una de ellas por ahora y está entre tus manos…
Axmili:
-¿Dos cosas valiosas?, no pensará que mi sucesora tendrá algo que ver contigo. Jamás permitiré que usted tenga algo que ver con mi familia, ni ahora ni nunca.
Kronetiku:
-Podría quitarte ese huevo por la fuerza, pero créeme cuando te digo que no me interesa. Si tanto deseas que te mate entonces lo haré pero ni creas que te me escaparas tan fácilmente.
Axmili:
-Yo no pensaría lo mismo… onitneper opmeit le ne ecnava…
Kronetiku:
-¿¡A dónde se ha ido!?
Axmili:
-No puedo creer que ese hechizo funcionara de verdad… Los viajes en el tiempo me han parecido muy torpes de realizar pero veo que no son una invención. Ahora tengo que irme rápidamente con Rutanel… samla ed noicarepucer…
Mirmiku:
-Estoy demasiado nervioso, ¿dónde podría estar ella?, han pasado horas desde que la fueron a buscar…
Axmili:
-Mi cabeza… No más viajes en el tiempo ni transportes tan largos…
Mirmiku:
-¡Por los antiguos dragones, saliste de la nada!, casi me das un infarto… ¿El huevo se encuentra bien?
Axmili:
-Sano y salvo, pero las grietas alrededor de la cascara me preocupan un poco, está a punto de romperse y se mueve demasiado.
Mirmiku:
-Lo sumergiré en el agua del santuario al lado de Rutanel.
Axmili:
-¿Ella se encuentra bien?
Mirmiku:
-Se ha recuperado mucho, pero todavía no puede moverse del todo. Mira Rutanel, aquí está nuestro pequeño, Axmili logró mantenerlo a salvo.
Rutanel:
“Sabía que tarde o temprano llegarías aquí Axmili… Todo fue bueno mientras duró, algún día te lo agradeceré como se debe.”
Axmili:
-¿Los demás están cerca de aquí?
Mirmiku:
-Desde hace horas fueron a buscarte pero ya comenzaron a usar la máquina para entrar al reino del fuego.
Axmili:
-Entonces debo apresurarme, tengo que realizar una parte importante de ese proceso y no puedo perdérmelo. Cuando Rutanel se sienta mejor llévala para que nos ayude.
Mirmiku:
-¿Ya escuchaste cariño?, las cosas están saliendo bien. Creo que nuestro pequeño está a punto de salir de su cascarón…
Rutanel:
“Kronetiku sabe que estoy aquí, pero no creo que sepa que Axmili llegó de improviso… Tal vez mi pequeño siga a salvo, si tan solo pudiera acercarme un poco más a él antes de…
Mirmiku:
-¡Mira, se está abriendo el huevo!, lo sacaré del agua para que no le pase nada…
Rutanel:
-Mi… Pequeño…
Mirmiku:
-Con cuidado Rutanel, aun no te recuperas y…
Rutanel:
-Cállate… Solo quiero verlo… Cuando salga…
Mirmiku:
-Está bien, pero no te esfuerces demasiado… Aquí viene…
Rutanel:
“Poco a poco se está abriendo, no tengo idea de que llegaré a ver pero será hermoso, puedo sentirlo dentro de mi corazón… Solo un poco más, vamos mi pequeño sé que puedes hacerlo… Ahí vamos, ahora solo te quitaré de encima este pedazo de cascarón que tienes y… Mi pequeño, de verdad eres tú… Ven aquí…
Mirmiku:
-Es precioso Rutanel… Tiene pelaje naranja y mira, sacó tus ojos… Me siento muy orgulloso de poder llamarme su padre…
Rutanel:
“Eres el bebé más hermoso que jamás haya podido pedir que vinieras al mundo Dragfur, tus ojos morados que me están viendo tan curiosamente, iguales a los míos. Tus pequeñas patas y tus alitas… Te amo mucho mi pequeño dragón…”
Mirmiku:
-Rutanel… ¿Ya te sientes mejor?
Rutanel:
-Mejor… Yo me siento mucho más que mejor Mirmiku, ver a nuestro hijo me hizo pensar algo… Tal vez no podamos ganar esta guerra pero, creo que vale la pena intentarlo. Ven aquí mi pequeño, te pondré en mi bolsa para que estés a salvo. Tenemos un reino al que entrar.
Mirmiku:
-Esa es la Rutanel que me encanta tanto, si aún estás débil puedo llevarte.
Rutanel:
-Será todo un placer que mi noble caballero dragón me llevase hasta mi destino.
Mirmiku:
-Entonces vámonos, espero que a Dragfur le guste el paseo porque algún día tendrá que aprender a volar.
Rutanel:
-Yo le enseñaré eso si no te importa claro…
Mirmiku:
-Lo que tú quieras mi amor.
Rutanel:
“Mi preocupación sigue siendo enorme, pero no puedo vivir oculta esperando que mi propio hijo esté a gusto así, tiene que ver el mundo, sentirse libre y estar conmigo para que sienta lo que yo he sentido al viajar todo este tiempo. No puedo protegerlo privándolo de su libertad, así que no me importa ya lo que pase, no viéndolo a sus ojos que sacó de mí. Su lindo pelaje naranja, su carita de dragón que totalmente heredó de su padre, esas alas y sus mechos de cabello de su espalda, es el bebé dragón más lindo del mundo y nadie podrá decirme lo contrario, y es mi pequeño. Hablando de cosas lindas, ya extrañaba poder montarme sobre Mirmiku y olerle su melena, este olor es tan… Oh vamos no me veas así pequeño, todos tenemos nuestros gustos. ¿Ya llegamos tan pronto a la pared de roca fundida?, una vez más mi mente sale volando, a ver si mis alas ya están mejor… Aun duele estirarlas pero me sorprende que no se rompieran como le sucedió a Argenis.”
Zafenis:
-Vaya, miren nada más lo que tenemos aquí. Rutanel, te ves como una cangura nueva, ¿ya se repararon todos tus huesos?
Rutanel:
-Eso creo, ¿porque no le preguntas a él?
Zafenis:
-¿Que traes en tu bolsa?, oh… Oh no puede ser, ¿¿¿esta cosita tan esponjosa de pelaje es tu hijo???
Tarnili:
-¿Uh?, ¡Rutanel, que bueno que estás bien!, de verdad lo siento por haberte dejado, es que… Yo… Bueno…
Rutanel:
-No te disculpes Tarnili, todo está bien. Mira lo que tengo aquí…
Tarnili:
-¡Aaaahhh, es tu pequeño bebé!, ¿Puedo cargarlo?
Rutanel:
-Ten cuidado solamente, aun no sé qué tan frágil sea…
Tarnili:
-Aaawww, ¿quién es un pequeño dragoncito lindo?, que bonito eres… que bonito eres… ¡Mira, me sonrió!
Zafenis:
-A ver, con cuidado que es nuestro sobrino. Mira nada más esos ojos morados, Rutanel de verdad le dio su toque a este pequeño.
Rutanel:
-¿Cómo la máquina esa?
Tarnili:
-Toma, te regreso a tu pequeño y te cuento. Como puedes ver, este armatoste gigante está hecho de mucho metal, me llevó toda la noche darle forma y a Crascy le costó fabricarlo pero luego de darle poder con la orbe de Renzsal y un poco de resistencia con un hechizo de Axmili, ahora está trabajando duro para quitar piedra por piedra usando pinzas y taladros muy silenciosos, a este paso llegaremos al otro lado en una hora. Kronefi está vigilando arriba de los árboles para que los guardias no se den cuenta.
Rutanel:
¿Y dónde están los demás?
Axmili:
-Están por allá, hablando con tus padres sobre las cosas tan buenas que has hecho por ellos. ¿Acaso crees que no hablarían bien de ti con tus papás?, ahora ve allá para que vean la preciosidad de hijo que tienes.
Rutanel:
“No puedo creer la cantidad de lágrimas que mis padres derramaron en cuanto me vieron, estuvieron tan felices de verme sana y salva, aunque ahora soy yo la que tiene una que otra herida sobre su cuerpo, tal vez pueda hacerle bromas a Zafenis sobre que lesiones son las más fuertes entre las dos. Mi mamá quedó realmente encantada con Dragfur, creo que lo está mimando demasiado y papá solo se quedó a observarlo por mucho rato, es gracioso como Dragfur agita su colita cuando se siente feliz y de vez en cuando se acurruca entre los brazos de mamá. Si Kronetiku piensa de verdad que esto no es tierno entonces su corazón debe ser el de una pasita pequeña y fría. Me pregunto a partir de qué edad comienzan a hablar los bebés dragón…”
Sra. Bloodcer:
-Rutanel, creo que tu pequeño tiene hambre…
Rutanel:
-Um… Se supone que yo debo… Ya sabes…
Sra. Bloodcer:
-Es lo que yo hice contigo cariño, además tu pequeño crecerá mejor con tus nutrientes. Dale un buen uso a esas cosas que ahora no las tendrás de adorno hija.
Rutanel:
-¡Mamá!, bueno… Creo que lo haré pero en un lugar donde no me vean, me sentiría un poco incómoda con todos mirándome.
Zafenis:
-Tu pequeño hijo va a tener un montón de leche de donde beber, es decir solo mira el tamaño de tus pechos, has de tener litros cargando y…
Rutanel:
-Ya me voy, no me vean… Ahora hijo… Um… Esto es muy extraño, voy a levantarme mi blusa un momento y… Oye tranquilo, no comas ansias aun Dragfur… Mira aquí está lo que buscas… solo no me muerdas, ya vi que tienes dientes así que… Está bien… Eso se siente extraño… Muy extraño… Pero al mismo tiempo se siente tan bien poder alimentarte… Está bien tampoco te pases con esa lengua, solo toma lo que debas tomar…
-¡Con cuidado, súbanla a mi lomo con mucho cuidado!
Rutanel:
“Tengo que decirles… Pero no puedo mover ninguna parte de mi cuerpo, tenemos que salir de aquí ahora…”
Kronefi:
-¿Alguien sabe dónde está Axmili?, desde que se fue con el huevo de Rutanel no la he visto.
Tarnili:
-Me parece que se fue hacia el muro, nos estará esperando con la máquina ya terminada. No perdamos más el tiempo, pongan a Rutanel de vuelta en el santuario con el agua mineral y vámonos de una vez a quitar las piedras de esa pared.
Rutanel:
“Aun lo van a intentar… Esto no está bien, deben detenerse ahora antes de que ellos resulten heridos gravemente. Solo le están facilitando las cosas a Kronetiku…”
Mirmiku:
-Ya estamos aquí, con cuidado… Te pondrás mejor Rutanel, te lo prometo. ¿Estas aguas de verdad pueden curar todo mal y herida?
Silvano:
-No todos los males, pero su cuerpo va a requerir que se quede sumergido por uno o dos días cuando mucho. Seguramente ella querrá ver a su hijo, díganle a su amiga que lo traiga.
Rutanel:
“No… Eso es justo lo que Kronetiku quiere… No lo hagan, manténganlo a salvo… No lo traigan aquí.
Kronefi:
-No he podido localizar a Axmili, nadie la ha visto por los alrededores, estamos en serios problemas.
Mirmiku:
-Si ese malvado logra encontrarla entonces nuestro hijo estará perdido, que alguien más la busque.
Tarnili:
-Bueno, podemos buscarla más atrás en el bosque. ¿Vamos Zafenis?
Zafenis:
-Por supuesto, no hacemos nada lamentándonos con esto, tenemos que movernos gente. Busquemos a esa zarigüeya hasta debajo de las piedras.
Rutanel:
“Lo estás haciendo bien Axmili… Que no te encuentren, ni Kronetiku ni los demás, mantenlo oculto de todos… Hasta que sea el momento indicado ven a mí y entonces podremos irnos para siempre de aquí…”
Mirmiku:
-Vayan todos ustedes, me quedaré con Rutanel para ver que mejore, por favor encuentren a Axmili lo más pronto posible y traigan a nuestro hijo. No te preocupes Rutanel, todo saldrá bien.
Rutanel:
“Confío en ti Axmili, mantenlo a salvo…”
Axmili:
-Esto no tienen precursor alguno, una joven como yo indiscutiblemente perdida en un boscaje tan infausto, cargando no solo a mi propia primogénita dentro de mi vientre sino también al crío de mi amiga, escapando de un hechicero poderoso. Debo residir en un sitio donde solo ellos puedan hallarme pero no nuestro enemigo, tal vez si pudiera…
¿?:
-¿Si pudieras que cosa, pequeña tonta?
Axmili:
-…No mires hacia tus espaldas Axmili, es solo tu imaginación…
Kronetiku:
-Como si la imaginación fuera tan buena para crearme a mí en persona. ¿Ya sabes a que vine no es cierto?, hagamos todo mejor para ambos y entrégame ese huevo ahora.
Axmili:
-Si desea destriparme por él entonces hágalo, no me importa perder la existencia a manos de un miserable y amargado como usted.
Kronetiku:
-Por eso dije que necesitaba que las cosas fueran mejor para ambos, tu llevas dos cosas que son valiosas para mí, pero necesito solo una de ellas por ahora y está entre tus manos…
Axmili:
-¿Dos cosas valiosas?, no pensará que mi sucesora tendrá algo que ver contigo. Jamás permitiré que usted tenga algo que ver con mi familia, ni ahora ni nunca.
Kronetiku:
-Podría quitarte ese huevo por la fuerza, pero créeme cuando te digo que no me interesa. Si tanto deseas que te mate entonces lo haré pero ni creas que te me escaparas tan fácilmente.
Axmili:
-Yo no pensaría lo mismo… onitneper opmeit le ne ecnava…
Kronetiku:
-¿¡A dónde se ha ido!?
Axmili:
-No puedo creer que ese hechizo funcionara de verdad… Los viajes en el tiempo me han parecido muy torpes de realizar pero veo que no son una invención. Ahora tengo que irme rápidamente con Rutanel… samla ed noicarepucer…
Mirmiku:
-Estoy demasiado nervioso, ¿dónde podría estar ella?, han pasado horas desde que la fueron a buscar…
Axmili:
-Mi cabeza… No más viajes en el tiempo ni transportes tan largos…
Mirmiku:
-¡Por los antiguos dragones, saliste de la nada!, casi me das un infarto… ¿El huevo se encuentra bien?
Axmili:
-Sano y salvo, pero las grietas alrededor de la cascara me preocupan un poco, está a punto de romperse y se mueve demasiado.
Mirmiku:
-Lo sumergiré en el agua del santuario al lado de Rutanel.
Axmili:
-¿Ella se encuentra bien?
Mirmiku:
-Se ha recuperado mucho, pero todavía no puede moverse del todo. Mira Rutanel, aquí está nuestro pequeño, Axmili logró mantenerlo a salvo.
Rutanel:
“Sabía que tarde o temprano llegarías aquí Axmili… Todo fue bueno mientras duró, algún día te lo agradeceré como se debe.”
Axmili:
-¿Los demás están cerca de aquí?
Mirmiku:
-Desde hace horas fueron a buscarte pero ya comenzaron a usar la máquina para entrar al reino del fuego.
Axmili:
-Entonces debo apresurarme, tengo que realizar una parte importante de ese proceso y no puedo perdérmelo. Cuando Rutanel se sienta mejor llévala para que nos ayude.
Mirmiku:
-¿Ya escuchaste cariño?, las cosas están saliendo bien. Creo que nuestro pequeño está a punto de salir de su cascarón…
Rutanel:
“Kronetiku sabe que estoy aquí, pero no creo que sepa que Axmili llegó de improviso… Tal vez mi pequeño siga a salvo, si tan solo pudiera acercarme un poco más a él antes de…
Mirmiku:
-¡Mira, se está abriendo el huevo!, lo sacaré del agua para que no le pase nada…
Rutanel:
-Mi… Pequeño…
Mirmiku:
-Con cuidado Rutanel, aun no te recuperas y…
Rutanel:
-Cállate… Solo quiero verlo… Cuando salga…
Mirmiku:
-Está bien, pero no te esfuerces demasiado… Aquí viene…
Rutanel:
“Poco a poco se está abriendo, no tengo idea de que llegaré a ver pero será hermoso, puedo sentirlo dentro de mi corazón… Solo un poco más, vamos mi pequeño sé que puedes hacerlo… Ahí vamos, ahora solo te quitaré de encima este pedazo de cascarón que tienes y… Mi pequeño, de verdad eres tú… Ven aquí…
Mirmiku:
-Es precioso Rutanel… Tiene pelaje naranja y mira, sacó tus ojos… Me siento muy orgulloso de poder llamarme su padre…
Rutanel:
“Eres el bebé más hermoso que jamás haya podido pedir que vinieras al mundo Dragfur, tus ojos morados que me están viendo tan curiosamente, iguales a los míos. Tus pequeñas patas y tus alitas… Te amo mucho mi pequeño dragón…”
Mirmiku:
-Rutanel… ¿Ya te sientes mejor?
Rutanel:
-Mejor… Yo me siento mucho más que mejor Mirmiku, ver a nuestro hijo me hizo pensar algo… Tal vez no podamos ganar esta guerra pero, creo que vale la pena intentarlo. Ven aquí mi pequeño, te pondré en mi bolsa para que estés a salvo. Tenemos un reino al que entrar.
Mirmiku:
-Esa es la Rutanel que me encanta tanto, si aún estás débil puedo llevarte.
Rutanel:
-Será todo un placer que mi noble caballero dragón me llevase hasta mi destino.
Mirmiku:
-Entonces vámonos, espero que a Dragfur le guste el paseo porque algún día tendrá que aprender a volar.
Rutanel:
-Yo le enseñaré eso si no te importa claro…
Mirmiku:
-Lo que tú quieras mi amor.
Rutanel:
“Mi preocupación sigue siendo enorme, pero no puedo vivir oculta esperando que mi propio hijo esté a gusto así, tiene que ver el mundo, sentirse libre y estar conmigo para que sienta lo que yo he sentido al viajar todo este tiempo. No puedo protegerlo privándolo de su libertad, así que no me importa ya lo que pase, no viéndolo a sus ojos que sacó de mí. Su lindo pelaje naranja, su carita de dragón que totalmente heredó de su padre, esas alas y sus mechos de cabello de su espalda, es el bebé dragón más lindo del mundo y nadie podrá decirme lo contrario, y es mi pequeño. Hablando de cosas lindas, ya extrañaba poder montarme sobre Mirmiku y olerle su melena, este olor es tan… Oh vamos no me veas así pequeño, todos tenemos nuestros gustos. ¿Ya llegamos tan pronto a la pared de roca fundida?, una vez más mi mente sale volando, a ver si mis alas ya están mejor… Aun duele estirarlas pero me sorprende que no se rompieran como le sucedió a Argenis.”
Zafenis:
-Vaya, miren nada más lo que tenemos aquí. Rutanel, te ves como una cangura nueva, ¿ya se repararon todos tus huesos?
Rutanel:
-Eso creo, ¿porque no le preguntas a él?
Zafenis:
-¿Que traes en tu bolsa?, oh… Oh no puede ser, ¿¿¿esta cosita tan esponjosa de pelaje es tu hijo???
Tarnili:
-¿Uh?, ¡Rutanel, que bueno que estás bien!, de verdad lo siento por haberte dejado, es que… Yo… Bueno…
Rutanel:
-No te disculpes Tarnili, todo está bien. Mira lo que tengo aquí…
Tarnili:
-¡Aaaahhh, es tu pequeño bebé!, ¿Puedo cargarlo?
Rutanel:
-Ten cuidado solamente, aun no sé qué tan frágil sea…
Tarnili:
-Aaawww, ¿quién es un pequeño dragoncito lindo?, que bonito eres… que bonito eres… ¡Mira, me sonrió!
Zafenis:
-A ver, con cuidado que es nuestro sobrino. Mira nada más esos ojos morados, Rutanel de verdad le dio su toque a este pequeño.
Rutanel:
-¿Cómo la máquina esa?
Tarnili:
-Toma, te regreso a tu pequeño y te cuento. Como puedes ver, este armatoste gigante está hecho de mucho metal, me llevó toda la noche darle forma y a Crascy le costó fabricarlo pero luego de darle poder con la orbe de Renzsal y un poco de resistencia con un hechizo de Axmili, ahora está trabajando duro para quitar piedra por piedra usando pinzas y taladros muy silenciosos, a este paso llegaremos al otro lado en una hora. Kronefi está vigilando arriba de los árboles para que los guardias no se den cuenta.
Rutanel:
¿Y dónde están los demás?
Axmili:
-Están por allá, hablando con tus padres sobre las cosas tan buenas que has hecho por ellos. ¿Acaso crees que no hablarían bien de ti con tus papás?, ahora ve allá para que vean la preciosidad de hijo que tienes.
Rutanel:
“No puedo creer la cantidad de lágrimas que mis padres derramaron en cuanto me vieron, estuvieron tan felices de verme sana y salva, aunque ahora soy yo la que tiene una que otra herida sobre su cuerpo, tal vez pueda hacerle bromas a Zafenis sobre que lesiones son las más fuertes entre las dos. Mi mamá quedó realmente encantada con Dragfur, creo que lo está mimando demasiado y papá solo se quedó a observarlo por mucho rato, es gracioso como Dragfur agita su colita cuando se siente feliz y de vez en cuando se acurruca entre los brazos de mamá. Si Kronetiku piensa de verdad que esto no es tierno entonces su corazón debe ser el de una pasita pequeña y fría. Me pregunto a partir de qué edad comienzan a hablar los bebés dragón…”
Sra. Bloodcer:
-Rutanel, creo que tu pequeño tiene hambre…
Rutanel:
-Um… Se supone que yo debo… Ya sabes…
Sra. Bloodcer:
-Es lo que yo hice contigo cariño, además tu pequeño crecerá mejor con tus nutrientes. Dale un buen uso a esas cosas que ahora no las tendrás de adorno hija.
Rutanel:
-¡Mamá!, bueno… Creo que lo haré pero en un lugar donde no me vean, me sentiría un poco incómoda con todos mirándome.
Zafenis:
-Tu pequeño hijo va a tener un montón de leche de donde beber, es decir solo mira el tamaño de tus pechos, has de tener litros cargando y…
Rutanel:
-Ya me voy, no me vean… Ahora hijo… Um… Esto es muy extraño, voy a levantarme mi blusa un momento y… Oye tranquilo, no comas ansias aun Dragfur… Mira aquí está lo que buscas… solo no me muerdas, ya vi que tienes dientes así que… Está bien… Eso se siente extraño… Muy extraño… Pero al mismo tiempo se siente tan bien poder alimentarte… Está bien tampoco te pases con esa lengua, solo toma lo que debas tomar…
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