Rekusky:
“Que fue lo que… Que fue esa luz… ¿Dónde estoy?”
Tarfoxi: -Mi cabeza… ¿Chicos, están bien?, no puedo sentir mis brazos… Un momento, estamos atados de brazos y piernas… ¿En qué lugar nos encontramos ahora?
Rekusky: -Esto no parece la prisión en la que estuvimos antes, es solo un gran cuarto vacío sin ventanas, ¿de dónde viene esa luz que nos cae del techo?
Snowpuf: -Como ser que nosotros quedar aquí atrapados… Oh, si tu preguntar de luz en techo eso ser electricidad. ¿Alguien recordar que pasar luego de que luz brillarnos en la cara?
Navita: -Yo sé que fue eso… Acabo de recordar que así fue como Amunet logró sacarme de la ciudad, creo que es magia de congelamiento en el tiempo, por eso no podemos recordar cómo fue que llegamos aquí. ¿Alguna idea de cómo podremos desatarnos de estas cuerdas?
Zofanther: -Ni con toda la fuerza del mundo puedo quitármelas de encima, debo reconocer que quien haya hecho estos nudos tiene mis respetos…
Clattiger: Esperen un momento… ¿Y nuestras armas?, ¡Nos han quitado nuestras armas!
Treluski: -Justo cuando ya me había acostumbrado a cargar conmigo un arma, ahora falta que las hayan destruido y nos quedemos sin usar nuestros poderes. Esta es la mejor noticia que me hayan dado en todo el día, de verdad.
¿?: -Hay peores cosas de las cuales deben preocuparse…
Rekusky: -…Esa es… ¿Masika, eres tú?
Masika: -Si… También estoy aquí con ustedes, atada de brazos y piernas como pueden ver. Mi madre me descubrió hablando con un miembro de la resistencia, para ella no soy nada más que una traidora y me encerró aquí con ustedes, lamento mucho que tengan que pasar por todo esto.
Rekusky: -No te preocupes, vamos a salir de esto… De alguna forma, solo tenemos que pensar en un plan, ¿no es así?
Masika: -Ojalá fuese tan sencillo, estamos en una celda de máxima seguridad a prueba de magia y cualquier arma, además la única salida de este lugar es detrás de la casa de mi madre, es por eso que nadie jamás ha podido salir, ella lo sabe todo.
Treluski: -En ese caso escucho ideas, vamos que no tenemos todo el día y estar en prisión de nuevo no es parte de mis futuras anécdotas para la posteridad.
Snowpuf: -Yo tener idea, ver estas cuerdas y saber que solo funcionar cuando estar ajustadas. Ellos pensar que llevarse todas las armas, ¡pero puños ser mis armas!
Rekusky: “Una vez más esta coneja me sorprende con su enorme fuerza, con solo ponerle presión a las cuerdas usando nada más que sus brazos logró romper las cuerdas que la sujetaban, recordaré nunca hacerla enojar.”
Snowpuf: -Poder romper cuerdas de ustedes pero… Escuchar que alguien venir, ponerme cuerdas rotas para engañar mientras esperar.
Masika: -Creo que tengo una idea de quien viene justo ahora…
Tarfoxi: “Ay no, la mujer que está entrando por esa puerta de metal… Esa horrible mujer fenec llamada Amunet y viene con una sonrisa de oreja a oreja, ya no me está gustando verle el rostro.
Amunet: -Vaya, vaya… Miren quien decidió regresar después de escapar de la cárcel, tienen demasiado valor para intentar hacer algo con la resistencia, ¿Creen que no reforzaría la seguridad después de su aparición y escape?
Rekusky: -Se nos ocurrió pero…
Amunet: -Con que esas tenemos, pues bien… Es hora de que me den respuestas, quieran dármelos o no. Esta habitación tiene un hechizo de la verdad, así que nunca serán capaces de mentirme ante cada una de las preguntas que voy a obligarlos a escuchar una y otra vez… ¿Quién los contrató para venir la primera vez que se aparecieron en mi ciudad?
Rekusky: -Nadie, llegamos por convicción propia buscando un lugar donde quedarnos para después irnos.
Amunet: -Uh… Estoy segura de que calibré correctamente el hechizo de la verdad… Bueno, supongamos que dices la verdad… Si fuera cierto entonces, ¿Quién los ayudó a escapar?
Masika: -Ni siquiera debo estar bajo el hechizo para decírtelo en la cara mamá, fui yo quien los liberé y no solo eso, les pedí ayuda para la resistencia.
Amunet: -No tienes ni la más mínima idea de lo decepcionada que estoy contigo Masika, tu padre tenía las mismas ideas y ya ves en donde terminó por estar con la gente equivocada, quiero darte otra oportunidad pero luego de esta confesión no me dejas otra elección…
Masika: -Ni siquiera te atrevas a mencionarlo, no te atrevas a traer ese recuerdo de vuelta…
Amunet: -¡Silencio!, tu padre conocía la ley y tú también, si no vas a seguirla deberé aplicarte la misma sanción. Mañana a primera hora serás transferida a Distrito Arena y es mi última palabra. En cuanto a ustedes… Tal vez podamos llegar a un acuerdo, díganme lo que saben de la odiosa resistencia y consideraré soltarlos para que vivan bajo mi dominio en la ciudad.
Rekusky: -No sabemos mucho realmente, solo hicimos lo que Masika nos pidió buscar… Rayos, no quería decir eso, pero el hechizo me hizo decirlo…
Amunet: -Excelente, seguramente es una de las tantas cosas que les he confiscado, haré que examinen cada una de las armas que traían consigo, excepto por esa espada inútil que pesaba demasiado, eso es pura basura. Si la quieren de vuelta pues no importa, la veo muy impráctica para ser de utilidad.
Rekusky: -Una última cosa… ¿Dónde está el niño que venía con nosotros?
Tarfoxi: -Es cierto… Aquí no estaba Fingo, ¿Qué le ha hecho?
Amunet: -Ustedes deben de ser unos malos tutores para estar arrastrando a ese pobre niño en sus asuntos, lo he mandado a un orfanatorio en vista de que sus padres no estaban con ustedes.
Rekusky: -No estaban con nosotros porque ellos… Ya no están entre nosotros…
Amunet: -Entonces tomé la decisión correcta, seguramente una pareja lo adoptará rápidamente si es que cumplen con el papeleo adecuado. Bueno, esto fue bastante productivo para mí, ustedes serán libres de irse mañana pero no podrán salir de los límites de la ciudad todavía, hay ciertos asuntos que debo atender y no puedo darme el lujo de que intenten algo sospechoso, se quedaran aquí en la ciudad de Amat hasta que yo lo decida y en cuanto a ti Masika… Ni siquiera deseo verte ya, espero que el Distrito Arena sea más que castigo suficiente para ti, que tengan buen día.
Tarfoxi: -Que bueno que ya se fue, no soporto a esa mujer ni un poquito.
Masika: -Por lo menos estarán a salvo, mantengan un perfil bajo dentro de la ciudad y nada les pasará.
Zofanther: -Pero que hay de ti Masika, ¿Qué es ese tal Distrito Arena?
Masika: -Es la parte más problemática de la ciudad, controlada por pandillas y mafias pequeñas, mi madre ha dejado esa zona así a propósito para enviar a cualquiera que rompa sus descabelladas ideas y en el peor de los casos terminan como terminó papá…
Rekusky: -Ojalá pudiéramos hacer algo para ayudarte, pero sin nuestras armas estamos prácticamente sin nada.
Masika: -Aun hay un poco de esperanza, mi madre piensa que la espada de luz que trajeron es inútil, solo aguanten dentro de la ciudad hasta que les diga que se pueden ir, vayan a una tienda cerca de la salida de la ciudad llamada Salón de Ramsés y pregunten por Kiara, ella los guiará a partir de ese punto.
Tarfoxi: -Mi cabeza… ¿Chicos, están bien?, no puedo sentir mis brazos… Un momento, estamos atados de brazos y piernas… ¿En qué lugar nos encontramos ahora?
Rekusky: -Esto no parece la prisión en la que estuvimos antes, es solo un gran cuarto vacío sin ventanas, ¿de dónde viene esa luz que nos cae del techo?
Snowpuf: -Como ser que nosotros quedar aquí atrapados… Oh, si tu preguntar de luz en techo eso ser electricidad. ¿Alguien recordar que pasar luego de que luz brillarnos en la cara?
Navita: -Yo sé que fue eso… Acabo de recordar que así fue como Amunet logró sacarme de la ciudad, creo que es magia de congelamiento en el tiempo, por eso no podemos recordar cómo fue que llegamos aquí. ¿Alguna idea de cómo podremos desatarnos de estas cuerdas?
Zofanther: -Ni con toda la fuerza del mundo puedo quitármelas de encima, debo reconocer que quien haya hecho estos nudos tiene mis respetos…
Clattiger: Esperen un momento… ¿Y nuestras armas?, ¡Nos han quitado nuestras armas!
Treluski: -Justo cuando ya me había acostumbrado a cargar conmigo un arma, ahora falta que las hayan destruido y nos quedemos sin usar nuestros poderes. Esta es la mejor noticia que me hayan dado en todo el día, de verdad.
¿?: -Hay peores cosas de las cuales deben preocuparse…
Rekusky: -…Esa es… ¿Masika, eres tú?
Masika: -Si… También estoy aquí con ustedes, atada de brazos y piernas como pueden ver. Mi madre me descubrió hablando con un miembro de la resistencia, para ella no soy nada más que una traidora y me encerró aquí con ustedes, lamento mucho que tengan que pasar por todo esto.
Rekusky: -No te preocupes, vamos a salir de esto… De alguna forma, solo tenemos que pensar en un plan, ¿no es así?
Masika: -Ojalá fuese tan sencillo, estamos en una celda de máxima seguridad a prueba de magia y cualquier arma, además la única salida de este lugar es detrás de la casa de mi madre, es por eso que nadie jamás ha podido salir, ella lo sabe todo.
Treluski: -En ese caso escucho ideas, vamos que no tenemos todo el día y estar en prisión de nuevo no es parte de mis futuras anécdotas para la posteridad.
Snowpuf: -Yo tener idea, ver estas cuerdas y saber que solo funcionar cuando estar ajustadas. Ellos pensar que llevarse todas las armas, ¡pero puños ser mis armas!
Rekusky: “Una vez más esta coneja me sorprende con su enorme fuerza, con solo ponerle presión a las cuerdas usando nada más que sus brazos logró romper las cuerdas que la sujetaban, recordaré nunca hacerla enojar.”
Snowpuf: -Poder romper cuerdas de ustedes pero… Escuchar que alguien venir, ponerme cuerdas rotas para engañar mientras esperar.
Masika: -Creo que tengo una idea de quien viene justo ahora…
Tarfoxi: “Ay no, la mujer que está entrando por esa puerta de metal… Esa horrible mujer fenec llamada Amunet y viene con una sonrisa de oreja a oreja, ya no me está gustando verle el rostro.
Amunet: -Vaya, vaya… Miren quien decidió regresar después de escapar de la cárcel, tienen demasiado valor para intentar hacer algo con la resistencia, ¿Creen que no reforzaría la seguridad después de su aparición y escape?
Rekusky: -Se nos ocurrió pero…
Amunet: -Con que esas tenemos, pues bien… Es hora de que me den respuestas, quieran dármelos o no. Esta habitación tiene un hechizo de la verdad, así que nunca serán capaces de mentirme ante cada una de las preguntas que voy a obligarlos a escuchar una y otra vez… ¿Quién los contrató para venir la primera vez que se aparecieron en mi ciudad?
Rekusky: -Nadie, llegamos por convicción propia buscando un lugar donde quedarnos para después irnos.
Amunet: -Uh… Estoy segura de que calibré correctamente el hechizo de la verdad… Bueno, supongamos que dices la verdad… Si fuera cierto entonces, ¿Quién los ayudó a escapar?
Masika: -Ni siquiera debo estar bajo el hechizo para decírtelo en la cara mamá, fui yo quien los liberé y no solo eso, les pedí ayuda para la resistencia.
Amunet: -No tienes ni la más mínima idea de lo decepcionada que estoy contigo Masika, tu padre tenía las mismas ideas y ya ves en donde terminó por estar con la gente equivocada, quiero darte otra oportunidad pero luego de esta confesión no me dejas otra elección…
Masika: -Ni siquiera te atrevas a mencionarlo, no te atrevas a traer ese recuerdo de vuelta…
Amunet: -¡Silencio!, tu padre conocía la ley y tú también, si no vas a seguirla deberé aplicarte la misma sanción. Mañana a primera hora serás transferida a Distrito Arena y es mi última palabra. En cuanto a ustedes… Tal vez podamos llegar a un acuerdo, díganme lo que saben de la odiosa resistencia y consideraré soltarlos para que vivan bajo mi dominio en la ciudad.
Rekusky: -No sabemos mucho realmente, solo hicimos lo que Masika nos pidió buscar… Rayos, no quería decir eso, pero el hechizo me hizo decirlo…
Amunet: -Excelente, seguramente es una de las tantas cosas que les he confiscado, haré que examinen cada una de las armas que traían consigo, excepto por esa espada inútil que pesaba demasiado, eso es pura basura. Si la quieren de vuelta pues no importa, la veo muy impráctica para ser de utilidad.
Rekusky: -Una última cosa… ¿Dónde está el niño que venía con nosotros?
Tarfoxi: -Es cierto… Aquí no estaba Fingo, ¿Qué le ha hecho?
Amunet: -Ustedes deben de ser unos malos tutores para estar arrastrando a ese pobre niño en sus asuntos, lo he mandado a un orfanatorio en vista de que sus padres no estaban con ustedes.
Rekusky: -No estaban con nosotros porque ellos… Ya no están entre nosotros…
Amunet: -Entonces tomé la decisión correcta, seguramente una pareja lo adoptará rápidamente si es que cumplen con el papeleo adecuado. Bueno, esto fue bastante productivo para mí, ustedes serán libres de irse mañana pero no podrán salir de los límites de la ciudad todavía, hay ciertos asuntos que debo atender y no puedo darme el lujo de que intenten algo sospechoso, se quedaran aquí en la ciudad de Amat hasta que yo lo decida y en cuanto a ti Masika… Ni siquiera deseo verte ya, espero que el Distrito Arena sea más que castigo suficiente para ti, que tengan buen día.
Tarfoxi: -Que bueno que ya se fue, no soporto a esa mujer ni un poquito.
Masika: -Por lo menos estarán a salvo, mantengan un perfil bajo dentro de la ciudad y nada les pasará.
Zofanther: -Pero que hay de ti Masika, ¿Qué es ese tal Distrito Arena?
Masika: -Es la parte más problemática de la ciudad, controlada por pandillas y mafias pequeñas, mi madre ha dejado esa zona así a propósito para enviar a cualquiera que rompa sus descabelladas ideas y en el peor de los casos terminan como terminó papá…
Rekusky: -Ojalá pudiéramos hacer algo para ayudarte, pero sin nuestras armas estamos prácticamente sin nada.
Masika: -Aun hay un poco de esperanza, mi madre piensa que la espada de luz que trajeron es inútil, solo aguanten dentro de la ciudad hasta que les diga que se pueden ir, vayan a una tienda cerca de la salida de la ciudad llamada Salón de Ramsés y pregunten por Kiara, ella los guiará a partir de ese punto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario