Rutanel:
-Miren, hay una salida más adelante.
Brandom:
-Si mal no recuerdo lo que me dijo el jefe, esa salida nos lleva a los acantilados. Puentes colgantes con siglos de antigüedad cuelgan de las paredes de las montañas y son muy inestables además de resbaladizos. Todos los híbridos tengan cuidado por donde caminan, no queremos algún accidente que debamos lamentar.
Monik:
-De acuerdo a mi termómetro de mano, la temperatura cae dramáticamente entre más nos acercamos a la salida de la cueva, los más sensibles al frío vayan uno por uno por favor.
Varis:
-Señora Rutanel, ¿puedo ir con usted?
Rutanel:
-Oh, por supuesto Varis, mantente cerca para mantener el calor.
Zafenis:
-Vamos con calma, que se me alocan.
Rutanel:
“Esta vista me está dando mucho miedo; aún estamos dentro de las montañas, pero el espacio entre las mismas son unas caídas horribles donde no puedo ver el fondo… la ventisca que hay no me deja ver mucho de este lugar más que el puente frente a nosotros.”
Ed:
-Así me gusta, nieve por todas partes. ¿Quién quiere ser el primero en pasar?
Brandom:
-Obviamente iremos nosotros Ed, tenemos que vigilar del otro lado que todos crucen sanos y salvos.
Rutanel:
-Buena suerte, ahora los demás síganme en una fila ordenada, uno por uno.
Zafenis:
-Iremos al final Rutanel, solo para que nadie se haga el chistoso saltando en el puente.
Rutanel:
“Bien… tengo a Varis abrazada contra mi cuerpo… y aquí voy. No se ve tan mal excepto por la parte donde estoy en mitad de un puente congelado en medio de la ventisca y sobre una peligrosa caída que no parece tener fondo… todo está yendo muy bien, excelente en serio.”
Varis:
-Señora Rutanel, está temblando.
Rutanel:
-Es el frío… es demasiado para mí.
Varis:
-Si tiene frío entonces puedo ayudarle. ¿Quiere que use mi aliento de fuego?
Rutanel:
-No hace falta Varis, ya casi cruzamos el puente. Esto me da más miedo del que aparento, es solo que debo ser fuerte para todos ellos.
Varis:
-Eso está bien señora Rutanel, yo también tengo miedo pero sé que usted nos protegerá a todos.
Rutanel:
-Eso espero Varis… le he fallado a muchas personas ya, lo menos que quiero es fallarles a ustedes.
Varis:
-No se preocupe, cuando las cosas parezcan imposibles siempre hay una manera de arreglarlas, me lo dijo el señor Julián.
Rutanel:
-Qué bueno que lo creas Varis, porque ya estamos en la salida frente a Brandom y los demás.
Monik:
-Estoy sorprendida de que llegaras sin congelarte, la temperatura es extrema en este sitio.
Rutanel:
-No caminé sola, tuve compañía.
Ed:
-Así se hace niña pequeña, buen trabajo.
Rutanel:
“Al fin tierra firme, fría pero firme. Ahí vienen los demás híbridos, menos mal que me hicieron caso con lo de ir en una fila ordenada. Y ahora mis amigos liderados por Zafenis pero… siento que falta alguien más…”
Zafenis:
-Hey, ¿dónde se quedó el clon de Rutanel? venía justo detrás de nosotros.
Rutanel:
-Argenis… iré a buscarlo, ustedes continúen.
Tarnili:
-¿Estás segura que podrás alcanzarnos luego Rutanel?
Rutanel:
-Estoy segura, ustedes sigan adelante.
Kronefi:
-Ten cuidado Rutanel, sin ti no podremos continuar al llegar al interior de la isla.
Rutanel:
“Hora de regresar por el puente, a donde se fue Argenis… No puedo creer que haya regresado al pueblo”
Crascy:
-¿¡Rutanel, ya lo encontraste!? ¡Vamos a continuar ya, nos veremos después!
Rutanel:
-¡Muy bien, buena suerte adelante! Ahora… Argenis, como no aparezcas te voy a…
Argenis:
-Rutanel… ¿dónde estás?
Rutanel:
-¿Argenis, estás bien?
Argenis:
-Si… pero me resbalé, estoy aquí abajo…
Rutanel:
-Oh cielos… una cornisa debajo del puente, quédate ahí mientras bajo para sacarte de ahí.
Argenis:
-Mejor apúrate… escuché aleteos y no son de tus alas.
Rutanel:
-Tranquilo, aquí voy… que ráfagas de aire tan fuertes…
Argenis:
-Rutanel… algo viene y no me gusta cómo suena…
Rutanel:
-No creo que sea nada malo, ya estoy aquí así que sujétate de mis manos ahora.
Argenis:
-Listo Rutanel, ahora hacia arriba.
Rutanel:
-Dos canguros subiendo de inmediato… y… había olvidado lo pesado que eres…
Argenis:
-Pesado yo… tú tienes más peso que yo solo por tener tus alas y… ya sabes… tus…
Rutanel:
-Mejor quédate callado antes de que te arroje al vacío por gracioso.
Argenis:
-No intenté ser gracioso, solo decía los hechos… ¿Cómo es que no te duele la espalda al cargar ese… peso extra que llevas al frente?
Rutanel:
-Con el tiempo una se acostumbra… en especial si logro encontrar el sostén de mi tamaño y… Un momento, escuché algo…
Argenis:
-Es lo que te decía… ¡Rápido para arriba!
Rutanel:
-Bueno, ya estamos aquí ahora solo tenemos que cruzar el…
Argenis:
-… ¿Puente?
Rutanel:
-¡Ya no está, pero que ha pasado!
Argenis:
-¡Atrás de esa roca, deprisa!
Rutanel:
“¿Ruidos raros y el puente desapareció? Que está pasando ahora con… con… ¿Que son esas cosas?”
Argenis:
-No puedo ver por la nieve, pero creo que son arpías.
Rutanel:
-¿Arpías?
Argenis:
-Si… no sé si conozcas a las aves fénix, pero éstas son todo lo contrario… son malas y atacan a cualquiera que entre en su territorio, tuve un encuentro con ellas la primera vez que fui a la isla pero… digamos que si me ven de nuevo no dudarán en matarme.
Rutanel:
-En ese casi hablaré con ellas, no porque sean malas quiera decir que todas son iguales.
Argenis:
-No, Rutanel espera…
Rutanel:
“Estas arpías se ven como las chicas fénix que conocí en ese volcán pero tienen plumas amarillas, con ropa hecha de telas muy extrañas de color azul y… vaya que son igual de grandes que yo en ciertos atributos del cuerpo, me sorprende que puedan volar con esas alas emplumadas. Sus pies son de lo que más debo cuidarme, esas garras son igual de grandes que las mías y sus picos parecen estar hechos para triturar carne. Yo diría que son una mezcla entre águilas y halcones.”
¿?:
-Miren nada más quien decidió aparecer, ya sabía yo que ese puente moviéndose indicaba algo raro, ¿Cierto hermana?
¿?:
-Tú lo has dicho… ¿pero no se supone que este era un chico? Solo mira esas caderas grandes, esos enormes pechos y… ¿Una espada?
Rutanel:
-No soy quien ustedes creen, mi nombre es Rutanel e iba de paso al interior de la isla. ¿Quiénes son ustedes?
Linda:
-Así que eres una cara nueva, mi nombre es Linda Wing.
Bonita:
-Y mi nombre es Bonita Wing, somos las hermanas Wing.
Rutanel:
-Linda y Bonita, curiosos nombres los que tienen ustedes. En fin, ¿podrían decirme que le pasó al puente que estaba aquí mismo?
Linda:
-¿Esa cosa vieja? La hemos vigilado por semanas y sabíamos que tarde o temprano iba a ceder pero… al parecer recibió mucho peso y se quebró. ¿Tú sabes quienes pasaron por aquí?
Rutanel:
-Ya que lo menciones, así es. Mis amigos cruzaron para llegar al interior de la isla, supongo que su peso fue el suficiente para que el puente se cayera por completo.
Linda:
-Pues es una lástima, nadie había pasado por ahí y ahora no se puede, tendremos que darte un castigo por hacerle eso a nuestro puente.
Rutanel:
-¿Su puente? Ahora esperen un momento…
Bonita:
-Mírala, se hace la ruda. ¿Te puedo contar un secretito? ¡No nos interesa que seas una dragona, una cangura, una híbrida o lo que sea! Este era nuestro puente y tendrás que pagar por ello querida.
Linda:
-Solo mira su carita de terror, no tiene idea de lo que le haremos querida hermana.
Rutanel:
-Ustedes dos hablan como un par de personas que conocí… pero basta de charlas, si no vamos a dialogar de manera pacífica entonces voy a…
Argenis:
-¡Espera Rutanel, no dejaré que hagas esto sola!
Linda:
-Mira nada más quien decidió hacer acto de presencia. Felicidades, ¿esperabas un premio por ser un cobarde?
Bonita:
-Eres un canguro muy travieso, te atreves a rechazar nuestra oferta hace años y ahora decides aparecerte nuevamente… Espera, hermana mía… ¿Ves lo que yo veo?
Linda:
-¡Santas plumas! Ustedes son se ven igualitos, deben ser gemelos como nosotras hermana.
Bonita:
-Ya sabía que esta cangura se me hacía familiar. ¿Así que pensaste que al traer a tu hermana para que dé la cara por ti seríamos menos estrictas contigo? Pues te equivocas querido, ambos recibirán un castigo especial para un par de gemelos como ustedes.
Rutanel:
-De hecho… él y yo no somos…
Linda:
-Sssshhhhh, silencio los dos que debo concentrarme. ¿Cuál crees que sea el castigo apropiado para ellos mi querida hermana?
Bonita:
-Yo también estoy pensando, no tienes por qué presionarme hermana mía.
Linda:
-No te presiono, pero es muy descortés dejarles esperando por su castigo.
Bonita:
-Oh, por favor como si ellos dos se fueran de aquí en mitad de la ventisca sin puente ¿verdad queridos?
Linda:
-…
Bonita:
-…
Linda:
-¡Los dejaste escapar por tus tonterías como siempre lo haces!
Bonita:
-¿Es mi culpa? ¡Tú les quitaste el ojo de encima regañándome!
Rutanel:
-Menos mal que nos alejamos de ellas… De alguna manera me salvaste la molestia de pelear contra ellas Argenis.
Argenis:
-No fue nada… Eso creo. Pensé que no podrías volar sobre el acantilado con tanto frío y nieve.
Rutanel:
-De hecho estoy sufriendo internamente mientras lo hago… como dije no eres precisamente liviano.
Argenis:
-Puedo aceptarlo, se podría decir que ambos somos pesados de una manera u otra.
Rutanel:
-Supongo que tienes razón… no eres tan malo como pensaba Argenis, tal vez tengamos más cosas en común que solo la apariencia física.
Argenis:
-Bueno, aquí está el otro lado del puente, ya puedes bajarme.
Rutanel:
-Bueno, creo que tenemos mucho que recorrer ahora. Ya no puedo ver al resto así que tendremos que seguir a pie.
Argenis:
-Si quieres puedo guiarte ya que conozco el camino.
Rutanel:
-Adelante, guíame por las montañas. ¿Qué es lo que sigue?
Argenis:
-Pues… a partir de aquí tenemos que rodear estas montañas, lo que significa que tenemos que caminar por la cara de la montaña… con el vacío a un lado de nosotros.
Rutanel:
-Bueno, no nos moveremos de aquí con solo platicar. Es hora de caminar poco a poco.
Argenis:
-Después de ti Rutanel, las damas primero.
Rutanel:
“Y aquí está el camino a seguir, un sendero junto a la cara de la montaña sin nada que nos proteja de caer más de 200 metros de profundidad directo a nuestra muerte. Por lo menos podría intentar volar para recuperarme pero si Argenis se cae es hombre muerto. Puedo ver las huellas de los demás por aquí, espero que no haya ocurrido algún accidente en mi ausencia.”
Argenis:
-Entonces Rutanel… ¿de dónde vienes realmente?
Rutanel:
-¿A qué viene la pregunta?
Argenis:
-Solo curiosidad, como yo vengo de un lugar que aparentemente ya no existe pues…
Rutanel:
-Debe ser difícil de creer que tu lugar de origen desapareciera, yo vengo de las afueras de un pueblito llamado Murne, pasando un bosque muerto en una linda casa. Vivo con mis padres… o bueno, se podría decir que vivía con ellos ahora que llevo mucho tiempo fuera.
Argenis:
-Suena a que tienes una linda vida… ojalá pudiera decir lo mismo de mí mismo.
Rutanel:
-¿Aun no recuerdas todo?
Argenis:
-Ese es el problema, ya recuerdo todo sobre mi vida y lo que veo en mi mente es horrible.
Rutanel:
-Bueno, cuéntame si quieres… al menos es lo mejor que podemos hacer mientras caminamos por aquí.
Argenis:
-Pues… como recuerdas mis padres fueron asesinados… a manos de un dragón. No recuerdo su nombre ya que fue hace cientos de años, pero nunca olvidaré esa risa maniática que tenía, acabando con todo a su paso.
Rutanel:
-Lo lamento mucho Argenis, ¿Cómo era tu hogar?
Argenis:
-Bueno… La Isla Soledad era… No sé cómo explicarlo… Su nombre indicaba dos cosas de la isla; que estaba realmente soleada y eran raros los momentos en los que llovía y que no había nada más que un pueblo el cual nunca tuvo nombre y con pocos habitantes. Vivíamos de la pesca y era nuestra única fuente de alimentos, rara vez llegaban personas de otras partes del mundo porque… No había nada más que ver en la isla, algo así como un desierto completo hecho isla.
Rutanel:
-¿Y por qué saliste de ella?
Argenis:
-Por la misma razón que estás yendo al interior de la isla, para saber respuestas que mis propios padres no pudieron darme, para saber sobre mi pasado…
Rutanel:
-¿Entonces qué ocurrió?
Argenis:
-La invasión…
Rutanel:
-Explícate.
Argenis:
-Llegué aquí, pasé por el pueblo, entré a la isla por mi propia cuenta y… Creo que es justo que lo sepas. La verdad es que yo… yo…
Rutanel:
-Vamos, solo dilo de una vez. No creo que sea algo tan grave como para ocultarlo.
Argenis:
-Yo provoqué los problemas que tienen los dragones hoy en día. Yo fui el causante de la masacre que sufrió mi pueblo y el causante de que los dragones odien a los híbridos en general… Todo es por mi culpa.
Rutanel:
-Pero… eres solo un canguro como yo… ¿Qué hiciste?
Argenis:
-Yo… ¿te parece si te lo cuento más tarde? No me siento bien en este momento, hablar de esa parte de mi vida a estas alturas de las montañas me sube la presión… Eso sí, no tuve nada que ver con ese supuesto tsunami que acabó con mi isla, eso no lo sabía y quisiera que alguien me dijera más al respecto.
Rutanel:
-De acuerdo Argenis… solo quiero que sepas que no pienso mal de ti por los problemas que dices haber causado… todos cometemos errores y te mentiría si dijera que he tenido una vida perfecta, muchos han muerto por mi culpa.
Argenis:
-Entonces bienvenida al club.
Rutanel:
-Solo mira, el camino se termina al interior de otra cueva, platicar en serio que ayuda a pasar el tiempo. Entremos para continuar con nuestro viaje.
Argenis:
-Ten cuidado en esa cueva, está hecha literalmente de hielo sólido y es una cuesta hacia abajo así que… ¿No tendrás algo para protegernos los pies? Si pisamos el hielo puro nos quedaremos pegados a pesar de tener pelaje.
Rutanel:
-Probablemente los demás cruzaron usando algo con que deslizarse por el hielo… si pudiéramos encontrar algo parecido por aquí…
Argenis:
-Mira, alguien dejó una puerta de madera por aquí.
Rutanel:
-Es la puerta que Tarnili construyó, creo que no quisieron cargar más con ella… ya que. Aun así podríamos usar esto para deslizarnos cuesta abajo por la cueva.
Argenis:
-¿Estás del todo segura con este plan Rutanel?
Rutanel:
-Si ellos lo hicieron usando otra cosa entonces esto es lo que tenemos que usar. Ahora sube a la puerta y sujétate fuerte.
Argenis:
-¿Sujetarme de qué?
Rutanel:
-De que más, de mi cintura claro.
Argenis:
-Pero Rutanel, yo no…
Rutanel:
-Solo hazlo de una vez, mientras no me agarres otra cosa no me molestará.
Argenis:
-Bueno… ya estoy, ¿Así está bien?
Rutanel:
-Así estás bien, ahora… Aquí… Vamos…
Argenis:
-Vamos lento… lento… rápido… ¡Demasiado rápido!
Rutanel:
-Me estás apretando la cintura… no te pases de confianzudo Argenis.
Argenis:
-¡No es eso, es que me da miedo ir tan rápido!
Rutanel:
-Solo sujétate bien y estarás… ¿bien?
Argenis:
-¡Es la salida de la cueva, si no nos detenemos vamos a caer al vacío!
Rutanel:
-Entonces ahora si aprieta bien mi cintura, ¡voy a saltar!
Argenis:
-¡No, espera!
Rutanel:
“Esperar nada, ¡Es hora del gran salto!”
Argenis:
-¡¡AAAAAAHHHHHH!!
Rutanel:
“Cielos, que gritón es… Menos mal que me sujetó bien de la cintura porque ahí fue a dar la puerta directo al vacío… que no es vacío porque ahora si puedo ver el fondo.”
Argenis:
-Estamos… ¿vivos?
Rutanel:
-Obviamente, en el último momento salté y comencé a volar, así que no te sueltes o vamos a tener serios problemas.
Argenis:
-Menos mal… por cierto mira al frente.
Rutanel:
-Oh… aquí ya no cae nieve. Al fin rayos del sol sobre mi cuerpo.
Argenis:
-Regresa, al final de la cueva continua el camino. Te recuerdo que seguimos dentro de las montañas y nos falta muy poco para llegar a tu destino.
Rutanel:
-Excelente, ahora déjame bajarte y… seguiremos caminando por aquí, otro camino por la cara de la montaña.
Argenis:
-Nadie dijo que sería fácil.
Rutanel:
-Por lo menos no estoy sola en esto. Lo que no entiendo es como se nos adelantaron tan rápido los demás, creo que si apresuramos el paso podremos…
Linda:
-Al fin los encontramos amiguitos gemelos.
Argenis:
-Lo que faltaba, ahora si estamos en problemas.
Bonita:
-Oh, tú lo has dicho amiguito nuestro. Llegó la hora de su castigo especial, ¿algunas últimas palabras?
Rutanel:
-La verdad si, desearía estar tomando un baño caliente de lava que seguir aquí arriba congelándome hasta los huesos. Y espero que en ese baño estén Nix y Fenfen para platicar sobre…
Bonita y Linda: ¿¡DIJISTE NIX Y FENFEN!?
Rutanel:
-Sí, eso fue lo que dije…
Linda:
-Haber dicho antes que eras amiga de nuestras primas, de haberlo sabido entonces este pequeño malentendido se hubiera resuelto hace mucho tiempo.
Bonita:
-Vamos, pueden pasar sin preocupaciones por el camino. Nos aseguraremos de que Nix y Fenfen reciban el mensaje de que aquí están sus amiguis especiales.
Rutanel:
-Pues… gracias supongo. Ven Argenis, antes de que algo más pase.
Argenis:
-Te sigo el paso Rutanel, entre más lejos de ellas mejor.
Bonita:
-Y no lo olviden, cualquier cosa que necesiten solo hágannoslo saber.
Linda:
-Bastará un silbido para que los ayudemos. ¡Nos vemos queridos!
Rutanel:
-Menos mal que mencioné a las fénix con las que tomé un baño de lava, no pensé que ellas fueran familia de estas arpías tan locas.
Argenis:
-Te debo una Rutanel…
Rutanel:
-A como van las cosas creo que me debes más que eso… pero no entremos en detalles, ya muero por llegar de una vez antes de que me dé un infarto o nos salte otro monstruo de la nada para intentar matarnos con algún poder ancestral o yo que sé.
Argenis:
-Pues… descansa si quieres Rutanel… aquí en esta saliente de la montaña es un buen lugar.
Rutanel:
-Menos mal que da el sol aquí, solo déjame sentarme y descansar los pies por unos 5 minutos. Estoy exhausta…
-Miren, hay una salida más adelante.
Brandom:
-Si mal no recuerdo lo que me dijo el jefe, esa salida nos lleva a los acantilados. Puentes colgantes con siglos de antigüedad cuelgan de las paredes de las montañas y son muy inestables además de resbaladizos. Todos los híbridos tengan cuidado por donde caminan, no queremos algún accidente que debamos lamentar.
Monik:
-De acuerdo a mi termómetro de mano, la temperatura cae dramáticamente entre más nos acercamos a la salida de la cueva, los más sensibles al frío vayan uno por uno por favor.
Varis:
-Señora Rutanel, ¿puedo ir con usted?
Rutanel:
-Oh, por supuesto Varis, mantente cerca para mantener el calor.
Zafenis:
-Vamos con calma, que se me alocan.
Rutanel:
“Esta vista me está dando mucho miedo; aún estamos dentro de las montañas, pero el espacio entre las mismas son unas caídas horribles donde no puedo ver el fondo… la ventisca que hay no me deja ver mucho de este lugar más que el puente frente a nosotros.”
Ed:
-Así me gusta, nieve por todas partes. ¿Quién quiere ser el primero en pasar?
Brandom:
-Obviamente iremos nosotros Ed, tenemos que vigilar del otro lado que todos crucen sanos y salvos.
Rutanel:
-Buena suerte, ahora los demás síganme en una fila ordenada, uno por uno.
Zafenis:
-Iremos al final Rutanel, solo para que nadie se haga el chistoso saltando en el puente.
Rutanel:
“Bien… tengo a Varis abrazada contra mi cuerpo… y aquí voy. No se ve tan mal excepto por la parte donde estoy en mitad de un puente congelado en medio de la ventisca y sobre una peligrosa caída que no parece tener fondo… todo está yendo muy bien, excelente en serio.”
Varis:
-Señora Rutanel, está temblando.
Rutanel:
-Es el frío… es demasiado para mí.
Varis:
-Si tiene frío entonces puedo ayudarle. ¿Quiere que use mi aliento de fuego?
Rutanel:
-No hace falta Varis, ya casi cruzamos el puente. Esto me da más miedo del que aparento, es solo que debo ser fuerte para todos ellos.
Varis:
-Eso está bien señora Rutanel, yo también tengo miedo pero sé que usted nos protegerá a todos.
Rutanel:
-Eso espero Varis… le he fallado a muchas personas ya, lo menos que quiero es fallarles a ustedes.
Varis:
-No se preocupe, cuando las cosas parezcan imposibles siempre hay una manera de arreglarlas, me lo dijo el señor Julián.
Rutanel:
-Qué bueno que lo creas Varis, porque ya estamos en la salida frente a Brandom y los demás.
Monik:
-Estoy sorprendida de que llegaras sin congelarte, la temperatura es extrema en este sitio.
Rutanel:
-No caminé sola, tuve compañía.
Ed:
-Así se hace niña pequeña, buen trabajo.
Rutanel:
“Al fin tierra firme, fría pero firme. Ahí vienen los demás híbridos, menos mal que me hicieron caso con lo de ir en una fila ordenada. Y ahora mis amigos liderados por Zafenis pero… siento que falta alguien más…”
Zafenis:
-Hey, ¿dónde se quedó el clon de Rutanel? venía justo detrás de nosotros.
Rutanel:
-Argenis… iré a buscarlo, ustedes continúen.
Tarnili:
-¿Estás segura que podrás alcanzarnos luego Rutanel?
Rutanel:
-Estoy segura, ustedes sigan adelante.
Kronefi:
-Ten cuidado Rutanel, sin ti no podremos continuar al llegar al interior de la isla.
Rutanel:
“Hora de regresar por el puente, a donde se fue Argenis… No puedo creer que haya regresado al pueblo”
Crascy:
-¿¡Rutanel, ya lo encontraste!? ¡Vamos a continuar ya, nos veremos después!
Rutanel:
-¡Muy bien, buena suerte adelante! Ahora… Argenis, como no aparezcas te voy a…
Argenis:
-Rutanel… ¿dónde estás?
Rutanel:
-¿Argenis, estás bien?
Argenis:
-Si… pero me resbalé, estoy aquí abajo…
Rutanel:
-Oh cielos… una cornisa debajo del puente, quédate ahí mientras bajo para sacarte de ahí.
Argenis:
-Mejor apúrate… escuché aleteos y no son de tus alas.
Rutanel:
-Tranquilo, aquí voy… que ráfagas de aire tan fuertes…
Argenis:
-Rutanel… algo viene y no me gusta cómo suena…
Rutanel:
-No creo que sea nada malo, ya estoy aquí así que sujétate de mis manos ahora.
Argenis:
-Listo Rutanel, ahora hacia arriba.
Rutanel:
-Dos canguros subiendo de inmediato… y… había olvidado lo pesado que eres…
Argenis:
-Pesado yo… tú tienes más peso que yo solo por tener tus alas y… ya sabes… tus…
Rutanel:
-Mejor quédate callado antes de que te arroje al vacío por gracioso.
Argenis:
-No intenté ser gracioso, solo decía los hechos… ¿Cómo es que no te duele la espalda al cargar ese… peso extra que llevas al frente?
Rutanel:
-Con el tiempo una se acostumbra… en especial si logro encontrar el sostén de mi tamaño y… Un momento, escuché algo…
Argenis:
-Es lo que te decía… ¡Rápido para arriba!
Rutanel:
-Bueno, ya estamos aquí ahora solo tenemos que cruzar el…
Argenis:
-… ¿Puente?
Rutanel:
-¡Ya no está, pero que ha pasado!
Argenis:
-¡Atrás de esa roca, deprisa!
Rutanel:
“¿Ruidos raros y el puente desapareció? Que está pasando ahora con… con… ¿Que son esas cosas?”
Argenis:
-No puedo ver por la nieve, pero creo que son arpías.
Rutanel:
-¿Arpías?
Argenis:
-Si… no sé si conozcas a las aves fénix, pero éstas son todo lo contrario… son malas y atacan a cualquiera que entre en su territorio, tuve un encuentro con ellas la primera vez que fui a la isla pero… digamos que si me ven de nuevo no dudarán en matarme.
Rutanel:
-En ese casi hablaré con ellas, no porque sean malas quiera decir que todas son iguales.
Argenis:
-No, Rutanel espera…
Rutanel:
“Estas arpías se ven como las chicas fénix que conocí en ese volcán pero tienen plumas amarillas, con ropa hecha de telas muy extrañas de color azul y… vaya que son igual de grandes que yo en ciertos atributos del cuerpo, me sorprende que puedan volar con esas alas emplumadas. Sus pies son de lo que más debo cuidarme, esas garras son igual de grandes que las mías y sus picos parecen estar hechos para triturar carne. Yo diría que son una mezcla entre águilas y halcones.”
¿?:
-Miren nada más quien decidió aparecer, ya sabía yo que ese puente moviéndose indicaba algo raro, ¿Cierto hermana?
¿?:
-Tú lo has dicho… ¿pero no se supone que este era un chico? Solo mira esas caderas grandes, esos enormes pechos y… ¿Una espada?
Rutanel:
-No soy quien ustedes creen, mi nombre es Rutanel e iba de paso al interior de la isla. ¿Quiénes son ustedes?
Linda:
-Así que eres una cara nueva, mi nombre es Linda Wing.
Bonita:
-Y mi nombre es Bonita Wing, somos las hermanas Wing.
Rutanel:
-Linda y Bonita, curiosos nombres los que tienen ustedes. En fin, ¿podrían decirme que le pasó al puente que estaba aquí mismo?
Linda:
-¿Esa cosa vieja? La hemos vigilado por semanas y sabíamos que tarde o temprano iba a ceder pero… al parecer recibió mucho peso y se quebró. ¿Tú sabes quienes pasaron por aquí?
Rutanel:
-Ya que lo menciones, así es. Mis amigos cruzaron para llegar al interior de la isla, supongo que su peso fue el suficiente para que el puente se cayera por completo.
Linda:
-Pues es una lástima, nadie había pasado por ahí y ahora no se puede, tendremos que darte un castigo por hacerle eso a nuestro puente.
Rutanel:
-¿Su puente? Ahora esperen un momento…
Bonita:
-Mírala, se hace la ruda. ¿Te puedo contar un secretito? ¡No nos interesa que seas una dragona, una cangura, una híbrida o lo que sea! Este era nuestro puente y tendrás que pagar por ello querida.
Linda:
-Solo mira su carita de terror, no tiene idea de lo que le haremos querida hermana.
Rutanel:
-Ustedes dos hablan como un par de personas que conocí… pero basta de charlas, si no vamos a dialogar de manera pacífica entonces voy a…
Argenis:
-¡Espera Rutanel, no dejaré que hagas esto sola!
Linda:
-Mira nada más quien decidió hacer acto de presencia. Felicidades, ¿esperabas un premio por ser un cobarde?
Bonita:
-Eres un canguro muy travieso, te atreves a rechazar nuestra oferta hace años y ahora decides aparecerte nuevamente… Espera, hermana mía… ¿Ves lo que yo veo?
Linda:
-¡Santas plumas! Ustedes son se ven igualitos, deben ser gemelos como nosotras hermana.
Bonita:
-Ya sabía que esta cangura se me hacía familiar. ¿Así que pensaste que al traer a tu hermana para que dé la cara por ti seríamos menos estrictas contigo? Pues te equivocas querido, ambos recibirán un castigo especial para un par de gemelos como ustedes.
Rutanel:
-De hecho… él y yo no somos…
Linda:
-Sssshhhhh, silencio los dos que debo concentrarme. ¿Cuál crees que sea el castigo apropiado para ellos mi querida hermana?
Bonita:
-Yo también estoy pensando, no tienes por qué presionarme hermana mía.
Linda:
-No te presiono, pero es muy descortés dejarles esperando por su castigo.
Bonita:
-Oh, por favor como si ellos dos se fueran de aquí en mitad de la ventisca sin puente ¿verdad queridos?
Linda:
-…
Bonita:
-…
Linda:
-¡Los dejaste escapar por tus tonterías como siempre lo haces!
Bonita:
-¿Es mi culpa? ¡Tú les quitaste el ojo de encima regañándome!
Rutanel:
-Menos mal que nos alejamos de ellas… De alguna manera me salvaste la molestia de pelear contra ellas Argenis.
Argenis:
-No fue nada… Eso creo. Pensé que no podrías volar sobre el acantilado con tanto frío y nieve.
Rutanel:
-De hecho estoy sufriendo internamente mientras lo hago… como dije no eres precisamente liviano.
Argenis:
-Puedo aceptarlo, se podría decir que ambos somos pesados de una manera u otra.
Rutanel:
-Supongo que tienes razón… no eres tan malo como pensaba Argenis, tal vez tengamos más cosas en común que solo la apariencia física.
Argenis:
-Bueno, aquí está el otro lado del puente, ya puedes bajarme.
Rutanel:
-Bueno, creo que tenemos mucho que recorrer ahora. Ya no puedo ver al resto así que tendremos que seguir a pie.
Argenis:
-Si quieres puedo guiarte ya que conozco el camino.
Rutanel:
-Adelante, guíame por las montañas. ¿Qué es lo que sigue?
Argenis:
-Pues… a partir de aquí tenemos que rodear estas montañas, lo que significa que tenemos que caminar por la cara de la montaña… con el vacío a un lado de nosotros.
Rutanel:
-Bueno, no nos moveremos de aquí con solo platicar. Es hora de caminar poco a poco.
Argenis:
-Después de ti Rutanel, las damas primero.
Rutanel:
“Y aquí está el camino a seguir, un sendero junto a la cara de la montaña sin nada que nos proteja de caer más de 200 metros de profundidad directo a nuestra muerte. Por lo menos podría intentar volar para recuperarme pero si Argenis se cae es hombre muerto. Puedo ver las huellas de los demás por aquí, espero que no haya ocurrido algún accidente en mi ausencia.”
Argenis:
-Entonces Rutanel… ¿de dónde vienes realmente?
Rutanel:
-¿A qué viene la pregunta?
Argenis:
-Solo curiosidad, como yo vengo de un lugar que aparentemente ya no existe pues…
Rutanel:
-Debe ser difícil de creer que tu lugar de origen desapareciera, yo vengo de las afueras de un pueblito llamado Murne, pasando un bosque muerto en una linda casa. Vivo con mis padres… o bueno, se podría decir que vivía con ellos ahora que llevo mucho tiempo fuera.
Argenis:
-Suena a que tienes una linda vida… ojalá pudiera decir lo mismo de mí mismo.
Rutanel:
-¿Aun no recuerdas todo?
Argenis:
-Ese es el problema, ya recuerdo todo sobre mi vida y lo que veo en mi mente es horrible.
Rutanel:
-Bueno, cuéntame si quieres… al menos es lo mejor que podemos hacer mientras caminamos por aquí.
Argenis:
-Pues… como recuerdas mis padres fueron asesinados… a manos de un dragón. No recuerdo su nombre ya que fue hace cientos de años, pero nunca olvidaré esa risa maniática que tenía, acabando con todo a su paso.
Rutanel:
-Lo lamento mucho Argenis, ¿Cómo era tu hogar?
Argenis:
-Bueno… La Isla Soledad era… No sé cómo explicarlo… Su nombre indicaba dos cosas de la isla; que estaba realmente soleada y eran raros los momentos en los que llovía y que no había nada más que un pueblo el cual nunca tuvo nombre y con pocos habitantes. Vivíamos de la pesca y era nuestra única fuente de alimentos, rara vez llegaban personas de otras partes del mundo porque… No había nada más que ver en la isla, algo así como un desierto completo hecho isla.
Rutanel:
-¿Y por qué saliste de ella?
Argenis:
-Por la misma razón que estás yendo al interior de la isla, para saber respuestas que mis propios padres no pudieron darme, para saber sobre mi pasado…
Rutanel:
-¿Entonces qué ocurrió?
Argenis:
-La invasión…
Rutanel:
-Explícate.
Argenis:
-Llegué aquí, pasé por el pueblo, entré a la isla por mi propia cuenta y… Creo que es justo que lo sepas. La verdad es que yo… yo…
Rutanel:
-Vamos, solo dilo de una vez. No creo que sea algo tan grave como para ocultarlo.
Argenis:
-Yo provoqué los problemas que tienen los dragones hoy en día. Yo fui el causante de la masacre que sufrió mi pueblo y el causante de que los dragones odien a los híbridos en general… Todo es por mi culpa.
Rutanel:
-Pero… eres solo un canguro como yo… ¿Qué hiciste?
Argenis:
-Yo… ¿te parece si te lo cuento más tarde? No me siento bien en este momento, hablar de esa parte de mi vida a estas alturas de las montañas me sube la presión… Eso sí, no tuve nada que ver con ese supuesto tsunami que acabó con mi isla, eso no lo sabía y quisiera que alguien me dijera más al respecto.
Rutanel:
-De acuerdo Argenis… solo quiero que sepas que no pienso mal de ti por los problemas que dices haber causado… todos cometemos errores y te mentiría si dijera que he tenido una vida perfecta, muchos han muerto por mi culpa.
Argenis:
-Entonces bienvenida al club.
Rutanel:
-Solo mira, el camino se termina al interior de otra cueva, platicar en serio que ayuda a pasar el tiempo. Entremos para continuar con nuestro viaje.
Argenis:
-Ten cuidado en esa cueva, está hecha literalmente de hielo sólido y es una cuesta hacia abajo así que… ¿No tendrás algo para protegernos los pies? Si pisamos el hielo puro nos quedaremos pegados a pesar de tener pelaje.
Rutanel:
-Probablemente los demás cruzaron usando algo con que deslizarse por el hielo… si pudiéramos encontrar algo parecido por aquí…
Argenis:
-Mira, alguien dejó una puerta de madera por aquí.
Rutanel:
-Es la puerta que Tarnili construyó, creo que no quisieron cargar más con ella… ya que. Aun así podríamos usar esto para deslizarnos cuesta abajo por la cueva.
Argenis:
-¿Estás del todo segura con este plan Rutanel?
Rutanel:
-Si ellos lo hicieron usando otra cosa entonces esto es lo que tenemos que usar. Ahora sube a la puerta y sujétate fuerte.
Argenis:
-¿Sujetarme de qué?
Rutanel:
-De que más, de mi cintura claro.
Argenis:
-Pero Rutanel, yo no…
Rutanel:
-Solo hazlo de una vez, mientras no me agarres otra cosa no me molestará.
Argenis:
-Bueno… ya estoy, ¿Así está bien?
Rutanel:
-Así estás bien, ahora… Aquí… Vamos…
Argenis:
-Vamos lento… lento… rápido… ¡Demasiado rápido!
Rutanel:
-Me estás apretando la cintura… no te pases de confianzudo Argenis.
Argenis:
-¡No es eso, es que me da miedo ir tan rápido!
Rutanel:
-Solo sujétate bien y estarás… ¿bien?
Argenis:
-¡Es la salida de la cueva, si no nos detenemos vamos a caer al vacío!
Rutanel:
-Entonces ahora si aprieta bien mi cintura, ¡voy a saltar!
Argenis:
-¡No, espera!
Rutanel:
“Esperar nada, ¡Es hora del gran salto!”
Argenis:
-¡¡AAAAAAHHHHHH!!
Rutanel:
“Cielos, que gritón es… Menos mal que me sujetó bien de la cintura porque ahí fue a dar la puerta directo al vacío… que no es vacío porque ahora si puedo ver el fondo.”
Argenis:
-Estamos… ¿vivos?
Rutanel:
-Obviamente, en el último momento salté y comencé a volar, así que no te sueltes o vamos a tener serios problemas.
Argenis:
-Menos mal… por cierto mira al frente.
Rutanel:
-Oh… aquí ya no cae nieve. Al fin rayos del sol sobre mi cuerpo.
Argenis:
-Regresa, al final de la cueva continua el camino. Te recuerdo que seguimos dentro de las montañas y nos falta muy poco para llegar a tu destino.
Rutanel:
-Excelente, ahora déjame bajarte y… seguiremos caminando por aquí, otro camino por la cara de la montaña.
Argenis:
-Nadie dijo que sería fácil.
Rutanel:
-Por lo menos no estoy sola en esto. Lo que no entiendo es como se nos adelantaron tan rápido los demás, creo que si apresuramos el paso podremos…
Linda:
-Al fin los encontramos amiguitos gemelos.
Argenis:
-Lo que faltaba, ahora si estamos en problemas.
Bonita:
-Oh, tú lo has dicho amiguito nuestro. Llegó la hora de su castigo especial, ¿algunas últimas palabras?
Rutanel:
-La verdad si, desearía estar tomando un baño caliente de lava que seguir aquí arriba congelándome hasta los huesos. Y espero que en ese baño estén Nix y Fenfen para platicar sobre…
Bonita y Linda: ¿¡DIJISTE NIX Y FENFEN!?
Rutanel:
-Sí, eso fue lo que dije…
Linda:
-Haber dicho antes que eras amiga de nuestras primas, de haberlo sabido entonces este pequeño malentendido se hubiera resuelto hace mucho tiempo.
Bonita:
-Vamos, pueden pasar sin preocupaciones por el camino. Nos aseguraremos de que Nix y Fenfen reciban el mensaje de que aquí están sus amiguis especiales.
Rutanel:
-Pues… gracias supongo. Ven Argenis, antes de que algo más pase.
Argenis:
-Te sigo el paso Rutanel, entre más lejos de ellas mejor.
Bonita:
-Y no lo olviden, cualquier cosa que necesiten solo hágannoslo saber.
Linda:
-Bastará un silbido para que los ayudemos. ¡Nos vemos queridos!
Rutanel:
-Menos mal que mencioné a las fénix con las que tomé un baño de lava, no pensé que ellas fueran familia de estas arpías tan locas.
Argenis:
-Te debo una Rutanel…
Rutanel:
-A como van las cosas creo que me debes más que eso… pero no entremos en detalles, ya muero por llegar de una vez antes de que me dé un infarto o nos salte otro monstruo de la nada para intentar matarnos con algún poder ancestral o yo que sé.
Argenis:
-Pues… descansa si quieres Rutanel… aquí en esta saliente de la montaña es un buen lugar.
Rutanel:
-Menos mal que da el sol aquí, solo déjame sentarme y descansar los pies por unos 5 minutos. Estoy exhausta…
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