Ishkur:
-De mientras… ¿Puede contestar a mi pregunta original?
Rutanel:
-Por supuesto, mi nombre es Rutanel Bloodcer y vine aquí para conocer sobre mis orígenes, por qué soy parte dragón y también me acompañan los demás híbridos de un pueblo cercano a las afueras de las montañas para que ellos conozcan sus orígenes también.
Ishkur:
-¿Y qué puede decirme de Argenis?
Rutanel:
-Lo encontré moribundo entre las montañas, no quería venir pero lo traje de todos modos… No me ha dicho el porqué de sus motivos más allá de decirme que hizo algo malo aquí.
Ishkur:
-Muy bien… Estoy obligado como rey de estas tierras a decirte todo lo que sepa, pero antes debemos arreglar otros asuntos con tus acompañantes.
Rutanel:
-¿Es sobre la prohibición?
Ishkur:
-En efecto. Aunque el desconocimiento de la ley no es excusa para no cumplirla debo ser justo con ustedes ya que no hemos tenido visitante alguno en siglos. Sin embargo esto lo debo discutir un poco más en privado junto con Argenis.
Rutanel:
-En ese caso le pediré que venga aquí y…
Ishkur:
-Me refería a privado, que nadie más aparte de nosotros pueda estar presente.
Rutanel:
-Oh claro… Entonces…
Ishkur:
-Dejaré que hables con tus acompañantes por un momento, cuando termines dile a Argenis que venga con nosotros a mi oficina personal para una plática amistosa.
Rutanel:
-Se lo agradezco señor Ishkur.
Tarnili:
-…No lo sé, hace horas que no los vemos y… ¡Oh esperen, ahí está Rutanel!
Rutanel:
-¿Me extrañaste Tarnili?, No puedo creer que logré llegar a salvo y en una pieza.
Tarnili:
-Ya me estaba preocupando, tonta cangura. Pues bueno, ahora estamos aquí y lo primero que harán con nosotros será deportarnos, ¿Vaya suerte la nuestra verdad?
Rutanel:
-Eso es algo que pretendo arreglar con Ishkur, ¿Ves ese dragón morado y amarillo con cuernos negros de allá?, ese es el rey de estos dragones y veré que puedo hacer con nuestra situación.
Tarnili:
-Eres la mejor Rutanel, convéncelo para dejarnos estar aquí un tiempo.
Kronefi:
-Rutanel, es bueno verte luego de un largo rato. ¿Viste cómo se veía la ciudad a lo lejos?, es todo un panorama que ni mi padre podría superar.
Rutanel:
-Kronefi, es bueno verte igualmente. Tienes mucha razón, esta si es una ciudad de verdad con edificios tan grandes como una mansión. Pero así deben de ser, después de todo fueron hechos para los dragones y no para simples personas de tamaño normal.
Zafenis:
-Así que la dragoncita pródiga hace acto de presencia, es bueno ver tu trasero por aquí Rutanel.
Rutanel:
-Je, la misma Zafenis de siempre… ¿Has dicho que te alegras de verme?
Zafenis:
-Pero claro, de lo contrario de quién voy a burlarme constantemente.
Rutanel:
-Ah, igual de impertinente también. Bueno, me alegra mucho de que todos estén a salvo. No se preocupen por todo lo demás, lo tengo resuelto.
Zafenis:
-¿Y quién es ese dragón que se ve como jalea de moras mezclada con polen?
Rutanel:
-¡No digas eso en voz alta!, ese de allá es Ishkur, el rey de estas tierras así que trátalo con el debido respeto, eso es crucial para recibir su ayuda.
Zafenis:
-Pos bueno, seré más discreta aunque sea no le quita lo morado.
Ishkur:
-Creo que ya te di demasiado tiempo Rutanel, es hora de irnos.
Zafenis:
-Cielos, que imponente su majestad, seguramente todo mundo le teme cuando le miran directo a los ojos.
Rutanel:
“Esta mujer… Uno de estos días…
Ishkur:
-Yo no soy un mandamás ni mucho menos, a mí la violencia no me va… De hecho cuando se trata de la guerra siempre le digo a mi ejército que esté a la defensiva, que solo ataquen cuando el enemigo lo haga primero. Debemos proteger nuestras tierras y a los civiles a cualquier costa.
Zafenis:
-Que interesante, muy interesante… ¿Y entonces que pasará con nosotros o qué?
Rutanel:
-Perdone la manera de contestar de mi hermana, ella es un poco…
Ishkur:
-No te preocupes por ello, realmente no me molesta… Aunque estoy sorprendido, si es tu hermana debería ser una híbrida también… Tener sangre de dragón corriendo por sus venas.
Zafenis:
-Pues fíjese que no, soy una cangura normal de color blanco como la está viendo.
Ishkur:
-Mmm… Bueno Rutanel, debemos irnos de inmediato. Le avisaré a un par de escoltas para que lleven a tus compañeros a mi palacio real, los tendré como mis invitados pero esto debe ser en cubierto, de lo contrario se armaría un gran escándalo entre la comunidad y sobre todo el resto de los reinos donde la ley de los híbridos es universal.
Rutanel:
-Lo entiendo su majestad, espero que ninguno de los dragones de por aquí haya escuchado eso…
Ishkur:
-Conozco muy bien a todos mis empleados y dependientes, ellos jamás cometerían un acto de alta traición al reino y por consiguiente a mí. Ahora debemos darnos prisa, no tenemos mucho tiempo.
Rutanel:
“El rey Ishkur sí que es un dragón súper agradable al contrario de su ayudante Amadeus, puedo notar su sabiduría y buena manera de gobernar con las palabras que utiliza. Ahora que lo pienso, no me había detenido a ver bien el lugar donde estoy… Es un edificio enorme con cientos de cubículos, cada uno con su dragón trabajador los cuales llevan apenas unas hombreras de tela y manejando papeles por aquí y por allá además de atender a otros dragones con sus asuntos que no tengo idea de que serán. Argenis está hablando con uno de ellos y se ve súper nervioso por algo… Me pregunto que será.”
Ishkur:
-Argenis, ¿Has terminado ya de hablar con la señorita Adelina?
Argenis:
-Por supuesto su majestad, solo quería… Bueno, realmente no importa ya.
Ishkur:
-Ahí llegan los escoltas que pedí para sus acompañantes híbridos, los llevaran de manera segura por un camino secreto para la mayoría de los dragones y estarán en el palacio real en cuestión de minutos. Mientras tanto nosotros 3 debemos emprender nuestro viaje a mi oficina, queda a varios minutos de aquí así que espero que no les moleste caminar por entre la multitud. Que la ley no los haga dudar, mientras estén cerca de mí, no los pueden tocar o de lo contrario habrá problemas.
Rutanel:
“Bueno, mejor tarde que nunca supongo. Argenis está realmente nervioso, sobre todo cuando salimos del edificio. Necesito saberlo todo de una vez, la verdad y nada más que la verdad. Con solo dar unos pasos es que me siento muy pequeña y muy diferente del resto… Todos son dragones aquí, incluso los más pequeños como los niños o los que son enanos me ganan en estatura por como 2 metros, sin mencionar sus miradas de curiosidad… No los culpo, deben de haber pasado años antes de que pudieran ver un híbrido de nuevo…. O tal vez nunca hayan visto algo como yo antes.”
Argenis:
-Hey Rutanel, ¿Puedo hablarte un momento?
Rutanel:
-No sé por qué debes de susurrar pero bueno.
Argenis:
-Antes de que lleguemos a la oficina de Ishkur creo que debo explicarte algunas cosas de manera breve. Primero que nada, lo que hice realmente no estuvo muy mal pero para los dragones fue una terrible ofensa así que te dirán que sí estuvo muy mal. Segundo, la dragona con la que me viste hablando en su cubículo era una vieja amiga mía llamada Adelina.
Rutanel:
-¿Esa dragona hermosa de color rosado?
Argenis:
-Exactamente, antes de lo que pasó fue mi primer gran amiga en este lugar. Me hizo compañía y jamás me sentí tan feliz como cuando estaba cerca de ella… Pero luego de lo que pasó digamos que ella dejó de confiar en mí, lo menos que podía hacer al estar aquí de nuevo era disculparme con ella.
Rutanel:
-¿Y qué te dijo?
Argenis:
-Pues… Realmente no lo tomó muy bien, le dije que aunque no me llegue a perdonar para ella siempre seré su amigo de toda la vida. Me respondió con un muy seco “adiós” y pues… Digamos que al menos tengo la conciencia limpia con ella, en serio que extrañaré esos momentos que pasé con ella.
Rutanel:
-Qué mal… le hubieras dicho que estuviste en un agujero durante años.
Argenis:
-Que caso tenía, igualmente me seguiría odiando por todo. Es lo que me merezco por hacer un montón de errores horribles.
Rutanel:
-No te juzgues así, estoy segura que habrá alguna manera de arreglar esto, confía en mí.
Argenis:
-Quisiera confiar, pero no por algo lo que hice causó mucho revuelo… En fin, aclarado esto sigamos caminando, nos queda mucho por hablar al llegar a la oficina de Ishkur.
Rutanel:
“No me lo dijo directamente pero se le nota lo mucho que él apreciaba a esa dragona Adelina, casi al punto de decirme que estaba enamorado de ella. Realmente me siento mal por Argenis, pero sin los detalles necesarios de lo que hizo no puedo comprenderlo del todo, no aún. Ishkur solo mira al frente como ignorando nuestra presencia, a lo mejor escuchó nuestra plática pero prefirió hacerse el sordo para no interrumpirnos.”
Ishkur:
-Atención aquí, este edificio es la oficina principal de mi ayudante y general al mando Amadeus, si alguna vez requieren de sus servicios él se encontrará aquí durante sus descansos. En caso contrario consulten directo conmigo y veré que puedo hacer.
Rutanel:
-La verdad, con el debido respeto su majestad… Prefiero mil veces su ayuda que la de su ayudante.
Ishkur:
-Esa es una de las cosas que estoy intentando mejorar de mi viejo amigo Amadeus, su temperamento es extremadamente útil en el campo de batalla pero para asuntos sociales y públicos… La verdad que prefiero que se quede callado por un largo rato.
Argenis:
-Es lo que se tiene, aún recuerdo el día que me lo encontré por primera vez y pensó que era un intruso. La cara que puso cuando usted lo regañó por tratarme mal ese día no tiene precio.
Ishkur:
-Aún recuerdo ese día, no pude evitar esbozar una sonrisa al ver su reacción tan enérgica. Esos eran los buenos tiempos… Antes de que todo se viniera abajo.
Argenis:
-…
Rutanel:
-Bueno… Entonces, ¿Cuánto falta para llegar a su oficina majestad?
Ishkur:
-Relativamente poco, solo nos faltan unas 2 cuadras más.
Rutanel:
“Dos cuadras más… Comparadas a las de Miriatus o las de Amat, eso serían unas 8 cuadras para mí. Aún hay dragones que me miran realmente extraño, incluso ya salió uno que me frunció el ceño… ¿O fue a Argenis?”
Argenis:
-Oh… Ahí está Richard… Veo que aún me recuerda por lo de… En fin, ya para qué decirlo.
Rutanel:
“Si, fue definitivamente a Argenis, a veces desearía que él y yo no fuéramos tan parecidos… Espero que nadie de aquí me confunda con él y que por eso me desprecien… Ya tuve suficiente de eso por un día… Hablando de día, ya se está ocultando el sol. Creo que llegando y luego de la plática me iré a dormir, que me hace falta luego de tanto viajar.
-De mientras… ¿Puede contestar a mi pregunta original?
Rutanel:
-Por supuesto, mi nombre es Rutanel Bloodcer y vine aquí para conocer sobre mis orígenes, por qué soy parte dragón y también me acompañan los demás híbridos de un pueblo cercano a las afueras de las montañas para que ellos conozcan sus orígenes también.
Ishkur:
-¿Y qué puede decirme de Argenis?
Rutanel:
-Lo encontré moribundo entre las montañas, no quería venir pero lo traje de todos modos… No me ha dicho el porqué de sus motivos más allá de decirme que hizo algo malo aquí.
Ishkur:
-Muy bien… Estoy obligado como rey de estas tierras a decirte todo lo que sepa, pero antes debemos arreglar otros asuntos con tus acompañantes.
Rutanel:
-¿Es sobre la prohibición?
Ishkur:
-En efecto. Aunque el desconocimiento de la ley no es excusa para no cumplirla debo ser justo con ustedes ya que no hemos tenido visitante alguno en siglos. Sin embargo esto lo debo discutir un poco más en privado junto con Argenis.
Rutanel:
-En ese caso le pediré que venga aquí y…
Ishkur:
-Me refería a privado, que nadie más aparte de nosotros pueda estar presente.
Rutanel:
-Oh claro… Entonces…
Ishkur:
-Dejaré que hables con tus acompañantes por un momento, cuando termines dile a Argenis que venga con nosotros a mi oficina personal para una plática amistosa.
Rutanel:
-Se lo agradezco señor Ishkur.
Tarnili:
-…No lo sé, hace horas que no los vemos y… ¡Oh esperen, ahí está Rutanel!
Rutanel:
-¿Me extrañaste Tarnili?, No puedo creer que logré llegar a salvo y en una pieza.
Tarnili:
-Ya me estaba preocupando, tonta cangura. Pues bueno, ahora estamos aquí y lo primero que harán con nosotros será deportarnos, ¿Vaya suerte la nuestra verdad?
Rutanel:
-Eso es algo que pretendo arreglar con Ishkur, ¿Ves ese dragón morado y amarillo con cuernos negros de allá?, ese es el rey de estos dragones y veré que puedo hacer con nuestra situación.
Tarnili:
-Eres la mejor Rutanel, convéncelo para dejarnos estar aquí un tiempo.
Kronefi:
-Rutanel, es bueno verte luego de un largo rato. ¿Viste cómo se veía la ciudad a lo lejos?, es todo un panorama que ni mi padre podría superar.
Rutanel:
-Kronefi, es bueno verte igualmente. Tienes mucha razón, esta si es una ciudad de verdad con edificios tan grandes como una mansión. Pero así deben de ser, después de todo fueron hechos para los dragones y no para simples personas de tamaño normal.
Zafenis:
-Así que la dragoncita pródiga hace acto de presencia, es bueno ver tu trasero por aquí Rutanel.
Rutanel:
-Je, la misma Zafenis de siempre… ¿Has dicho que te alegras de verme?
Zafenis:
-Pero claro, de lo contrario de quién voy a burlarme constantemente.
Rutanel:
-Ah, igual de impertinente también. Bueno, me alegra mucho de que todos estén a salvo. No se preocupen por todo lo demás, lo tengo resuelto.
Zafenis:
-¿Y quién es ese dragón que se ve como jalea de moras mezclada con polen?
Rutanel:
-¡No digas eso en voz alta!, ese de allá es Ishkur, el rey de estas tierras así que trátalo con el debido respeto, eso es crucial para recibir su ayuda.
Zafenis:
-Pos bueno, seré más discreta aunque sea no le quita lo morado.
Ishkur:
-Creo que ya te di demasiado tiempo Rutanel, es hora de irnos.
Zafenis:
-Cielos, que imponente su majestad, seguramente todo mundo le teme cuando le miran directo a los ojos.
Rutanel:
“Esta mujer… Uno de estos días…
Ishkur:
-Yo no soy un mandamás ni mucho menos, a mí la violencia no me va… De hecho cuando se trata de la guerra siempre le digo a mi ejército que esté a la defensiva, que solo ataquen cuando el enemigo lo haga primero. Debemos proteger nuestras tierras y a los civiles a cualquier costa.
Zafenis:
-Que interesante, muy interesante… ¿Y entonces que pasará con nosotros o qué?
Rutanel:
-Perdone la manera de contestar de mi hermana, ella es un poco…
Ishkur:
-No te preocupes por ello, realmente no me molesta… Aunque estoy sorprendido, si es tu hermana debería ser una híbrida también… Tener sangre de dragón corriendo por sus venas.
Zafenis:
-Pues fíjese que no, soy una cangura normal de color blanco como la está viendo.
Ishkur:
-Mmm… Bueno Rutanel, debemos irnos de inmediato. Le avisaré a un par de escoltas para que lleven a tus compañeros a mi palacio real, los tendré como mis invitados pero esto debe ser en cubierto, de lo contrario se armaría un gran escándalo entre la comunidad y sobre todo el resto de los reinos donde la ley de los híbridos es universal.
Rutanel:
-Lo entiendo su majestad, espero que ninguno de los dragones de por aquí haya escuchado eso…
Ishkur:
-Conozco muy bien a todos mis empleados y dependientes, ellos jamás cometerían un acto de alta traición al reino y por consiguiente a mí. Ahora debemos darnos prisa, no tenemos mucho tiempo.
Rutanel:
“El rey Ishkur sí que es un dragón súper agradable al contrario de su ayudante Amadeus, puedo notar su sabiduría y buena manera de gobernar con las palabras que utiliza. Ahora que lo pienso, no me había detenido a ver bien el lugar donde estoy… Es un edificio enorme con cientos de cubículos, cada uno con su dragón trabajador los cuales llevan apenas unas hombreras de tela y manejando papeles por aquí y por allá además de atender a otros dragones con sus asuntos que no tengo idea de que serán. Argenis está hablando con uno de ellos y se ve súper nervioso por algo… Me pregunto que será.”
Ishkur:
-Argenis, ¿Has terminado ya de hablar con la señorita Adelina?
Argenis:
-Por supuesto su majestad, solo quería… Bueno, realmente no importa ya.
Ishkur:
-Ahí llegan los escoltas que pedí para sus acompañantes híbridos, los llevaran de manera segura por un camino secreto para la mayoría de los dragones y estarán en el palacio real en cuestión de minutos. Mientras tanto nosotros 3 debemos emprender nuestro viaje a mi oficina, queda a varios minutos de aquí así que espero que no les moleste caminar por entre la multitud. Que la ley no los haga dudar, mientras estén cerca de mí, no los pueden tocar o de lo contrario habrá problemas.
Rutanel:
“Bueno, mejor tarde que nunca supongo. Argenis está realmente nervioso, sobre todo cuando salimos del edificio. Necesito saberlo todo de una vez, la verdad y nada más que la verdad. Con solo dar unos pasos es que me siento muy pequeña y muy diferente del resto… Todos son dragones aquí, incluso los más pequeños como los niños o los que son enanos me ganan en estatura por como 2 metros, sin mencionar sus miradas de curiosidad… No los culpo, deben de haber pasado años antes de que pudieran ver un híbrido de nuevo…. O tal vez nunca hayan visto algo como yo antes.”
Argenis:
-Hey Rutanel, ¿Puedo hablarte un momento?
Rutanel:
-No sé por qué debes de susurrar pero bueno.
Argenis:
-Antes de que lleguemos a la oficina de Ishkur creo que debo explicarte algunas cosas de manera breve. Primero que nada, lo que hice realmente no estuvo muy mal pero para los dragones fue una terrible ofensa así que te dirán que sí estuvo muy mal. Segundo, la dragona con la que me viste hablando en su cubículo era una vieja amiga mía llamada Adelina.
Rutanel:
-¿Esa dragona hermosa de color rosado?
Argenis:
-Exactamente, antes de lo que pasó fue mi primer gran amiga en este lugar. Me hizo compañía y jamás me sentí tan feliz como cuando estaba cerca de ella… Pero luego de lo que pasó digamos que ella dejó de confiar en mí, lo menos que podía hacer al estar aquí de nuevo era disculparme con ella.
Rutanel:
-¿Y qué te dijo?
Argenis:
-Pues… Realmente no lo tomó muy bien, le dije que aunque no me llegue a perdonar para ella siempre seré su amigo de toda la vida. Me respondió con un muy seco “adiós” y pues… Digamos que al menos tengo la conciencia limpia con ella, en serio que extrañaré esos momentos que pasé con ella.
Rutanel:
-Qué mal… le hubieras dicho que estuviste en un agujero durante años.
Argenis:
-Que caso tenía, igualmente me seguiría odiando por todo. Es lo que me merezco por hacer un montón de errores horribles.
Rutanel:
-No te juzgues así, estoy segura que habrá alguna manera de arreglar esto, confía en mí.
Argenis:
-Quisiera confiar, pero no por algo lo que hice causó mucho revuelo… En fin, aclarado esto sigamos caminando, nos queda mucho por hablar al llegar a la oficina de Ishkur.
Rutanel:
“No me lo dijo directamente pero se le nota lo mucho que él apreciaba a esa dragona Adelina, casi al punto de decirme que estaba enamorado de ella. Realmente me siento mal por Argenis, pero sin los detalles necesarios de lo que hizo no puedo comprenderlo del todo, no aún. Ishkur solo mira al frente como ignorando nuestra presencia, a lo mejor escuchó nuestra plática pero prefirió hacerse el sordo para no interrumpirnos.”
Ishkur:
-Atención aquí, este edificio es la oficina principal de mi ayudante y general al mando Amadeus, si alguna vez requieren de sus servicios él se encontrará aquí durante sus descansos. En caso contrario consulten directo conmigo y veré que puedo hacer.
Rutanel:
-La verdad, con el debido respeto su majestad… Prefiero mil veces su ayuda que la de su ayudante.
Ishkur:
-Esa es una de las cosas que estoy intentando mejorar de mi viejo amigo Amadeus, su temperamento es extremadamente útil en el campo de batalla pero para asuntos sociales y públicos… La verdad que prefiero que se quede callado por un largo rato.
Argenis:
-Es lo que se tiene, aún recuerdo el día que me lo encontré por primera vez y pensó que era un intruso. La cara que puso cuando usted lo regañó por tratarme mal ese día no tiene precio.
Ishkur:
-Aún recuerdo ese día, no pude evitar esbozar una sonrisa al ver su reacción tan enérgica. Esos eran los buenos tiempos… Antes de que todo se viniera abajo.
Argenis:
-…
Rutanel:
-Bueno… Entonces, ¿Cuánto falta para llegar a su oficina majestad?
Ishkur:
-Relativamente poco, solo nos faltan unas 2 cuadras más.
Rutanel:
“Dos cuadras más… Comparadas a las de Miriatus o las de Amat, eso serían unas 8 cuadras para mí. Aún hay dragones que me miran realmente extraño, incluso ya salió uno que me frunció el ceño… ¿O fue a Argenis?”
Argenis:
-Oh… Ahí está Richard… Veo que aún me recuerda por lo de… En fin, ya para qué decirlo.
Rutanel:
“Si, fue definitivamente a Argenis, a veces desearía que él y yo no fuéramos tan parecidos… Espero que nadie de aquí me confunda con él y que por eso me desprecien… Ya tuve suficiente de eso por un día… Hablando de día, ya se está ocultando el sol. Creo que llegando y luego de la plática me iré a dormir, que me hace falta luego de tanto viajar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario