Renzsal:
-Me alegra que tengamos una invitada luego de mucho tiempo; solían venir bastantes personas pero, con el peligro de las tormentas aquí arriba, no muchos se animaban a siquiera poner un pie en las rocas del fondo.
Rutanel:
-Aquí arriba me parece un poco raro que decidan vivir… ¿Algún motivo en especial?
Renzsal:
-Hace mucho tiempo que nadie me preguntaba eso… Veamos, fue hace como cuarenta años ya desde que nos establecimos aquí. Antes aceptábamos a todos los tipos de magos pero con el tiempo estaba claro que los especializados en magia eléctrica eran los más dedicados en nuestro grupo, yo siendo uno de ellos.
La razón de vivir hasta aquí arriba en específico viene de estar más en contacto con nuestros… nuestros… ¿cuál era la palabra?
Rutanel:
-¿…Elementos?
Renzsal:
-Oh sí, eso mismo era lo que buscaba decir. Los elementos naturales eran más fuertes aquí arriba, en especial por las tormentas… De hecho eso es lo que usamos para el ritual de iniciación de nuestros jóvenes aprendices.
Rutanel:
-…Es bueno saberlo… eso creo.
Renzsal:
-Mira Rutanel, aquí es donde ocurre todo.
Rutanel:
Luego de estar platicando y caminando por un rato con Renzsal, llegamos a una pequeña plataforma al exterior que daba con la tormenta directamente, en lo más alto de las montañas. Allí se encontraban muchos tipos encapuchados y cuatro zorros muy jóvenes y vestidos con las mismas túnicas que Renzsal, al parecer con un electro-orbe en sus manos y apuntando al cielo…
Esto me intriga...
Renzsal:
-Bienvenidos jóvenes aprendices… hoy se encuentran aquí para poder estar entre nosotros y aprender los secretos de nuestra magia… Ahora como dicta la tradición… mantengan su electro-orbe en lo alto hasta que la naturaleza… los elija y deje su… su… como era esa palabra de nuevo…
Rutanel:
-¿Marca?
Renzsal:
-Si, eso. Ahora recuerden estar concentrados y no se muevan… nada les pasara bajo nuestra supervisión.
Rutanel:
Esperé un rato para ver que sucedía… no mucho excepto por los rayos que estaban cayendo alrededor de las montañas. Los zorros se estaban poniendo muy impacientes, incluso uno se puso a jugar con el orbe hasta que uno de los tantos magos lo regañó.
Pasaron cinco minutos y… entonces se escuchó un estruendo muy fuerte.
Después de dejarme casi ciega, un rayo que había impactado contra los chicos se había contenido dentro del electro-orbe de los zorros.
Renzsal:
-Está hecho… ahora por favor acompañen a sus superiores para comenzar con las clases de… clases… se me fue la mente de nuevo…
Rutanel:
-¿Entrenamiento?
Renzsal:
-Sí, exactamente… Rutanel, no sé cómo lo haces pero me lees la mente muy fácilmente. Creo que este viejo caballo está perdiendo el brillo después de todo.
Ahora que se terminó la iniciación ya podemos conversar tranquilamente Rutanel, ven conmigo a mis aposentos, allí no nos molestará nadie.
Rutanel:
Ver ese tipo de iniciación me dejó, por un momento, algo sorprendida. Supongo que este electro-orbe es bastante especial para estas personas.
Renzsal me condujo hasta su propio “hogar” en lo profundo de una caverna adyacente a la plataforma.
Un lugar bastante acogedor con cientos de pergaminos y claro, más orbes por todas partes que evitaban que algún rincón quedara oscuro.
El caballo se sentó y comenzó a decirme algunas cosas.
Renzsal:
-Bueno Rutanel, todo lo que viste somos nosotros. Aquí nos cuidamos los unos a los otros y protegemos nuestro hogar de los intrusos y atroces criaturas que quieran usurpar nuestros bienes, en especial de ese malvado de… de… ¿cuál era su nombre…?
Rutanel:
-¿Se refiere a Kronetiku cierto?
Renzsal:
-Sí, ese malvado tiene un corazón más negro que la noche luna nueva. Todo lo que quiso de nosotros es nuestra posesión más preciada; el cetro de plasma, capaz de acumular tanta energía como un volcán en erupción. Muchos murieron intentando controlar su poder y por eso la hemos sellado en lo más profundo de unas antiguas minas, donde nadie jamás sale con vida… o al menos así era hace años, no recuerdo si por lo menos la entrada a ese lugar exista…
Pero basta de formalidades conmigo, dime ¿que deseas con nosotros joven Rutanel?
Rutanel:
-Me preguntaba si algún hechicero de por aquí estaría dispuesto a acompañarme. Verá usted, me dirijo a la Isla de la Niebla y necesitamos una persona que sea capaz de usar magia… ¿Alguien estaría dispuesto a darnos una mano?
Renzsal:
-Lo siento mucho Rutanel, pero todos nosotros hicimos un juramento de nunca abandonar las montañas y proteger el cetro de plasma.
Además, como lo dicta nuestra cultura, un mago eléctrico solo puede salir de la montaña para acompañar a otros si le han hecho un favor de gran… gran…
Rutanel:
-¿Magnitud?
Renzsal:
-¿…Segura que no puedes leerme la mente?
Rutanel:
-No lo creo, pero si debo hacer un favor… tal vez pueda…
¿?:
-Señor Renzsal, perdone que lo interrumpa pero… tenemos malas noticias. Nuestra inspección diaria del cetro reveló que… ha desaparecido.
Renzsal:
-¡Eso no es posible! ¡Es inconcebible!
¿?:
-Tranquilícese, después de usar nuestros orbes para detectar la presencia de algún intruso, hemos localizado el cetro aun en las montañas, pero se está moviendo con algo… o alguien.
Renzsal:
-Esto requiere de acción inmediata, mande a los magos más experimentados a recuperar el cetro de inmediato.
¿?:
-Sí señor, le avisaré a todos.
Rutanel:
-Problemas… y de los buenos. No quiero sonar un poco necesitada… ¿pero puedo ayudar a recuperar su cetro? Si lo hago así tiene un motivo para que algún mago me acompañe.
Renzsal:
-Mm… ¿Sabes que Rutanel? Acepto tu propuesta, demuéstranos que puedes ayudar a los magos de la montaña de grafito y… Yo personalmente te acompañaré hasta esa Isla que dices.
Rutanel:
-¿Usted querría venir conmigo? Bueno eso es…
Renzsal:
-Soy el maestro más sabio y poderoso de los magos eléctricos. Seré viejo pero este caballo tiene sus trucos. Ahora ven, la entrada a las minas es por aquí; los otros magos ya deben de haber bajado mientras estamos ocupados charlando felices de la vida.
Rutanel:
-Pues ya no perdamos más el tiempo señor, guíeme al lugar. Si las cosas se ponen feas… entonces allí estaré para patear traseros.
Renzsal:
-Estos jóvenes con su vocabulario tan raro…
-Me alegra que tengamos una invitada luego de mucho tiempo; solían venir bastantes personas pero, con el peligro de las tormentas aquí arriba, no muchos se animaban a siquiera poner un pie en las rocas del fondo.
Rutanel:
-Aquí arriba me parece un poco raro que decidan vivir… ¿Algún motivo en especial?
Renzsal:
-Hace mucho tiempo que nadie me preguntaba eso… Veamos, fue hace como cuarenta años ya desde que nos establecimos aquí. Antes aceptábamos a todos los tipos de magos pero con el tiempo estaba claro que los especializados en magia eléctrica eran los más dedicados en nuestro grupo, yo siendo uno de ellos.
La razón de vivir hasta aquí arriba en específico viene de estar más en contacto con nuestros… nuestros… ¿cuál era la palabra?
Rutanel:
-¿…Elementos?
Renzsal:
-Oh sí, eso mismo era lo que buscaba decir. Los elementos naturales eran más fuertes aquí arriba, en especial por las tormentas… De hecho eso es lo que usamos para el ritual de iniciación de nuestros jóvenes aprendices.
Rutanel:
-…Es bueno saberlo… eso creo.
Renzsal:
-Mira Rutanel, aquí es donde ocurre todo.
Rutanel:
Luego de estar platicando y caminando por un rato con Renzsal, llegamos a una pequeña plataforma al exterior que daba con la tormenta directamente, en lo más alto de las montañas. Allí se encontraban muchos tipos encapuchados y cuatro zorros muy jóvenes y vestidos con las mismas túnicas que Renzsal, al parecer con un electro-orbe en sus manos y apuntando al cielo…
Esto me intriga...
Renzsal:
-Bienvenidos jóvenes aprendices… hoy se encuentran aquí para poder estar entre nosotros y aprender los secretos de nuestra magia… Ahora como dicta la tradición… mantengan su electro-orbe en lo alto hasta que la naturaleza… los elija y deje su… su… como era esa palabra de nuevo…
Rutanel:
-¿Marca?
Renzsal:
-Si, eso. Ahora recuerden estar concentrados y no se muevan… nada les pasara bajo nuestra supervisión.
Rutanel:
Esperé un rato para ver que sucedía… no mucho excepto por los rayos que estaban cayendo alrededor de las montañas. Los zorros se estaban poniendo muy impacientes, incluso uno se puso a jugar con el orbe hasta que uno de los tantos magos lo regañó.
Pasaron cinco minutos y… entonces se escuchó un estruendo muy fuerte.
Después de dejarme casi ciega, un rayo que había impactado contra los chicos se había contenido dentro del electro-orbe de los zorros.
Renzsal:
-Está hecho… ahora por favor acompañen a sus superiores para comenzar con las clases de… clases… se me fue la mente de nuevo…
Rutanel:
-¿Entrenamiento?
Renzsal:
-Sí, exactamente… Rutanel, no sé cómo lo haces pero me lees la mente muy fácilmente. Creo que este viejo caballo está perdiendo el brillo después de todo.
Ahora que se terminó la iniciación ya podemos conversar tranquilamente Rutanel, ven conmigo a mis aposentos, allí no nos molestará nadie.
Rutanel:
Ver ese tipo de iniciación me dejó, por un momento, algo sorprendida. Supongo que este electro-orbe es bastante especial para estas personas.
Renzsal me condujo hasta su propio “hogar” en lo profundo de una caverna adyacente a la plataforma.
Un lugar bastante acogedor con cientos de pergaminos y claro, más orbes por todas partes que evitaban que algún rincón quedara oscuro.
El caballo se sentó y comenzó a decirme algunas cosas.
Renzsal:
-Bueno Rutanel, todo lo que viste somos nosotros. Aquí nos cuidamos los unos a los otros y protegemos nuestro hogar de los intrusos y atroces criaturas que quieran usurpar nuestros bienes, en especial de ese malvado de… de… ¿cuál era su nombre…?
Rutanel:
-¿Se refiere a Kronetiku cierto?
Renzsal:
-Sí, ese malvado tiene un corazón más negro que la noche luna nueva. Todo lo que quiso de nosotros es nuestra posesión más preciada; el cetro de plasma, capaz de acumular tanta energía como un volcán en erupción. Muchos murieron intentando controlar su poder y por eso la hemos sellado en lo más profundo de unas antiguas minas, donde nadie jamás sale con vida… o al menos así era hace años, no recuerdo si por lo menos la entrada a ese lugar exista…
Pero basta de formalidades conmigo, dime ¿que deseas con nosotros joven Rutanel?
Rutanel:
-Me preguntaba si algún hechicero de por aquí estaría dispuesto a acompañarme. Verá usted, me dirijo a la Isla de la Niebla y necesitamos una persona que sea capaz de usar magia… ¿Alguien estaría dispuesto a darnos una mano?
Renzsal:
-Lo siento mucho Rutanel, pero todos nosotros hicimos un juramento de nunca abandonar las montañas y proteger el cetro de plasma.
Además, como lo dicta nuestra cultura, un mago eléctrico solo puede salir de la montaña para acompañar a otros si le han hecho un favor de gran… gran…
Rutanel:
-¿Magnitud?
Renzsal:
-¿…Segura que no puedes leerme la mente?
Rutanel:
-No lo creo, pero si debo hacer un favor… tal vez pueda…
¿?:
-Señor Renzsal, perdone que lo interrumpa pero… tenemos malas noticias. Nuestra inspección diaria del cetro reveló que… ha desaparecido.
Renzsal:
-¡Eso no es posible! ¡Es inconcebible!
¿?:
-Tranquilícese, después de usar nuestros orbes para detectar la presencia de algún intruso, hemos localizado el cetro aun en las montañas, pero se está moviendo con algo… o alguien.
Renzsal:
-Esto requiere de acción inmediata, mande a los magos más experimentados a recuperar el cetro de inmediato.
¿?:
-Sí señor, le avisaré a todos.
Rutanel:
-Problemas… y de los buenos. No quiero sonar un poco necesitada… ¿pero puedo ayudar a recuperar su cetro? Si lo hago así tiene un motivo para que algún mago me acompañe.
Renzsal:
-Mm… ¿Sabes que Rutanel? Acepto tu propuesta, demuéstranos que puedes ayudar a los magos de la montaña de grafito y… Yo personalmente te acompañaré hasta esa Isla que dices.
Rutanel:
-¿Usted querría venir conmigo? Bueno eso es…
Renzsal:
-Soy el maestro más sabio y poderoso de los magos eléctricos. Seré viejo pero este caballo tiene sus trucos. Ahora ven, la entrada a las minas es por aquí; los otros magos ya deben de haber bajado mientras estamos ocupados charlando felices de la vida.
Rutanel:
-Pues ya no perdamos más el tiempo señor, guíeme al lugar. Si las cosas se ponen feas… entonces allí estaré para patear traseros.
Renzsal:
-Estos jóvenes con su vocabulario tan raro…
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