Ramsés:
-Una última cosa, aquí tienes mi tarjeta, si me necesitas solo léela en voz alta y llegaré en un destello, literalmente.
Rutanel:
Al menos ya nos aseguré un barco cuando lleguemos a Feneki, es hora de volver al hotel para ver si Crascy se encuentra bien.
Kronefi:
-¡Rutanel! Cuéntame, que fue lo que pasó entre tú y ese gato.
Rutanel:
-Llegamos a un acuerdo para que me dejara usar un barco en el pueblo de Feneki, con una muy sencilla condición: matar a la persona encargada de llevarle armas al ejército de Kronetiku.
Kronefi:
-No puedo creer que hayas hecho un trato con un criminal Rutanel… pero si con eso podemos salvar potencialmente al mundo, pues ni modo.
Rutanel:
-No creas que me agrada la idea de matar a alguien solo por cobrar una venganza ajena, pero detener a Kronetiku es nuestra prioridad. Además ese gato Ramsés me dio una tarjeta para poder llamarlo… aunque no sé cómo, tal vez es mágica. Si él tiene contactos que nos ayuden pues su ayuda será valiosa.
Kronefi:
-De acuerdo Rutanel, confiaré en ti sobre este gato por esta vez. Pero ahora hay otro asunto del que debo hablarte… o más bien mostrarte. Crascy ha estado acostada desde que llegamos aquí, ni siquiera me dirige la palabra.
Rutanel:
-Hablaré con ella, si quieres puedes ir recogiendo tus cosas ya que nos iremos en un rato.
Kronefi:
-Y otra cosa, trata de hablarle con delicadeza, recuerda que acaba de ser víctima de un secuestro.
Rutanel:
Crascy necesita de mi ayuda ahora, así que iré a su habitación para… oh, está sentada en el borde de la cama y una mirada seria.
Crascy:
-Escuché todo a través de la puerta. ¿Por qué confías en la persona que me hizo sentir como una inútil?
Rutanel:
-No eres una inútil Crascy… Escúchame, sé que no debería de hacerlo… pero si este gato tiene algo que nos ayude entonces tendremos que confiar en él.
Crascy:
-Entonces de eso se trató todo, de secuestrarme solo para hablar de negocios sin importarles si a mí me daba un susto de muerte.
Rutanel:
-¿Qué? No, no se trata de eso… Crascy, mírame directo a los ojos. ¿Acaso soy el tipo de persona que dejaría que sus amigos estuvieran en peligro a propósito? No sabía las intenciones de Ramsés, por eso yo y Kronefi te pusimos a salvo primero, solo por si él nos tendía una trampa cruel.
Ahora, te hablaré lo más seria que puedo estar; no importa cómo pasó ni si estabas preparada para defenderte de esos tipos, tú jamás serás una inútil, nos guiaste por el desierto y nos indicaste de esta ciudad e indirectamente a una vía hacia la isla. Yo, Rutanel Bloodcer, te prometo protegerte con mi vida pero debes permanecer a mi lado siempre, bájale un poco a tu hiperactividad e intenta analizar la situación. Créeme, ya me ha pasado a mí que no se medir bien mis limitaciones.
Crascy:
-…
Rutanel:
-¿Crascy?
Crascy:
-Gracias, por estar aquí para mí.
Rutanel:
Crascy me está abrazando con lágrimas en sus ojos y me prometió ser un poco más controlada. Le hice una promesa muy importante, no pienso romperla ni en broma.
Ya luego me contó que esas mismas palabras le dijo su padre el día que Zafenis atacó el pueblo y lo asesinó, muriendo por proteger a su hija.
Si algún día tengo un hijo, jamás lo dejaré solo si sé que me necesita.
Kronefi:
-¿Ya todo está bien?
Crascy:
-Sí, Rutanel me protegerá y yo pelearé a su lado siempre. No hice mis puños mecánicos solo para que se vean lindos, a partir de ahora me defenderé… lo haré por mi padre.
Rutanel:
Me está gustando la autoestima que Crascy adoptó para sí misma, creo que en verdad sirvo para cuidar y proteger a los demás… Claro, si no tomo en cuenta la comunidad de magos asesinados de Renzsal… ni Renzsal en sí mismo y el resto de nuestros amigos que siguen perdidos…
Agh, me siento horrible ahora, pero debo ser fuerte por ellos. Voy a encontrarlos amigos… lo prometo.
Crascy:
-Buenas noches Rutanel, buenas noches Kronefi.
Rutanel:
La noche en el hotel es muy tranquila, estas almohadas son tan cómodas que no quiero levantarme nunca.
…Y de nuevo estoy en un sueño, solo que al menos estoy consciente y ya todo es bastante claro.
Ya por fin escucho todo normalmente… Los que me llevan cargando son mis padres.
“¡No, por favor déjenos en paz!”
“Lo haré… pero me llevaré esto como un recuerdo, ahora largo. No se preocupen… dentro de varios años la recordarán”
Es Kronetiku, le está hablando a mis padres y… de nuevo recoge algo envuelto en una sábana del suelo.
Un shock me despertó de golpe, de nuevo sudando y respirando muy fuerte. Yo era solo un bebé cuando mis padres fueron atacados por Kronetiku, la parte del bosque que hoy está muerta fue el lugar del incendio y lo que él recogió del suelo era de ellos. Pero qué cosa tan importante podría haber sido… Tantas preguntas… Y tan poco tiempo de pensar.
Kronefi:
-Buenos días Rutanel, Crascy nos quiere llevar a un restaurante de la zona antes de partir al resto del desierto. El baño está desocupado, te espero en la recepción.
Rutanel:
Vamos Rutanel, trata de recordar más sobre el sueño… Yo estaba llorando, mis padres le gritaban a Kronetiku, esa cosa en la bolsa les importaba mucho… y si tal vez sea una…
¿?:
-Disculpe señora, vengo a informarle que su acompañante está en la recepción.
Rutanel:
-Si gracias por decirme, es muy amable joven.
¿?:
-Con su permiso.
Rutanel:
¿Le dije joven y él me dijo señora? Se nota que ya estoy envejeciendo con solo estar viajando. Mejor voy con Kronefi para despejar mi mente.
Ahí está él, conversando con una Crascy muy animada. Ella nos está llevando a un lugar que huele bastante bien; un restaurante de lujo donde sirven… ¡Oh sí! Filete, dulce y rico placer de la vida…
No hable mucho, solo un rico desayuno en un ambiente tropical, estos restaurantes no los hay en mi pueblo natal. Debo escribirle una carta a mis padres contando mis aventuras hasta ahora.
Mis prioridades son conseguir el barco que Ramsés nos dará y hallar al resto de mis amigos, sin Zafenis por aquí no habrá manera de que nos sabotee como la última vez.
Kronefi:
-Iremos volando de nuevo, una vez más estamos bajo tus direcciones.
Crascy:
-Por supuesto, yo los guiaré perfectamente bien.
Rutanel:
-Saben… déjenme divertirme un poco con las personas antes de irme.
Kronefi:
-¿Qué quieres decir Rutanel?
Rutanel:
Con solo dar unos pasos en la zona comercial y agitar mis alas todas las personas voltearon a verme y se me acercaron. Esto duele pero si ellos me ven como un héroe… pues que así sea. Di abrazos, autógrafos y uno que otro detalle para las personas que así lo desearan. Si voy a salvar al mundo será mejor que tenga personas que sepan quién soy yo.
Crascy:
-Pensé que te sentías incómoda con esto.
Rutanel:
-Eso fue ayer, ahora pues… no sé, me agrada mucho. Ya es hora de irnos, ¿estás lista para volar de nuevo en mi espalda?
Crascy:
-Sipo, todo listo para el viaje.
Rutanel:
Desplegué mis alas y todos una vez más me dijeron adiós, al menos sin bendiciones ni cosas por el estilo.
Al dejar atrás la enorme ciudad de Amat, noté a Crascy con una lagrima en el ojo.
Crascy:
-Lo siento… mi padre me traía allí de pequeña. Fue solo un recuerdo que tuve hace mucho.
Rutanel:
Sin más que decirle decidí continuar, siguiendo su dirección.
Pronto todo se volvió desierto, con unos cuantos oasis por allí y por allá. Kronefi se ve de buen humor hoy pero no sé si…
Kronefi:
-Mira eso Rutanel, ¿Qué crees que pueda ser?
Rutanel:
-Se ven… como personas encapuchadas. Investiguemos un poco, se me hace muy raro que esas personas vistan de esa manera en mitad del desierto.
Crascy:
-Tengamos cuidado, no me inspiran confianza.
Rutanel:
Las personas se esconden detrás de una duna, ocultando todo rastro de que alguna vez estuvieran ahí. Crascy se bajó de mi espalda y yo de mientras voy preparando mi espada. Kronefi ya tiene lista una flecha en caso de que una de las personas salga y nos ataque.
Kronefi:
-… No hay nadie, literalmente se esfumaron entre las arenas.
Crascy:
-Pero si estaban aquí mismo, no pudieron solo irse así como así…
Rutanel:
-Un momento, algo debajo de esta arena se siente extraño…
Kronefi:
-Tienes razón, tal vez una entrada secreta o un pasadizo. Busquen alrededor por algún interruptor.
Crascy:
-Hay varias rocas aquí, pero nada interesante debajo de ellas.
Rutanel:
-Hay un oasis cerca, pero no había personas ahí cuando desaparecieron.
Kronefi:
-Estoy oficialmente confundido, ¿qué es lo que tenemos que hacer para pasar?
Crascy:
-Bueno, si no hay manera de pasar… ¡Haré nuestro propio camino!
Rutanel:
¿Qué está haciendo esta fenec ahora? De acuerdo, admito que esa no la vi venir; Crascy se equipó sus enormes guantes mecánicos y golpeó directo en lo profundo de la arena. De tanto sacudirse tuve que salir volando antes de que el suelo se abriera y toda la arena cayera dentro.
Kronefi:
-Me hubieras avisado qué harías eso, casi caigo en ese enorme agujero del suelo… pero abriste la entrada, eso es la parte buena.
Crascy:
-¿Lo hice bien Rutanel?
Rutanel:
-Más que bien, estuvo excelente amiga mía. Bajemos y veamos que podemos encontrar.
Kronefi:
-Voy detrás de ustedes.
Rutanel:
Este lugar huele a… rayos, no sé qué sea pero es muy putrefacto. Usaré mi espada como antorcha prendiéndola con mi aliento de fuego. De acuerdo, las paredes de este sitio se ven antiguas y desgastadas, como runas de una civilización perdida en el tiempo.
Detrás de mí, la entrada que Crascy forzó con sus puños se cerró de inmediato y nos dejó en esta oscuridad penetrante.
Kronefi:
-Las inscripciones de la pared son irreconocibles para mí, jamás había visto algo así en los libros de historia.
Crascy:
-Mejor sigamos nuestro camino, no creo que estos tipos sean personas agradables.
Rutanel:
-Por eso mismo es que debemos seguir. Si son algún grupo de maleantes que asaltan a desprevenidos en el desierto, pues entonces debemos acabar con ellos. No quiero que al derrotar a Kronetiku salga otro loco hambriento de poder, es lo que menos necesita el mundo ahora.
Kronefi:
-Escucho voces del fondo del pasillo… parecen cánticos bizarros.
Rutanel:
Avanzando un poco más, vemos la horripilante escena de cuerpos colgando, abiertos del estómago y con señales de descomposición avanzada. Todos están sobre las paredes cubiertas de sangre y mensajes escritos en una lengua desconocida.
Crascy:
-… Tengo mucho asco… creo que voy a…
Kronefi:
-Yo no limpiaré eso. Tenías razón Rutanel, algo macabro y perturbador está pasando aquí y no sé qué pueda…
¿?:
-¡Suéltenme, ust… ustedes mal… malvados demo… demonios! ¡Au!… ¡Auxilio!
Rutanel:
-Ese tartamudeo… ese tono de voz…
Kronefi:
-¡AXMILI! ¡VAMOS RUTANEL!
Rutanel:
-¡Oye, no que haces! Si entras ahí te harán papilla… Ugh no puede ser, ayúdame a alcanzarlo antes de que cometa una locura por amor.
Crascy:
-Oohhh, ¿así que ésta “Axmili” es la chica que le gusta eh? Bueeeeno, si es para salvar a su novia con gusto voy. Así podré probar mis puños como debería, rompiéndoles la… quijada a unos malhechores.
-Una última cosa, aquí tienes mi tarjeta, si me necesitas solo léela en voz alta y llegaré en un destello, literalmente.
Rutanel:
Al menos ya nos aseguré un barco cuando lleguemos a Feneki, es hora de volver al hotel para ver si Crascy se encuentra bien.
Kronefi:
-¡Rutanel! Cuéntame, que fue lo que pasó entre tú y ese gato.
Rutanel:
-Llegamos a un acuerdo para que me dejara usar un barco en el pueblo de Feneki, con una muy sencilla condición: matar a la persona encargada de llevarle armas al ejército de Kronetiku.
Kronefi:
-No puedo creer que hayas hecho un trato con un criminal Rutanel… pero si con eso podemos salvar potencialmente al mundo, pues ni modo.
Rutanel:
-No creas que me agrada la idea de matar a alguien solo por cobrar una venganza ajena, pero detener a Kronetiku es nuestra prioridad. Además ese gato Ramsés me dio una tarjeta para poder llamarlo… aunque no sé cómo, tal vez es mágica. Si él tiene contactos que nos ayuden pues su ayuda será valiosa.
Kronefi:
-De acuerdo Rutanel, confiaré en ti sobre este gato por esta vez. Pero ahora hay otro asunto del que debo hablarte… o más bien mostrarte. Crascy ha estado acostada desde que llegamos aquí, ni siquiera me dirige la palabra.
Rutanel:
-Hablaré con ella, si quieres puedes ir recogiendo tus cosas ya que nos iremos en un rato.
Kronefi:
-Y otra cosa, trata de hablarle con delicadeza, recuerda que acaba de ser víctima de un secuestro.
Rutanel:
Crascy necesita de mi ayuda ahora, así que iré a su habitación para… oh, está sentada en el borde de la cama y una mirada seria.
Crascy:
-Escuché todo a través de la puerta. ¿Por qué confías en la persona que me hizo sentir como una inútil?
Rutanel:
-No eres una inútil Crascy… Escúchame, sé que no debería de hacerlo… pero si este gato tiene algo que nos ayude entonces tendremos que confiar en él.
Crascy:
-Entonces de eso se trató todo, de secuestrarme solo para hablar de negocios sin importarles si a mí me daba un susto de muerte.
Rutanel:
-¿Qué? No, no se trata de eso… Crascy, mírame directo a los ojos. ¿Acaso soy el tipo de persona que dejaría que sus amigos estuvieran en peligro a propósito? No sabía las intenciones de Ramsés, por eso yo y Kronefi te pusimos a salvo primero, solo por si él nos tendía una trampa cruel.
Ahora, te hablaré lo más seria que puedo estar; no importa cómo pasó ni si estabas preparada para defenderte de esos tipos, tú jamás serás una inútil, nos guiaste por el desierto y nos indicaste de esta ciudad e indirectamente a una vía hacia la isla. Yo, Rutanel Bloodcer, te prometo protegerte con mi vida pero debes permanecer a mi lado siempre, bájale un poco a tu hiperactividad e intenta analizar la situación. Créeme, ya me ha pasado a mí que no se medir bien mis limitaciones.
Crascy:
-…
Rutanel:
-¿Crascy?
Crascy:
-Gracias, por estar aquí para mí.
Rutanel:
Crascy me está abrazando con lágrimas en sus ojos y me prometió ser un poco más controlada. Le hice una promesa muy importante, no pienso romperla ni en broma.
Ya luego me contó que esas mismas palabras le dijo su padre el día que Zafenis atacó el pueblo y lo asesinó, muriendo por proteger a su hija.
Si algún día tengo un hijo, jamás lo dejaré solo si sé que me necesita.
Kronefi:
-¿Ya todo está bien?
Crascy:
-Sí, Rutanel me protegerá y yo pelearé a su lado siempre. No hice mis puños mecánicos solo para que se vean lindos, a partir de ahora me defenderé… lo haré por mi padre.
Rutanel:
Me está gustando la autoestima que Crascy adoptó para sí misma, creo que en verdad sirvo para cuidar y proteger a los demás… Claro, si no tomo en cuenta la comunidad de magos asesinados de Renzsal… ni Renzsal en sí mismo y el resto de nuestros amigos que siguen perdidos…
Agh, me siento horrible ahora, pero debo ser fuerte por ellos. Voy a encontrarlos amigos… lo prometo.
Crascy:
-Buenas noches Rutanel, buenas noches Kronefi.
Rutanel:
La noche en el hotel es muy tranquila, estas almohadas son tan cómodas que no quiero levantarme nunca.
…Y de nuevo estoy en un sueño, solo que al menos estoy consciente y ya todo es bastante claro.
Ya por fin escucho todo normalmente… Los que me llevan cargando son mis padres.
“¡No, por favor déjenos en paz!”
“Lo haré… pero me llevaré esto como un recuerdo, ahora largo. No se preocupen… dentro de varios años la recordarán”
Es Kronetiku, le está hablando a mis padres y… de nuevo recoge algo envuelto en una sábana del suelo.
Un shock me despertó de golpe, de nuevo sudando y respirando muy fuerte. Yo era solo un bebé cuando mis padres fueron atacados por Kronetiku, la parte del bosque que hoy está muerta fue el lugar del incendio y lo que él recogió del suelo era de ellos. Pero qué cosa tan importante podría haber sido… Tantas preguntas… Y tan poco tiempo de pensar.
Kronefi:
-Buenos días Rutanel, Crascy nos quiere llevar a un restaurante de la zona antes de partir al resto del desierto. El baño está desocupado, te espero en la recepción.
Rutanel:
Vamos Rutanel, trata de recordar más sobre el sueño… Yo estaba llorando, mis padres le gritaban a Kronetiku, esa cosa en la bolsa les importaba mucho… y si tal vez sea una…
¿?:
-Disculpe señora, vengo a informarle que su acompañante está en la recepción.
Rutanel:
-Si gracias por decirme, es muy amable joven.
¿?:
-Con su permiso.
Rutanel:
¿Le dije joven y él me dijo señora? Se nota que ya estoy envejeciendo con solo estar viajando. Mejor voy con Kronefi para despejar mi mente.
Ahí está él, conversando con una Crascy muy animada. Ella nos está llevando a un lugar que huele bastante bien; un restaurante de lujo donde sirven… ¡Oh sí! Filete, dulce y rico placer de la vida…
No hable mucho, solo un rico desayuno en un ambiente tropical, estos restaurantes no los hay en mi pueblo natal. Debo escribirle una carta a mis padres contando mis aventuras hasta ahora.
Mis prioridades son conseguir el barco que Ramsés nos dará y hallar al resto de mis amigos, sin Zafenis por aquí no habrá manera de que nos sabotee como la última vez.
Kronefi:
-Iremos volando de nuevo, una vez más estamos bajo tus direcciones.
Crascy:
-Por supuesto, yo los guiaré perfectamente bien.
Rutanel:
-Saben… déjenme divertirme un poco con las personas antes de irme.
Kronefi:
-¿Qué quieres decir Rutanel?
Rutanel:
Con solo dar unos pasos en la zona comercial y agitar mis alas todas las personas voltearon a verme y se me acercaron. Esto duele pero si ellos me ven como un héroe… pues que así sea. Di abrazos, autógrafos y uno que otro detalle para las personas que así lo desearan. Si voy a salvar al mundo será mejor que tenga personas que sepan quién soy yo.
Crascy:
-Pensé que te sentías incómoda con esto.
Rutanel:
-Eso fue ayer, ahora pues… no sé, me agrada mucho. Ya es hora de irnos, ¿estás lista para volar de nuevo en mi espalda?
Crascy:
-Sipo, todo listo para el viaje.
Rutanel:
Desplegué mis alas y todos una vez más me dijeron adiós, al menos sin bendiciones ni cosas por el estilo.
Al dejar atrás la enorme ciudad de Amat, noté a Crascy con una lagrima en el ojo.
Crascy:
-Lo siento… mi padre me traía allí de pequeña. Fue solo un recuerdo que tuve hace mucho.
Rutanel:
Sin más que decirle decidí continuar, siguiendo su dirección.
Pronto todo se volvió desierto, con unos cuantos oasis por allí y por allá. Kronefi se ve de buen humor hoy pero no sé si…
Kronefi:
-Mira eso Rutanel, ¿Qué crees que pueda ser?
Rutanel:
-Se ven… como personas encapuchadas. Investiguemos un poco, se me hace muy raro que esas personas vistan de esa manera en mitad del desierto.
Crascy:
-Tengamos cuidado, no me inspiran confianza.
Rutanel:
Las personas se esconden detrás de una duna, ocultando todo rastro de que alguna vez estuvieran ahí. Crascy se bajó de mi espalda y yo de mientras voy preparando mi espada. Kronefi ya tiene lista una flecha en caso de que una de las personas salga y nos ataque.
Kronefi:
-… No hay nadie, literalmente se esfumaron entre las arenas.
Crascy:
-Pero si estaban aquí mismo, no pudieron solo irse así como así…
Rutanel:
-Un momento, algo debajo de esta arena se siente extraño…
Kronefi:
-Tienes razón, tal vez una entrada secreta o un pasadizo. Busquen alrededor por algún interruptor.
Crascy:
-Hay varias rocas aquí, pero nada interesante debajo de ellas.
Rutanel:
-Hay un oasis cerca, pero no había personas ahí cuando desaparecieron.
Kronefi:
-Estoy oficialmente confundido, ¿qué es lo que tenemos que hacer para pasar?
Crascy:
-Bueno, si no hay manera de pasar… ¡Haré nuestro propio camino!
Rutanel:
¿Qué está haciendo esta fenec ahora? De acuerdo, admito que esa no la vi venir; Crascy se equipó sus enormes guantes mecánicos y golpeó directo en lo profundo de la arena. De tanto sacudirse tuve que salir volando antes de que el suelo se abriera y toda la arena cayera dentro.
Kronefi:
-Me hubieras avisado qué harías eso, casi caigo en ese enorme agujero del suelo… pero abriste la entrada, eso es la parte buena.
Crascy:
-¿Lo hice bien Rutanel?
Rutanel:
-Más que bien, estuvo excelente amiga mía. Bajemos y veamos que podemos encontrar.
Kronefi:
-Voy detrás de ustedes.
Rutanel:
Este lugar huele a… rayos, no sé qué sea pero es muy putrefacto. Usaré mi espada como antorcha prendiéndola con mi aliento de fuego. De acuerdo, las paredes de este sitio se ven antiguas y desgastadas, como runas de una civilización perdida en el tiempo.
Detrás de mí, la entrada que Crascy forzó con sus puños se cerró de inmediato y nos dejó en esta oscuridad penetrante.
Kronefi:
-Las inscripciones de la pared son irreconocibles para mí, jamás había visto algo así en los libros de historia.
Crascy:
-Mejor sigamos nuestro camino, no creo que estos tipos sean personas agradables.
Rutanel:
-Por eso mismo es que debemos seguir. Si son algún grupo de maleantes que asaltan a desprevenidos en el desierto, pues entonces debemos acabar con ellos. No quiero que al derrotar a Kronetiku salga otro loco hambriento de poder, es lo que menos necesita el mundo ahora.
Kronefi:
-Escucho voces del fondo del pasillo… parecen cánticos bizarros.
Rutanel:
Avanzando un poco más, vemos la horripilante escena de cuerpos colgando, abiertos del estómago y con señales de descomposición avanzada. Todos están sobre las paredes cubiertas de sangre y mensajes escritos en una lengua desconocida.
Crascy:
-… Tengo mucho asco… creo que voy a…
Kronefi:
-Yo no limpiaré eso. Tenías razón Rutanel, algo macabro y perturbador está pasando aquí y no sé qué pueda…
¿?:
-¡Suéltenme, ust… ustedes mal… malvados demo… demonios! ¡Au!… ¡Auxilio!
Rutanel:
-Ese tartamudeo… ese tono de voz…
Kronefi:
-¡AXMILI! ¡VAMOS RUTANEL!
Rutanel:
-¡Oye, no que haces! Si entras ahí te harán papilla… Ugh no puede ser, ayúdame a alcanzarlo antes de que cometa una locura por amor.
Crascy:
-Oohhh, ¿así que ésta “Axmili” es la chica que le gusta eh? Bueeeeno, si es para salvar a su novia con gusto voy. Así podré probar mis puños como debería, rompiéndoles la… quijada a unos malhechores.
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