miércoles, 12 de octubre de 2016

El viaje de Rutanel - Parte 23

Kronefi:
-Tener que caminar por más desierto… mejor te llevamos volando con nosotros para ahorrar camino.

Rutanel:
-Estoy de acuerdo con la idea, así para que mis pobres pies puedan descansar… que aún tengo cortadas por los condenados cristales. Súbete en mi espalda Crascy, solo dime a donde ir y llegaremos muy rápido.

Crascy:
-Perdón si peso mucho… es por mi equipo.

Rutanel:
-No es tan pesado, solo creo que volaré un poco más despacio; entre el baño de lava y las cuerdas que usaron para atarme, la verdad no tuve tiempo de estirar mis alas.

Crascy:
-Ya está… aunque me siento algo incómoda, ¿Crees que podría…?

Rutanel:
Y me voy volando antes de que me arrepienta, no quiero quejas por ahora.
Una última mirada hacia atrás y terminé viendo a unos cuantos niños zorros que salieron para decirme adiós… y haciéndome señas raras de bendiciones.

Kronefi:
-Es extraño como de la selva… nos pasamos directo al desierto.

Crascy:
-Es lo mismo que dije al venir aquí; un momento estas caminando sobre arena caliente… y al otro pisas un montón de rocas brillantes y mucha vegetación.

Rutanel:
-Bueno, ya estamos al aire así que… ¿Para donde Crascy?

Crascy:
-Mi pueblo queda completamente al norte, a unos 1200 kilómetros de aquí… si, es mucho tramo de camino.

Kronefi:
-Qué bueno que vamos volando… mencionaste otro lugar antes de llegar ¿no es así?

Crascy:
-Oh claro, antes de llegar a Feneki está el único lugar que parece una ciudad gigante del futuro. Todos le dicen igual que el nombre del desierto, pero no se llama Amunet, si no Amat. No tengo idea de cómo lo consiguieron pero dragaron un montón de tierra para hacer su propio puerto tierra adentro con barcos turísticos a muchos destinos del continente del este. Todos son barcos turísticos así que no esperen que les dejen uno para ir a la isla, pero será una buena parada a comer y descansar.

Kronefi:
-Entendido, solo indícanos la dirección exacta, me está dando hambre de hecho y el sol se pone…

Rutanel:
Este desierto se ve mucho mejor que el otro donde estuvimos; hay varios oasis en el trayecto además de caminos ya marcados con grandes postes y banderas rojas.
Es extraño, se supone que en este continente no hay mucha civilización… y aun así es hogar de una de las ciudades más avanzadas del mundo.
Me muero por ver si es como Crascy la describió; con su muelle tierra adentro, los barcos turísticos y la tecnología que tienen.

Crascy:
-Háblame un poco más de ti Rutanel, me gusta platicar mientras viajo.

Rutanel:
-Bueno, no hay mucho que se pueda decir de mí… excepto que he tenido unas semanas bastante alocadas. Ir a la Isla de la Niebla es mi… bueno, nuestra prioridad, tanto mía como de Kronefi.

Crascy:
-¿En serio ese murciélago es el hijo de Kronetiku? Se ve como un tipo simpático al que le gusta la emoción. ¿Crees que si se lo pido quiera salir conmigo?

Rutanel:
-Alto ahí loca.
A él ya le gusta alguien más… alguien que estamos buscando junto con el resto de nuestros amigos.

Crascy:
-Aaaww, siempre me pasa lo mismo con los chicos… me pregunto si alguno de tus amigos querrá tener una cita conmigo.

Rutanel:
-…Mejor ya no platiquemos más, me siento incómoda.

Crascy:
-De acuerdo… de todas maneras sirvió para hacer tiempo, solo mira allí y lo comprenderás.

Rutanel:
Tal como dijo, una enorme ciudad con edificios que llegaban hasta la altura en la que me encuentro volando se asoma en la distancia. Kronefi se me adelantó, así que me queda llegar con Crascy y ver de qué la va cosa por estos rumbos.

Crascy:
-Hay muchos hoteles y bares y museos y…

Rutanel:
-Ya entendí… cuando lleguemos lo podré ver en persona, pero cálmate… ahora sé porque te llamas Crascy…

Crascy:
-¿Eso no fue divertido eh? ¡Vamos, apúrate!

Rutanel:
Y aquí estamos, la ciudad de Amat en el corazón del desierto de Amunet… Por más exageradas que fuesen las descripciones de Crascy respecto a este lugar, admito que superó mis expectativas.
No tiene murallas como la ciudad de Miriatus, pero lo que si tiene son enormes torres de vigilancia, una en cada esquina de la ciudad. Ya en la entrada hay centenares de tiendas repletas de cosas exóticas y muchas de las personas que caminan aquí parecen ser turistas de otras partes del mundo.
Kronefi ya está revisando uno de los puestos ahora que lo vi entre el tumulto de personas, Crascy se bajó de mi espalda y salió corriendo a una tienda de intercambio de metales.
Que podría hacer yo ahora…

¿?:
-¡Últimos boletos de salida hacia el puerto de Murne, vengan a conseguir sus boletos para el último crucero aquí!

Rutanel:
Murne… ¿no es el nombre del pueblo que está cerca de mi casa? Que yo sepa no tiene puerto… Algo ahí me parece sospechoso…

Kronefi:
-Hey Rutanel, mira lo que compré, es una pequeña figurita de un murciélago cuando aún no evolucionábamos como especie, ¿No te parece adorable lo pequeños que éramos hace millones de años? También conseguí esta otra… al parecer es de una especie extinta llamada… humano me parece, me parece algo grotesco como se ve pero a la vez interesante que ya caminaran sobre dos pies.
¿Por qué no te das una vuelta y te diviertes un momento? ¡Esta ciudad lo tiene de todo!

Rutanel:
Divertirme… con una persona que está vendiendo boletos a mi pueblo que claramente no tiene puerto… lo siento pero no, debo averiguar más sobre este tipo que se ve como un felino.
Hay demasiadas personas aquí, caminar hasta donde ese “vendedor” es complicado y…

¿?:
-¡Miren todos, es Rutanel!

Rutanel:
Um… ahora todas las personas de repente se dieron cuenta de que existo y parecen conocerme… y me piden autógrafos y… ¿Qué demonios les sucede a todos?

¿?:
-¿Me podrías firmar mi bolsa por favor?

¿?:
-¿Puedo darte un abrazo?

¿?:
-¿Puedes darme un paseo por los cielos?

Rutanel:
Tengo que salir de aquí ahora… PERO YA.
Solo extendí mis alas y hasta luego… aunque al hacerlo todos comenzaron a aplaudir… y el felino vendedor en su puesto me miró fijo… hay algo en su mirada y en esa fachada formal que tiene que no me inspira confianza alguna.
Ahí está Kronefi, me largo de estas personas y sus preguntas más extrañas de la vida.

Kronefi:
-¿Y ahora qué hiciste? Muchas personas se pusieron locas de emoción al verte.

Rutanel:
-Yo que voy a saber, de repente alguien gritó mi nombre y todos se me acercaron como si yo fuera una…

Crascy:
-¿Celebridad? De hecho lo eres Rutanel, muchas personas están hablando de las cosas que has realizado en varias partes. No tenía idea de que entraras al castillo de Kronetiku y salieras con vida, eres más ruda de lo que yo pensé.

Rutanel:
-… ¿Podemos irnos ya por un barco?

Crascy:
-De eso nada, ya hice nuestras reservaciones en un hotel para pasar una noche aquí.

Kronefi:
-¿Y con qué dinero?

Crascy:
-Pues es obvio, con los cristales de la jungla, aquí pagan muy bien por ellos. Ahora dense prisa, tenemos una habitación que estrenar.

Rutanel:
Bueno, lo del felino tendrá que esperar para otro momento, es hora de ir a ese dichoso hotel.
Más adentro de la ciudad están los edificios altos que vi antes… miden mucho más que las torres en sí mismas. A nivel del suelo casi todo es la entrada a un hotel lujoso, con las calles repletas de postes coloridos y adornados de flores. Más hacia el fondo de esta calle principal está el muelle de tierra adentro con algunos de los barcos más grandes que he visto en la vida.
El hotel que dijo Crascy está cerca del muelle de hecho, se llama “Oasis del esplendor”

Kronefi:
-No está nada mal… aunque prefiero algo más sencillo.

Crascy:
-¡Rápido, tenemos la mejor suite del hotel para nosotros solos!

Rutanel:
El interior es bonito con palmeras y varias mini fuentes que estoy segura son bastante caras por el material de oro del que están hechas.
Ni siquiera tuve tiempo de ver bien la recepción por culpa de Crascy, esta fenec solo me está llevando de la mano directo a nuestra habitación varios pisos arriba.

Crascy:
-Aquí estamos, la suite especial. Relájense un momento, yo seguiré viendo más cosas en los centros de comercio, nos vemos.

Kronefi:
-Este lugar me gusta mucho, creo que puedo darme el lujo de darme una ducha y descansar.

Rutanel:
-Bueno, ya que estamos aquí… descansaré un momento en la cama, soy solo yo y… estas almohadas súper… cómodas… zzzz…

Kronefi:
-Rutanel, despierta por favor.

Rutanel:
-¿Qué quieres… que no ves que estoy cansada?

Kronefi:
-Crascy no ha regresado y me preocupa, ya es medianoche.

Rutanel:
-¡Medianoche! ¿Por cuánto tiempo me quedé dormida?

Kronefi:
-Dormiste por 12 horas… ¿estabas estresada?

Rutanel:
-…Un poco, pero eso no viene al caso. Crascy no pudo habernos dejado aquí, ella no puede viajar por el desierto sola a esta hora.

Kronefi:
-Temo que alguien la haya secuestrado, tenemos que buscar por toda la ciudad.

Rutanel:
-Este lugar es enorme con cientos de calles y pasajes estrechos, encontrarla nos tomaría toda la noche… pero ahora que lo pienso bien tengo una buena idea de dónde buscar, sígueme.

Kronefi:
-De acuerdo Rutanel.

Rutanel:
Salimos del hotel y llevé a Kronefi justo donde vi a ese felino sospechoso durante el día, pero no hay nadie vendiendo boletos a esta hora… de hecho no hay personas por las calles.

Kronefi:
-Escuché algo por el callejón de atrás, vamos a investigar.

Rutanel:
-Yo también lo escucho… suena como a… quejidos.

Kronefi:
-Mira Rutanel, es Crascy… pero está atada de las manos en el suelo. No parece haber nadie, vamos por ella.

Rutanel:
-Un momento, estoy segura que es una trampa… Dejaré que crean que me tienen acorralada y entras a ayudarme, ¿de acuerdo?

Kronefi:
-Muy bien, ten cuidado Rutanel.

Rutanel:
De acuerdo, solo me acerco a Crascy, quien está amarrada y amordazada.
Al verme sus ojos se llenan de lágrimas, no tiene de que preocuparse, estoy aquí para salvarla.
Pero antes… unos tipos armados con dagas aparecieron de los techos de las tiendas.

¿?:
-Caíste muy bien en nuestra trampa, ahora famosa señora Rutanel, entréguennos todo su dinero y las dos saldrán ilesas.

Rutanel:
-No… ustedes son los que han caído en mi trampa. ¡Ahora Kronefi!

Kronefi:
-¡A ver que tan bien pelean sin armas!

Rutanel:
Con una puntería certera, Kronefi les quito las armas de las manos usando unos buenos tiros con su arco a los 3 tontos. Ahora están súper aterrados y la mejor parte es cuando me ven sacar mi espada.

¿?:
-Nooooo, por favor no nos mate…

Rutanel:
-No lo haré, los dejaré irse con una condición, quiero hablar con el gato que estaba vendiendo boletos aquí ayer.

¿?:
-¿Con nuestro jefecito? Chale, no sé si se pueda…

¿?:
-Considéralo hecho Rutanel, ya que aquí estoy.

Rutanel:
En efecto, el gato en persona salió de un pasillo. Está muy bien tapado por una larga capa y un sombrero de copa, casi parece un mago callejero.

Ramsés:
-Mi nombre es Ramsés y estaba seguro que tarde o temprano nos encontraríamos, en especial luego de verte ayer entre la multitud. Por eso preparé esta pequeña trampa para así hablar de negocios. Una trampa contra tu propia trampa, ¿ingenioso no es cierto?

Rutanel:
-Cómo guste señor Ramsés. Kronefi, líbera a Crascy y llévala al hotel por favor, yo hablaré con él a solas.

Ramsés:
-Ya la escucharon, retírense muchachos.

¿?:
-Si jefecito, a la orden.

Ramsés:
-Estamos solos ahora Rutanel, no te preocupes, no estoy armado. Yo cumplo con mi palabra.

Rutanel:
-Seré breve, ¿Por qué estaba vendiendo boletos a mi pueblo si no tiene un puerto?

Ramsés:
-Porque todos aquí saben que usted viene de allí. Es bastante obvio que los turistas pagarían lo que fuera por visitar el humilde pueblo de la segunda persona más famosa del mundo.
Además no es una estafa como lo estarás pensando, si tengo un barco de lujo que transporta turistas de manera legal en el puerto. Todo es cuestión de pasar por los canales apropiados.
No por algo soy el líder de la mafia más grande de esta ciudad, solo pídame algo y considérelo hecho.

Rutanel:
-No tengo intenciones de acabar con su organización o lo que sea que tenga en esta ciudad, si sus negocios no le hacen daño a nadie por mí no hay problema, pero quisiera una especie de transporte para poder llegar a la Isla de la Niebla.

Ramsés:
-Esa isla que no aparece en los mapas… ahora comprendo porque es tan famosa señora Rutanel, lamento informarle que no hay manera de prestarle un medio de transporte desde aquí… pero tengo contactos en el pueblo de Feneki, con alguien como usted por allá estoy seguro que recibirán mucho apoyo para reconstruir sus hogares.
Le puedo prestar un barco allí pero solo necesito algo… a cambio.

Rutanel:
-¿Qué cosa?

Ramsés:
-Digamos que mi primer y último intento de negocios con Kronetiku no salió muy bien, así que al llegar a Feneki quiero que mate al operador principal de Kronetiku que se encarga de traficar armas hacia su castillo.
Tómelo como una pequeña ayuda a su causa y además me estará haciendo el favor de cobrar una venganza, es ganancia para los dos. ¿Aceptas el trato?

Rutanel:
-Si es para detener a Kronetiku lo haré, considere el trato hecho señor Ramsés.

Ramsés:
-Fue un placer hacer negocios contigo Rutanel, espero que esto nos ayude a tener una vida mejor.

Rutanel:
-Eso no lo sé… pero tal vez así sea.

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