sábado, 8 de octubre de 2016

El viaje de Rutanel - Parte 19



Rutanel:
Renzsal esta devastado… Y en parte sé que es mi culpa. No solo por el hecho de que Zafenis fuera la perpetradora de este acto tan desalmado… sino porque nos distrajimos con un pequeño problema que si bien era muy malo… en realidad era parte de una horrible trampa.
No mucho pasó después de todo esto; ayudamos a Renzsal a enterrar y darles una despedida a todos sus amigos con una antigua ceremonia que su comunidad solía hacer. Mientras estaba de pie para mantener mis respetos hacia ellos, logre ver una lágrima caer de la mejilla de Renzsal. Es ahí cuando supe que ya no estaba jugando, que este viaje iba en serio.
Nos reencontramos con Axmili en la base de la montaña y le contamos lo ocurrido, para después ponernos en marcha directo a la isla. Renzsal, muy a pesar de lo que sentía por dentro… decidió acompañarnos, ya que no quería vivir solo ahora y si hay algo en lo que estamos de acuerdo, es que queremos ver a Zafenis caer como la horrible persona que es.

Renzsal:
-…

Rutanel:
-¿Se siente bien? Yo… no creo que…

Renzsal:
-Estoy bien… Es solo que aún no puedo… digerir el hecho de que… yo sea el único mago eléctrico ahora…

Axmili:
-No se… se sienta mal… porque no lee… leemos juntos un… un libro para rela… relajarnos un poco.

Renzsal:
-Eso me caería bien… gracias amiga zarigüeya.

Rutanel:
Al menos sé que puedo contar con mis amigos para que no se sientan solos, en este mundo supongo que todo depende de cómo lo mires.
Según el mapa, hay un pequeño pueblo pesquero a las afueras del desierto. Conseguir un barco para poder irnos a la Isla de la Niebla es nuestra prioridad ahora; debemos conseguir que los dragones nos ayuden sí o sí.

Tarnili:
-Una vez más por el desierto… ¿no hay una manera más rápida de ir hacia la costa?

Axmili:
-Si… si la hay… solo tengo que… que llamar a otro… otro golem y nos… nos puede llevar en… en sus hombros…

Rutanel:
Axmili recitó un conjuro de su libro nuevamente y otro golem emergió de las arenas. Poco a poco todos fueron subiendo sobre él excepto Kronefi y yo; iremos volando sobre el desierto.

Renzsal:
-Jovencita, esto es en verdad increíble. En todos los años de mi vida he visto tal… tal…

Axmili:
-¿…Cosa?

Renzsal:
-Sí, exacto… ¿tú también puedes leer mentes?

Axmili:
-No… porque lo… ¿lo dice?

Rutanel:
Algo de diversión nunca cae mal. Ahora estamos en marcha directo al pueblo pesquero, pasando de largo la ciudad de Miriatus por toda la costa norte.
Kronefi y yo nos adelantamos un poco y debo admitir que la brisa marina se siente bien sobre mi cara. Al menos me da algo de tranquilidad en mi alma para poder superar los problemas.

Kronefi:
-Oye Rutanel, te veo y sé que es lo que piensas. No es tu culpa… jamás lo fue, es esa Zafenis y sobre todo mi padre quien al parecer está molesto contigo.

Rutanel:
-Ordenarle a Zafenis que nos esté siguiendo para causar problemas… no sé si debamos seguir con este plan.

Kronefi:
-Es lo que tenemos Rutanel, no podemos rendirnos y dejar que ellos nos ganen después de sufrir todo esto. Si mi mamá estuviera aquí…

Rutanel:
-Al menos alguien de tu familia estaría feliz por ver que eres una persona buena Kronefi. Ahora que pienso en esto… me pregunto si a mis padres les gustaría que yo viera todo esto.

Kronefi:
-Eso es parte de crecer Rutanel, solo tienes que dejar de preocuparte por cosas que antes lo eran todo y que en este momento no lo valen. Tus papás aceptaron que vinieras a este viaje para conocer el mundo y sobre todo para conocerte tú misma; quien sabe si aquellos dragones te acepten por lo que eres.

Rutanel:
-Supongo que solo me queda averiguarlo a mi modo. A propósito de nuestro viaje… creo que ese de allá es el pueblo pesquero.

Kronefi:
-Perfecto, veamos si nos es posible rentar un barco para irnos de viaje.

Rutanel:
Ambos aterrizamos afuera del pueblo y miramos el lugar: a lo mucho solo hay como unas 15 o 20 casas, de las cuales la mitad también eran como un mercado pequeño donde se vendían todo tipo de pescados. Como me lo suponía, la mayor parte de la población del lugar eran especies de felinos; tigres, leones, guepardos… Y a lo lejos puedo divisar varios barcos sacando más mercancía del mar.

Kronefi:
-Rutanel, ven aquí rápido.

Rutanel:
-¿Qué pasa Kronefi?

Kronefi:
-¿No te has dado cuenta del tatuaje que estos felinos llevan en sus brazos?

Rutanel:
Lancé una miradita rápida a los felinos y noté un patrón de colmillos en su pelaje.

Kronefi:
-Esos tatuajes son de los que me habló mi padre una vez; son parte de una organización secreta que se la pasa saboteando todo intento de mi padre por querer poner un muelle comercial aquí y en la mayoría de los puertos pesqueros del continente.
En circunstancias normales… tal vez nos ayudarían, pero ellos siempre están informados de todo lo que sucede… así que deben de saber que nosotros vamos para la isla en nombre de mi padre. Si nos ven creo que jamás en la vida nos prestarían un bote siquiera para hundirnos.

Rutanel:
-¿Entonces que sugieres que hagamos?

Kronefi:
-Regresaré a avisarle a los demás, mientras ideamos un plan tu quédate aquí y vigila a los felinos; lo más probable es que esperen nuestra llegada así que ocúltate bien.

Rutanel:
Kronefi se fue volando muy cautelosamente y pues aquí estoy, detrás de una de las paredes exteriores del lugar.
Es irónico que estos individuos, los cuales van en contra de Kronetiku, no puedan ayudarnos por pensar que simpatizamos con él solo por estar en una “misión” de su parte.
De acuerdo… solo debo quedarme aquí y nadie se dará cuenta de mi presencia, a menos que alguien vea mis grandes alas… o el hecho de que mi pelaje rojo resalte en la distancia… y creo que si estoy en problemas.

¿?:
-Uum… ¿hola?

Rutanel:
-Ho-hola pequeño tigre… que haces… ¿haces aquí eh?

¿?:
-Yo vivo aquí. Esta es mi casita.

Rutanel:
Creo que este niño no sabe quién soy… para mi buena suerte.

Ali:
-Me llamo Ali, ¿cómo te llamas tú?

Rutanel:
-Yo me llamo… pues yo me llamo…

¿?:
-… ¿Eres Rutanel?

Rutanel:
-¡Aaahh! No yo estaba… oh cielos no quería…

Roxanne:
-Tranquila, no tienes nada de que temer. Mi nombre es Roxanne… veo que mi hijo Ali ya te conoció. Entra rápido a nuestra casa, nadie puede verte aquí.

Rutanel:
-Muchas gracias pero… la pregunta que tengo es… ¿Por qué?

Roxanne:
-Nosotros no tenemos nada que ver con la organización que radica aquí, a pesar de sus buenas intenciones siempre se meten en problemas… en especial mi esposo Planck. Él es parte de ellos y por eso te reconocí de inmediato.

Ali:
-¿Puedes volar? ¿Me puedes enseñar a volar?

Rutanel:
-No… lo siento pero debo quedarme aquí por ahora pequeño, nada de vuelos. Entonces señora Roxanne, si su esposo me ve aquí en su casa él… ¿me va a delatar no es así?

Roxanne:
-Es lo que no quisiera; jamás lo vi más apasionado por pertenecer a un grupo incluso en sus tiempos de pirata… aquellos días donde solo le importaba surcar el mar en búsqueda de tesoros muy a pesar de lo que le pasara… incluso después de perder su cola. Pero ahora él sabe que debe preocuparse por nosotros, la única familia de verdad que le queda.

Ali:
-Eres muy grande, ¿no te lastimas al entrar en lugares pequeños?

Rutanel:
-¿No crees que haces muchas preguntas pequeño tigre?

Ali:
-Juega conmigo, ¿por favoooooor?

Roxanne:
-Disculpa a mi hijo, mi esposo ha estado muy ocupado y yo debo atender unos quehaceres dentro del hogar… ¿no te molestaría jugar un rato con Ali mientras regreso verdad?

Rutanel:
-¿En serio confía en mí?

Roxanne:
-Escuche lo que hiciste en la ciudad de Miriatus y aunque los demás crean que solo se trata de un truco… yo confío y creo en ti. Eres una buena chica Rutanel, estoy segura que puedo convencer a mi esposo para que tus amigos pasen la noche aquí.

Rutanel:
-Bueno… no pretendíamos quedarnos, solo queremos ir a la Isla de la Niebla y…

Roxanne:
-Insisto Rutanel, no creo que sea buena idea entrar, tomar un barco e irte así como así… No creo que sea el tipo de impresión que quieras dejarle a todos aquí… en especial a mi hijo.

Rutanel:
-Bueno… mis amigos todavía no llegan aquí pero… trataré de convencerlos para ver si es posible quedarnos aunque sea una noche… y si, jugaré contigo Ali.

Ali:
-¡Siiiiiii!

Rutanel:
Roxanne salió a comprar unas cosas y ahora estoy dentro de esta casa jugando con un niño tigre.
Ali parece un buen niño; me trajo unos cuantos barquitos de madera y me está pidiendo que juguemos a ser marineros.

Ali:
-Yo seré el capitán de este barco y tú serás mi comodoro ¿está bien?

Rutanel:
-De acuerdo, solo dime lo que tengo que hacer y yo lo haré mi capitán.

Ali:
-Revisa por cubierta si no tenemos polizontes, yo nos llevaré hasta los confines del mundo a encontrar muchos tesoros y pescados.

Rutanel:
-Entendido mi capitán, ¿algo más que desee hacer?

Ali:
-Por supuesto que sí, en caso de encontrar polizontes los llevaremos a tomar un poco de vinagre para que se les quite la maldad.

Rutanel:
-… ¿Vinagre?

Ali:
-Sí, es lo que mi mami le da de tomar a mi papá cuando se pone enfermo.

Rutanel:
-…Em, como digas… supongo que… ¿ya es todo para surcar los mares capitán?

Ali:
-Así es, ahora comencemos con ir 60 leguas al norte para…

¿?:
-… ¿¡Que hace esta mujer en mi humilde casa!?

Rutanel:
-…Genial, más problemas.

Planck:
-¡Aléjate de mi hijo y sal de esta casa en este instante!

Ali:
-Papi… volviste temprano… ¿jugaras con nosotros?

Rutanel:
-Si me dejara explicarle todo yo…

Planck:
-¡De eso nada! Sal de aquí antes de que te rompa la cabeza con un puñetazo.

Roxanne:
-He vuelto, como la están… pasando…

Planck:
-Qué bueno que regresaste amor, ¿recuerdas a la híbrida que te mencione? ¡Ayúdame a sacarla de la casa!

Rutanel:
Antes de que él dijera algo más, su esposa agarró un sartén y le pegó muy fuerte en la cabeza, noqueándolo por completo…
No era un chiste lo que había dicho… a este tigre le falta la cola y lleva varías cortadas en los brazos junto con los tatuajes de colmillos.
Pasaron unas horas en lo que se despertaba y su esposa lo puso en su lugar, explicándole todo sobre mí.

Planck:
-… ¿Entonces me pides que los mantenga ocultos aquí hasta que pueda prestarles mi barco para ir a esas horribles rocas que han hundido más barcos que los peores piratas del mundo juntos?

Roxanne:
-Así es. Además ella me hizo el favor de jugar con nuestro hijo ya que tú siempre estas ocupado con tu organización.

Planck:
-…Agh, de acuerdo. Pero con una condición, que no hagan nada de ruido en lo que preparo las cosas para esta noche.

Rutanel:
-Muchas gracias… en el fondo sabía que lo entendería.

Planck:
-Solo lo hago por mi familia, no tengas muchas esperanzas de que confíe en ti después.

Rutanel:
Pasó otro rato y mis amigos llegaron. Discretamente entraron por la puerta trasera de la casa para acomodarse en una de las habitaciones que tiene la casa y todos se pusieron a platicar en silencio mientras yo seguía platicando con Ali.

Ali:
-¿Entonces te iras a navegar los mares esta noche?

Rutanel:
-Así es pequeño, ir a donde nadie más se ha aventurado antes.

Ali:
-¿Me llevarías contigo?

Rutanel:
-No puedo… pero prométeme que seguirás surcando el océano desde tu casa, ¿de acuerdo?

Ali:
-Siiiiiii. Lo prometo.

Rutanel:
Cayó la noche y yo solo quiero que la hora indicada llegue para poder zarpar sin que nadie más se dé cuenta. Tarnili y Axmili estaban durmiendo en una cama mientras Renzsal reposaba en una silla, aparentemente así le gusta dormir. Kronefi está como siempre despierto a esta hora de la noche para sumirse en sus pensamientos.
Hay una sola cosa que le pediré a los dragones también una vez que acaben con Kronetiku y es que se devoren a Zafenis, para que sienta el dolor que ha provocado en todos nosotros.

Planck:
-Despierten todos, es media noche. El barco está listo, pero deben salir con cuidado y no se separen de mí.
Preparé mi barco unos cuantos kilómetros lejos de la costa donde solo hay escoltas; chicos nuevos que no tienen acceso a la información de la organización, así que será pan comido para ustedes.

Tarnili:
-Aahh… bueno, estaba teniendo un lindo sueño.

Axmili:
-Espero no… no marearme en un… un barco… jamás me he… he subido antes a un… un navío.

Renzsal:
-No más quejas mis jóvenes. Rutanel, ve por tu amigo el murciélago para que podamos irnos.

Rutanel:
Busqué a Kronefi en el ático, donde está sentado mirando por la ventana a la luna.

Kronefi:
-Así que… finalmente iremos a la isla, se siente tan extraño que esté a punto de acabar con lo que mi padre construyó por años en tan solo unas… llamaradas de los dragones.

Rutanel:
-Lo sé Kronefi, pero como dijiste es parte de crecer. Ahora démonos prisa o perderemos nuestro barco.

Kronefi:
-Aquí vamos de nuevo.

Rutanel:
Salimos de uno en uno de la casa, siguiendo al señor Planck lejos del pueblo hacia la costa, donde unos cuantos escoltas; 2 panteras y un leopardo nos saludaron mientras caminamos tranquilos hasta su barco.
Era un navío de tamaño mediano, claramente hecho para la pesca; claro que ahora lo usaremos como nuestro pasaporte directo a la Isla de la Niebla.

Planck:
-¿¡Todos a bordo!?

Rutanel:
-A ver… si, estamos todos.

Planck:
-Ahora sujétense, este paseo no será para los cobardes de agua dulce ni los débiles por algo de adrenalina.
Si tienen una naranja y algo de ron con eso nos ponemos al tiro camaradas.

Rutanel:
-… ¿Por qué habla así?

Planck:
-No me culpes, hace mucho que no salgo de aventuras como en los viejos tiempos de pirata.
Pero basta de eso, es hora de zarpar.

Rutanel:
Nos sujetamos firmemente de donde pudimos y con solo desplegar las velas el barco salió de la arena hacia el mar, dejando atrás las pocas luces del pueblo hacia la oscuridad… Solo espero que no tengamos ningún problema en encontrar la isla… si es que las rocas y la poca visibilidad no nos traicionan.

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