miércoles, 5 de octubre de 2016

El viaje de Rutanel - Parte 17



Rutanel:
-No es ningún vocabulario raro, así me gusta hablar de vez en cuando.

Renzsal:
-Muy bien Rutanel, solo debo advertirte de una cosa; el electro-orbe que llevas en tus manos te permite usar algo de magia eléctrica de muy bajo nivel. En caso de que nos separemos por alguna razón puedes usarlo para defenderte, o como veo también para imbuir tú arma con electricidad. Ten mucho cuidado ya que el orbe necesita un tiempo para recargarse después de cada uso.
En un momento llegaremos a la entrada de las minas, solo bajamos por estos corredores y será pan comido.

Rutanel:
El caballo anciano está muy impaciente por la conmoción que este cetro está causando, solo espero que mi presentimiento esté mal y que la persona que pudo tomarlo no sea…
…En fin, no mucho parece suceder por aquí salvo unos cuantos magos corriendo como locos buscando todas las entradas posibles. Ya que ese cetro tiene tanto poder lo mejor será prepararme para lo que sea; mi espada está brillante y filosa, tengo mi orbe guardado en el bolsillo de mi pantalón y un pequeño hechizo de fuego escrito en un papelito que me dio Axmili, según que hasta un niño puede usarlo así que vendrá bien.
Entonces un horrible grito de terror inunda toda la cueva y mis pobres oídos no pueden soportarlo; el eco es bastante fuerte por aquí.

Renzsal:
-Deprisa Rutanel, ¡pudo haber sido un ataque a uno de los nuestros!

Rutanel:
-¡Espérame Renzsal! Oh no… no me dejes aquí…

¿?:
-Escuché algo por aquí, vamos.

Rutanel:
No sé cómo lo hizo pero Renzsal se me adelantó y ahora estoy sola en este lugar, iluminado solo por mi orbe que mejor mantengo en la mano. Además de que escuché esa voz y pasos que vienen hacia mí muy deprisa.

¿?:
-¿Hay alguien aquí? No te haremos daño…

Rutanel:
-A… ¡Atrás! ¡Tengo una espada y no tengo miedo de usarla! Acérquense un poco más y les partiré la cabeza…

¿?:
-Esa voz… ¿Rutanel, eres tú?

Rutanel:
Un segundo… esa voz la conozco y muy bien… Al apuntar el orbe lo más al frente que puedo con mi brazo, le termino iluminando la cara a Kronefi y a Tarnili que venían caminando totalmente a oscuras; el pelaje color crema y el cabello rubio del murciélago eran inconfundible. Mi amiga Tarnili como siempre masticando una nuez mientras iba cerca de Kronefi.

Tarnili:
-Mira, si es ella Kronefi. ¿Cómo llegaste hasta aquí?

Rutanel:
-Es una larga historia… ¿y Axmili dónde está?

Kronefi:
-Se quedó en una pequeña tienda de campaña que montamos al pie de la montaña, al parecer no quiere subir por temor a caerse así que solo vinimos nosotros dos. Encontramos esta entrada y como no teníamos una fuente de luz… decidí usar mi visión natural de murciélago vampiro para detectar el calor, ahí fue cuando te vimos y… aquí estamos.

Rutanel:
-Bueno, al menos estamos juntos pero debemos darnos prisa o algo grave pasará.

Tarnili:
-¿De qué se trata Rutanel?

Rutanel:
-Solo digamos que un artefacto de poder antiguo y poderoso podría caer en manos equivocadas y los magos de aquí necesitan de mi ayuda… nuestra ayuda más bien. Síganme, creo que sé por dónde es.

Tarnili:
-Adelante amiga, tu eres la que sabe… linda esfera amarilla por cierto, ilumina bastante bien.

Rutanel:
Mientras caminamos por la cueva, les explique a ambos todo lo que había pasado; como conocí a Renzsal, la iniciación de esos jóvenes magos y la razón por la cual solo están magos eléctricos aquí.
Pero lo más importante ahora es ver para donde se fue Renzsal.

Tarnili:
-Supongo que estas son las minas… no sé, el montón de vías abandonadas y trozos de carbón me dan una pista.

Kronefi:
-No es carbón exactamente… creo que ya sé por qué estas montañas recibieron su nombre.

Rutanel:
-Un montón de grafito no nos dice nada, por algo estas minas están abandonadas. Concéntrense y sigamos buscando.

Tarnili:
-Mm… me llevaré un poco de este grafito… tal vez me sea útil para hacer cañas de pescar.

Rutanel:
-Siempre tú y tus inventos locos… esperen, escuché algo, parece venir de aquel túnel.

Kronefi:
-Detecto mucho calor que proviene de allí… son muchas personas.

Rutanel:
Al llegar al otro lado, llegamos a una zona iluminada por varios magos; algunos llorando y otros aterrados… me pregunto que están viendo en el suelo…

Renzsal:
-Rutanel… los… los jóvenes…

Rutanel:
…No puede ser… los chicos zorros que recién se iniciaron… están muertos en el suelo, los cuatro uno sobre el otro. Largas cantidades de sangre esparcidas por el lugar, algunas hasta en el techo…
Los chicos se ven pálidos, claramente indicando que perdieron toda la sangre, con múltiples heridas en el cuerpo.

Kronefi:
-…Esto lo hizo un vampiro.

Renzsal:
-¿Qué dijiste?

Kronefi:
-Lo hizo un vampiro, pero no uno como yo… fue uno con rabia y de la que te hace perder la mente…
Está bastante claro que hay un murciélago vampiro por aquí que está infectado con rabia y atacará brutalmente a todo aquel que se acerca. Si tiene el cetro significa que no sabe cómo usarlo, solo se lo llevó para tenerlo en su guarida.

Rutanel:
-¿Y cómo vamos a lidiar con él?

Kronefi:
-…Lamentablemente de la única manera que sabes Rutanel…

Rutanel:
-…

Tarnili:
-No hay tiempo para sentirse culpable Rutanel… si no tiene remedio es que no lo tiene y ya. Vamos, hay que terminar con esto de una vez.

Renzsal:
-Estos chicos eran mi responsabilidad… me siento obligado a acompañarlos para vengar su muerte y no sentirme mal… casi siento que fallé como maestro…

Rutanel:
-No diga eso por favor… ya verá que acabaremos con esto antes de que se dé cuenta.

Tarnili:
Así me gusta, vámonos.

Rutanel:
La idea de matar a alguien… aunque haya perdido la mente no me gusta en lo absoluto. Incluso el ver a Kronefi actuar con toda la seriedad del mundo me hace preguntar si es lo correcto o no…
Pero ya tuve suficiente de pensar en la moral de la situación; por algo estoy usando una espada… eventualmente sé que la tendré que usar de la manera como debe de ser.
Caminamos un poco más en el interior de las minas y llegamos a una zona de extracción con minerales diferentes… creo que es esmeralda.

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