jueves, 13 de octubre de 2016

El viaje de Rutanel - Parte 25



Rutanel:
-¿Qué tan rápido puede correr un murciélago? Kronefi ya nos dejó muy atrás y no pienso esperar a que regrese con Axmili si es que logra salvarla.

Crascy:
-Pues hay que apretar el paso Rutanel, ve volando si quieres.

Rutanel:
-No tengo espacio aquí dentro para poder volar, sube a mi espalda rápido.

Crascy:
-Ya estoy lista, vamos.

Rutanel:
Este murciélago de verdad ama a Axmili, pero no debió dejarnos a nosotros, un par de mujeres en un sitio como este.
De cualquier manera es solo un largo pasillo, no podemos perdernos.

Crascy:
-Rutanel, ojos al frente. ¡Puedo ver unas cosas que vienen directo hacia nosotras!

Rutanel:
¿Qué son estas cosas? Son como bolitas de luz… pero huelen a cadáveres, no tengo tiempo para pelear contra estas cosas.

Crascy:
-¡Yo me ocupo de estas cosas, solo sigue corriendo!

Rutanel:
Las bolitas de luz ahora me rodean, claro de no ser porque Crascy las está golpeando lejos de aquí. Al parecer no hacen nada, solo me molestan para no poder ver el suelo. Si creen que me harán tropezar pues están muy equivocadas.

Crascy:
-Son muchas, ¿ya casi llegas al final del túnel?

Rutanel:
-De hecho, estoy viendo una luz justo al fondo. ¡Ahí está Kronefi!

Crascy:
-Al fin, las bolitas ya se están alejando, ¡No regresen!

Kronefi:
-Guarden silencio, vean esto.

Rutanel:
Justo al final del túnel, unas escaleras que van hacia abajo terminan en esta enorme cámara, hay unas 30 o 40 personas encapuchadas de color negro. La cámara en si se ve horrible; varios cuerpos abiertos y sin órganos de diferentes especies están colgando de unos ganchos en las paredes. Un horrible olor a carne podrida me lastima mi pobre nariz y justo en medio de ellos en una mesa de piedra llena de sangre seca está Axmili, atada de sus extremidades.

Axmili:
-¿Que van…van a hacer… hacerme?

¿?:
-Ha llegado la hora hermanos y hermanas, luego de 99 sacrificios, esta joven zarigüeya le abrirá las puertas de nuestro mundo al grande y poderoso demonio Ark’dun.

Axmili:
-N…no, por favor… no quiero… quiero eso… nece…necesito ayuda…

Kronefi:
-Rutanel, por favor ayúdame a salvar a Axmili… sabes cómo me sentiría por haberla encontrado… ¿pero sin poder ayudarla mientras la descuartizan?

Rutanel:
-Tranquilízate por favor, la vamos a salvar pero debemos pensar en alguna manera de cómo hacerlo sin llamar la atención.

Crascy:
-Se me ocurre algo, pero tenemos que hacer que uno de los tipos vengan aquí, solo confíen en mí.

Rutanel:
No tenemos mucho tiempo, así que arrojaré una piedrita a uno de los tipos para llamar su atención.
Funcionó, viene para acá… un poco más cerca… BAM. Crascy le sacó el aire con un puñetazo, ahora… ¿Qué sigue?

Crascy:
-Muy bien, sé que sonará peligroso, pero ponte la capa y ve allí Rutanel. Párate detrás de los últimos sujetos y no digas nada, lo más importante es que mantengas bien cerradas tus alas para que no se noten en la capucha.

Rutanel:
Creo que ya sé que planea esta fenec; al bajar las escaleras y pararme detrás de estas personas, el que precedía la ceremonia se dio cuenta de mi gran estatura a comparación del resto.

¿?:
-Para dar inicio a la encarnación de Ark’dun necesito que uno de ustedes, hermanos y hermanas, con su propia sangre y sudor mate a esta joven y le extraiga el corazón.
Tú, de estatura alta, ven aquí y complace los deseos de nuestro señor.

Rutanel:
Las demás personas me están dando espacio para caminar, algunas susurrando y otras haciéndose para atrás como con temor.

¿?:
-Muy bien, ahora toma esta daga e imprégnala con tu sangre, luego sácale el corazón a la joven y abre las puertas del señor Ark’dun.

Rutanel:
-Me temo que no puedo hacerlo… ella es… ¡Mi amiga!

Axmili:
-Ru… ¿Rutanel?

Rutanel:
Espero que la daga que le acabo de meter en el estómago al tipo este le caiga bien. Tan pronto como liberé a Axmili, el resto de personas corrieron al altar, pero gracias a que la cámara era amplia, pude volar e irme hacia Kronefi y Crascy.

Crascy:
-Woah, más despacio Rutanel que por poco chocas con nosotros.

Rutanel:
-No hay tiempo, ¡Corran!

Kronefi:
-Axmili… te he extrañado tanto…

Crascy:
-¡No hay tiempo dijo Rutanel, ahora vámonos de aquí!

Rutanel:
Un montón de gritos y maldiciones salieron de la boca de las personas, nosotros ni les hicimos caso y continuamos corriendo. Ups, la salida está cerrada de nuevo, ¿Ahora cómo pasamos por aquí?

Crascy:
-¡Kronefi, lánzame al techo lo más fuerte que puedas, rápido!

Rutanel:
Una vez más nos abrió el camino con un poderoso puñetazo y un montón de arena nos cayó encima. Tomé a Axmili y a Crascy, le di un empujón a Kronefi y los 4 salimos rápido de allí. El resto de personas se ahogaron con la arena.

Kronefi:
-Estuvo demasiado cerca… casi me da un infarto.

Crascy:
-Bueno, logramos salvar a tu novia.

Kronefi:
-¡Cállate Crascy!

Axmili:
-¿Novia? De que… que me perdí… ¿perdí Kronefi?

Kronefi:
-Yo…

Rutanel:
-Ahora no es el momento, tenemos que avisarle a alguien de este lugar para que lo limpie y si es posible, llamar a los familiares de las personas que han sido asesinadas aquí. Estoy segura que al menos estarán aliviados de saber en dónde estaban los desaparecidos.

Crascy:
-Oh, pero claro que es el momento, solo díselo Kronefi, antes de que la pierdas de nuevo.

Kronefi:
-Pues veras Axmili… lo que quise decirte desde antes del accidente de barco es… que tú me…

Axmili:
-Ya lo… lo sé Kronefi… no hace fal… falta que lo… lo digas.

Kronefi:
-…

Axmili:
-Lo supe des… desde que tu… tu mirabas a… a la luna en… en varias oca… ocasiones. La luna es… es una de… de mis cosas fav… favoritas y sé… sé que pre… pretendías llevar… llevarme de paseo en… en la noche…

Kronefi:
-Axmili yo…

Axmili:
-Acepto Kronefi… yo quiero… quiero salir contigo…

Kronefi:
-Axmili, no sabes lo feliz que me has hecho…

Crascy:
-Bueno Rutanel, aquí está una de tus amigas… ¿pero cómo fue que llegó a parar aquí?

Axmili:
-Estos locos me… me encontraron y… y me dieron de comer… pensé que… que eran mis… mis amigos hasta que… que me trajeron aquí… aquí.

Rutanel:
-Un ritual para despertar a un demonio… ¿acaso será obra de Kronetiku realmente?

Kronefi:
-Lo dudo, mi padre siempre hizo las cosas por su cuenta usando a personas que fueran inferiores a él. Jamás usaría algo tan poderoso como un demonio, él mismo sabe que podría destruir el mundo, el cual quiere conquistar.
Estas personas tal vez son rivales de mi padre, intentando no dominar, sino destruir el mundo para hacerlo a imagen y semejanza de ese demonio Ark’dun.

Rutanel:
-Pero al menos los dejamos dentro de su propia tumba ahora. Para cuando vengan a limpiar este desastre todo se habrá terminado para esta secta.

¿?:
-Eso piensas… Maldita bastarda…

Rutanel:
De las arenas salió… no puede ser, es el líder de la secta aun con el cuchillo enterrado en su estómago. ¿Por qué sigue vivo este maldito?

¿?:
-Tal vez no… mataste a tu amiga… pero al matarme a mí… me has sacrificado para que… el señor Ark’dun regrese a este… mundo… muchas… felicidades…

Kronefi:
-Creo que estamos en problemas… este tipo acaba de morir y…

Rutanel:
Ahora comenzó a temblar todo a nuestro alrededor, seguido por un cielo que pasó de ser azul y despejado, a rojo carmesí con varias nubes negras. Un fuerte viento levantó enormes paredes de arena y encima del cadáver del jefe de la secta, una esfera negra emergió de la nada y creció.

Crascy:
-¡Ese debe de ser el portal por donde pasará el demonio! ¿¡Cómo lo cerramos!?

Axmili:
-No… no se puede… esa cosa… cosa es muy… muy poderosa. No tengo nin… ningún hechizo en… en mis libros para… para detenerlo.

Rutanel:
-¡No tengo tiempo para un demonio!

Kronefi:
-¡Rutanel, que estás haciendo!

Rutanel:
Demonio o no demonio no quiero que esa cosa se aparezca y nos destruya a todos. Si alguien va a derrotar a Kronetiku seré yo, alguien buena y no un demonio para gobernar este planeta.
No sé si funcione de algo pero le clavé mi espada a la esfera, a ver si con eso puedo no sé… partirla en dos.
Maldición, esta cosa se atoró…

Crascy:
-¡Rutanel, saca tu espada de esa cosa ahora! ¡Algo le está pasando!

Rutanel:
-¡No puedo, se atoró!

Kronefi:
-No tenemos elección, ¡Golpeen a la esfera con todo lo que tengan!

Rutanel:
Mi espada, maldición… ¡Hey! Más les vale que tengan cuidado con lo que hacen, casi me dan con sus hechizos, flechas y golpes…
Pero están funcionando, la esfera se está rompiendo con cada ataque.

Crascy:
-¡Vamos, sigan así! ¡Ya puedo ver que se quiere partir en mil pedazos!

Axmili:
-“lartsecna redop ed soyar

Kronefi:
-Se me terminan las flechas… pero una más y…

Rutanel:
-¡Escuché algo, como un crujido!

Crascy:
-¡Al suelo!

Rutanel:
¡La esfera se ha roto en miles de pedazos! Y mi espada salió volando hasta un oasis cercano… por poco me vuela la cabeza.
El cielo y las nubes han vuelto a la normalidad y el viento dejó de lanzarnos arena por todas partes, que bueno, ya mis orejas se estaban tapando.

Crascy:
-Entonces… ¿lo detuvimos?

Kronefi:
-Eso creo… por más poderosa que fuera esa cosa, tu espada logró atravesarla como mantequilla Rutanel.

Rutanel:
-Si… fue bastante extraño, sentí que algo mantenía la espada en su lugar, como si la quisiera usar. Voy por mi espada, vuelvo en un momento.

Axmili:
-Aquí te… te esperamos…

Rutanel:
Aquí estas, por lo menos no te dañaste con esa esfera. Esta espada es más fuerte de lo que yo pensaba, Tarnili en verdad hizo un buen trabajo con ella… Tarnili… donde estarás, mi amiga de toda la vida.

Crascy:
-Esa espada debió ser forjada por un buen armero, para soportar poderes demoniacos sin romperse la verdad no cualquiera hace una espada con esas cualidades.

Rutanel:
-Mi amiga Tarnili la forjó, ella es otra de los desaparecidos. Si Axmili estaba aquí entonces ella y Renzsal deben estar más adelante perdidos en las costas del continente.

Crascy:
-Pues que estamos esperando, vamos a encontrarlos antes de que otros locos los quieran usar para alguna porquería apocalíptica.

Rutanel:
Esa fuerza que sentí mientras la espada se encontraba dentro de la esfera… ¿habrá sido Ark’dun quien intentaba llevársela?
De cualquier forma logramos evitar que llegara a este mundo, una preocupación menor.

Kronefi:
-Sobre esa salida Axmili… ¿A dónde quisieras…?

Rutanel:
Aaaww, Kronefi ni siquiera terminó de hablar y ya Axmili se lanzó sobre él y le dio un fuerte beso en la boca. Debo admitir que ambos forman una bonita aunque bizarra pareja, espero que después de esta aventura puedan vivir felices en una casa con vista al mar para relajarse.
Luego le diremos a alguien de este lugar, por ahora hay que continuar con nuestro camino, el pueblo de Feneki sigue bastante lejos de aquí.

Crascy:
-Mi pueblo está bastante cerca ahora, solo les advierto que esta zona del desierto es bastante calurosa así que recolecten agua de los oasis ya que será la última vez que los veamos.

Kronefi:
-Será un gusto ir por agua, en un lugar como este se agradece.

Rutanel:
Luego de que todos llenaran sus contenedores del oasis más cercano, nos dispusimos a caminar. No quiero volar por ahora, mis alas ya tuvieron suficiente de correr y sostenerme durante los vientos fuertes.
Luego de unos kilómetros, el calor se hizo más evidente; aunque el sol ya se estaba poniendo el calor continuaba apretando fuerte.
A mí no me molesta el calor, eso sí me gusta de tener sangre de reptil pero mis amigos se les nota que se están muriendo.

Crascy:
-¿Ven esas formaciones de roca con cuevas? Pasaremos la noche allí, de noche el frío es bastante extremo en este desierto así que mejor descansamos dentro de una de las cuevas, encendamos una fogata y no sé, hablar un poco sobre nosotros.

Rutanel:
-Me parece una buena idea, detesto el frío. Si estamos calientes y protegidos ahí mejor para mí… digo para nosotros.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario